Martes 12 de Septiembre de 2017 | 22:36

Fracasa como local y ahora toca ir a remarla
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Roberto Ovelar, en la puja con Marcos Cáceres (AFP) Roberto Ovelar, en la puja con Marcos Cáceres (AFP)

Cerro Porteño apenas pudo empatar sin goles ante un ordenado Junior de Barranquilla, marcador que no le favorece mucho porque ahora, en el desquite debe ir sí o sí a marcar un gol y pescar por el empate con cifras abiertas o un triunfo.

Y no parecía que el marcador sería este, al menos por lo que se vio en el primer tiempo, fase en la que Cerro fue muy superior ante un entonces conservador Junior.

Pero esa actitud fue nada más que una forma de encarar la primera mitad, ya que en el segundo periodo fueron ellos los que dominaron las acciones e hicieron los méritos como para ganar.

Cerro Porteño quedó después del primer cuarto del segundo tiempo sin argumentos. Se le fueron las fuerzas y cometió errores en la cobertura que hizo lucir a plenitud al delantero nacional Roberto Ovelar, quien tuvo más de cuatro chances claras para castigar.

Para fortuna del azulgrana, esas ocasiones no fueron bien aprovechadas. En la primera etapa radicó la mejor imagen del cuadro de Leonel, pero en la otra tanda cayó ostensiblemente y las llegadas al arco de Sebastián viera, además de escasas no pasaron de insinuaciones.

Desde los números, vale que Junior no haya marcado. Pero se ve obligado a marcar sí o sí en la revancha para tentar un empate con goles que le permita clasificar o bien si puede, conseguir un triunfo.

Es más complicada la segunda alternativa. Si de local y con un estadio repleto de hinchas no puede lograrlo, en condición de visitante es incierta la posibilidad.

Además quedó la sensación de que no tiene suficiente fortaleza física. Terminó reflejando un cierto aire de fragilidad y fue su rival el que acabó entero y con mejores condiciones para llevarse un resultado más beneficioso que un empate, que para Cerro fue como una fiesta sin música y globos…

 
 
 
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