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Vigilia dividida en Buenos Aires acompaña votación de la ley de aborto

Buenos Aires.- Miles de personas acompañan en la plaza del Congreso de la Nación en Buenos Aires la votación en la Cámara de Diputados del proyecto de Ley del Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que se debate en el interior del edificio, con una vigilia dividida entre los que apoyan y enfrentan esta práctica.

Fuente: EFE

La plaza del Congreso ha sido fraccionada en dos para que ambas partes puedan ocupar sus espacios con mayor seguridad de los bandos, con una parte neutral que durante la tarde de este miércoles fue invadida los que apoyan la legalización del proyecto.

A la derecha de la plaza se agolpa más gente de la esperada, según Julia Rigueiro, de la asociación feminista Mala Junta Patria Grande de Mar del Plata, y se quedarán "toda la noche y hasta que sea ley".

"Desde que empezó el día esto es un clima de fiesta y alegría impresionante", recalcó Rigueiro.

Se trata de una noche "histórica", para ella, en la que la división del espacio ha sido "injusta", ya que, son "muchos más acá".

Desde la organización estiman que queda una noche larga en Buenos Aires, la votación arrancará con seguridad en la mañana del jueves, y los 8 grados de temperatura no ayudan a que la vigilia sea tranquila, muy al contrario, los cánticos animan a los que pasarán la madrugada en la plaza.

"No sé si van a poder dormir, entre el agite, el clímax, la mística y el compartir con las compañeras de todas las organizaciones", concluyó.

En agrupaciones sociales y políticas o en grupos de amigos, son centenares los portadores de pañuelos verdes, que completan su estilismo con llamativos maquillajes a base de purpurina del mismo color y que se protegen de las bajas temperaturas con gorros, bufandas y guantes.

"Hace mucho frío, pero nos quedaremos acá tomando mate y bizcochitos", indicó Melisa Aguirre, una argentina residente en la capital que lleva horas con sus amigas apoyando la causa.

Una de ellas, Victoria Grotz, explicó que ella va a vivir la vigilia con expectativas hacia los diputados de la Cámara para que "hagan lo que tienen que hacer y salden la deuda que tienen con las mujeres y todos los cuerpos gestantes", deuda que "vienen negando y ocultando en la clandestinidad".

"Es una jornada de sororidad, de ver verde y sonreír, y después de tanto tiempo de lucha es estar acá y abrazarnos salga lo que salga", especificó Grotz.

A pesar de que el centro de la plaza ya es verde, decenas de policías antidisturbios custodian los primeros metros desde la puerta del edificio.

En el lado contrario, banderas rosa pastel y azul celeste ondean bajo el lema "Salvar las 2 vidas".

Cientos de personas venidas de distintos puntos esperarán los resultados de la votación con un escenario y una pantalla.

"Vamos a estar acá mientras eso sea posible. Mientras esté la gente vamos a estar para seguir en detalle lo que vaya pasando dentro del recinto", afirmó Memé Moscosa, integrante de Unidad Provida Nacional que ha viajado desde Córdoba (centro) expresamente para seguir desde la capital argentina el proceso.

El pasado domingo, contó, en la manifestación en contra de la puesta en marcha de la Ley se reunieron "90.000 personas" en su ciudad, así como en Rosario (Santa Fe, centro este) o Mendoza (oeste).

"Para nosotras esta es una causa que nos mueve a la acción, de alegría así que ese es nuestro espíritu y lo va a ser todo el tiempo", comentó la activista.

De esta histórica jornada, muchos serán los que recuerden la noche que esperaron a que los inciertos resultados aparezcan en las pantallas de sus teléfonos móviles, que significarán además la continuidad de la lucha para la parte derrotada.

"Nos quedaremos acá para que los diputados vean que hay gente que los estamos apoyando, para que vean que hay gente que queremos que voten por las dos vidas y que nos vamos a acordar a la hora de votar quiénes votaron y quiénes no", destacó Matías Pigretti, quien agregó que "la mayoría vota a favor del aborto y el que quiere votar a favor de la vida está presionado".

 

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Sexo, drogas y poder en la Iglesia: "Fui violado por un cura"

El exseminarista chileno, Mauricio Pulgar, dio a conocer más detalles de las redes de sexo, drogas y poder en la Iglesia Católica de Chile.

En entrevista con radio Monumental, el exseminarista Mauricio Pulgar ahondó en su denuncia contra el presbítero Humberto Enríquez, sobre quien asegura que lo drogó y lo violó cuando estaba en la Diócesis de San Felipe, y además contra el obispo Gonzalo Duarte, quien lo apañó. Este último, según contó también, estaba obsesionado con el tema de la masturbación.

"Fui violado por un cura”, reveló Mauricio Pulgar, quien sostuvo que cuando pertenecía a la Diócesis en el que estaba, fue drogado en una oportunidad y no pudo defenderse del abuso que estaba sufriendo en ese momento. "Para mí no hay Justicia”, aseguró.

Pulgar refirió que, en una ocasión, entre todos los estudiantes fueron a una casa para celebrar el fin del curso y había una piscina en el que el sacerdote les dijo que deben entrar completamente desnudos. "Nos negamos, pero nos dijo que si no lo hacíamos era porque nosotros teníamos problemas sexuales”, recordó.

Siempre el método era que si los jóvenes se negaban a ceder antes las pretensiones de los demás religiosos, eran cuestionados en su sexualidad por “no estar seguros” de la misma. "Se aprovechaban porque queríamos ser buenos sacerdotes y te decían que la obediencia y la sumisión te hacía llegar a la virtud. Si no aceptabas los cariños, era porque tenías problemas afectivos”, dijo.

Lo peor de todo es que entre ellos se protegían y rememoró lo que le había dicho el actual presidente de la Episcopal, Santiago Silva, a quien lo sindicó de encubridor de los abusos por parte de los demás curas. Según Pulgar, varios jóvenes acudieron, al igual que él, para contarle lo que ocurría. Sin embargo, ni siquiera recibían consuelo alguno.

“Cuando estaba en el seminario, Silva era formador de teología y yo hablé con él, le dije que había problemas, que había acoso. Y para mí fue muy fuerte que me dijera que me suicidara, que me matara, que era lo mejor que podía hacer. Esa fue su recomendación”, reveló.

"Yo me sentía lo peor que le había pasado a la Iglesia Católica, porque te meten la idea de que si tú le haces daño a la Iglesia eres prácticamente el anticristo. Los sacerdotes que no están involucrados en el escándalo de los abusos, están atados, están manipulados, no pueden hablar. Hace poco un cura habló y eso para mí ya es bueno, porque tuvo el coraje y la valentía”, puntualizó.

Ayer replicamos la nota publicada inicialmente por BBC Mundo, donde se exponen el caso de Pulgar y de otros exseminaristas que denuncian haber sido víctima de los curas.

 

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Escándalo de curas: ”Nos obligaban a meternos desnudos a la piscina para tocarnos"

Puertas afuera, disciplina militar; puertas adentro, acusaciones de, al menos, hacer la vista gorda a abusos sexuales. Gonzalo Duarte es uno de los tres obispos chilenos, junto a Juan Barros y Carlos Caro, cuyas renuncias fueron aceptadas por el papa Francisco, en medio del terremoto que ha remecido a la institución en Chile y en el mundo.

Fuente: BBC Mundo

La iglesia chilena asegura que su salida fue aceptada "por motivos de edad". Sin embargo, BBC Mundo estuvo en Chile y conversó con quienes acusan al obispo de la tercera diócesis más importante de Chile de encubrir abusos y desestimar sus denuncias.

A continuación los testimonios dados a conocer por dicho medio periodístico:

Mauricio Pulgar no había cumplido la mayoría de edad cuando sintió que tenía vocación sacerdotal. Había sido acólito y participaba en la pastoral de su parroquia en una pequeña ciudad cercana a Valparaíso. Cuando lo invitaron a una jornada durante el verano de 1993, no lo pensó dos veces.

Según su testimonio, había dos sacerdotes con el grupo de jóvenes y uno se tuvo que ir. Esa noche, el padre M, quien quedó a cargo, les dijo que tenían que bañarse en la piscina, desnudos.

"Con otro compañero nos negamos, pero nos dijo que si no lo hacíamos era porque nosotros teníamos problemas sexuales. Frente a eso y con 17 años uno dice: ´Bueno, será´". Y se metió a la piscina.

"El padre M comenzó a pasar entre nosotros. Nos tocaba y nos decía que esto era súper bueno porque ayudaba a la confianza, al autoestima. Fue bien traumático".

BBC Mundo tuvo acceso a una declaración jurada de otro de los asistentes quien confirma la versión de Pulgar. "Nos pareció raro, pero luego nos convenció de que era algo 'choro' (entretenido)".

"Éramos muy jóvenes y no veíamos maldad o dobles intenciones, menos viniendo de un cura", continúa la declaración.

Dos meses después, Pulgar ingresó al seminario de Valparaíso, pero muchos de los comportamientos de los formadores le hacían ruido.

"Si uno no se dejaba dar besos en la cara era porque uno tenía problemas. Había que vestirse como el padre M quería y empezaron a alejarme de mi madre".

Según el entonces seminarista, había comentarios completamente fuera de lugar, como los que hacía el entonces profesor de liturgia, hoy uno de los obispos removidos por el papa, Gonzalo Duarte.

"Se obsesionaba con hablar de temas sexuales que no tenían nada que ver con liturgia. Un día, por ejemplo, empezó a decir que si uno tenía una erección y no sabía qué hacer o si uno se masturbaba mucho, tenía que hablar con él, porque él era la persona adecuada… ¡el profesor de liturgia!".

A medida que pasaba el tiempo, Mauricio fue quedando incomunicado. Sólo le permitían ver a su madre si ella lo visitaba, en una sala con una pared de vidrio, desde la que los formadores podían controlar lo que hablaba.

"Mis papás eran divorciados y mi mamá se volvió a casar, así que para estos sacerdotes era un ser inferior. Además insistían en que las cosas del seminario no debían hablarse afuera".

"Te meten la idea de que si tú le haces daño a la Iglesia eres prácticamente el anticristo. La obediencia y la sumisión es parte importante de la formación. En ese momento uno cree que es así, que el problema es uno".

Pulgar le dice a BBC Mundo que comenzó a tener crisis de angustia a partir de los maltratos y humillaciones, además del acoso homosexual.

"(Los formadores) te abrazaban, te tomaban por la espalda, se llevaban a compañeros a las piezas. Si uno no quería ir o rechazabas los cariños en el cuello, se enojaban. Un día me chorié (enojé) y como había estudiado karate le doblé el brazo a uno y le dije que no me molestara más. Ahí me catalogaron de violento, me mandaron al psicólogo y el trato se volvió insoportable".

"Dije que no aguantaba más y que me iba, pero me dijeron que no había permiso y que iba a llamar al obispo. Entonces otro sacerdote que conocía me invitó a ayudarlo en su parroquia, fue mi forma de salir del seminario".

Mauricio Pulgar (a la derecha) dice que le prohibieron ver a su familia y que consideraban a su madre "un ser inferior" por haberse separado de su padre.


"Me desperté al oír un jadeo"

Según el testimonio de Pulgar, mientras él estaba en el seminario hubo un sacerdote al que mantenían encerrado, el padre H. Nunca supo la razón, pero los formadores le prohibieron juntarse con él.

Pulgar lo conocía de la parroquia que frecuentaba cuando adolescente, así que llamó a los padres del sacerdote, quienes lo sacaron y se lo llevaron a otra diócesis, a 120 kilómetros, donde retomó sus labores sacerdotales.

La parroquia del padre H quedaba en una ciudad cercana a la parroquia donde trabajaba Mauricio, así que comenzó a ayudarlo algunos días.

Pero, nuevamente, algo no andaba bien.

"Me preguntó por qué no dejaba que me 'iniciara' y la verdad yo nunca entendí, siempre pensé que estaba bromeando. Él era muy sarcástico y decía que la heterosexualidad no existía, que todos éramos homosexuales y había que probar.

"Yo sé que (el padre H) tuvo problemas serios de homosexualidad en San Felipe (su nueva diócesis). Aquí, no sé", le confirma el obispo Gonzalo Duarte a BBC Mundo.

"Un día me pidió que me quedara en la parroquia durante la noche. No me pareció bien porque la otra pieza estaba ocupada por otro sacerdote, pero me dijo: 'Yo pongo un colchón al lado de mi cama'. Le dije que prefería dormir en el living; me dio un sándwich y una bebida, pero me empecé a sentir mal y me dijo que me recostara en la cama. De ahí yo me desvanecí y sólo me desperté al oír un jadeo. Me estaba abusando. Yo traté de mover los brazos y las piernas y no pude. Logré mover una mano, pero me la tomó, junto con la otra y…". Su voz se quiebra.

"Me dijo: 'Quédate tranquilo que aquí no ha pasado nada'. Abrió un cajón lleno de plata y me dijo que ahora era de su círculo. Le dije que no quería ser de ningún círculo y me fui.

BBC Mundo tuvo acceso a audios donde el padre H reconoce que ultrajó a Mauricio. Los audios no pudieron ser verificados ya que BBC Mundo intentó comunicarse reiteradamente al padre H, sin obtener respuesta.

Después de un tiempo, Mauricio le contó a otro sacerdote lo que había pasado y le pidió que alguien se hiciera responsable. Sin embargo, según asegura, lo único que consiguió es que Gonzalo Duarte, entonces recién nombrado obispo castrense, interviniera para que no lo dejaran terminar sus estudios de teología.

Pasaron muchos años antes de que Mauricio pudiera recordar o hablar del tema, pero en 2013 y luego de saber que había habido una queja canónica formal por abusos en el mismo seminario, decidió presentar una querella ante la justicia ordinaria y una denuncia ante las autoridades eclesiásticas.

La justicia ordinaria sobreseyó la causa ya que no se pudo verificar el hecho dado que los potenciales delitos estaban prescritos.

De la justicia canónica Mauricio nunca más oyó.

"En el caso de Mauricio Pulgar hubo una indagación canónica. Pero no había delito", asegura Duarte. El renunciado obispo le explica a BBC Mundo que ser homosexual activo "no es delito" sino un "grave pecado", mientras sea con mayores. "Para un pecado no hace falta una investigación".

Marcelo Soto es una de las víctimas que denunció al padre H. "Se me tiró encima a tocarme los genitales e intentó hacerme sexo oral", le dice a BBC Mundo.

Mauricio Pulgar no fue el primero que acusó al padre H de abuso.

Seis años antes, en 1992, otro seminarista había pasado por una situación similar cuando trabajaba en la misma parroquia en la que Soto era acólito, pero entonces no se conocían.

"Después de ayudar en la misa, H me dijo que fuéramos a descansar, a comer chocolates. Me pidió que tomara una película de su dormitorio para verla. Cuando la saco me doy cuenta de que era una película porno gay".

"Él justo vuelve y cuando yo le pregunto él se me tira encima a tocarme los genitales e intenta hacerme sexo oral".

Según su testimonio, Soto salió corriendo de allí y lo reportó a sus superiores: al párroco de la parroquia, al obispo auxiliar de la diócesis y al vicario general, quien además era su director espiritual: Gonzalo Duarte.

"Yo pensé que me iban a apoyar, pero en cambio me preguntaron qué había hecho yo para que hiciera algo así, como si lo hubiera provocado".

"Gonzalo Duarte me recomendó quedarme callado porque 'en la Iglesia el hilo se corta por lo más delgado'".

Consultado por BBC Mundo, Duarte dice no acordarse de Marcelo Soto ni del episodio relatado. "Pasan tantos jóvenes por el seminario…". Tampoco recuerda ninguna investigación o causa canónica sobre el tema.

"Dada la gravedad de los hechos descritos y las autoridades presentes es inconcebible que no se procediera a levantar acta y dejar constancia", le explica a BBC Mundo el sacerdote y doctor en derecho canónico, Francisco Astaburuaga.

"Si ellos hubieran tomado en serio la denuncia que yo hice, a Mauricio no le habría pasado lo que le pasó", dice Marcelo.

Otra víctima es Sebastián del Río. BBC Mundo.



Tras un accidente que lo dejó en coma a los 12 años, Sebastián del Río se convenció de que tenía vocación sacerdotal. Lo conversó con el asesor espiritual de su colegio, el obispo Gonzalo Duarte y finalmente decidió ingresar al seminario en 1999. El rector era el padre M, el mismo que Mauricio Pulgar acusa del episodio de la piscina.

Sebastián le cuenta a BBC Mundo que el rector comenzó a obsesionarse con él. "Era torturante. ¿Sabes qué es estar en misa y sentir que no te quita la vista de encima? Se me iba a meter a la pieza a hablar puras tonteras. Tuve que empezar a dejar la puerta abierta cuando entraba, porque me daba miedo".

"A mí me costó mucho darme cuenta de que había un problema de acoso, yo en mi ingenuidad pensé que este era un tema para formar el carácter de un futuro pastor".

Cuando no aguantó más, decidió hablar con el obispo a cargo del seminario, quien le dijo que el padre M tenía "problemas afectivos".

"Le pregunté a qué se refería con 'problemas afectivos'. Me dijo: 'M tiene conductas homosexuales que esta vez han recaído en ti y te exijo que lo enfrentes'".

Enviado a encarar a su supuesto victimario, Del Río nunca imaginó su reacción.

"Pensé que lo iba a negar todo, que me iba a pegar una patada, pero se puso a llorar como una Magdalena. Me dice que nunca quiso hacerme daño, pero que esperaba que fuera más cariñoso con él. En el fondo, que quería estar conmigo".

Ante la negativa del exseminarista, el trato cambió. "Me hizo la vida a cuadritos".

Masaje en la espalda al obispo

El padre M fue finalmente trasladado. "Respiré tranquilo", cuenta Del Río. Pero no por mucho tiempo.

Tras egresar del seminario y esperando fecha para su ordenación sacerdotal, Sebastián dice que Duarte lo nombró su secretario. "Me trataba pésimo. El maltrato, el abuso, la prepotencia… lo pasé MUY mal en ese tiempo".

"No era mi secretario. Cuando salió del seminario quedó sin destinación y lo llevé conmigo para que no anduviera dando vueltas. Porque estar de vacaciones un mes, pero no tres", aclara Duarte.

Sebastián finalmente fue destinado a una parroquia. Un día el obispo lo llamó a su departamento para hablar sobre su ordenación. "Mientras conversábamos, Gonzalo Duarte se mete al baño, me dice 'acompáñame' y se desnuda el dorso", asegura Sebastián.

"Me pasa un tubo de crema y me dice: hazme masaje en la espalda porque estoy con tanto dolor… Yo lo quedo mirando y le digo que por favor no se entere nadie porque no corresponde".

"Eso es una canallada", arremete Duarte sobre el relato del exseminarista. "Fue el día de la celebración anual de los sacerdotes y en la catedral tenemos una ceremonia muy larga".

Duarte dice que el obispo auxiliar la pidió recibir a Del Río porque "estaba llorando".

Los testimonios aseguran que los abusos sexuales, de conciencia y de poder son un comportamiento constante y aceptado dentro de la diócesis de Valparaíso. Getty Images.



"Yo no quería recibirlo, pero le dije: 'Ven, acompáñame a mi casa'. Entonces hice esto (se saca la camisa y se pone de espaldas al equipo de BBC Mundo) y le dije: 'Échame esta pomada aquí y yo te escucho'. Eso fue todo. ¡Es una canallada! Y no uso otra palabra porque tú eres periodista y yo soy sacerdote".

Tiempo después y luego de que Del Río se quejara del acoso vivido en el seminario con el padre M, el obispo Duarte lo llamó nuevamente a reunión.

"Me dijo: 'He decidido no ordenarte sacerdote por considerarte copuchento (chismoso), hablador y metete (entrometido)'.

"Copuchento porque hice público las orientaciones sexuales de un sacerdote, hablador porque hablé del tema y metete porque qué te tienes que meter tú en estos temas".

Duarte confirma la frase, pero asegura que fue en otro contexto. "Él era un problema serio y el párroco a su cargo me pidió que por favor lo sacara".

"Este niño tenía muchas quejas de mucha gente. Finalmente yo le pedí que se retirara porque no debió haber entrado", confirma Duarte.

En 2010 Sebastián presentó una denuncia ante el nuncio apostólico y la Santa Sede contra el padre M y el obispo Duarte. Nunca obtuvo respuesta.

Duarte asegura que nunca hubo una denuncia formal, sin embargo cuando BBC Mundo le muestra el documento de la denuncia al que tuvo acceso dice: "A mí eso nunca me llegó".

BBC Mundo intentó ubicar a todos los sacerdotes nombrados en este artículo, pero ninguno respondió. El padre M se encuentra con labores activas en una parroquia, el padre H se encuentra retirado en una casa sacerdotal y Eduardo Olivares fue suspendido del ejercicio de su ministerio sacerdotal tras la condena definitiva en 2008.

* Este artículo fue realizado con la colaboración de Daniel Pizarro.

 

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Tras histórica cumbre, Trump y Kim Jong-un firman importante acuerdo

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, firmaron hoy un "detallado" acuerdo tras la histórica cumbre celebrada en Singapur y que tuvo como uno de los puntos centrales la desnuclearización de la península.

Fuente: EFE

Tras más de cuatro horas de reuniones en el hotel Capella de la isla de Sentosa, Kim y Trump protagonizaron una ceremonia para firmar el documento conjunto, que será hecho público en breve y que supuso el final de la cumbre.

"Hoy hemos mantenido una reunión histórica, y estamos listos para dejar atrás el pasado. El mundo va a presenciar un gran cambio", dijo Kim durante la firma, en la que también quiso mostrar su "agradecimiento" a Trump por su disposición a celebrar la reunión.

Por su parte, Trump expresó que el documento recién firmado era "muy detallado" y aseguró que estaba desarrollando "un vínculo muy especial" con Kim. "Vamos a ocuparnos de un problema muy grande y muy peligroso para el mundo", recalcó el jefe de Estado norteamericano.

El mandatario aseguró que el proceso de desnuclearización de Corea del Norte comenzará "muy rápido", confirmando así que uno de los puntos claves del encuentro entre ambos líderes fue tratado y acordado existosamente.

En declaraciones a periodistas al separarse de Kim, Trump describió al líder norcoreano como un hombre "con mucho talento" que "ama mucho a su país", y añadió que ambos se reunirán "muchas veces" a partir de ahora.

Preguntado por si invitaría a Kim a la Casa Blanca, el mandatario estadounidense respondió: "Absolutamente, lo haré".

La cumbre de Singapur, cuyo objetivo es tratar la posible desnuclearización de Pyongyang, es la primera entre mandatarios de ambos países tras casi 70 años de confrontación a raíz de la Guerra Corea (1950-1953), y 25 de negociaciones fallidas y tensiones a cuenta del programa atómico norcoreano.

 

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Abdo Benítez propone construir más puentes entre Brasil y Paraguay

Brasilia. El presidente electo de Paraguay, Mario Abdo Benítez, fue recibido hoy por el mandatario brasileño, Michel Temer, a quien le planteó mejorar la integración física entre ambos países con la construcción de cuatro nuevos puentes.

Fuente: EFE

"Es inaceptable que tengamos solamente un puente" entre Paraguay y Brasil, declaró Abdo Benítez tras su reunión con Temer, celebrada en el Palacio presidencial de Planalto, y en alusión al Puente de la Amistad, inaugurado sobre el río Paraná en 1965.

El presidente electo, quien asumirá el cargo el próximo 15 de agosto, destacó que su visita a Brasil representó su primer viaje al exterior desde los comicios del pasado abril, que ganó con un 46,4 % de los votos frente al opositor Efraín Alegre, que obtuvo un 42,7 %.

"Con Brasil nos unen tanto la historia como los desafíos" que la integración plantea a la región, afirmó Abdo Benítez, quien explicó que le propuso a Temer la construcción de otros cuatro puentes entre ambos países, dos en el río Paraguay y otros dos sobre el Paraná.

Subrayó que "la importancia de mejorar las conexiones" terrestres está dada por el hecho de que permitirá darle un mayor dinamismo a un comercio bilateral que el año pasado llegó a 1.300 millones de dólares, con un incremento del 12 % en relación a 2016.

También indicó que coincidió con Temer en "la necesidad de tener una lucha coordinada contra el crimen organizado" trasnacional, del que dijo que es "lo que más se ha globalizado en el mundo", y de que ese combate sea realizado junto con Argentina, sobre todo en la zona de la frontera entre los tres países.

Abdo Benítez, quien invitó a Temer a asistir a su investidura, declaró además su intención de promover la instalación de empresas brasileñas en Paraguay y fomentar el llamado "turismo de compras", especialmente en las regiones fronterizas.

En su visita a Temer, Abdo Benítez estuvo acompañado por una pequeña delegación integrada, entre otros, por el senador Luis Alberto Castiglioni, a quien ya ha confirmado como futuro ministro de Relaciones Exteriores.

El presidente electo dijo que continúa analizando otros próximos nombramientos, entre ellos los de algunos cargos estratégicos, como el Ministerio de Hacienda y la presidencia del Banco Central, pero aclaró que aún no hay decisiones, aunque las habrá "en los próximos días".

Asimismo, reiteró que se propone una mayor apertura al comercio mundial que pasaría incluso por China, aunque aclaró que ello será "respetando siempre la amistad histórica" y los lazos diplomáticos que Paraguay mantiene con Taiwán desde hace más de 60 años.