Nacionales

Anciana murió atropellada sobre Eusebio Ayala

Un automóvil arrolló y mató anoche a una mujer de avanzada edad que intentaba cruzar la Avda. Eusebio Ayala y Defensores del Chaco. La muerte se produjo de forma instantánea.


Ursulina Ayala de 69 años es la víctima fatal del percance ocurrido anoche sobre la Avda. Eusebio Ayala y Defensores del Chaco.

Aparentemente la señora intentó cruzar dicha intersección sin tomar los recaudos suficientes y fue embestida por un automóvil Toyota.

El vehículo era conducido por Abisag Vega Yahari de 25 años, quien trató de auxiliar a la víctima pero desafortunadamente nada pudo hacer para salvarla ya que el deceso se produjo de forma instantánea.

Efectivos policiales comunicaron el hecho al Ministerio Público, que dispuso el traslado de Vega Yahari a la Comisaría 17 de Mujeres.

 

Nacionales

Meteorología pronostica un jueves cálido y sin lluvias

Hasta mañana el clima se presentará estable, ya que a partir del sábado tendríamos lluvias y un frente frío.


Violeta González, meteoróloga de turno, indicó que este jueves el ambiente irá de fresco a cálido. La máxima alcanzará los 27ºC. Agregó que esta condición tiende a mantenerse hasta mañana y durante este periodo es baja la probabilidad de precipitaciones. "Soplarán vientos del noreste y la temperatura llegaría a los 29 grados", sostuvo.

González adelantó a la 730 AM que el sábado se registrarían lluvias con ocasionales tormentas eléctricas así como el ingreso de un frente frío, que traería un descenso de la temperatura. "Mínima en horas de la noche rondaría los 18 grados. Para el domingo el amanecer sería frío, vientos del sur, con lluvias y mínima de 11 grados", refirió.

 

Nacionales

Entre lágrimas, historiador recuerda la masacre de niños en Acosta Ñú

El reconocido historiador Jorge Rubiani no pudo ocultar su dolor mientras relataba la crueldad a la que fueron sometidos los 3.500 niños mártires de la batalla de Acosta Ñu. Dijo que los menores no fueron obligados a pelear porque la guerra los encontró a ellos.


Rubiani, en entrevista con la 95.5 FM, expresó que erróneamente se cree que el mariscal Francisco Solano López obligó a los niños a pelear sino que fue la guerra la que los alcanzó a ellos y a sus madres. Descartó además la absurda teoría que dice que ellos combatieron con los rostros pintados y con barbas ficticias.

Dijo que capaz hubo una confusión porque los niños tenían las caras tiznadas ya que, como los fusiles eran a chispa, vestigios de pólvora les terminaban pintando los rostros de negro.

La huida de los paraguayos fue raíz del miedo que se generó a partir del galopar de 18.000 caballos de las tropas brasileñas que se escuchaba más como un terremoto que como una galopada.

Luego de que la conductora del programa le leyó un fragmento del libro Genocidio Americano del brasileño Julio José Chiavenato, Rubiani respondió: “No suelo usar lo de Chiavenato porque Chiavenato vino en tiempos de Stroessner a contar una historia muy agradable a los oídos de Stroessner. Ese relato lo copió directamente de libro del general de Berina que describe la batalla de Avaí y yo lo transcribí en mis escritos. Así de claramente dice: “los niños de ocho a nueve años se agarraban a las piernas de los brasileños y les pedían que nos los mataran pero igual los mataban”.

Dijo que luego de la guerra, los brasileños eligieron los libros que se debían leer en el país vecino. Recordó que el historiador Ricardo Salles escribió “no es posible que nuestros soldados no se dieran cuenta a quiénes estaban combatiendo si hubo niños paraguayos en Piribebuy y en Acosta Ñu que tenían heridas de arma blanca en el cuello y en el pecho”.

Durante la guerra, según expresó Rubiani, hubo seis intentos de paz de los cuales cinco fueron de naciones europeas y norteamericanas y uno era del propio mariscal. Los pedidos fueron revocados porque en el tratado de la Triple Alianza estaba suscrito que la guerra solo terminaría con la rendición incondicional o con la muerte de López.

Criticó que los 16 de agosto son utilizados para ir al shopping para ir a comprar regalos y no precisamente para recordar la gesta de los niños en la batalla.