Martes 19 de Septiembre de 2017 | 09:01

Sexo y asesinato: radiografía de pareja que gozó mientras se desangraba su víctima
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Gisella Eliana Milea Otto e Isaias Raúl Torres disfrutaron los últimos minutos de vida de su víctima. Gisella Eliana Milea Otto e Isaias Raúl Torres disfrutaron los últimos minutos de vida de su víctima. Ver más fotos

El licenciado Eduardo Biber, master en Psicopatología, explicó que los condenados a 40 años de cárcel por matar por mero placer, poseen personalidades perversas y psicopáticas, y que afortunadamente estarán tras las rejas porque eran potenciales asesinos seriales.

Manuel Agustin Bogado (exnovio de la periodista Jazmín Baranda) fue asesinado en la madrugada del 8 de febrero del 2014. Los autores: Gisella Eliana Milea Otto e Isaias Raúl Torres, que prestaban “servicios sexuales”, lo mataron por placer, según los mismos confesaron a través de mensajes que se enviaron vía WhatsApp.

Sobre la actuación de esta pareja fue consultado el licenciado Eduardo Biber, quien resaltó que los autores del macabro crimen poseen “personalidades anormales y perversas, son personas que tienen comprensión de la realidad, pero el problema está en el control de sus impulsos, son agresivos y sexuales. Son personas con rasgos psicopáticos”.

El experto indicó que la asociación entre el deseo sexual y el querer asesinar es una conducta anormal, pero reconoció que históricamente hubo casos similares en otros países; en Paraguay es el primero que se registra. “La pareja asesina es algo común en la historia de la humanidad”, acotó en entrevista con la 970 AM.

“Es parte de la naturaleza humana, son problemas que comienzan en la infancia y adolescencia, cuando el criminal empieza a tener fantasías violentas. La unión del sexo y la violencia es algo bastante común en la psiquiatría. Es una perversión”, resaltó.

Al consultársele sobre cuál es el origen de la desviación, Biber comentó que existen casos en que la herencia juega un rol importante, por lo que se nace con esta conducta. “Hay personas que nacen con esa predisposición, y no es que haya pasado por un trauma en la infancia. Son tendencias que uno trae ya”, contó. Además de este origen genético, también existes personas que presentan anomalías por ciertas experiencias tempranas que los marcan de por vida.

Los individuos de este tipo de anomalía se juntan para satisfacer sus necesidades y en pareja pueden llevar a cabo esas fantasías. “La chica asesina decía que a los 12 años ya tenía la fantasía de matar. Llega un momento en que no es suficiente la fantasía y quieren llevar a la práctica. Una vez que cometen eso, son imparables. Los integrantes de esta pareja son potencialmente asesinos seriales, porque no van a pagar, van a seguir haciendo lo mismo, porque el impulso de matar y mezclar con la sexualidad no desaparece nunca”, puntualizó al momento de celebrar que afortunadamente estarán tras las rejas.

En juicio oral y público se demostraron los macabros mensajes de textos que intercambiaron Gisella Eliana Milea Otto e Isaias Raúl Torres una vez concretado el asesinato.

“Como nadie nos pilló con lo de Manu podemos joderle a otro pelotudín más dentro de poco, basta con planearlo”, se lee en uno de los mensajes que envió Torres.

Gissella por su parte menciona que el crimen que cometieron entre los dos, le aportó placer del mismo tipo que se siente ante circunstancias especiales.

“See (sí) pegó también, hace mucho que no sentía tanta adrenalina”, sostiene la misma, horas después del asesinato que, al decir de los mismos, se cometió con golpes en la cabeza y luego llaves (como las aplicadas en artes marciales) para rematar a la víctima.

“Me llenó de placer cuando lo tenía y empezó a patalear porque su cuerpo ya estaba muriendo. Puto Manu, lo mataría de vuelta por sogué”, comenta la mujer.

Las capturas de pantalla de los mensajes que intercambiaron los asesinos revela criminal sangre fría, “jamás registrada en el país”, conforme señalaron los magistrados que abordaron el caso.

 
 
 
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