Jueves 10 de Octubre de 2013 | 02:59

“Soy una esposa mal atendida por mi marido, dijo mi suegra”
13387


Ayer te presentamos la historia de Juanmi, un cadete de 22 años, quien desde hace cinco meses visita a Fabi, una chica calmada, tranquila, estudiosa, tal como a él le gustaban... aunque ahora le pasó "algo" diferente. Y sucedió justamente en la casa de su novia. Esta, le había contado que su papá, don Santiago, no es su padre biológico, porque se había casado con su mamá, ña Aura, quien se había embarazado de un novio que la dejó. Don Santi se hizo cargo de la criatura como un verdadero padre, y si bien luego la pareja tuvo dos hijos más, para él siempre la mayorcita, Fabi, era la preferida. ¿Las cosas funcionaban bien entre sus posibles suegros? Lo que le había contado su novia, tenía un agregado. Fabi le dijo a su novio que había escuchado discutir a sus padres, una vez, y que su mamá le había echado en cara a él una infidelidad que por lo visto, ella descubrió. Eso no fue todo: Fabi había visto en una ocasión a su madre con otro hombre. De ese encuentro, su papá no estaba enterado (ña Aura le había dicho a su marido que iría a la peluquería) así que la chica llegó a la conclusión de que su madre tenía un amante... ¿por desquite contra el esposo?

​Con el tiempo, y aunque no pasaron más que cinco meses, la familia de Fabi había aceptado que la “nena” tenía novio y que la cosa iba en serio. A don Santiago le gustó el carácter del muchacho, así que el trato era de lo más cordial. Y con ña Aura, el cadete mantenía también una buena relación, lo que jamás imaginó el muchacho es que eso iba a cambiar, no para bien ni para mal, sino para una relación donde la atracción iba a ser como un poderoso imán.

Todo empezó, nos había contado el cadete, cuando su “proyecto de suegra”, una vez que él llegó antes que su novia a la casa, y don Santiago no estaba, como al descuido le preguntó: “¿te parezco vieja?”. Claro, el muchacho no iba a decirle a ña Aura que le parecía vieja, y además, fue sincero al decirle que es una señora muy linda y que parece la hermana de Fabi. Eso le habrá gustado a la mamá de la chica, porque se rió y le dio un inesperado beso en la mejilla. Un beso que quizás en ese momento sólo fue una muestra de agradecimiento por el piropo que ella misma provocó, pero que al cadete le hizo pensar que tal vez su suegra se le había insinuado.

Lo cierto es que, nos contaba nuestro entrevistado, la relación entre ellos empezó a cambiar. “Es como si fuera que abrimos los ojos y nos dimos cuenta de que nos gustamos demasiado. No nos decimos nada aún, pero algo tiene que pasar, porque la mamá de mi novia me tira onda y a mí me gusta”. Sin duda, ya en la mente del cadete se había prendido la lucecita de ¿alarma o enamoramiento?, porque no le contó a su novia nada.

Pero resulta que Fabi, justamente le había gustado por estudiosa, por ser una chica racional e inteligente. Y seguramente por eso mismo, enseguida se dio cuenta de que “algo” estaba cambiando a su novio. Se lo dijo, le preguntó qué le pasaba. Juanmi le dijo que nada, esas cosas que se dicen cuando no se quiere responder con la verdad.

Sin embargo, después de aquélla pregunta que todavía le parecía al muchacho sentir en su mejilla, él y su “suegra” se echaban miradas apasionadas. Si bien Juanmi había decidido que no tenía que pasar nada entre ellos y además, estaba convencido de que ña Aura no iba a permitirle que pasara a algo más. Todo ello no evitaba el jueguito de los roces de manos, las miradas, gestos que sólo ellos entendían.

“Yo en realidad no quería que pase nada, porque estaba seguro de que ña Aura no iba a tener una aventura conmigo, porque soy el novio de su hija. Me di cuenta que cuando le hablaba de otras cosas, me recordaba siempre que su hija es mi novia. Es como decir que me pone en mi lugar. Una vez le pregunté si puedo ser atrevido y preguntarle algo medio íntimo, me dio permiso, y le pregunté si ella le quiere a don Santiago. Me dijo que esas cosas no se preguntan, y que aunque ella no esté enamorada de él, siempre le va a ser fiel por más que él le falló una vez. Le dije que si él le falló, era raro que ella no se haya desquitado alguna vez, es que me acordé de que Fabi me contó que le vio con un hombre. Ña Aura me dijo que no, que cuando uno perdona una infidelidad de la pareja no tiene derecho a hacerle lo mismo después”, sigue contando.

LA CITA

Pero las cosas iban a tomar un rumbo inesperado para nuestro entrevistado. Una tarde recibió una llamada de ña Aura. “Me dijo, disculpá que te llame y esto no sabe mi hija ni mi marido, pero, ¿podemos vernos un rato? Le dije que sí, y sentí que me estremecía, pensando que ella iba a animarse a un paso más conmigo. Me citó en el departamento de una amiga suya, me dijo que tenía la llave y que me esperaba allí. Me preparé sin acordarme de Fabi, yo sólo pensaba que le iba a tener en mis brazos a su mamá, por fin”, señala.

Cuando llegó, fue la amiga de ña Aura quien la abrió la puerta, porque estaba por salir. El cadete le pasó la mano, y la señora le dijo que entre, que se sienta en su casa, y que en la cocinita estaba ña Aura. Esta, estaba preparando café. Cuando le vio, le dijo que le espere en la sala. “Yo no entendía bien mi papel allí, porque ella de repente estaba seria conmigo, yo pensé que me citó para otra cosa, pero me trataba como a un extraño, así que decidí agarrar las cosas como vengan”, refiere.

“Ella trajo el café, puso sobre la mesita y me invitó. Yo me callaba nomás, y de repente ella me dijo: Yo ya soy una mujer con experiencia, y me doy cuenta de que te gusto como mujer y vos me gustás, no te voy a mentir, porque yo soy una esposa mal atendida por mi marido, así que a veces me gustan otros hombres, hasta me suelo enamorar. Tampoco te voy a decir que soy una santa, pero trato de no humillarle a mi marido, porque más que él sabe que nunca le amé y que también una vez me fue infiel. Pero te cité para que pongamos las cosas en claro, me dijo un poco”, refiere

“No sé si ella quiere jugar con fuego o qué quiere”

Cuenta el cadete, que ña Aura le puso una mano la suya y le dijo: “disculpame, sé que no tenía que seguirte el juego que vos me estuviste haciendo todo el tiempo, sobre todo porque me gustás mucho, le entiendo a Fabi que está enamorada de vos. Pero no voy a a cometer el error de tracionarle a mi hija, a mi marido podría hacerle eso pero no a ella. Así que quería hablar contigo para que entiendas que esta situación tiene que acabar, que te ubiques porque nunca vas a tener nada conmigo, me dijo ella, y yo me levanté, le dije que me disculpe si la ofendí, pero que ya ella dijo todo y mejor me voy”, nos sigue contando el cadete.

Esa noche, dice, no se animó a ir a la casa de visita: “sentía que mi novia se iba a dar cuenta de que algo pasaba, y que ña Aura tampoco iba a poder disimular. Entonces le pedí a mi hermana que la llame y le diga que estoy indispuesto, cualquier cosa. Me pasé la noche pensando lo que pasó, yo sentía que ya no tenía ninguna esperanza, y no podía insistir porque sabía que ña Aura tomó la decisión correcta”, refiere.

Pasaron dos semanas, cuenta el muchacho, cuando una noche, cuando ña Aura se cruzó con él en el pasillo (Juanmi iba al baño) le rozó la mano con los dedos: “yo me quedé sin saber cómo reaccionar, pero ella toda la noche se portó como si fuera que no hizo eso. Yo ahora no sé qué pensar, si ella quiere algo conmigo o no, puede ser que le guste jugar con fuego, y en este caso, yo estoy dispuesto a ir hasta donde ella quiere, porque esa señora me enloquece y hasta si me pide, rompería con su hija para estar con ella”, finaliza diciendo.

 
De que se habla hoy
Hoy en las redes
twitter hoy
facebook hoy