Martes 13 de Noviembre de 2012 | 03:00

“Tu suegra es una mujer que tiene fiebre uterina”
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Richi (26) es contador, trabaja en una financiera y hace 1 año y medio se fijó en una nueva compañerita de trabajo (Lía, de 23 años) que ingresó bien recomendada. A ella la pusieron en la entrada, para darle número a los clientes, y después la pasaron a una oficina, y Richi era el único que la cortejaba, ya que la muchacha no hablaba con nadie ni parecía querer tener amigos. La persistencia de Richi le dio resultado a las cansadas, ya que a Lía le causó curiosidad que un muchacho churro y divino no la deje en paz. Pero fue Richi quien se sorprendió cuando salió con ella, ya que Lía no era la niña inocente que él imaginaba…

​Richi explica que pasó casi 1 año para que finalmente, Lía le acepte una invitación a salir a cenar. Pero cuando él puso en marcha el auto, la chica le hizo una atrevida propuesta: “yo le quise llevar a una disco, pero ella me propuso quedarnos en una villa cariño”, cuenta.

El la llevó a un callejón, paró el auto y cuenta que los besos y caricias pronto se salieron de control: “yo quería besarle, ella ya me estaba abriendo el pantalón. Yo no niego que su manera de ser me sorprendió y me sedujo demasiado. Esa noche yo le pedí para ser su novio y ella pareció sorprendida; me dijo que no necesitaba ser su novio si no quería, pero yo quise y ahí ella me puso la condición de que no le pida que me lleve a su casa porque su mamá era una loca”, recuerda.

Y estuvieron bien aunque Richi no estaba muy seguro de la relación que tenían: “yo no sabía qué sentía ella por mí, porque no le gustaba hablar de los sentimientos y cuando yo le preguntaba si me quería, solo me decía que por algo estaba conmigo y no con otro”.

EL EMBARAZO

Varios meses duró el romance de esta manera hasta que un lunes, Lía se sintió mal. Richi se cansó de llamarla hasta que finalmente ella le devolvió la llamada y le contó que se hizo un bebetest: “me salió positivo”, le dijo. Como Richi le pidió a su novia que por favor y pase lo que pase, ni se le ocurra pensar en un aborto, ella resolvió que así las cosas, ahora sí quería presentarle a su mamá: “yo fui, me presenté a las nueve de la noche esperando una puteada como mínimo, pero viene esta señora muy coqueta, ña Pamela, y la verdad que ni aparenta su edad, vestida de manera demasiado llamativa, y se queda observándome. Me pregunta el apellido y cuando le dije, me pregunta si mi papá es Domiciano. Sí, le digo, y ahí a ella le cambió la cara, me dijo que mi papá fue su amigo y que está feliz de recibirme en su casa. Yo no tenía idea que mi papá se acostó con esa señora y que le dejó porque era una loca por el sexo aunque yo sé que mi papá tuvo sus infidelidades y que mi mamá sufrió mucho por su culpa”, dice.

A ña Pamela en primer lugar le molestó que Richi la trate de “señora”, “me pidió que le llame solo Pamela, cosa que a mí me parecía una mala educación, pero le tuve que dar el gusto. Ella me dijo que su hija ya le contó del embarazo y que como ella ya es mayor de edad, es cosa nuestra que tengamos un hijo, pero que le parecía que yo tenía que formar una pareja con Lía porque la mujer que espera un bebé tiene que ser mimada por el hombre que le puso la semilla en el vientre”.

A Richi comenzó a desagradarle este discurso, pero se calló: “parecía que nos estaba tomando el pelo. Ella dijo que solo iba a dar su opinión aunque nosotros teníamos que decidir, pero que por experiencia nos recomienda que no nos casemos solo por el embarazo, que esperemos a que nazca el bebé y si ahí queremos tomar esa decisión, que está bien, pero que muchas parejas que se casan por el embarazo fracasan.

Después nos dejó solos y Lía me dijo que su mamá tiene razón y que ella no me va a pedir que me case con ella por ese embarazo”. Pero sí le pidió lo otro: “me dijo que su vida siempre fue muy triste en su casa, y que si fuese posible le gustaría que yo me mude con ella, me dijo que su dormitorio es enorme, que tiene un baño privado, todas las comodidades, y que si no quiero está bien, pero que le gustaría tenerme a su lado.

Yo acepté porque le quiero a ella y porque no iba a dejar que mi hijo crezca lejos de mí justamente en esos meses en que se tenía que formar su cuerpo, su mente, sus sentimientos”, explica.

¿PAMELA?

Richi quedó en mudarse ese fin de semana: “hablé con mis padres al día siguiente, les dije con mucha sinceridad cuál era mi situación y ellos por supuesto que no quisieron que me mude, pero saben que yo no soy del tipo de hombre que le va a dejar en bola a una chica embarazada, ya que ellos mismos me criaron para que sea responsable de mis actos. Cuando nos quedamos solos con papá yo le dije que él conocía a mi suegra, y quién es, me preguntó, y le dije que se llama Pamela A., y que es divorciada”.

El papá se Richi la recordó enseguida: “me conto que tuvo un metejón con ella y que me cuide, porque si seguía siendo así como era antes, es una mujer con fiebre uterina más o menos. Me preguntó si mi novia era también así de loca y le dije que no, que era muy diferente. Eso le dejó más tranquilo pero me pidió que no le lleve a casa ni en joda, porque no quería volver a tener nada que ver con ella. Dormí con el ojo abierto porque a esta mujer no le va a importar que seas su yerno, me dijo papá, y tenía mucha razón”. MP

“No es una señora seria”

Richi se mudó aquel sábado, y fueron sus dos primos quienes lo ayudaron: “llegó mi suegra cuando estábamos bajando todo y por poco ya no me da un beso en la boca. También saludó a mis primos, pero con menos entusiasmo, y los dos enseguida me dijeron que al parecer voy a tener acción en esa casa. O sea, sin conocerle se dieron cuenta de que no era una señora seria”.

Esa noche, ya instalado en la casa, Richi y Lía organizaron una pequeña cena con sus amigos: “la mamá iba a salir no sé a dónde, y nosotros estábamos haciendo asado en el quincho y ella viene a despedirse, y la verdad es que parecía una banda con su vestido al cuerpo y su taco 10. Mi novia le dijo si iba a una cena o a un kilombo, pero la señora se rió nomás porque ellas siempre se discuten por temas de ropas. Cuando se iba a ir me dijo que me queda bien la bermuda, y que tengo el mismo cuerpo que tenía mi papá a su edad”.

SEÑALES

La parejita durmió a eso de las dos de la mañana, cuando se fueron sus amigos: “Lía estaba con los primeros síntomas del embarazo y recién después de tomar un calmante suave se durmió, pero yo no tenía sueño y me fui a traer jugo. Cuando volvía demasiado grande me asusté porque de la oscuridad me sale la suegra, vestida con un babydoll. Yo no sabía que ya volvió, y verle así fue terrible para mí”.

Richi disimuló su sorpresa: “le saludé y quise seguir mi camino, pero ella me dijo si por qué no me quedaba un ratito así hablábamos. Le dije que estaba cansado, pero me insistió, así que me quedé parado al lado de la mesada y ella se sirvió una cerveza. Y ahí agarra y me dice: ¿vos sabés que leí por ahí que el hijo varón tiene el mismo tamaño de órgano sexual que su papá, y si eso es cierto mi hija va a estar muy contenta contigo…”

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LEE MAÑANA: El final de esta historia.

 
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