Martes de la vigesimosexta semana del tiempo durante el año

398 - “No pudieron recibir a Jesús porque él se dirigía a Jerusalén”. Lc 9, 53

Las opciones que hacemos tienen consecuencias en nuestra vida práctica. No podemos agradar a todos. Solo los mediocres e inmaduros renuncian a su propia identidad para vivir como camaleones cambiando de color, de actitudes o de discursos, buscando ser aceptados por todos. Jesús no cambió de dirección ni se paralizó porque algunos lo rechazaron. Tampoco se llenó de rabia o buscó hacer el mal a los que actuaron de este modo. También nosotros debemos buscar esta madurez y, aunque encontremos resistencias, críticas o rechazos, si estamos convencidos de estar en el camino correcto, debemos continuar hacia adelante sin amargarnos con los que no nos aplauden. Paz y bien.

Etiquetas:

Lunes de la tercera semana de Cuaresma

082 - “Hoy se cumple esta escritura que acaban de oír”. Lc 4, 21

La palabra de Dios tiene siempre un mensaje actual que quiere iluminar y transformar las situaciones concretas de nuestra vida. Ella no es solo recuerdo de un pasado que ya no tiene fuerza en nuestro presente. Lo que Jesús realizó hace dos mil años: sanaciones, liberaciones, multiplicaciones, resurrecciones, él también puede hacerlo hoy en mi vida. Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre. La esperanza de la Iglesia es que cada vez que escuchamos su voz en la Palabra, lo mismo que es proclamado se realice en nuestra vida. Así sentiremos que la Palabra de Dios es viva y eficaz. Paz y bien.

Etiquetas:

Tercer domingo de Cuaresma

079 - (año A) «Y Jesús dijo a la Samaritana: “Dame de beber”». Jn 4, 7

Es interesante notar cómo muchas veces Jesús nos pide justamente lo que quiere darnos. A la Samaritana él pide de beber, cuando es él en verdad la fuente de agua viva, capaz de saciar todo tipo de sed. Su pedido, más que nada, quiere hacernos tomar conciencia de nuestra profunda necesidad y de lo precarias que son nuestras soluciones, ya que así podremos buscar en él la plena satisfacción. No tengas miedo de buscar en Jesús lo que sientes que él te está pidiendo, pues solo él nos conoce profundamente y sabe lo que nos puede hacer verdaderamente felices. Paz y bien.

Etiquetas:

Sábado de la segunda semana de Cuaresma

078 - “Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente; corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó”. Lc 15, 20

La parábola del Hijo pródigo es uno de los mejores iconos de la misericordia de Dios. El padre bondadoso, delante del hijo que tanto se equivocó, pero que está volviendo a casa, no se resiste y lo acoge conmovido y le devuelve toda la dignidad de antes, sin castigarlo, sin reprenderlo, sin imponer condiciones. Dios es así. No debemos ni podemos tener miedo de Él. Por mayor que haya sido nuestro pecado, Él quiere perdonarnos, quiere recuperarnos. Sin dudas, podemos confiar en el amor de Dios y volver a Él. Paz y bien.

Etiquetas: