Lunes de la séptima semana de Pascua

165 - “Tengan valor: yo he vencido al mundo”. Jn 16, 33

A veces nuestras cruces se hacen tan pesadas que queremos tirar la toalla. Sin embargo, Jesús, el vencedor, se acerca a todos los que están en prueba para animarles y decirles que perseveren con la cabeza erguida, pues, si ponen su confianza en él, podrán también vencer. Jesús nunca prometió librarnos de todas las dificultades. Lo que prometió fue dar la victoria a quien persevera con él en la lucha. No desistas, hermano. Aunque la cruz se haga muy pesada, con Cristo tú puedes llevarla adelante. Si pones en el Señor tu confianza, participarás de su victoria. Paz y bien.

Sagrado Corazón de Jesús

480 - (año A) “Soy manso y humilde de corazón”. Mt 11, 29

Una de las noticias más hermosas de nuestra fe es que Dios tiene corazón. Nuestro Dios no es pura razón, no es una computadora que está sumando pecados y calculando penas. Él es un Dios marcado por el amor. Su corazón apasionado por cada uno de nosotros está siempre buscando el modo de atraernos hacia Sí para llevarnos a la plenitud de la vida. Dios no se cansa de buscarnos, de perdonarnos y darnos una nueva chance para que empecemos de nuevo. El Corazón de Jesús está abierto para todo hombre y mujer que necesita consuelo, fuerza y ternura. En su corazón encontramos siempre acogida y paz. Paz y bien.

San Bernabé, apóstol: 11 de junio

493 - “Ustedes han recibido gratuitamente; den también gratuitamente”. Mt 10, 8

Los apóstoles de Jesús fueron invitados, en primer lugar, a estar con él. Así experimentaron gratuitamente el amor de Dios en los milagros de Jesús, en sus palabras y en sus acciones. Pero ellos también fueron enviados y todo lo que aprendieron deben enseñar a los demás con el mismo método de Jesús, esto es, la gratuidad. Nadie debe apropiarse de lo que Dios le da para después lucrar con ello. Aunque el servidor merece su salario, no por eso debe perder la gratuidad. Es muy triste ver a ministros de Dios ávidos de lucros y ganancias. Que los santos apóstoles nos inspiren a darnos con generosidad. Paz y bien.

Jueves de la novena semana

247 - «Jesús respondió: “El primero de los mandamientos es escucha, Israel…”». Mc 12, 29

Es interesante cómo Jesús responde a la pregunta empezando por las palabras: “Escucha, Israel”. De hecho, el vocablo obedecer viene de ob-audire; esto significa que está relacionado al escuchar. Inútil saber el mandamiento de memoria si no se quiere obedecerlo. Por lo tanto, en esta respuesta Jesús revela que lo primero es escuchar a Dios para después poner en práctica. Cuántas veces no queremos escuchar a Dios primero. Cuántas veces nos hacemos los sordos a la voz de Dios en nuestra vida. Solo puede cumplir el mandamiento de amar a Dios y al prójimo quien en primer lugar escucha su voz y hace caso a su palabra. Paz y bien.