Miércoles de la novena semana del tiempo durante el año

246 - “Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos”. Mc 12, 27

La resurrección de los muertos es un tema central en nuestra fe cristiana. Entre los judíos, muchos no la aceptaban y tratan de exponer a Jesús al ridículo con preguntas tramposas. Pero él con toda la sabiduría de quien conoce lo que dice, nos cuenta que, en el mundo de los resucitados, ya no se vivirá como marido y mujer, sino que seremos como ángeles e insiste que aquellos que vivieron en el Señor y ya partieron de esta vida, ya no están muertos, sino vivos en el Señor. La muerte de los creyentes no destruye sino transforma. Paz y bien.

Martes de la undécima semana del tiempo durante el año

263 - “Sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo”. Mt 5, 48

Tenemos un modelo que seguir, que nos estira hacia la perfección: el Padre celestial. Toda nuestra vida debe ser un caminar hacia Él mejorándonos cada día. Debemos aprender de Él el amor, la bondad, el perdón. No podemos quedarnos arrastrándonos en este mundo entre venganzas, odios, prejuicios y discriminaciones. Dios Padre es tan bueno que no tiene límites en el amor. Y nosotros no podemos perderlo de vista, no podemos perder la dirección. Aunque seamos tan pequeños y limitados, debemos cada día inspirarnos en Él en nuestras acciones. Es por eso que debemos estar siempre en contacto con Él para, de a poquito, ir transformándonos en Él. Paz y bien.

Lunes de la undécima semana del tiempo durante el año

262 - “Si uno te da una bofetada en tu mejilla derecha, ofrécele también la otra”. Mt 5, 39

Estas palabras parecen ser absurdas cuando no entendemos su sentido. Jesús nos propone no perder las riendas de la situación. Si yo reacciono y golpeo a quien me golpeó, estoy permitiendo que el otro determine mi modo de actuar. Sin embargo, cuando me poseo de verdad, voy a actuar según lo que es correcto sin permitir que el otro me imponga lo que no corresponde a mi modo de vida. No es porque alguien me falló (mentira, infidelidad, ofensa, violencia, soberbia) tenga yo que rebajarme y hacer lo mismo. Paz y bien.

Undécimo domingo del tiempo durante el año

259 - (año A) “Gratuitamente han recibido, gratuitamente deben dar”. Mt 10, 8

El Señor, que nos dio la vida y este mundo en el cual vivimos nos invita a entrar en la dinámica de la gratuidad. Todos hemos recibido mucho de Dios; sin embargo, tantas veces somos muy mezquinos y no queremos dar nada a los demás, a quienes encontramos necesitados. Para recibir estamos siempre muy listos, pero nos cuesta mucho compartir. Es nuestro egoísmo el que nos hace tacaños. Pero, cuando nos vencemos a nosotros mismos y somos gratuitos con los demás, experimentamos una felicidad sin precedentes y Dios no permite que nos falte. No nos olvidemos de que “es dando como se recibe”. Paz y bien.