Martes de la decimotercera semana del tiempo durante el año

281 - “Señor, sálvanos, que nos hundimos”. Mt 8, 25

Muchas veces, en nuestra vida, se arman tormentas tan fuertes que nos sentimos abandonados por Dios; parece que Él está durmiendo. Entonces, le gritamos, corremos a la iglesia, prendemos nuestras velas y le pedimos desesperados que nos salve. Sin dudas Él lo hace, pues Dios nos escucha en nuestras desesperaciones. Pero también nos llama la atención por nuestra poca fe: si de verdad creemos en su presencia y providencia, aun cuando pasamos por quebradas muy oscuras o por pruebas muy difíciles, sabemos que Dios, en su momento, intervendrá. Y sí aún no lo hizo, es porque aún no llegó el momento justo. Confiemos siempre en Él. Paz y bien.

Decimosexto domingo del tiempo durante el año

304 - (año A) “El reino de los cielos es como un hombre que sembró semilla buena en su campo. Pero, mientras la gente dormía, vino su enemigo y sembró cizaña…”. Mt 13, 24- 25

Esta parábola es siempre actual y nunca debemos olvidarla. En todos los campos del Señor, en todos los grupos de Iglesia, siempre existen personas muy buenas y también cizañas. No debemos escandalizarnos cuando surgen problemas en nuestros grupos: chismes, celos o incluso pecados más graves. Debemos siempre, con mucha paciencia, animarnos y seguir adelante sin dejar que estas situaciones nos roben el estímulo. Debemos desterrar la idea de que los grupos de Iglesia tienen que ser formados solo por gente santa. Jesús ya nos lo advirtió. Paz y bien.

Sábado de la decimoquinta semana del tiempo durante el año

303 - “Muchos seguían a Jesús y él les sanaba a todos”. Mt 12, 15

Cuando una persona decide seguir a Jesús, sin dudas su vida se transforma. El encuentro con el Señor, la escucha de su Palabra, la fe que nace en los corazones, sin duda les hace entrar en un profundo proceso de sanación. No puedo encontrarme con él y ponerme en su camino sin que mi vida cambie. La palabra de Jesús no solo ilumina mi intelecto, sino que obra en mi corazón, me libera de cargas innecesarias, me compromete en el servicio y me hace renacer a una vida nueva. Haz la prueba. No te quedes solo mirando desde lejos. Paz y bien.

Viernes de la decimoquinta semana del tiempo durante el año

302 - “Sus discípulos, hambrientos, se pusieron a arrancar espigas y comérselas en día sábado”. Mt 12, 1

Las reglas existen para ayudar a las personas a vivir mejor y todos debemos estar dispuestos a respetarlas; sin embargo, a veces la vida nos pone delante de situaciones tan particulares en las cuales se justifica el quiebre de una regla para que la vida sea defendida. Por eso, no debemos absolutizar las reglas como si ellas estuvieran por encima de todas las cosas o como si todas tuvieran el mismo valor. En la jerarquía de los valores descubrimos que hay momentos en que lo justo es saltar alguna exigencia de la norma para salvaguardar un bien mayor. Paz y bien.