Decimosexto domingo del tiempo durante el año

304 - (año A) “El reino de los cielos es como un hombre que sembró semilla buena en su campo. Pero, mientras la gente dormía, vino su enemigo y sembró cizaña…”. Mt 13, 24- 25

Esta parábola es siempre actual y nunca debemos olvidarla. En todos los campos del Señor, en todos los grupos de Iglesia, siempre existen personas muy buenas y también cizañas. No debemos escandalizarnos cuando surgen problemas en nuestros grupos: chismes, celos o incluso pecados más graves. Debemos siempre, con mucha paciencia, animarnos y seguir adelante sin dejar que estas situaciones nos roben el estímulo. Debemos desterrar la idea de que los grupos de Iglesia tienen que ser formados solo por gente santa. Jesús ya nos lo advirtió. Paz y bien.

Decimonoveno domingo del tiempo durante el año

331 - (año A) “Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre las aguas”. Mt 14, 28

Jesús pasó toda una noche en oración y pudo caminar sobre las aguas, esto es, vencer las dificultades. Pedro también quiso hacer lo mismo, pero no porque se había preparado con la oración sino para probar el poder de Jesús. De hecho, caminó un poco pero, después, el miedo lo hizo dudar y empezó a hundirse. Jesús quiere que todos caminemos sobre las aguas, esto es, venzamos las pruebas, pero debemos prepararnos con una intensa oración que nos ayudará a no dudar del poder de Dios. Recordemos que nuestra fe debe ser alimentada con la oración. Paz y bien.

Sábado de la decimoctava semana

330 - “Si tuvieran la fe del tamaño de una semilla de mostaza, nada sería imposible para ustedes”. Mt 17, 20

¡Tantas veces nos superan los problemas y las dificultades! Pensamos poder ayudar, pero, al final, delante de la magnitud de ciertas situaciones, resulta que somos incapaces de hacerlo. Es entonces cuando Jesús, también a nosotros, nos reclama por la poca fe. Pues, si de verdad creemos en Dios y sabemos que él es el creador de todas las cosas, estaríamos seguros de que para él nada es imposible. Sin embargo, tantas veces nos comportamos como seguidores de un Dios limitado que solo puede hacer milagritos fáciles. No nos olvidemos de que la fe puede mover montañas.

Paz y bien.

Viernes de la decimoctava semana del tiempo durante el año

329 - “¿De qué le vale a un hombre ganar el mundo entero si pierde su vida?”. Mt 16, 26

Cuántas veces construimos nuestras metas pensando solo en nuestra existencia terrena: títulos, carrera, posesiones, fama, viajes… y, a veces, sin importar si, para conseguirlos, estamos pisando a los demás. Pero todas estas cosas son pasajeras y terminarán con nuestra muerte. Aunque los bienes puedan ayudarnos en la vida presente, nunca debemos perder de vista la eternidad. Lo que cuenta para la vida verdadera no son las cosas que aquí se quedan, sino el amor, la caridad, el servicio… Éstos son los tesoros que la muerte no puede destruir y que nos ayudarán a conquistar el cielo. Paz y bien.