Lunes de la decimoséptima semana del tiempo durante el año
316 - “El Reino de los cielos se parece a la levadura”. Mt 13, 33
Jesús consigue, con comparaciones muy sencillas, hacer entender a los fieles las dinámicas del Reino de Dios. Todos conocemos el efecto de la levadura en una masa. Aunque el fermento sea solo un poquito, él consigue hacer que toda la masa crezca. También el reino de Dios, aun siendo pequeño, puede conseguir contagiar a muchos. Nunca nos desanimemos por ser pocos en relación a la totalidad. Lo que debemos empezar a hacer es “fermentar” los ambientes en que estamos con gestos de amor, de perdón, de caridad…y veremos que, de a poco, todos estarán involucrados. Es así como el reino crece. Paz y bien.
Miércoles de la decimonovena semana del tiempo durante el año
336 - “Si tu hermano hace caso a tu corrección, lo has salvado”. Mt 18, 15
Todos somos limitados y muchas veces fallamos. Dentro del cristianismo, existe lo que llamamos “corrección fraterna” para ayudar, con caridad, a los hermanos que se equivocan a que se rectifiquen. Jesús es muy claro: tiene que haber una falta real, no puede ser solo una suposición. Luego, lo primero es buscar al hermano, con mucha discreción, esto es, a solas, para conversar y exponerle su error. Solo si no te escucha buscas una tercera persona y, al final, hasta a la comunidad. La finalidad de la corrección no es humillar el hermano, sino ayudarlo a mejorar. Paz y bien.
Santa Clara de Asís: 11 de agosto
503 - “Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor”. Jn 15, 10
La Iglesia recuerda hoy a Santa Clara de Asís. Ella fue una mujer fuertemente enamorada de Dios. Supo entregar toda su vida para vivir en íntima unión con el amado. Rechazó las riquezas y los honores del mundo y, como una plantita de Francisco de Asís, buscó hacer la voluntad de Dios en todo. Cada día de su vida supo mirarse en el espejo de Jesucristo para adecuarse a aquel que se entregó totalmente por nosotros. Clara hoy nos invita a vivir el cristianismo no como algo superficial, sino en su radicalidad, sin acomodarnos a este mundo de placeres vanos. Paz y bien.
San Lorenzo, diácono y mártir: 10 de agosto
502 - “El que quiera servirme, que me siga, y donde yo esté, estará también mi servidor”. Jn 12, 26
El día de San Lorenzo, diácono y mártir, nos da la ocasión para meditar en lo radical que debe ser nuestra respuesta a la llamada de Cristo. No podemos seguirlo con reservas o a medias. No podemos ser mezquinos en la entrega de nuestra vida, dándonos solo a lo que sea agradable. Quien se hace verdadero seguidor de Cristo tiene la certeza de que estará con él en la gloria, pero está dispuesto también a estar crucificado con él, a sufrir por él la persecución. No puede haber un seguidor de Jesús que huya de la cruz. Paz y bien.