Santa Marta: 29 de julio

501 - “Cuando Marta oyó que Jesús llegaba, salió a su encuentro, mientras María se quedó en casa”. Jn 11, 20

Todas las personas tienen características diferentes. En algunos momentos es mejor la característica de uno y en otros, la del otro. Así también Marta y María. Marta es más inquieta y operativa, mientras María es más contemplativa. Un día, nos parece que es mejor ser como María, pues estaba sentada escuchando a Jesús, mientras Marta estaba inquieta. En el evangelio de hoy, día de santa Marta, es ella quien hace lo mejor: sale prontamente al encuentro de Jesús, mientras María se quedó estática. Que cada uno sepa valorar su carácter, pues en algo él puede colaborar para el Reino. Paz y bien.

Miércoles de la decimonovena semana del tiempo durante el año

336 - “Si tu hermano hace caso a tu corrección, lo has salvado”. Mt 18, 15

Todos somos limitados y muchas veces fallamos. Dentro del cristianismo, existe lo que llamamos “corrección fraterna” para ayudar, con caridad, a los hermanos que se equivocan a que se rectifiquen. Jesús es muy claro: tiene que haber una falta real, no puede ser solo una suposición. Luego, lo primero es buscar al hermano, con mucha discreción, esto es, a solas, para conversar y exponerle su error. Solo si no te escucha buscas una tercera persona y, al final, hasta a la comunidad. La finalidad de la corrección no es humillar el hermano, sino ayudarlo a mejorar. Paz y bien.

Santa Clara de Asís: 11 de agosto

503 - “Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor”. Jn 15, 10

La Iglesia recuerda hoy a Santa Clara de Asís. Ella fue una mujer fuertemente enamorada de Dios. Supo entregar toda su vida para vivir en íntima unión con el amado. Rechazó las riquezas y los honores del mundo y, como una plantita de Francisco de Asís, buscó hacer la voluntad de Dios en todo. Cada día de su vida supo mirarse en el espejo de Jesucristo para adecuarse a aquel que se entregó totalmente por nosotros. Clara hoy nos invita a vivir el cristianismo no como algo superficial, sino en su radicalidad, sin acomodarnos a este mundo de placeres vanos. Paz y bien.

San Lorenzo, diácono y mártir: 10 de agosto

502 - “El que quiera servirme, que me siga, y donde yo esté, estará también mi servidor”. Jn 12, 26

El día de San Lorenzo, diácono y mártir, nos da la ocasión para meditar en lo radical que debe ser nuestra respuesta a la llamada de Cristo. No podemos seguirlo con reservas o a medias. No podemos ser mezquinos en la entrega de nuestra vida, dándonos solo a lo que sea agradable. Quien se hace verdadero seguidor de Cristo tiene la certeza de que estará con él en la gloria, pero está dispuesto también a estar crucificado con él, a sufrir por él la persecución. No puede haber un seguidor de Jesús que huya de la cruz. Paz y bien.