Jueves de la vigésima quinta semana del tiempo durante el año
391 - “¿Quién es este de quien oigo tales cosas? Y Herodes deseaba ver a Jesús”. Lc 9, 9
Muchos desearon ver a Jesús. Algunos, por mera curiosidad, como Herodes; otros, por interés en conseguir algo: comida, milagros, escuchar lindas palabras o tranquilizar su conciencia. También hubo algunos que querían verlo porque estaban buscando a Dios. En nuestros días, también sucede lo mismo. Descontando a los curiosos y los interesados en algún beneficio, no son muchos los que buscan al Señor queriendo encontrar el verdadero sentido de la vida y estando dispuestos a entrar en un auténtico proceso de conversión. No nos olvidemos, Jesús no es un actor famoso ni un supermercado, sino una propuesta de vida. Paz y bien.
Miércoles de la vigesimosexta semana del tiempo durante el año
399 - “El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás no sirve para el Reino de Dios”. Lc 9, 62
Quien ya trabajó con un arado sabe que no puede distraerse, pues sale de la línea y descompone el trabajo. Cuando hacemos una opción, debemos desconectarnos de las cosas de antes. No puedo quedarme mirando hacia atrás. Debe ser así, por ejemplo, con los que se casan: no pueden estar alimentando sueños con la novia anterior o continuar pensando que la mamá es la mujer más importante de su vida. Una vez que uno se decide a tomar un rumbo, debe destruir los puentes por los que pasa para no quedarse con la tentación de volver atrás, pues de lo contrario, la vida se hace un desastre. Paz y bien.
Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael: 29 de septiembre
513 - “Les aseguro que verán a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre”. Jn 1, 51
Los ángeles, como la propia palabra indica, son mensajeros de Dios que nos comunican algo, nos cuidan o interceden por nosotros. La Iglesia, desde antiguo, quiso celebrar la fiesta de tres ángeles muy especiales en la historia de la salvación: Gabriel, Miguel y Rafael. Por su importancia, ellos son llamados arcángeles, ubicándose por encima de los simples ángeles. Gabriel, el que anuncia la Encarnación; Miguel, el que lucha y vence a Satanás y Rafael, el que acompaña y enseña a Tobías. Pongámonos bajo la protección de ellos y pidamos que nos acompañen en todos los momentos de nuestra vida. Paz y bien.
Vigesimosexto domingo del tiempo durante el año
394 - (año A) “¿Cuál de los dos hijos hizo la voluntad del padre?”. Mt 21, 31
En la parábola de los dos hijos, cuyo padre pide que vayan a trabajar en la viña, todos reconocemos que cumple su voluntad aquel que, aunque había dicho no, igualmente trabajó, y no aquel que de palabra se comprometió, pero a la viña no se fue. Nos queda claro que no bastan solo las palabras. Prometer es fácil, pero lo que nos lleva a la salvación no son las promesas sino nuestras acciones. Dice la sabiduría popular: “De buenas intenciones el infierno está lleno”. El ideal es decir y hacer, pero más importante que las palabras son las obras. Paz y bien.