Gotas de paz

Miércoles de la decimoctava semana del tiempo durante el año

327 - “Mujer, ¡qué fe tan grande tienes! Que se cumplan tus deseos”. Mt 15, 28

La mujer cananea es un gran ejemplo de fe y perseverancia en la oración. Aunque todo

parecía conspirar contra ella –y que el milagro que necesitaba no estaba en los planes

de Dios–, ella supo insistir y humillarse delante de Jesús, hasta que él se dio cuenta de

que ella estaba movida por una fe demasiado grande y que no podía continuar sin

atenderla. Tampoco nosotros debemos bajar las manos cuando nos parece que nuestras

súplicas no son atendidas. La fe verdadera no se intimida en las dificultades, sino que

persevera hasta llegar a su meta. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Martes de la decimoctava semana del tiempo durante el año

326 - “A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar”. Mt 14, 25

El mar en la biblia es, muchas veces, símbolo de las dificultades y de las barreras. Jesús

estaba muy golpeado por la noticia del martirio de Juan Bautista y pasó toda la tarde y

casi toda la noche en la montaña en oración. Por la madrugada, cuando aún era oscuro,

él sintió que ya estaba fortalecido y podía afrontar la realidad. Es por eso que el texto nos

dice que caminó sobre las aguas. La oración, el encuentro con el Padre, dio a Jesús la

fuerza necesaria para ir adelante. También nosotros, si oramos confiadamente,

podremos superar nuestras pruebas. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la decimoctava semana del tiempo durante el año

Lunes de la decimoctava semana del tiempo durante el año

325 - “Denle ustedes mismos de comer”. Mt 14, 16

Delante de una gran multitud hambrienta, los discípulos pensaban que lo mejor era

decirles que se fueran y encontraran algo para comer, que cada uno buscara para sí

mismo. Sin embargo, Jesús, sin asustarse con la muchedumbre, quiere que sus

discípulos se involucren con el problema de los demás. No acepta la solución más fácil:

despedirlos para que se vayan. Sus discípulos deben hacer algo, después él con la

fuerza del cielo va a multiplicar, pero quiere que la iniciativa la tengamos nosotros. Hay

que confiar y compartir lo poco que tenemos. Dios sabe hacer milagros. Él solo multiplicó

lo que alguien tuvo el coraje de poner a disposición. Haz la prueba. Paz y bien.

 

Gotas de paz

XVIII Domingo del Tiempo Ordinario (B)

“El que viene a mí no tendrá hambre y el que cree en mí no tendrá sed” Jn 6, 35

La palabra de Dios en este domingo nos invitar a descubrir la plena satisfacción

para nuestras vidas en el encuentro con Cristo. Si venimos a Él no tendremos hambre y

si creemos en Él se terminará nuestra sed.

Qué lindo sería que esto pudiera suceder en la vida de todos los cristianos: ser

personas satisfechas, realizadas, plenas… Sin embargo, existen muchos de los que

hasta frecuentan la Iglesia, pero que no se sienten satisfechos. Están en la expectativa

de un encuentro más profundo o de una realización más plena. Al estar insatisfechos

son víctimas fáciles de los tentadores que prometen felicidad, milagros, bendiciones

abundantes, si abandonan la iglesia católica para congregarse en las carpas.

La pregunta que siempre me hago es: ¿Por qué estos hermanos están

insatisfechos con nuestro encuentro con Cristo? si estoy convencido que la eucaristía

es lo máximo de la comunión con Dios que podemos lograr en este mundo.

Creo que existen dos factores que pueden contribuir a esta insatisfacción.

En primer lugar, o modo como muchas eucarísticas son celebradas. Sacerdotes

desanimados, sin ninguna vibración que consiguen desfigurar la celebración. A veces

con una comunicación muy débil que no llega a tocar a las personas, que no hace el

pueblo de Dios vivir intensamente el misterio de encuentro con este Señor que dio su

vida por nosotros.

La otra posibilidad es, que las personas que van a la iglesia, lo hacen en modo

muy deficitario. Están allí solo de cuerpo presente. Participan distraídamente, no

cantan no responden, o están pensando en otras cosas, no se esfuerzan en vivir los

ritos, para que su voz coincida con sus sentimientos. Ciertamente quien va a la misa y

se queda jugando con el celular o distraído con otras cosas, saldrá de allí insatisfecho

del encuentro con el Señor.

Yo estoy convencido que una misa bien vivida, bien participada, con un

sacerdote que nos ayuda a vivir este encuentro es aquella experiencia que nos lleva a

una satisfacción tan profunda que rechazaríamos cualquier otra propuesta.

El Señor te bendiga y te guarde,

El Señor te haga brillar su rostro y tenga misericordia de ti.

El Señor vuelva su mirada cariñosa y te dé la PAZ.

Hno. Mariosvaldo Florentino, capuchino.

 

Gotas de paz

Sábado de la decimoséptima semana del tiempo durante el año

321 - “Herodes quería darle muerte, pero le asustaba la gente que consideraba a Juan

un profeta”. Mt 14, 5

Desde el origen del mundo, llevamos dentro de nosotros un instinto que quiere matar a

todos aquellos que son diferentes, nos cuestionan o tienen más éxito que nosotros. Es

por eso que uno de los mandamientos es justamente “¡No matarás!”, pues Dios mismo

asume la defensa de quien es asesinado. Pero no olvidemos que Jesús amplió este

mandamiento: también el criticar, calumniar, dañar y humillar, para los cristianos, es

como matar al hermano. Ayúdame, Señor, a no querer matar a nadie de ningún modo.

Enséñame a dar vida, mi vida, para el bien de los demás. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Viernes de la decimoséptima semana del tiempo durante el año

320 - “¿No es este el hijo del carpintero? ¿Su madre no es la que llaman María?”. Mt 13,

55

Qué difícil resultaba para Jesús predicar en su propio pueblo. Allí las personas lo vieron

crecer, conocían a sus familiares, sabían cuál era su escolaridad. No podían comprender

cómo aquel joven tan igual a todos ahora se revelaba como un gran profeta, enseñando

con una profundísima sabiduría y realizando milagros jamás vistos. Era tan fuerte este

problema de la cercanía que no podían creerlo ni disfrutar de la novedad que él traía.

También nosotros muchas veces no sabemos valorar lo que tenemos cercano, nos

cuesta aceptar las capacidades de aquellos a quienes ya conocemos. Pero, quienes

pierden somos nosotros. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Santa Marta: 29 de julio

501 - “Cuando Marta oyó que Jesús llegaba, salió a su encuentro, mientras María se

quedó en casa”. Jn 11, 20

Todas las personas tienen características diferentes. En algunos momentos es mejor la

característica de uno y en otros, la del otro. Así también Marta y María. Marta es más

inquieta y operativa, mientras María es más contemplativa. Un día, nos parece que es

mejor ser como María, pues estaba sentada escuchando a Jesús, mientras Marta estaba

inquieta. En el evangelio de hoy, día de santa Marta, es ella quien hace lo mejor: sale

prontamente al encuentro de Jesús, mientras María se quedó estática. Que cada uno

sepa valorar su carácter, pues en algo él puede colaborar para el Reino. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Miércoles de la decimoséptima semana del tiempo durante el año

318 - “El reino de los cielos se parece a un hombre que descubrió un tesoro escondido

en un campo, lo volvió a esconder, y lleno de alegría vendió todo lo que tenía para

comprar aquel campo”. Mt 13, 44

Esta parábola nos da una idea muy precisa: nadie viene a ser cristiano para perder.

Quien vio el tesoro tiene la certeza de que vale la pena venderlo todo y lo hace con

alegría porque sabe que no está perdiendo al comprar aquel terreno. Para los otros

parece ser una locura, una actitud absurda. Sin embargo, los que dejan algo por Cristo

saben que ganan mucho más. Y esto no es solo una promesa, sino una experiencia

concreta que se vive día a día. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Martes de la decimoséptima semana del tiempo durante el año

317 - “El campo es el mundo”. Mt 13, 38

El destino de la semilla es la tierra para que pueda germinar y producir frutos, aunque

esto sea siempre peligroso. No puedo, por miedo, protegerme tanto que me quedo

paralizado y estéril. El mundo en que vivimos, con todas sus inconsistencias y

problemas, es el lugar en que Dios nos quiere sembrar para que produzcamos los frutos

del Reino, aunque junto a nosotros existirán muchas cizañas que nos confundirán o nos

harán algún daño. No podemos huir del mundo, escondernos o aislarnos; es allí donde el

Señor quiere que estemos plantados y produciendo, sin prejuicios y sin delicadezas, sin

miedo de ser confundidos, Dios sabe. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Martes de la decimoctava semana del tiempo durante el año

326 - “A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar”. Mt 14, 25

El mar en la biblia es, muchas veces, símbolo de las dificultades y de las barreras. Jesús

estaba muy golpeado por la noticia del martirio de Juan Bautista y pasó toda la tarde y

casi toda la noche en la montaña en oración. Por la madrugada, cuando aún era oscuro,

él sintió que ya estaba fortalecido y podía afrontar la realidad. Es por eso que el texto nos

dice que caminó sobre las aguas. La oración, el encuentro con el Padre, dio a Jesús la

fuerza necesaria para ir adelante. También nosotros, si oramos confiadamente,

podremos superar nuestras pruebas. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la decimoctava semana del tiempo durante el año

Lunes de la decimoctava semana del tiempo durante el año

325 - “Denle ustedes mismos de comer”. Mt 14, 16

Delante de una gran multitud hambrienta, los discípulos pensaban que lo mejor era

decirles que se fueran y encontraran algo para comer, que cada uno buscara para sí

mismo. Sin embargo, Jesús, sin asustarse con la muchedumbre, quiere que sus

discípulos se involucren con el problema de los demás. No acepta la solución más fácil:

despedirlos para que se vayan. Sus discípulos deben hacer algo, después él con la

fuerza del cielo va a multiplicar, pero quiere que la iniciativa la tengamos nosotros. Hay

que confiar y compartir lo poco que tenemos. Dios sabe hacer milagros. Él solo multiplicó

lo que alguien tuvo el coraje de poner a disposición. Haz la prueba. Paz y bien.

 

Gotas de paz

XVIII Domingo del Tiempo Ordinario (B)

“El que viene a mí no tendrá hambre y el que cree en mí no tendrá sed” Jn 6, 35

La palabra de Dios en este domingo nos invitar a descubrir la plena satisfacción

para nuestras vidas en el encuentro con Cristo. Si venimos a Él no tendremos hambre y

si creemos en Él se terminará nuestra sed.

Qué lindo sería que esto pudiera suceder en la vida de todos los cristianos: ser

personas satisfechas, realizadas, plenas… Sin embargo, existen muchos de los que

hasta frecuentan la Iglesia, pero que no se sienten satisfechos. Están en la expectativa

de un encuentro más profundo o de una realización más plena. Al estar insatisfechos

son víctimas fáciles de los tentadores que prometen felicidad, milagros, bendiciones

abundantes, si abandonan la iglesia católica para congregarse en las carpas.

La pregunta que siempre me hago es: ¿Por qué estos hermanos están

insatisfechos con nuestro encuentro con Cristo? si estoy convencido que la eucaristía

es lo máximo de la comunión con Dios que podemos lograr en este mundo.

Creo que existen dos factores que pueden contribuir a esta insatisfacción.

En primer lugar, o modo como muchas eucarísticas son celebradas. Sacerdotes

desanimados, sin ninguna vibración que consiguen desfigurar la celebración. A veces

con una comunicación muy débil que no llega a tocar a las personas, que no hace el

pueblo de Dios vivir intensamente el misterio de encuentro con este Señor que dio su

vida por nosotros.

La otra posibilidad es, que las personas que van a la iglesia, lo hacen en modo

muy deficitario. Están allí solo de cuerpo presente. Participan distraídamente, no

cantan no responden, o están pensando en otras cosas, no se esfuerzan en vivir los

ritos, para que su voz coincida con sus sentimientos. Ciertamente quien va a la misa y

se queda jugando con el celular o distraído con otras cosas, saldrá de allí insatisfecho

del encuentro con el Señor.

Yo estoy convencido que una misa bien vivida, bien participada, con un

sacerdote que nos ayuda a vivir este encuentro es aquella experiencia que nos lleva a

una satisfacción tan profunda que rechazaríamos cualquier otra propuesta.

El Señor te bendiga y te guarde,

El Señor te haga brillar su rostro y tenga misericordia de ti.

El Señor vuelva su mirada cariñosa y te dé la PAZ.

Hno. Mariosvaldo Florentino, capuchino.

 

Gotas de paz

Sábado de la decimoséptima semana del tiempo durante el año

321 - “Herodes quería darle muerte, pero le asustaba la gente que consideraba a Juan

un profeta”. Mt 14, 5

Desde el origen del mundo, llevamos dentro de nosotros un instinto que quiere matar a

todos aquellos que son diferentes, nos cuestionan o tienen más éxito que nosotros. Es

por eso que uno de los mandamientos es justamente “¡No matarás!”, pues Dios mismo

asume la defensa de quien es asesinado. Pero no olvidemos que Jesús amplió este

mandamiento: también el criticar, calumniar, dañar y humillar, para los cristianos, es

como matar al hermano. Ayúdame, Señor, a no querer matar a nadie de ningún modo.

Enséñame a dar vida, mi vida, para el bien de los demás. Paz y bien.