Gotas de paz

Sábado de la vigesimocuarta semana del tiempo durante el año

384 - “A ustedes se les concede conocer los secretos del reino de Dios”. Lc 8, 10

El reino de Dios tiene sus secretos, que ciertamente no son comprendidos por todos. Para adentrarnos en ellos, debemos acercarnos a Jesús, quien nos reveló y continúa revelándonos el interior del corazón de Dios, su amor y su misericordia. Ciertamente, los que no pueden conocer los secretos del Reino, no es porque fueron rechazados por Dios, sino porque están distantes a causa de sus propios proyectos personales o porque están distraídos con cosas del mundo. Aprovechemos la oportunidad que Dios nos da; oportunidad de conocer su reino. Seamos tierra fértil, acojamos la semilla de la Palabra de Dios y produzcamos muchos frutos. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Viernes de la vigesimocuarta semana del tiempo durante el año

383 - “Los doce acompañaban a Jesús juntamente con algunas mujeres”. Lc 8, 1-2

Esta frase nos revela algo muy importante: había también algunas señoras que eran seguidoras de Jesús y que lo apoyaban. Sin dudas, la historia de la salvación está muy marcada por muchas mujeres que fueron grandes colaboradoras de Dios. También nuestra Iglesia siempre fue sostenida por la dedicación de tantas santas. Pero, muchas veces, a causa del machismo, ellas se quedan relegadas a un plano inferior. Más allá de las ideologías que puedan estar de moda, es muy importante entender el plan de Dios para la redención integral del género humano y la misión que el Señor tiene reservada para las mujeres. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Nuestra Señora de los Dolores: 15 de septiembre

510 -“Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre”.Jn 19, 25

La maternidad de María pasó por muchas pruebas, pero, sin dudas, la más difícil fue estar allí al pie de la cruz y ver a su hijo morir y ser aun traspasado. Ciertamente cada clavo, la corana de espinas, la hiel con vinagre, los desprecios e insultos dolían también en su corazón de madre. Y ella no se alejó, estuvo presente. Y allí asumió cuidar del discípulo amado, que somos todos los que queremos seguir los pasos de su Hijo. Es por eso que, aun hoy, ella no nos abandona en nuestros dolores y en nuestras cruces. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la vigesimocuarta semana del tiempo durante el año

379 - “No soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra…”. Lc 7, 6-7

Cuántas veces estamos así: necesitamos de Dios, de su ayuda, de su favor, pero nos sentimos indignos de pedirle y también de que Él venga hasta nosotros. Como el centurión, pedimos que otros intercedan en nuestro favor y nos quedamos temerosos de que el Señor entre en nuestra vida quizás marcada por tantas debilidades y pecados. Pero, más allá de la realidad concreta de este hombre, Jesús valora su fe y, sin forzarle a nada, realiza el milagro que necesitaba. Aunque no seamos dignos de recibir el Señor en nuestra casa, no perdamos la esperanza, pues igual él puede salvarnos.Paz y bien.

 

Gotas de paz

Miércoles de la segunda semana de Cuaresma

075 - “Jesús se dispuso a subir a Jerusalén”. Mt 20, 17

Muchas veces Jesús fue amenazado de muerte y encontró un modo de evadirla, pues sentía que aún no era la hora de culminar su misión. Sin embargo, en un momento dado, él sintió que su hora había llegado y que no debía huir más. Era necesario caminar resueltamente hacia Jerusalén, aun sabiendo lo que allí debería pasar. También nosotros, muchas veces sentimos en nuestro corazón que debemos tomar ciertas decisiones o afrontar ciertos problemas, aun sabiendo que la experiencia puede ser dolorosa. En la oración sincera sentimos cuál es el momento correcto; no podemos huir siempre. A veces, es mejor ponerse rojo por afrontar ciertas situaciones difíciles en un determinado momento que vivir siempre desteñido. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la segunda semana de Cuaresma

073 - “Sean misericordiosos como el Padre de ustedes es misericordioso”. Lc 6, 36

Entrar en la escuela de la misericordia es el gran desafío de quien quiere ser un amigo de Dios. Tantas veces somos demasiado duros con los que se equivocan o insensibles con los que sufren. A veces parecemos jueces despiadados con los que fallan o seres de piedra, incapaces de compasión. Así no es el corazón de Dios, siempre dispuesto a perdonar y siempre listo a ayudar a quien lo necesite. Si queremos de verdad crecer en la vida espiritual, es necesario practicar la misericordia en todos sus niveles, pues solo así nos acercaremos más al Padre creador, compartiendo su mismo ser. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Miércoles de la primera semana de Cuaresma

068 - “Como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación”. Lc 11, 30

Jonás fue enviado a pueblo pagano para anunciar que, a causa de sus obras malas, el Señor destruiría la ciudad en cuarenta días. Pero algo sucedió: todo el pueblo, desde los más importantes hasta los más sencillos, cambiaron de vida y vivieron los cuarenta días con una penitencia tan intensa que Dios cambió de idea y no destruyó Nínive. Es esto lo que Jesús quiere hacer también en nuestra vida: quiere denunciar nuestros pecados con la esperanza de que podamos, también nosotros, cambiar nuestras actitudes y en esta Cuaresma implorar el perdón de Dios. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Martes de la primera semana de Cuaresma

067 - “Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”. Mt 6, 10

La oración cristiana tiene una particularidad que pocos entienden: lo que pedimos a Dios es que su voluntad se realice en nuestra vida. Sin embargo, muchos cristianos piensan y desean exactamente lo contrario: quieren que Dios se adecue a la voluntad de cada uno de ellos. A veces hasta llegamos a decir: “Voy a rezar diez padrenuestros para que Dios me dé tal cosa…” y diez veces decimos que se haga tu voluntad cuando en verdad queremos que Él haga la nuestra. Pidamos al Señor que nos enseñe a orar de verdad y que nuestra oración sea para nuestra transformación, no la de Dios. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la primera semana de Cuaresma

066 – “Les aseguro que todo lo que hacen al más pequeño de mis hermanos, a mí me lo hacen”. Mt 25, 40

Los pobres, los enfermos, los hambrientos, los encarcelados, los necesitados son para nosotros presencia de Cristo y por eso es inaceptable que nosotros que conocemos la Palabra de Dios despreciemos a estas personas. Si yo soy capaz de reconocer en la Eucaristía la presencia del Señor y me arrodillo y lo alabo con tanta devoción, debo también reconocerlo en los más necesitados. Mi culto es estéril e inútil si no me ayuda a reconocer y servir a Cristo en los que sufren. Señor, sana mi ceguera. Ayúdame a verte en los pobres. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Viernes de la vigesimocuarta semana del tiempo durante el año

383 - “Los doce acompañaban a Jesús juntamente con algunas mujeres”. Lc 8, 1-2

Esta frase nos revela algo muy importante: había también algunas señoras que eran seguidoras de Jesús y que lo apoyaban. Sin dudas, la historia de la salvación está muy marcada por muchas mujeres que fueron grandes colaboradoras de Dios. También nuestra Iglesia siempre fue sostenida por la dedicación de tantas santas. Pero, muchas veces, a causa del machismo, ellas se quedan relegadas a un plano inferior. Más allá de las ideologías que puedan estar de moda, es muy importante entender el plan de Dios para la redención integral del género humano y la misión que el Señor tiene reservada para las mujeres. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Nuestra Señora de los Dolores: 15 de septiembre

510 -“Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre”.Jn 19, 25

La maternidad de María pasó por muchas pruebas, pero, sin dudas, la más difícil fue estar allí al pie de la cruz y ver a su hijo morir y ser aun traspasado. Ciertamente cada clavo, la corana de espinas, la hiel con vinagre, los desprecios e insultos dolían también en su corazón de madre. Y ella no se alejó, estuvo presente. Y allí asumió cuidar del discípulo amado, que somos todos los que queremos seguir los pasos de su Hijo. Es por eso que, aun hoy, ella no nos abandona en nuestros dolores y en nuestras cruces. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la vigesimocuarta semana del tiempo durante el año

379 - “No soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra…”. Lc 7, 6-7

Cuántas veces estamos así: necesitamos de Dios, de su ayuda, de su favor, pero nos sentimos indignos de pedirle y también de que Él venga hasta nosotros. Como el centurión, pedimos que otros intercedan en nuestro favor y nos quedamos temerosos de que el Señor entre en nuestra vida quizás marcada por tantas debilidades y pecados. Pero, más allá de la realidad concreta de este hombre, Jesús valora su fe y, sin forzarle a nada, realiza el milagro que necesitaba. Aunque no seamos dignos de recibir el Señor en nuestra casa, no perdamos la esperanza, pues igual él puede salvarnos.Paz y bien.

 

Gotas de paz

Miércoles de la segunda semana de Cuaresma

075 - “Jesús se dispuso a subir a Jerusalén”. Mt 20, 17

Muchas veces Jesús fue amenazado de muerte y encontró un modo de evadirla, pues sentía que aún no era la hora de culminar su misión. Sin embargo, en un momento dado, él sintió que su hora había llegado y que no debía huir más. Era necesario caminar resueltamente hacia Jerusalén, aun sabiendo lo que allí debería pasar. También nosotros, muchas veces sentimos en nuestro corazón que debemos tomar ciertas decisiones o afrontar ciertos problemas, aun sabiendo que la experiencia puede ser dolorosa. En la oración sincera sentimos cuál es el momento correcto; no podemos huir siempre. A veces, es mejor ponerse rojo por afrontar ciertas situaciones difíciles en un determinado momento que vivir siempre desteñido. Paz y bien.