Gotas de paz

Primer domingo de Adviento

“Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a

media noche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os

encuentre dormidos” Mc 13, 36

Estimados hermanos estamos al inicio del Adviento, también inicio de un nuevo

año litúrgico y la Iglesia abre su nuevo tiempo invitándonos a meditar sobre el retorno de

Cristo y la realización plena de su reino.

El evangelio de este domingo insiste mucho sobre la vigilancia como característica

de la vida cristiana. No sabemos cuándo él llegará, por eso es mejor estar preparados

siempre.

En una interpretación literal de estas palabras de Jesús, por muchos siglos –y tal

vez aun hoy– en algunos monasterios, los monjes hacían oraciones comunitarias al

atardecer, se despertaban a media noche y se reunían en el coro para orar, lo mismo lo

hacían a la hora del canto del gallo y de nuevo, al amanecer, esto es, más o menos a cada

tres horas se reunían para la oración.

Aunque esta interpretación es muy bonita, más que nada es importante su sentido

profundo. Quizás hoy, con auxilio de las ciencias que nos aconsejan al menos siete horas

de sueño continuado, podemos organizar en otros modos nuestra vida de oración. Lo que

los monjes demostraban con esta práctica era que mantenían una atención continua hacia

Dios, esto es, aun con mucho sacrificio se despertaban varias veces en la noche, incluso en

el más riguroso invierno. Ciertamente, también en la acción cotidiana buscaban al máximo

vivir la palabra de Dios. Esta práctica hacía más agudo el deseo de estar siempre despierto

a las cosas de Dios, de no dejarse llevar por las cosas del mundo, de no distraerse del justo

camino, adormecido en las comodidades del pecado. No tendría sentido despertarse por

la noche para orar si en las otras actividades del día se vive como si Dios no existiera, por

ejemplo despreciando los hermanos, diciendo mentiras, haciendo todo egoístamente.

Entonces, la función de esta práctica radical de los monjes era también dejarlos

estimulados a estar siempre atentos.

Infelizmente hoy en día, muchas veces nuestra fe es muy superficial. A veces

tenemos una idea exactamente contraria a aquella del evangelio. Parece que en el fondo

pensamos que si Dios va a venir, seguramente aún está lejos y no será ni hoy ni mañana.

Este pensamiento nos acomoda, nos deja tranquilos en medio de nuestros vicios y

pecados. Pensamos siempre: más adelante intentaré convertirme y cambiar. Pero esto es

una trampa…es aquí que nacen las sorpresas. Nos enredamos tanto en el mundo, que

cuando nos percatamos, nuestro tiempo ha acabado. Dios llega y nos encuentra

durmiendo en los brazos de una vida inauténtica.

Perdóname si insisto, pero ya sabemos que el bien sólo puede crecer con un

esfuerzo continuo de nuestra parte, con nuestra vigilancia, al paso que el mal crece solito,

basta cruzar nuestros brazos y él prospera. Para construir siempre cuesta mucho, pero

para destruir bastan algunos segundos.

Es cierto que lo que Dios espera de nosotros es una vigilancia en la vida y no tanto

un quedarse sin dormir por la noche. Pero es cierto también que hacer de vez en cuando

una vigilia puede despertarnos y hacernos más atentos a todas las cosas cotidianas. Por

eso, son muy bonitas las parroquias, los movimientos o los conventos que organizan

algunas experiencias de vigilia de oración (especialmente en los tiempos fuertes, en la

muerte de alguien o para acompañar a alguien en su dolor). Este esfuerzo por vencer el

sueño durante toda una noche, esta búsqueda de ocupar la mente con cánticos, con

meditaciones y oraciones nos estimulan a hacer lo mismo en la vida ordinaria.

Todos los cristianos estamos invitamos a vivir en estado de continua vigilia, esto es,

siempre dispuestos al bien, a la caridad y al servicio.

Oh Señor, danos la gracia de perseverar siempre y de desear que tú vengas hoy,

porque te estamos esperando. “¡Ven Señor, Jesús!”

El Señor te bendiga y te guarde,

El Señor te haga brillar su rostro y tenga misericordia de ti.

El Señor volva su mirada cariñosa y te de la PAZ.

Hno. Mariosvaldo Florentino, capuchino.

 

Gotas de paz

Sábado de la trigésima cuarta semana del tiempo durante el año

474 - “Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las

preocupaciones de la vida…”. Lc 21, 34

En este mundo, todos debemos tener muy claro nuestro objetivo, pues, al contrario,

somos fácilmente encandilados con los brillos de los vicios, de los placeres y de la moda,

y cuando nos damos cuenta, ya perdimos nuestras mejores energías en cosas que son

completamente inútiles y no nos ayudan a construirnos como personas. Para el bien

necesitamos decisión y esfuerzo, para el mal basta con cruzarse de brazos. Estemos

despiertos, busquemos la luz de Dios constantemente, pues, solo así, nuestra pasantía

en esta tierra será rica de realizaciones y de vida. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Viernes de la trigésima cuarta semana del tiempo durante el año

473 - “Yo les aseguro que no pasará esta generación hasta que todo eso suceda”. Lc 21,

32

¿Cuántas generaciones ya pasaron desde que Jesús pronunció estas palabras? ¿Será

que Jesús se equivocó? No creo. Más bien su palabra se cumple en cada generación. Su

deseo es que cada generación no se acomode pensando: “Yo no veré estas cosas”, o

“yo no tengo por qué preocuparme”. Lo que Jesús pide es que estemos atentos y

vigilantes y sirve para cada generación. Hoy tú y yo debemos preocuparnos por poner en

práctica su palabra, por reconocer las señales de los tiempos, sabiendo que en cualquier

momento debemos presentarnos ante él. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Miércoles de la trigésima cuarta semana del tiempo durante el año

471 - “Y esto les sucederá para que puedan dar testimonio de mi”. Lc 21, 13

En la vida de los cristianos que buscan vivir con verdadera entrega al Señor, no faltará

persecuciones, a veces hasta de personas muy cercanas y de confianza. Jesús nos pide

que también usemos estas situaciones para dar testimonio de él. Nuestro testimonio será

tanto más precioso cuanto más difíciles sean las condiciones en que lo damos. Es

necesario poner la cara por Cristo, por la Iglesia, por la verdad aun cuando nos escupen,

nos abucheen o hasta nos torturen. El Señor será con nosotros, nos dará la palabra

oportuna y nos cuidará para que no retrocedamos. Y, aunque nos maten, él cuidará

hasta de nuestros cabellos. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la trigésima cuarta semana del tiempo durante el año

469 -“Les aseguro que esta pobre viuda ha dado más que nadie”.Lc 21, 3

¿Cómo es posible que unas moneditas valgan más que muchos millones? Para Jesús no es importante el valor absoluto de una donación sino el cuánto cuesta para la persona que la realiza. Lo importante es que lo donado sea sentido y signifique un verdadero desprendimiento. Un millonario que hace una gran donación puede no ser tan estimado por Jesús si la suma donada no le hace ninguna falta ya que la verdadera caridad no es dar lo que sobra. Decía Madre Teresa: “Amar es dar hasta que duela”. Dar lo que sobra es interesante, pero aún no es un acto de amor. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Presentación de la Virgen María: 21 de noviembre

522 - “Todo aquel que hace la voluntad de mi Padre es mi hermano, mi hermana y mi

madre”. Mt 12, 50

La fiesta de la presentación de la Virgen María en el templo que hoy celebramos nos

recuerda una vez más que la grandeza de esta mujer no está solo en que haya sido

escogida por Dios, sino también en que ella siempre supo ser su discípula. Desde su

núcleo familiar, ella fue introducida en el servicio del Señor; por eso fue presentada en el

templo. También nosotros somos llamados a conocer la voluntad de Dios y vivirla

concretamente, pues no nos salvarán los títulos ni los cargos ni tampoco las amistades,

sino solamente el cumplir lo que Dios nos pide. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Viernes de la trigésima tercera semana del tiempo durante el año

464 - “Mi casa será una casa de oración”. Lc 19, 46

Aunque Jesús nos haya enseñado que debemos adorar a Dios en espíritu y en verdad, él

también demostró que el templo material es importante pues favorece el encuentro con

Dios. En todas partes podemos entrar en diálogo con Él: en nuestro cuarto, delante de un

lindo paisaje, en nuestro santuario-hogar…, pero existen lugares donde Su presencia se

puede sentir con más fuerza, esto es, en los templos consagrados, espacios sagrados

donde el Omnipotente obra maravillas en sus fieles. Estos lugares santos deben ser

visitados, cuidadosamente, respetados y reverenciados, pues en ellos Dios puso su

escalera y el cielo toca a la tierra. ¡Pruébalo! Paz y bien.

 

Gotas de paz

Jueves de la trigésima tercera semana del tiempo durante el año

463 - “Si tú hubieras comprendido en este día el mensaje de paz… ”. Lc 19, 42

Jesús se entristece porque Jerusalén no entendió que él traía el más auténtico y

profundo mensaje de paz. Muchas veces, también nosotros, con el corazón obstinado y

endurecido por las cosas del mundo, por las ganancias y los placeres, nos olvidamos de

ser constructores de paz. Por eso, también sobre nosotros se desatan conflictos, peleas,

luchas de poder y solo entonces nos damos cuenta de lo importante que hubiera sido

conducir diferentemente nuestra historia. Hermano, hermana, hoy es el día de la gracia.

Si te das cuenta de que estás caminando hacia la guerra, aún es tiempo de cambiar la

dirección. ¡Coraje! Paz y bien.

 

Gotas de paz

Miércoles de la trigésima tercera semana del tiempo durante el año

462 - “Hagan producir estas monedas de plata hasta que yo vuelva”. Lc 19, 13

Todos recibimos de Dios muchos dones y cuando los utilizamos para el bien se

multiplican. De hecho, hay personas que son una luz en las comunidades: siempre están

sirviendo y ayudando. Otros son como parásitos, pues nunca colaboran con nada.

Cuando vuelva el Señor o cuando nos vayamos a su encuentro, nos pedirá cuentas de

los dones recibidos. A los que produjeron les recompensará abundantemente, pero a los

que escondieron esos dones les amargará la eternidad. Aún es tiempo, mi hermano,

descubre los dones que Dios te dio y ponlos al servicio de la comunidad. Verás que ellos

se multiplicarán y serás mucho más feliz. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Sábado de la trigésima cuarta semana del tiempo durante el año

474 - “Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las

preocupaciones de la vida…”. Lc 21, 34

En este mundo, todos debemos tener muy claro nuestro objetivo, pues, al contrario,

somos fácilmente encandilados con los brillos de los vicios, de los placeres y de la moda,

y cuando nos damos cuenta, ya perdimos nuestras mejores energías en cosas que son

completamente inútiles y no nos ayudan a construirnos como personas. Para el bien

necesitamos decisión y esfuerzo, para el mal basta con cruzarse de brazos. Estemos

despiertos, busquemos la luz de Dios constantemente, pues, solo así, nuestra pasantía

en esta tierra será rica de realizaciones y de vida. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Viernes de la trigésima cuarta semana del tiempo durante el año

473 - “Yo les aseguro que no pasará esta generación hasta que todo eso suceda”. Lc 21,

32

¿Cuántas generaciones ya pasaron desde que Jesús pronunció estas palabras? ¿Será

que Jesús se equivocó? No creo. Más bien su palabra se cumple en cada generación. Su

deseo es que cada generación no se acomode pensando: “Yo no veré estas cosas”, o

“yo no tengo por qué preocuparme”. Lo que Jesús pide es que estemos atentos y

vigilantes y sirve para cada generación. Hoy tú y yo debemos preocuparnos por poner en

práctica su palabra, por reconocer las señales de los tiempos, sabiendo que en cualquier

momento debemos presentarnos ante él. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Miércoles de la trigésima cuarta semana del tiempo durante el año

471 - “Y esto les sucederá para que puedan dar testimonio de mi”. Lc 21, 13

En la vida de los cristianos que buscan vivir con verdadera entrega al Señor, no faltará

persecuciones, a veces hasta de personas muy cercanas y de confianza. Jesús nos pide

que también usemos estas situaciones para dar testimonio de él. Nuestro testimonio será

tanto más precioso cuanto más difíciles sean las condiciones en que lo damos. Es

necesario poner la cara por Cristo, por la Iglesia, por la verdad aun cuando nos escupen,

nos abucheen o hasta nos torturen. El Señor será con nosotros, nos dará la palabra

oportuna y nos cuidará para que no retrocedamos. Y, aunque nos maten, él cuidará

hasta de nuestros cabellos. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la trigésima cuarta semana del tiempo durante el año

469 -“Les aseguro que esta pobre viuda ha dado más que nadie”.Lc 21, 3

¿Cómo es posible que unas moneditas valgan más que muchos millones? Para Jesús no es importante el valor absoluto de una donación sino el cuánto cuesta para la persona que la realiza. Lo importante es que lo donado sea sentido y signifique un verdadero desprendimiento. Un millonario que hace una gran donación puede no ser tan estimado por Jesús si la suma donada no le hace ninguna falta ya que la verdadera caridad no es dar lo que sobra. Decía Madre Teresa: “Amar es dar hasta que duela”. Dar lo que sobra es interesante, pero aún no es un acto de amor. Paz y bien.