Gotas de paz

Miércoles de la segunda semana de Cuaresma

075 - “Jesús se dispuso a subir a Jerusalén”. Mt 20, 17

Muchas veces Jesús fue amenazado de muerte y encontró un modo de evadirla, pues sentía que aún no era la hora de culminar su misión. Sin embargo, en un momento dado, él sintió que su hora había llegado y que no debía huir más. Era necesario caminar resueltamente hacia Jerusalén, aun sabiendo lo que allí debería pasar. También nosotros, muchas veces sentimos en nuestro corazón que debemos tomar ciertas decisiones o afrontar ciertos problemas, aun sabiendo que la experiencia puede ser dolorosa. En la oración sincera sentimos cuál es el momento correcto; no podemos huir siempre. A veces, es mejor ponerse rojo por afrontar ciertas situaciones difíciles en un determinado momento que vivir siempre desteñido. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la segunda semana de Cuaresma

073 - “Sean misericordiosos como el Padre de ustedes es misericordioso”. Lc 6, 36

Entrar en la escuela de la misericordia es el gran desafío de quien quiere ser un amigo de Dios. Tantas veces somos demasiado duros con los que se equivocan o insensibles con los que sufren. A veces parecemos jueces despiadados con los que fallan o seres de piedra, incapaces de compasión. Así no es el corazón de Dios, siempre dispuesto a perdonar y siempre listo a ayudar a quien lo necesite. Si queremos de verdad crecer en la vida espiritual, es necesario practicar la misericordia en todos sus niveles, pues solo así nos acercaremos más al Padre creador, compartiendo su mismo ser. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Miércoles de la primera semana de Cuaresma

068 - “Como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación”. Lc 11, 30

Jonás fue enviado a pueblo pagano para anunciar que, a causa de sus obras malas, el Señor destruiría la ciudad en cuarenta días. Pero algo sucedió: todo el pueblo, desde los más importantes hasta los más sencillos, cambiaron de vida y vivieron los cuarenta días con una penitencia tan intensa que Dios cambió de idea y no destruyó Nínive. Es esto lo que Jesús quiere hacer también en nuestra vida: quiere denunciar nuestros pecados con la esperanza de que podamos, también nosotros, cambiar nuestras actitudes y en esta Cuaresma implorar el perdón de Dios. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Martes de la primera semana de Cuaresma

067 - “Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”. Mt 6, 10

La oración cristiana tiene una particularidad que pocos entienden: lo que pedimos a Dios es que su voluntad se realice en nuestra vida. Sin embargo, muchos cristianos piensan y desean exactamente lo contrario: quieren que Dios se adecue a la voluntad de cada uno de ellos. A veces hasta llegamos a decir: “Voy a rezar diez padrenuestros para que Dios me dé tal cosa…” y diez veces decimos que se haga tu voluntad cuando en verdad queremos que Él haga la nuestra. Pidamos al Señor que nos enseñe a orar de verdad y que nuestra oración sea para nuestra transformación, no la de Dios. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la primera semana de Cuaresma

066 – “Les aseguro que todo lo que hacen al más pequeño de mis hermanos, a mí me lo hacen”. Mt 25, 40

Los pobres, los enfermos, los hambrientos, los encarcelados, los necesitados son para nosotros presencia de Cristo y por eso es inaceptable que nosotros que conocemos la Palabra de Dios despreciemos a estas personas. Si yo soy capaz de reconocer en la Eucaristía la presencia del Señor y me arrodillo y lo alabo con tanta devoción, debo también reconocerlo en los más necesitados. Mi culto es estéril e inútil si no me ayuda a reconocer y servir a Cristo en los que sufren. Señor, sana mi ceguera. Ayúdame a verte en los pobres. Paz y bien.

 

Gotas de paz

I Domingo de Cuaresma (A)

“Luego el Espíritu Santo condujo a Jesús al desierto para que fuera tentado por el diablo” Mt 4,1

Querido hermano, querida hermana, desde este miércoles de cenizas estamos viviendo la cuaresma, tiempo fuerte de encuentro con el Señor que nos quiere llevar a una conversión siempre mas autentica y profunda. La Iglesia nos invita a meditar en este primer domingo sobre las tentaciones.

La realidad de las tentaciones es que está presente en la vida de todos nosotros. Nadie puede decir: ‘yo nunca tuve una tentación, un mal deseo o las ganas de aceptar alguna propuesta que no corresponda con el bien y la justicia’. Es propio de la condición humana sentir tentaciones, porque somos libres. Hasta el mismo Jesús, Dios hecho hombre, fue tentado. A veces hasta pensamos que cuanto más buscamos vivir correctamente, las tentaciones son aún mayores, pero esto tal vez sea solamente una impresión, pues estando mas sensibles al bien, las reconocemos mas fácilmente.

Las tentaciones son propias de nuestra libertad, pues podemos hacer opciones. Si no tuviéramos la posibilidad de elegir entre el bien y el mal, no seriamos libres y no tendríamos tentaciones, pero viviríamos en un determinismo instintivo como los animales, o entonces seriamos simples marionetas en las manos de Dios.

Entonces, ya que no podemos evitar tener tentaciones en la vida, debemos al menos aprender con Jesús como vencerlas. Según lo que dice el evangelio de este domingo, creo que su secreto es conocer profundamente la Palabra de Dios. Para cada tentación Jesús supo responder con una frase bíblica precisa. No es la sabiduría del mundo, no son los cursos, los títulos universitarios, los que nos dan la capacidad de vencer a las tentaciones que se presentan justamente en los momentos en que nos sentimos más débiles (¡“y tuvo hambre!” MT 4,2). Por eso, la única cosa que puede hacernos suficientemente fuertes para rechazar al tentador en todos sus disfraces y desenmascarar sus embrollos, es estar imbuido de la Palabra de Dios. Por eso, la Biblia debemos leerla, escucharla y meditarla siempre. Sus contenidos, sus frases, su espíritu deben penetrar nuestra mente y nuestro corazón.

Con todo, es muy importante ir a la fuente de la Biblia con buena intención, buscando realmente encontrar allí la voluntad de Dios. Pues si tenemos mala intención podremos encontrar en la Biblia pasajes que podrán ser manipulados, tergiversados y usadas para justificar nuestras caídas y pecados. El propio diablo también ha citado la Biblia para confirmar su tentación. Sin embargo, Jesús, que conoce el espíritu de la Palabra de Dios, no se ha dejado engañar. Él sabía que el diablo la estaba manipulando y no se quedó intimidado sólo porque el enemigo le hizo también una cita bíblica, él la rebatió con otra.

Aprovechemos este tiempo de cuaresma para redescubrir la Biblia en nuestra vida. Tengámosla con nosotros. Leámosla todos los días. Veremos que en los momentos de fragilidad la Palabra de Dios nacerá en tus labios y será tu defensa.

El Señor te bendiga y te guarde,

El Señor te haga brillar su rostro y tenga misericordia de ti.

El Señor volva su mirada cariñosa y te de la PAZ.

Hno. Mariosvaldo Florentino, capuchino.

 

Gotas de paz

Sábado después de Ceniza

064 - “Yo no he venido a llamar a los sanos sino a los pecadores, para que se conviertan”. Lc 5, 32

Dios, como buen padre, tiene una preocupación especial por los hijos con mayor dificultad. Un padre no es un juez, por eso no se conforma con dar premios a los que son buenos y castigos a los que son malos. Un padre está siempre buscando el modo de ayudar al hijo descarriado a volver al camino. Ningún papá es feliz por castigar, sino que su alegría es ver el cambio en el hijo. Así es Dios. Así es el amor de Dios manifestado en Cristo Jesús. La mirada más bella que tiene Dios está hacia los pecadores. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Viernes después de Ceniza

063 – “Llegará el momento en que ayunarán”. Mt 9, 15

¿Qué es el ayuno religioso? Es la renuncia voluntaria de alimento por un periodo prolongado de tiempo, soportando la molestia que la falta de comida provoca en el cuerpo. Quien es capaz de tomar esta decisión y hace un buen ayuno, se muestra a sí mismo que es capaz de autodominarse. Proclama en su cuerpo la victoria del espíritu. Es por eso que todos los grandes maestros espirituales tienen muy en cuenta esta práctica penitencial.

Además, el ayuno dispone todo el ser a la oración, pues todo el cuerpo clama. No podemos olvidar que el ayuno se completa con la caridad sin la cual él es estéril. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Jueves después de Ceniza

062 - “El que quiera salvar su vida la perderá y el que pierda su vida por mí la salvará”. Lc 9, 24

Todos queremos salvar nuestra vida. Hay un instinto de conservación que habla fuerte en cada uno de nosotros. Pero hay dos modos de hacerlo: uno en clave egoísta y otro en clave de donación. Instintivamente tendemos al egoísmo, pensamos solo en nosotros, queremos satisfacer todos nuestros deseos y estar cómodos. El problema es que el egoísmo nos destruye. El otro camino es entender la importancia del servicio, del esfuerzo y también de las renuncias. Al principio, parece ser difícil e incómodo, pero es este el modo de hacer crecer la vida en nosotros. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la segunda semana de Cuaresma

073 - “Sean misericordiosos como el Padre de ustedes es misericordioso”. Lc 6, 36

Entrar en la escuela de la misericordia es el gran desafío de quien quiere ser un amigo de Dios. Tantas veces somos demasiado duros con los que se equivocan o insensibles con los que sufren. A veces parecemos jueces despiadados con los que fallan o seres de piedra, incapaces de compasión. Así no es el corazón de Dios, siempre dispuesto a perdonar y siempre listo a ayudar a quien lo necesite. Si queremos de verdad crecer en la vida espiritual, es necesario practicar la misericordia en todos sus niveles, pues solo así nos acercaremos más al Padre creador, compartiendo su mismo ser. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Miércoles de la primera semana de Cuaresma

068 - “Como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación”. Lc 11, 30

Jonás fue enviado a pueblo pagano para anunciar que, a causa de sus obras malas, el Señor destruiría la ciudad en cuarenta días. Pero algo sucedió: todo el pueblo, desde los más importantes hasta los más sencillos, cambiaron de vida y vivieron los cuarenta días con una penitencia tan intensa que Dios cambió de idea y no destruyó Nínive. Es esto lo que Jesús quiere hacer también en nuestra vida: quiere denunciar nuestros pecados con la esperanza de que podamos, también nosotros, cambiar nuestras actitudes y en esta Cuaresma implorar el perdón de Dios. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Martes de la primera semana de Cuaresma

067 - “Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”. Mt 6, 10

La oración cristiana tiene una particularidad que pocos entienden: lo que pedimos a Dios es que su voluntad se realice en nuestra vida. Sin embargo, muchos cristianos piensan y desean exactamente lo contrario: quieren que Dios se adecue a la voluntad de cada uno de ellos. A veces hasta llegamos a decir: “Voy a rezar diez padrenuestros para que Dios me dé tal cosa…” y diez veces decimos que se haga tu voluntad cuando en verdad queremos que Él haga la nuestra. Pidamos al Señor que nos enseñe a orar de verdad y que nuestra oración sea para nuestra transformación, no la de Dios. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la primera semana de Cuaresma

066 – “Les aseguro que todo lo que hacen al más pequeño de mis hermanos, a mí me lo hacen”. Mt 25, 40

Los pobres, los enfermos, los hambrientos, los encarcelados, los necesitados son para nosotros presencia de Cristo y por eso es inaceptable que nosotros que conocemos la Palabra de Dios despreciemos a estas personas. Si yo soy capaz de reconocer en la Eucaristía la presencia del Señor y me arrodillo y lo alabo con tanta devoción, debo también reconocerlo en los más necesitados. Mi culto es estéril e inútil si no me ayuda a reconocer y servir a Cristo en los que sufren. Señor, sana mi ceguera. Ayúdame a verte en los pobres. Paz y bien.