Gotas de paz

Sábado de la décima semana del tiempo durante el año

258 - “Que la palabra de ustedes sea sí, sí; y no, no”. Mt 5, 37

En nuestros días, parece que la palabra ya está muy gastada. Casi no tiene fuerza. Decimos algo ahora y en seguida creemos que ya podemos decir completamente lo contrario, como si nada. Sin embargo, esta no es la propuesta de Jesús. Para él, nuestra palabra debe ser verdadera y debemos honrarla, aunque nos cueste. Debo pensar y calcular antes de hablar, pero una vez que hablé, debo ser consecuente con lo dicho. Esta es la base de una verdadera relación: respetar la palabra dada. Hay que empezar. Al inicio será más difícil, pero de a poco nos habituaremos a la sinceridad. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Viernes de la décima semana del tiempo durante el año

257 - Si tu ojo derecho te lleva a pecar, sácatelo y tíralo lejos de ti”. Mt 5, 29

¿Qué quiere decir el Señor con este consejo? Los pecados que hago con el ojo derecho, muy bien puedo hacerlo también con el izquierdo. Ciertamente Él no está queriendo que nos mutilemos. Se refiere a que, cuando identificamos la situación que nos lleva a caer, debemos hacer lo máximo posible para evitarla. Debo escapar de las ocasiones de pecado, aunque sea algo tan doloroso como arrancarme un ojo o cortarme una mano. Si consigo hacer esto, es decir, consigo tener las riendas de mi vida en mis manos, no seré víctima de mis debilidades. Paz y bien.

 

Gotas de paz

San Antonio de Padua

494 - “No lleven dinero ni alforja ni calzado…”. Lc 10, 4

En este día en que recordamos a san Antonio de Padua, el evangelio de su fiesta nos recuerda su vocación de ser hermano menor franciscano, esto es, confiar siempre en la providencia de Dios, no buscando seguridades en las cosas del mundo. El Señor que nos envía nos acompaña con su gracia proveyendo lo que necesitamos y también realizando sus obras por nuestras manos. Es por eso que los predicadores del evangelio son también portadores de paz a las personas, de sanación física y espiritual. Dejemos que Dios cumpla en nosotros su promesa; no nos preocupemos desmedidamente por lo material, pues San Antonio intercede por nosotros. Paz y bien.

 

Gotas de paz

San Bernabé, apóstol

493 - “Ustedes han recibido gratuitamente; den también gratuitamente”. Mt 10, 8

Los apóstoles de Jesús fueron invitados, en primer lugar, a estar con él. Así experimentaron gratuitamente el amor de Dios en los milagros de Jesús, en sus palabras y en sus acciones. Pero ellos también fueron enviados y todo lo que aprendieron deben enseñar a los demás con el mismo método de Jesús, esto es, la gratuidad. Nadie debe apropiarse de lo que Dios le da para después lucrar con ello. Aunque el servidor merece su salario, no por eso debe perder la gratuidad. Es muy triste ver a ministros de Dios ávidos de lucros y ganancias. Que los santos apóstoles nos inspiren a darnos con generosidad. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la décima semana del tiempo durante el año

253 - - “Felices los puros de corazón, porque verán a Dios”. Mt 5, 8

Más allá de la connotación sexual que muchas veces es vista en estas palabras, Jesús hablaba de la pureza de corazón que tienen las personas que son sinceras y transparentes, que buscan vencer la hipocresía, la doble cara, el fingimiento. La pureza de corazón en el lenguaje bíblico es la autenticidad de vida, tan difícil y exigente, hasta para las personas de iglesia, pues muchas veces queremos parecer lo que no somos, usamos máscaras o maquillajes para disfrazar nuestra realidad y engañar a los demás. Pero no olvidemos: verá a Dios quien encuentra el camino de la pureza de corazón. Ensénanos, Señor, el valor de la sinceridad. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Sábado de la séptima semana de Pascua

170 - “Tú, sígueme”. Jn 21, 22

Muchas veces, nosotros no queremos entender que la llamada del Señor es personal y queremos quedarnos a cuidar de los demás, mirando si hacen o no lo que Jesús les pide. Hoy el Señor nos sorprende en nuestras distracciones o en nuestras excusas y nos dice: “No te importe el comportamiento de los otros, no te quedes mirando o comparándote con ellos, o queriendo saber qué es lo que les pasa: tú, sígueme”. Hay una llamada del Señor para mí, y yo debo seguirlo sin mirar atrás o a los costados. Lo importante es el proyecto que Dios tiene para mí, no puedo dejar que mi entorno me paralice. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Viernes de la séptima semana de Pascua

169 - «Y por tercera vez Jesús le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿tú me quieres?”». Jn 21, 17

Todos somos débiles y muchas veces fallamos con el Señor. Al igual que Pedro, tantas veces le fallamos, no porque no le queramos o porque nos gusta pecar y estar alejados de él, sino porque nuestra fragilidad nos traiciona, habla más fuerte en nosotros nuestro barro. Sin embargo, en Jesús, Dios quiere siempre reconciliarnos, darnos una nueva oportunidad. Por eso, él mismo nos pregunta una y otra vez: “¿Me amas?” No tengamos miedo de decir como Pedro: “Señor, tú lo sabes todo, tú conoces mi fragilidad y, aun siendo débil, tú sabes que te amo”. El Señor nos abrazará. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Jueves de la séptima semana de Pascua

168 - “Que todos sean uno, para que el mundo crea que Tú me enviaste”. Jn 17, 21

Es muy triste encontrar tantas divisiones entre los cristianos ya que Jesús dio su vida para que todos los que creen en él vivan unidos, y así, sean el mejor testimonio para el mundo. Por eso, aunque haya diferencias, todos los que de verdad aman a Cristo y creen en él tienen que desear la unidad de los cristianos y deben estar orando y trabajando para que esto suceda. Los que promueven divisiones o están siempre buscando separar cada vez más a los cristianos no son movidos por el Espíritu de Cristo, sino que son instrumentos del maligno. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Miércoles de la séptima semana de Pascua

167 - “No te pido que los saques del mundo, sino que los preserves del Maligno”. Jn 17, 15

En su oración sacerdotal, antes de dejarnos, Jesús intercede al Padre por todos sus seguidores, que tienen una misión en este mundo tan lleno de trampas, de peligros, de injusticias, de tentaciones. Aunque sea un gran riesgo estar en este mundo, es aquí donde Jesús quiere que seamos misioneros, y por eso pide al Padre que sostenga a cada uno para que no caiga en las trampas del enemigo. Así que no debemos escondernos del mundo, sino revestirnos de Cristo y lanzarnos a las tantas situaciones de dolor, de miserias, de pecados, de vicios, para que podamos rescatar a estos hermanos para el Señor. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Viernes de la décima semana del tiempo durante el año

257 - Si tu ojo derecho te lleva a pecar, sácatelo y tíralo lejos de ti”. Mt 5, 29

¿Qué quiere decir el Señor con este consejo? Los pecados que hago con el ojo derecho, muy bien puedo hacerlo también con el izquierdo. Ciertamente Él no está queriendo que nos mutilemos. Se refiere a que, cuando identificamos la situación que nos lleva a caer, debemos hacer lo máximo posible para evitarla. Debo escapar de las ocasiones de pecado, aunque sea algo tan doloroso como arrancarme un ojo o cortarme una mano. Si consigo hacer esto, es decir, consigo tener las riendas de mi vida en mis manos, no seré víctima de mis debilidades. Paz y bien.

 

Gotas de paz

San Antonio de Padua

494 - “No lleven dinero ni alforja ni calzado…”. Lc 10, 4

En este día en que recordamos a san Antonio de Padua, el evangelio de su fiesta nos recuerda su vocación de ser hermano menor franciscano, esto es, confiar siempre en la providencia de Dios, no buscando seguridades en las cosas del mundo. El Señor que nos envía nos acompaña con su gracia proveyendo lo que necesitamos y también realizando sus obras por nuestras manos. Es por eso que los predicadores del evangelio son también portadores de paz a las personas, de sanación física y espiritual. Dejemos que Dios cumpla en nosotros su promesa; no nos preocupemos desmedidamente por lo material, pues San Antonio intercede por nosotros. Paz y bien.

 

Gotas de paz

San Bernabé, apóstol

493 - “Ustedes han recibido gratuitamente; den también gratuitamente”. Mt 10, 8

Los apóstoles de Jesús fueron invitados, en primer lugar, a estar con él. Así experimentaron gratuitamente el amor de Dios en los milagros de Jesús, en sus palabras y en sus acciones. Pero ellos también fueron enviados y todo lo que aprendieron deben enseñar a los demás con el mismo método de Jesús, esto es, la gratuidad. Nadie debe apropiarse de lo que Dios le da para después lucrar con ello. Aunque el servidor merece su salario, no por eso debe perder la gratuidad. Es muy triste ver a ministros de Dios ávidos de lucros y ganancias. Que los santos apóstoles nos inspiren a darnos con generosidad. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la décima semana del tiempo durante el año

253 - - “Felices los puros de corazón, porque verán a Dios”. Mt 5, 8

Más allá de la connotación sexual que muchas veces es vista en estas palabras, Jesús hablaba de la pureza de corazón que tienen las personas que son sinceras y transparentes, que buscan vencer la hipocresía, la doble cara, el fingimiento. La pureza de corazón en el lenguaje bíblico es la autenticidad de vida, tan difícil y exigente, hasta para las personas de iglesia, pues muchas veces queremos parecer lo que no somos, usamos máscaras o maquillajes para disfrazar nuestra realidad y engañar a los demás. Pero no olvidemos: verá a Dios quien encuentra el camino de la pureza de corazón. Ensénanos, Señor, el valor de la sinceridad. Paz y bien.