Gotas de paz

Viernes de la decimonovena semana del tiempo durante el año

338 - “Hay personas que no se casan a causa del Reino de los cielos”. Mt 19, 12

Casarse y formar familia es un derecho natural del ser humano; sin embargo, existen algunas personas que, tocadas por el amor de Dios, sienten el deseo de servir totalmente a la Iglesia y a los hermanos, renunciando a este derecho natural. Ellas se esfuerzan por vivir en castidad, entregándose enteramente al apostolado. Ciertamente, esta es una opción exigente, que necesita estar bien motivada, pues los asedios de la sexualidad están siempre presentes. Aunque sea difícil, el reino de Dios necesita de muchas personas a tiempo completo. Sostiene, Señor, en fidelidad a aquellos que lo dejaron todo y envíanos más trabajadores a tiempo completo. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Asunción de la Virgen María: 15 de agosto

504 - “Todas las generaciones me llamarán bienaventurada”. Lc 1, 48

Las palabras del evangelio de Lucas sobre la Virgen María nos demuestran que la admiración por ella estaba presente ya en las primeras comunidades. Con el paso de los siglos, el Espíritu Santo hizo que la Iglesia comprendiese aun mejor la importancia y la misión de María en los eventos de Jesús histórico y también en el cuidado del pueblo de Dios en todas las generaciones. La asunción de la Virgen María empezó cuando ella dijo sí a Dios: toda su vida estuvo en subida hacia Dios. La ascesis cristiana es justamente subir cada día más para que un día estemos completamente en el cielo, como la Virgen. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Miércoles de la decimonovena semana del tiempo durante el año

336 - “Si tu hermano hace caso a tu corrección, lo has salvado”. Mt 18, 15

Todos somos limitados y muchas veces fallamos. Dentro del cristianismo, existe lo que llamamos “corrección fraterna” para ayudar, con caridad, a los hermanos que se equivocan a que se rectifiquen. Jesús es muy claro: tiene que haber una falta real, no puede ser solo una suposición. Luego, lo primero es buscar al hermano, con mucha discreción, esto es, a solas, para conversar y exponerle su error. Solo si no te escucha buscas una tercera persona y, al final, hasta a la comunidad. La finalidad de la corrección no es humillar el hermano, sino ayudarlo a mejorar. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Martes de la decimonovena semana del tiempo durante el año

335 - “Les aseguro que el pastor se alegrará más por la oveja reencontrada que por las noventa y nueve que no se extraviaron”. Mt 18, 13

El misterio del amor y de la misericordia de Dios encuentra, en el comportamiento del pastor que busca la oveja perdida y se alegra por reencontrarla, una muy buena descripción. Dios no quiere perder a ninguno de sus hijos. Y no se queda esperando que vuelva, pues su amor no es pasivo, sino que sale en búsqueda, se interesa y cuando la encuentra hace fiesta. No tengamos miedo de Dios, aunque nos hayamos desviado mucho. Seguro que Él está buscándonos y quiere hacer fiesta con nuestro retorno. ¡Déjate encontrar! Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la decimonovena semana del tiempo durante el año

334 - “¿De quiénes perciben los impuestos y las tasas los reyes de la tierra, de sus hijos o de los extranjeros?”. Mt 17, 25

Los cobradores de impuestos del templo quieren cobrarle también a Jesús, el hijo de Dios, para quien el templo existe. Aunque no hacía falta que el Maestro lo pagara, de igual modo quiere hacerlo para no escandalizar. Toda la vida de Jesús es una ofrenda al Padre, por lo tanto, un porcentaje o una tasa de parte de la religión para quien ya da toda su vida acaba siendo algo fuera de lugar. Sin embargo, él quiere ser modelo e instruye a Pedro sobre el modo como hacer para que cumplan con esta ley. Paz y bien.

 

Gotas de paz

XIX Domingo del Tiempo Ordinario (C)

"Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón" Lc 12, 34

En la semana pasada estuvimos reflexionando sobre la desgracia que puede provocar en nuestras vidas la avaricia, el querer siempre acumular y el materialismo. Pues bien, en este domingo Jesús sigue llamando nuestra atención sobre este peligro. El nos recuerda que nuestro corazón se encuentra en aquellas cosas que nos interesamos más y con las cuales gastamos más nuestro tiempo y nuestras energías.

Esta llamada de atención es muy oportuna porque muchas veces nos engañamos a nosotros mismo cuando pensamos o decimos que existen cosas que son las más importantes para nosotros, cuando en la realidad, por los hechos están en segundo o tercer plano. Por ejemplo, Dios, cuando hablamos de él, sin dificultades decimos que lo amamos sobre todas las cosas, y que él es lo más importante para nosotros, pero en la realidad muchas veces no tenemos tiempo para Dios, somos consumidos por tantas otras cosas, que de hecho él se encuentra en la periferia de nuestras vidas, y mantenemos con él una relación muy superficial. O sea, en este caso Dios no es nuestro tesoro, y no tenemos en él nuestro corazón, aunque lo digamos en la misa: ""Nuestro corazón está en Dios!".

Muchos dicen que la familia es la cosa más importante de sus vidas, pero en la verdad gastan mucho más sus energías con otras cosas. Están más preocupados con planes personales. O se justifican que todo lo que hacen es para los hijos, cuando en la verdad, estos hijos necesitarían muchos más del abrazo y de la presencia. En casos como este, muchas veces el bien de los hijos es solo una máscara para disfrazar su codicia, sus ganas de tener siempre más, de acumular. Otros no consiguen renunciar a su programa de televisión, o sus entretenimientos personales para estar en familia. Es claro que, si es así, aunque lo diga en palabras, en los hechos la familia no es su tesoro, no está su corazón en la familia.

Existe también un gran número de personas que afirman que los amigos son su tesoro. Que por un verdadero amigo sería capaz de dar todo. Pero cuando llega el momento exacto de hacerlo, cuando encuentra a este amigo en la necesidad, acaba por descubrir su triste realidad: no es capaz de renunciar a nada de su vida para ayudar a su amigo. Entonces lo que antes parecía su tesoro desaparece como humo, y se descubre más atado a otras cosas materiales de las cuales no es capaz de dejar.

Jesús insiste: Donde está tu tesoro, allí tienes tu corazón. Yo ya encontré muchas personas que tiene su tesoro en cosas materiales o pasajeras, aunque no lo digan o no lo acepten. Algunas tienen su corazón depositado en el banco, otras el corazón está en una linda casa que posee, otras en su automóvil, otras en la carrera profesional o política, otras en un título de estudios, otras en una persona-pasión… Pero todas estas cosas son circunstanciales y en algún momento pueden venir a menos, y entonces las personas que tenían allí sus corazones se quedan destrozadas, deprimidas y arrasadas. Jesús nos invita hoy a preguntarnos: ¿dónde está mi tesoro, donde tengo mi corazón? Tenemos que ser sinceros con nosotros mismos: debemos descubrir cuáles son las cosas que efectivamente ocupan nuestro tiempo, nuestras fuerzas, nuestras preocupaciones, nuestros planes y sueños, pues estos serán los mejores indicios para descubrir donde de hecho, tenemos nuestro corazón, sin engañarnos a nosotros mismos, con lindas palabras que tergiversan nuestra realidad.

Solo cuando acumulamos un tesoro en el cielo, estaremos seguros de que nada lo podrá destruir, pues como dijo Jesús en el cielo el ladrón no lo roba y ni la polilla lo consume. El modo que disponemos para acumular este tesoro en el cielo es: la caridad, el amor, el servicio a los demás, la solidaridad, el compartir… estas son las únicas cosas que nunca las perderemos y nos acompañaran hasta la vida eterna. Las otras cosas, los bienes, las posesiones, todas aquí permanecerán y talvez hasta serán motivo de discordia entre los que se quedarán.

¡Que el Señor nos dé el coraje de empezar a acumular este tesoro en el cielo!

El Señor te bendiga y te guarde,

El Señor te haga brillar su rostro y tenga misericordia de ti.

El Señor vuelva su mirada cariñosa y te dé la PAZ.

Hno. Mariosvaldo Florentino, capuchino.

 

Gotas de paz

San Lorenzo, diácono y mártir: 10 de agosto

502 - “El que quiera servirme, que me siga, y donde yo esté, estará también mi servidor”. Jn 12, 26

El día de san Lorenzo, diácono y mártir, nos da la ocasión para meditar en lo radical que debe ser nuestra respuesta a la llamada de Cristo. No podemos seguirlo con reservas o a medias. No podemos ser mezquinos en la entrega de nuestra vida, dándonos solo a lo que sea agradable. Quien se hace verdadero seguidor de Cristo tiene la certeza de que estará con él en la gloria, pero está dispuesto también a estar crucificado con él, a sufrir por él la persecución. No puede haber un seguidor de Jesús que huya de la cruz. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Viernes de la decimoctava semana del tiempo durante el año

329 - “¿De qué le vale a un hombre ganar el mundo entero si pierde su vida?”. Mt 16, 26

Cuántas veces construimos nuestras metas pensando solo en nuestra existencia terrena: títulos, carrera, posesiones, fama, viajes… y, a veces, sin importar si, para conseguirlos, estamos pisando a los demás. Pero todas estas cosas son pasajeras y terminarán con nuestra muerte. Aunque los bienes puedan ayudarnos en la vida presente, nunca debemos perder de vista la eternidad. Lo que cuenta para la vida verdadera no son las cosas que aquí se quedan, sino el amor, la caridad, el servicio… Éstos son los tesoros que la muerte no puede destruir y que nos ayudarán a conquistar el cielo. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Jueves de la decimoctava semana del tiempo durante el año

328 - “Y ustedes, ¿quién dicen que soy?”. Mt 16, 15

Ante la pregunta ¿quién es Jesús?, muchas veces respondemos diciendo solo lo que otros nos dijeron (sacerdotes, catequistas, papás o abuelos…) o lo que leímos en algún lado. Sin embargo, estas respuestas no satisfacen al propio Jesús. Él quiere saber quién es él para mí, concretamente. Aunque sea cierto todo lo que me dijeron de él, yo solo me torno testigo suyo cuando expongo lo que he experimentado de él en primera persona, lo que él es para mí. A partir de ahí, él me hace piedra viva de su Iglesia. Prueba de qué bueno es el Señor y da testimonio de él. Esa es nuestra misión. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Asunción de la Virgen María: 15 de agosto

504 - “Todas las generaciones me llamarán bienaventurada”. Lc 1, 48

Las palabras del evangelio de Lucas sobre la Virgen María nos demuestran que la admiración por ella estaba presente ya en las primeras comunidades. Con el paso de los siglos, el Espíritu Santo hizo que la Iglesia comprendiese aun mejor la importancia y la misión de María en los eventos de Jesús histórico y también en el cuidado del pueblo de Dios en todas las generaciones. La asunción de la Virgen María empezó cuando ella dijo sí a Dios: toda su vida estuvo en subida hacia Dios. La ascesis cristiana es justamente subir cada día más para que un día estemos completamente en el cielo, como la Virgen. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Miércoles de la decimonovena semana del tiempo durante el año

336 - “Si tu hermano hace caso a tu corrección, lo has salvado”. Mt 18, 15

Todos somos limitados y muchas veces fallamos. Dentro del cristianismo, existe lo que llamamos “corrección fraterna” para ayudar, con caridad, a los hermanos que se equivocan a que se rectifiquen. Jesús es muy claro: tiene que haber una falta real, no puede ser solo una suposición. Luego, lo primero es buscar al hermano, con mucha discreción, esto es, a solas, para conversar y exponerle su error. Solo si no te escucha buscas una tercera persona y, al final, hasta a la comunidad. La finalidad de la corrección no es humillar el hermano, sino ayudarlo a mejorar. Paz y bien.

 

Gotas de paz

Martes de la decimonovena semana del tiempo durante el año

335 - “Les aseguro que el pastor se alegrará más por la oveja reencontrada que por las noventa y nueve que no se extraviaron”. Mt 18, 13

El misterio del amor y de la misericordia de Dios encuentra, en el comportamiento del pastor que busca la oveja perdida y se alegra por reencontrarla, una muy buena descripción. Dios no quiere perder a ninguno de sus hijos. Y no se queda esperando que vuelva, pues su amor no es pasivo, sino que sale en búsqueda, se interesa y cuando la encuentra hace fiesta. No tengamos miedo de Dios, aunque nos hayamos desviado mucho. Seguro que Él está buscándonos y quiere hacer fiesta con nuestro retorno. ¡Déjate encontrar! Paz y bien.

 

Gotas de paz

Lunes de la decimonovena semana del tiempo durante el año

334 - “¿De quiénes perciben los impuestos y las tasas los reyes de la tierra, de sus hijos o de los extranjeros?”. Mt 17, 25

Los cobradores de impuestos del templo quieren cobrarle también a Jesús, el hijo de Dios, para quien el templo existe. Aunque no hacía falta que el Maestro lo pagara, de igual modo quiere hacerlo para no escandalizar. Toda la vida de Jesús es una ofrenda al Padre, por lo tanto, un porcentaje o una tasa de parte de la religión para quien ya da toda su vida acaba siendo algo fuera de lugar. Sin embargo, él quiere ser modelo e instruye a Pedro sobre el modo como hacer para que cumplan con esta ley. Paz y bien.