Científicos avanzan en el mapeo de casi todos los tipos de células del cuerpo humano

"Se puede considerar como un Google Maps del cuerpo humano", señaló la genetista celular Sarah Teichmann, del Instituto Wellcome Sanger del Reino Unido.


Fuente: RT en español

Un equipo internacional de investigadores ha realizado una colaboración masiva y ha publicado simultáneamente cuatro estudios en la revista Science. El proyecto tiene como objetivo mapear las células de diferentes tejidos del cuerpo humano.

La serie de publicaciones forma parte del Atlas Internacional de Células Humanas (HCA, por sus siglas en inglés), un proyecto global que tiene como objetivo identificar las posiciones de más de un millón de células en 33 órganos diferentes. Más de 2.300 científicos de 83 países utilizaron tecnologías de laboratorio mejoradas y avances en el aprendizaje automático para mapear, comparar y profundizar en el componente básico de la vida: la célula.

“Se puede considerar como un Google Maps del cuerpo humano”, señaló la genetista celular Sarah Teichmann, del Instituto Wellcome Sanger (Reino Unido), durante una conferencia de prensa.

“Lo que hemos podido hacer colectivamente aquí es ayudar a comprender e interpretar cómo se utilizan las diferentes partes del genoma para definir diferentes tipos de células y crear definiciones moleculares para todos los tipos de células que hemos estudiado colectivamente en estos documentos”, explicó Steve Quake, bioingeniero de Stanford (EE.UU.).

Por su parte, Aviv Regev, bióloga computacional del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), subrayó que “podemos tener variantes genéticas en nuestro ADN que son compartidas por todas las células del cuerpo y, sin embargo, la enfermedad en sí misma solo se manifestará en ciertos tejidos, en ciertos órganos, y eso sucederá en función de los genes que las células realmente usen”.

Regev y sus colegas desarrollaron procesos experimentales para perfilar con precisión más tipos de células que nunca y demostraron que este enfoque “puede generar conocimientos cruciales sobre el papel de las células y los tejidos en muchas enfermedades, lo que producirá nuevas investigaciones científicas y biomédicas con el objetivo compartido de revolucionar la medicina“.

Pese a estos avances, todavía hay mucho que se desconoce sobre los tejidos y entornos en los que se manifiestan dichos genes. El mapeo celular permite a los científicos identificar estos tejidos e investigar qué tipos de células participan juntas para formar un enfermedad, proporcionando una información vital para el desarrollo de tratamientos más efectivos.

De momento, el HCA está “en sus primeras etapas” y no cuenta con el mapa. No obstante, en el sitio web del proyecto ya hay un portal de datos colaborativo, que contiene datos de 26 millones de células estudiadas por 406 laboratorios de todo el mundo.

El mosquito antidengue: un avance pero no una panacea en Brasil

Casi con amor, el científico brasileño Luciano Moreira sostiene una caja de vidrio donde se arremolinan mosquitos antidengue: una apuesta que ha resultado eficaz contra la enfermedad, pero que muestra sus límites para extenderse en Brasil.

Para que nadie descubra secretos del método, los asesores de Moreira piden no fotografiar equipos de esta biofábrica en Curitiba, en el sur de Brasil, donde funciona el mayor criadero de “wolbitos” del mundo.

Así llama este reputado entomólogo, de 59 años, a los Aedes aegypti inoculados con Wolbachia, una bacteria que les impide desarrollar dengue.

“Estamos en un momento decisivo para lograr expandirnos en Brasil”, dice a la AFP Moreira, reconocido por su trabajo en 2025 entre los diez científicos más destacados del mundo por la revista Nature y este año entre las 100 personas más influyentes de Time.

El método consiste en liberar “wolbitos” en zonas urbanas, donde en cuestión de meses sustituyen por transmisión generacional a los mosquitos que contagian dengue.

Aunque la técnica funciona en 15 países, en ninguno protegió a tantas personas como en Brasil desde que Moreira empezó a probarla en 2011: un total de seis millones.

Pero aún quedan 207 millones de ciudadanos en este país de tamaño continental, el más golpeado por el dengue en 2024, con más de 6.000 muertes, aunque el año pasado la incidencia fue mucho menor.

- Cien millones de huevos semanales -

La biofábrica se inauguró en 2025 con apoyo del instituto público Fiocruz y la ONG internacional World Mosquito Program (WMP).

En su sala de reproducción, algunos de sus 70 empleados se limpian el sudor.

La calefacción está regulada a gusto de los mosquitos, encerrados en grandes e iluminadas jaulas de tela traslúcida.

La sala huele a su alimento: sangre caliente de caballo y agua con azúcar.

Las hembras pueden dar cien millones de huevos por semana infectados con Wolbachia, que se transmite a las crías.

Embalados en cápsulas, los huevos se despachan a centros municipales, donde los eclosionan y liberan.

En dos ciudades con estudios científicos sobre el método, Niterói -cerca de Rio de Janeiro- y Campo Grande (centro-oeste), los resultados fueron espectaculares: caídas de 89% y 63% del dengue, respectivamente.

- “Antes no había dengue” -

Pero la cura no avanza más rápido que la enfermedad. Primeramente, el cambio climático “aumenta la diseminación del virus. En el sur del país, que era mucho más frío, antes no había dengue” y ahora sí, alerta Moreira, fundador de la biofábrica y hoy asesor del WMP.

Además, aunque el gobierno de izquierda de Luiz Inácio Lula da Silva reconoció al método Wolbachia como un medida de salud pública, los tiempos del Estado no van a a la par con la procreación de mosquitos.

Los huevos producidos en Curitiba se distribuyen a otras ciudades siguiendo órdenes de las autoridades sanitarias.

Pero la fábrica tuvo que reducir la producción porque la demanda (del ministerio de Salud) no estaba tan alta, dice Moreira.

Según la bióloga y epidemióloga Ludimila Raupp, profesora de la Pontificia Universidad Católica de Rio, hay “urgencia” en expandir el método Wolbachia para luchar contra el dengue en Brasil.

Pero ampliar la cobertura nacional “no es fácil” y cita el caso de Rio de Janeiro donde la implementación tuvo “graves fallas” y una “descoordinación institucional”, dice a la AFP.

Según esta experta, la ciudad registró resultados modestos porque los equipos sanitarios hicieron un uso intensivo de larvicidas perjudiciales para los “wolbitos”.

La violencia del crimen organizado también complicó la implementación en favelas cariocas, según Moreira.

- Desafíos -

La expansión del método tiene desafíos “técnicos, operacionales, logísticos y financieros”, admite a la AFP el ministro de Salud, Alexandre Padilha.

Sin embargo, defiende los avances: solo en 2026 este se implementará en 54 municipios de Brasil, para totalizar 70 a finales de año.

Moreira explica que la técnica demora unos dos años para mostrar resultados y avisa que no es una fórmula “mágica”, sino una estrategia “complementaria” a otras como la vacuna.

Los “wolbitos” de Moreira descienden de Aedes aegypti inoculados con Wolbachia casi dos décadas atrás en Australia, donde el científico hizo su posdoctorado en entomología.

El equipo que integraba descubrió en 2008 que esa bacteria común en otros insectos bloquea el dengue, el zika y el chikunguña.

Fuente: AFP

Hallan nueva especie de lagartija en los andes de Perú

Un grupo de científicos descubrió una nueva especie de lagartija en los andes centrales de Perú, informó este viernes el Museo de Historia Natural de la Universidad de San Marcos.

La lagartija mide entre 7 y 10 centímetros y se caracteriza por tener un color gris con manchas negras en la zona pélvica que les permite camuflarse de ambientes rocosos.

La nueva especie, denominada Stenocercus aguilari, fue registrada en la puna altoandina, sobre los 4.000 metros de altitud en la región Ancash.

“Este hallazgo subraya la necesidad de continuar con estudios exhaustivos combinando evidencias moleculares y morfológicas en los andes peruanos, donde la compleja geografía continúa albergando una diversidad que aún permanece oculta para la ciencia”, dijo a la AFP el biólogo Ernesto Castillo.

El descubrimiento fue publicado en la revista científica Zootaxa de Nueva Zelanda.

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Los astronautas de Artemis II vuelven a la Tierra en una “misión perfecta”

Los cuatro astronautas de la misión Artemis II amerizaron el viernes, tal como estaba previsto, frente a la costa de California, tras culminar una misión de prueba alrededor de la Luna ejecutada a la perfección, según la NASA, medio siglo después del programa Apolo.

“Houston, aquí Integrity (apodo de la nave, ndlr). Los recibimos fuerte y claro”, anunció el comandante Wiseman luego de superar la fase más peligrosa de la entrada en la atmósfera, a más de 38.000 kilómetros por horas.

El comandante retomó el contacto con el centro de control de la misión en Houston, poco después de un breve, pero angustioso apagón de comunicaciones durante su reingreso.

“!Qué viaje. Estamos estables!”, agregó, e informó un código “green” para los cuatro miembros de la tripulación, que significa que estaban en buenas condiciones.

Después de despegar desde Florida el 1 de abril, los estadounidenses Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, junto con el canadiense Jeremy Hansen, se aventuraron más lejos en el espacio que ningún ser humano antes. Regresaron con cientos de gigabytes de datos del primer viaje lunar desde la última misión Apolo en 1972.

El lunes pasado viajaron por detrás de la Luna y capturaron en alta definición una imagen de la Tierra asomando detrás del satélite, cuyos tonos cambiaban entre gris y marrón.

La cápsula Orion amerizó con éxito.La cápsula Orion amerizó con éxito.

Su cápsula Orion realizó un amerizaje suave, a 30 kilómetros por hora, en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, gracias a enormes paracaídas, a las 17:07 hora local (00:07 GMT del sábado), exactamente como lo había planeado la agencia espacial estadounidense.

La Armada de Estados Unidos los extrajo de la cápsula que flotaba en el océano, los subió en un bote y luego uno a uno en helicópteros fueron llevados hasta el buque USS John P.Murtha. Tras descender, caminaron lentamente y con buen ánimo hacia el área médica del buque.

“La tripulación se encuentra bien de salud y lista para regresar a Houston”, dijo el director de vuelo Rick Henfling en conferencia de prensa en el centro espacial Johnson.

-Punto de inflexión-

“Creo que esta es la misión espacial más importante que hemos realizado en muchas décadas, tanto por su significado histórico como por lo que representa para el futuro de la agencia (...). Para gran parte de nuestro personal es solo el comienzo; sin duda es un punto de inflexión”, consdideró Amit Kshatriya, administrador asociado de la NASA.

Este retorno constituye un éxito para la institución, tras decenas de miles de millones de dólares, años de retrasos y muchas dudas sobre la conveniencia de relanzar el programa lunar.

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, calificó el viaje como “una misión perfecta”. “Esto es solo el comienzo(...) Vamos a volver a hacerlo con frecuencia, enviando misiones a la Luna hasta que aterricemos en ella en 2028 y comencemos a construir nuestra base”, agregó.

Donald Trump felicitó a la tripulación.“Espero verlos a todos pronto en la Casa Blanca. Lo volveremos a hacer y luego, el siguiente paso, ¡Marte!“, escribió Trump en Truth Social.

- Escudo térmico -

El escudo térmico de Orion, que había causado considerable preocupación a la NASA después de que se desprendieran fragmentos durante el reingreso a la atmósfera en una prueba no tripulada en 2022, aparentemente resistió los 2.700 °C generados por la fricción con la atmósfera.

La agencia espacial decidió continuar con el mismo escudo térmico, pero modificó la trayectoria para reducir el riesgo. Esta decisión generó una considerable controversia. “Voy a estar pensando en ello constantemente hasta que estén en el agua”, había admitido recientemente el jefe de la NASA en una entrevista.

- Objetivo 2028 -

Este vuelo fue una prueba para confirmar a la NASA que el cohete Orion, del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), y sus sistemas están listos para el regreso de astronautas estadounidenses a la superficie lunar, antes de futuras misiones a Marte.

La NASA planea una nueva misión en 2027 para probar tecnologías, antes de enviar astronautas a la superficie del satélite de la Tierra en 2028 durante la cuarta misión Artemis, en el último año de la presidencia de Donald Trump... y teóricamente antes que China, que planea enviar a sus taikonautas a la Luna en 2030.

Sin embargo, los expertos dudan que los módulos de aterrizaje lunar, desarrollados por las empresas de los multimillonarios estadounidenses Elon Musk y Jeff Bezos, estén listos para 2028.

Se suponía que un astronauta japonés y luego uno alemán viajarían en futuras misiones Artemis, pero estos puestos ya no parecen garantizados desde que la NASA reestructuró por completo el programa Artemis, y la Agencia Espacial Europea ha reconocido tener que negociar para mantenerlos.

Fuente: AFP