Combinación de vacunas AstraZeneca y Pfizer demostró una mayor respuesta inmune al COVID-19

La combinación de la vacuna de AstraZeneca con una segunda dosis de Pfizer ha demostrado una potente respuesta inmune contra el COVID-19, según resultados de un ensayo publicado en la Revista Nature. Esto demuestra, al menos de forma preliminar, la eficacia de la intercambiabilidad de vacunas.

En mayo pasado, Nature publicó un artículo en el que mencionaba la experiencia que se tuvo en España al realizar la llamada intercambiabilidad de vacunas de diferentes plataformas.

Puntualmente, se hizo un estudio denominado “CombivacS” con más de 600 personas a quienes se les aplicó una primera dosis de la vacuna de AstraZeneca y una segunda dosis de la vacuna de Pfizer.

Los resultados preliminares publicados en la revista científica confirman “una potente respuesta inmune contra el virus SARS-CoV-2”, siendo los primeros en mostrar los beneficios de la combinación de diferentes vacunas.

El refuerzo de Pfizer-BioNTech pareció sacudir el sistema inmunológico de los participantes que recibieron la dosis de Oxford-AstraZeneca, haciendo que produzcan niveles mucho más altos de anticuerpos que antes, informó Magdalena Campins, investigadora del estudio CombivacS en el Hospital Universitario Vall d'Hebron en Barcelona. Después de esta segunda dosis, los anticuerpos pudieron reconocer e inactivar el SARS-CoV-2 en pruebas de laboratorio.

“Parece que la vacuna Pfizer incrementó notablemente la respuesta de los anticuerpos en los vacunados con una dosis de AstraZeneca. Se trata de noticias maravillosas ”, señaló Zhou Xing, inmunólogo de la Universidad McMaster en Hamilton, Canadá.

Los investigadores esperan que esta combinación de vacunas antiCOVID pueda llegar a producir respuestas inmunitarias más fuertes y robustas que dos dosis de una sola vacuna, al tiempo de simplificar los esfuerzos de inmunización para los países que enfrentan suministros fluctuantes de las diversas vacunas, señala Nature.

En Paraguay, la posibilidad de una intercambiabilidad de vacunas ya está siendo analizada por autoridades del Ministerio de Salud, en vista a la incertidumbre por la llegada de un nuevo lote de vacunas de AstraZeneca por parte del Mecanismo COVAX, sumado al inminente arribo de más dosis de Pfizer a nuestro país.

 

Más de una cuarto de los enfermos de covid tiene síntomas seis meses después

La covid-19 puede ser persistente y generar síntomas de larga duración. Un estudio de investigadores suizos señala que más de un cuarto de los enfermos adultos que participaron no se había recuperado completamente entre seis y ocho meses más tarde.


Fuente: EFE

La investigación que aparece en la revista Plos One, fue realizada por la Universidad de Zúrich entre 431 personas que sufrieron covid-19 entre febrero y agosto de 2020.

De los enfermos con covid persistente, el 55 % declaró fatiga; el 25 % tenía dificultad para respirar y el 26 % presentaba síntomas de depresión.

El equipo encabezado por Milo Puhan, de la citada universidad helvética, comprobó que el 26 % de las personas enfermas no se había recuperado completamente en los seis a ocho meses posteriores al diagnóstico y el 40 % tuvo que hacer, al menos, una visita al médico una vez superada la fase aguda de la enfermedad.

Los participantes completaron un formulario sobre su salud una media de 7,2 meses después del diagnóstico. De ellos, el 89 % había tenido síntomas en el momento del diagnóstico y el 19 % tuvo que ser hospitalizado al inicio.

Los datos señalan también que un mayor porcentaje de mujeres y de pacientes inicialmente hospitalizados declaró no haberse recuperado, en comparación con los hombres y las personas que pasaron la enfermedad sin tener que ser ingresadas.

Aunque la respuesta inicial de los sistemas de salud pública ante el SARS-CoV-2 se centró en reducir la carga aguda de la enfermedad, los autores recuerdan que cada vez hay más pruebas que indican que la infección también puede tener consecuencias a largo plazo para la salud física y mental.

Además, consideran que los resultados de su investigación subrayan la necesidad de planificar a tiempo los recursos y servicios sanitarios adaptados a las necesidades de las personas que padecen covid de larga duración.

 

Nivel de anticuerpos varía en hombres y mujeres tras covid, según un estudio

Jerusalén, (EFE).- Un estudio científico israelí a partir de muestras de sangre de más de 26.000 personas vacunadas, no vacunadas y recuperadas de la covid-19 indica que el nivel de anticuerpos ante el virus varía entre hombres y mujeres y en función de los grupos de edad.


Fuente: EFE

La investigación, difundida hoy y realizada por la Universidad de Tel Aviv y el Centro Médico Shamir, se basa en datos recopilados en Israel, lo que llevó a un estudio preliminar publicado en el repositorio de artículos científicos medRxiv, cuyos textos no han sido aún revisados por otros expertos.

Entre los hallazgos principales, los investigadores encontraron diferencias en la cantidad de anticuerpos entre hombres y mujeres recuperados del coronavirus, así como en la concentración de anticuerpos en la sangre en relación con edad y sexo.

Entre las mujeres que pasaron la covid-19, la tasa de anticuerpos comienza a aumentar a partir de los 51 años y "es más alta que los niveles encontrados en hombres de edad similar".

Este fenómeno puede relacionarse con cambios en los niveles de estrógeno -la principal hormona sexual femenina- que se observan en torno a esta edad, lo cual "afecta el sistema inmunológico", destaca el estudio.

Entre los hombres, por otro lado, "se observa un aumento en los niveles de anticuerpos a una edad más temprana", hacia los 35.

De acuerdo con la investigación, esto podría asociarse también a cambios en los niveles de testosterona, la principal hormona masculina, lo que a su vez produce efectos sobre el sistema inmunológico masculino.

Asimismo, la respuesta inmunitaria entre personas que recibieron dos dosis de la vacuna "es mucho más fuerte" que la de quienes se recuperaron de la covid-19.

"De hecho, el nivel de anticuerpos en la sangre de las personas vacunadas fue cuatro veces mayor que el hallado" en los recuperados del virus, remarca el estudio.

Según concretó a Efe Noam Shomron, profesor de la Universidad de Tel Aviv y director de la investigación, se encontró también que los adultos jóvenes vacunados tenían "un nivel más alto de anticuerpos sostenidos durante un período de tiempo más largo en comparación con las personas mayores vacunadas" de edad más avanzada.

Por ejemplo, "en los primeros diez días después de la segunda dosis, los niveles de anticuerpos" aumentan "en todos los grupos de edad", aunque el grupo de adultos jóvenes de entre 18 y 44 años "tiene un incremento significativamente mayor y más pronunciado".

Israel llevó a cabo una de las campañas de vacunación frente a la covid más rápidas del mundo, tiene a más del 60 % de sus 9,3 millones de habitantes inmunizados y para muchos científicos fue un campo de pruebas del que tomar referencias desde que se publicaron los primeros estudios.

Shomron, sin embargo, concluye que se requiere más investigación para obtener "una comprensión profunda de la respuesta del sistema inmunológico" a la covid-19, a los efectos de la vacunación o a la recuperación de la enfermedad según edad, género o síntomas. EFE

 

FDA: Vacuna de J&J "aumenta riesgo" de rara enfermedad del sistema nervioso

La agencia que regula los medicamentos en Estados Unidos (FDA) actualizó sus advertencias sobre la vacuna anticovid de Johnson & Johnson para incluir información sobre un "aumento del riesgo" de contraer el síndrome de Guillain-Barré (GBS).


Fuente: AFP

Con base en un sistema de monitoreo federal sobre la seguridad de las vacunas, la FDA identificó 100 casos del poco frecuente trastorno neurológico tras la inyección de 12,5 millones de dosis, indicaron fuentes familiarizadas con el asunto.

De ellos, 95 fueron graves y requirieron hospitalización. Hubo una muerte reportada, agregaron.

"La probabilidad de que ello ocurra es muy baja y la tasa de casos reportados supera por un pequeño margen la tasa base [de incidencia sin ninguna intervención, ndlr]" en la población general, afirmó sin embargo Johnson & Johnson en un comunicado.

La noticia representa un nuevo golpe al inmunizante de J&J, que recibió autorización de uso de emergencia en febrero, pero que tiene un papel menor en la campaña de vacunación de Estados Unidos contra el covid-19.

El GBS es un trastorno neurológico en el que el sistema inmunológico del cuerpo daña las células nerviosas, provocando debilidad muscular o, en los casos más graves, parálisis.

Afecta a un estimado de 3.000 a 6.000 personas cada año en Estados Unidos, y la mayoría se recupera.

La nueva advertencia sobre la vacuna señala que en la mayoría de las personas, los síntomas comenzaron dentro de los 42 días de ser inoculados, en tanto afirma que "la probabilidad de que esto ocurra es muy baja".

Agrega que las personas deben buscar atención médica inmediata en caso de experimentar debilidad u hormigueo, especialmente en las extremidades, que empeoran o se extienden a otras partes del cuerpo.

También deben consultar en forma urgente si sufren dificultades para caminar, hablar, masticar o tragar, así como para otros movimientos faciales, visión doble o pérdida de función de la vejiga o de los intestinos.

- Más beneficios que riesgos -

Si bien la FDA trabaja con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en el monitoreo de la seguridad de las vacunas, "continúa considerando que los beneficios conocidos y potenciales superan claramente los riesgos", dijeron las fuentes.

Casos de GBS se observaron tras la administración de ciertas vacunas, incluidas las que previenen la gripe estacional y el herpes zóster.

Hasta el momento, no se identificaron señales del trastorno neurológico tras la inoculación con las vacunas anticovid de Moderna y Pfizer-BioNTech.

La vacuna de J&J sufrió graves problemas de producción y una planta de Baltimore responsable de su fabricación permaneció cerrada durante tres meses debido a problemas de contaminación.

Asimismo, el inmunizante estuvo sujeto a una pausa de seguridad en abril tras identificarse un mayor riesgo de una rara forma de coagulación, principalmente en mujeres jóvenes.

La suspensión se levantó tras determinarse que el peligro era remoto y que los beneficios superaban con creces los riesgos, pero el episodio dejó una caída duradera en la demanda.

La información surge en momentos en que la demanda de vacunas anticovid disminuye en Estados Unidos, con solo unas 430.000 inoculaciones al día. El promedio máximo de siete días fue de unas de 3,5 millones de dosis en abril.

Los casos de coronavirus están volviendo a aumentar en los estados del medio-oeste y el sur del país donde la vacunación no avanzó de manera suficiente, con dominio de la variante Delta, mucho más contagiosa.