Dos meses después de la segunda dosis anticovid, respuesta inmune disminuye un 20%

Dos meses después de recibir la segunda dosis de las vacunas contra el SARS-CoV-2 de Pfizer o Moderna, la respuesta inmunitaria es un 20% menor incluso en los que han pasado el covid-19, según una investigación de la Universidad de Northwester (Illinois, Estados Unidos) publicado hoy en la revista Scientific Reports.


Fuente: EFE

El estudio pretendía medir cuánto tiempo protegen las vacunas de Pfizer y Moderna y en qué grado frente a tres de las nuevas variantes: la de Sudáfrica, la de Brasil y la del Reino Unido.

Los participantes en el estudio -adultos del área de Chicago de todas las razas-, fueron seleccionados al comienzo de la pandemia. Todos ellos enviaron muestras de sangre dos o tres semanas después de recibir la primera y la segunda dosis de vacunación y nuevas muestras dos meses después de tener la pauta completa.

En el laboratorio, el equipo comprobó el nivel de anticuerpos neutralizantes en cada fase.

"Al analizar las muestras de sangre de los participantes recogidas unas tres semanas después de su segunda dosis de la vacuna, el nivel medio de protección fue del 98%, lo que indica un nivel muy alto de anticuerpos neutralizantes", explica Thomas McDade, biólogo de la Universidad de Northwestern.

Al comprobar el nivel de anticuerpos tras la segunda dosis en las variantes emergentes B.1.1351 (Sudáfrica), B.1.1.7 (Reino Unido) y P.1 (Brasil), los científicos constataron que era significativamente menor, de entre el 67% y el 92%.

En cuanto a las muestras recogidas dos meses después de la segunda dosis (pauta completa), los científicos comprobaron que la respuesta de los anticuerpos disminuía cerca de un 20%.

Los investigadores también descubrieron que la respuesta de los anticuerpos a la vacunación variaba según hubiera sido la infección previa: los que habían pasado el virus con síntomas moderados tenían un nivel de respuesta inmune mucho más elevada que los que habían dado positivo pero habían sido asintomáticos o tuvieron síntomas leves.

El hallazgo es importante porque muestra que la exposición previa al SARS-CoV-2 no garantiza un nivel alto de anticuerpos, ni una respuesta robusta de anticuerpos a la primera dosis de la vacuna.

"Muchas personas, y muchos médicos, asumen que cualquier exposición previa al SARS-CoV-2 evita la reinfección. Siguiendo esta lógica, algunas de las personas que lo han pasado creen que no deben vacunarse o, si se vacunan, piensan que sólo necesitan una dosis", advierte McDade.

Además, "en el caso de las personas que tuvieron infecciones leves o asintomáticas, su respuesta de anticuerpos a la vacunación es esencialmente la misma que la de las personas que no han estado expuestas previamente", advierte el investigador.

Y aunque la investigación se realizó antes de la aparición del virus Delta, que es altamente contagiosa, las conclusiones se pueden extrapolar, aseguran los autores.

"Respecto a la protección tras la vacunación, la conclusión es la misma para todas las variantes, incluida la Delta: la vacuna proporciona una buena protección, aunque no tan buena como para la versión original del virus, para la que fue diseñada. Esto, unido al hecho de que la inmunidad disminuye con el tiempo, aumenta nuestra vulnerabilidad a la infección".

"Por lo tanto, en este momento hay dos ataques: el de la variante Delta y la disminución de la inmunidad entre la primera oleada de vacunados", concluye McDade.

 

Experto confirma: enfermedades respiratorias (incluyendo el COVID) se transmiten por el aire

José Luis Jiménez, profesor de Química de la Universidad de Colorado (EEUU), sostiene a través de un reciente estudio que la transmisión de enfermedades respiratorias (incluyendo el COVID-19) se produce a través de aerosoles y no por gotas o superficies. Para evitar contagios, considera fundamental la distancia física, la adecuada ventilación en interiores y el uso de mascarillas.

José Luis Jiménez, profesor de Química de la Universidad de Colorado y especialista en el tema de aerosoles, publicó un artículo en la revista científica Science Magazine en el que analiza la transmisión aérea de virus respiratorios.

En dicha publicación, Jiménez -quien contó con la contribución de otros colegas para llevar a cabo este estudio- explica las formas en las que se transmiten virus como la gripe, los resfriados y, muy en especial, el COVID-19.

Además de la conocida transmisión por gotas o gotículas (partículas de saliva o fluido respiratorio que salen de la persona infectada al toser, estornudar, hablar, gritar o cantar), también existe otra que es igual de importante: la transmisión por aerosoles.

En el caso de las gotículas, las mismas caen al suelo o en una superficie si no logran llegar hasta los ojos, la nariz o la boca de la otra persona. Por otra parte, los aerosoles permanecen flotando en el aire, tal y como ocurre, por ejemplo, con el humo del tabaco.

Los aerosoles infectan por inhalación y no por impacto como las gotas cuando son respirados y se depositan en la nariz, tráquea, bronquios y alvéolos, explica Jiménez en su hilo de Twitter.

Teniendo en cuenta las evidencias científicas actuales, este catedrático e investigador sostiene que la transmisión tanto del COVID-19 como de otras enfermedades respiratorias se da por aerosoles (aire) y no por gotas y superficies, tal y como sostienen organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC, por sus siglas en inglés).

Jiménez considera que lo importante es, antes que nada, informar correctamente a la población sobre cómo se produce esta transmisión y dejar de lado las creencias erróneas que siguen instaladas, enfocando el concepto de qué son los aerosoles y cómo son los contagios.

Según explicó, en algunos infectados (los de mayor carga viral y que generan más aerosoles) pueden salir muchos aerosoles infecciosos, pudiendo una sola persona infectar a otras 50, como ocurrió en el caso del coro de Skagit.

¿Qué se puede hacer para reducir la transmisión y protegerse mejor? A su criterio, una de las opciones es respetar la distancia física con otras personas, además de buscar la manera de ventilar los espacios interiores y, de ser posible, realizar actividades al aire libre donde se pueda asegurar la circulación del aire.

Igualmente, enfatiza la necesidad de utilizar tapabocas para prevenir cualquier tipo de contagio, ya que actúan como un filtro para todo el aire que se inhala y exhala, evitando que las partículas infecciosas lleguen a ingresar al organismo a través de la nariz o la boca.

Su recomendación es utilizar mascarillas tipo FFP2 / N95, ya que éstas cumplen dos de las tres funciones que se necesitan que son una buena filtración y una adecuada respiración.

 

El 20 % de los sanados no desarrolla inmunidad al covid-19, según estudio

Alrededor del 20 % de quienes superan la covid-19 no desarrolla inmunidad ante el virus que la provoca, ya que esta solo se logra si se producen anticuerpos contra una parte concreta de las espículas que le permite adherirse a las células que infecta, según un estudio de la Universidad de Medicina de Viena.


Fuente: EFE

En su conclusión, publicada en la revista "Allergy", los investigadores avanzan que en algunas personas ese mecanismo no funciona, algo que creen podría explicar también que tampoco desarrollen protección mediante los tipos de vacunas actualmente disponibles.

La protección que evita la infección se desarrolla solo si se producen anticuerpos contra el "dominio de unión al receptor", o RBD, una parte de la espícula viral, la proteína en forma de protuberancia con la que el virus se agarra a la célula huésped.

El grupo de inmunólogos y alergólogos ya observó hace un año que un grupo de personas que había desarrollado síntomas leves de la enfermedad no había sido capaz de desarrollar anticuerpos protectores contra el virus SARS-CoV-2.

Los investigadores ampliaron el estudio con una técnica que aplica un gran número de antígenos virales a un chip de tamaño microscópico, al que se fijan también péptidos, un tipo de molécula, hasta cubrir la espícula viral.

La reacción inmune que los científicos esperaban ver sobre los péptidos se produjo solo contra la espícula intacta y plegada, lo que muestra que únicamente la RBD plegada, pero no la desplegada, produce protección cuando se inmuniza.

Dado que las vacunas genéticas que se utilizan actualmente imitan la infección, es posible que los casos en los que las vacunas no funcionan se deban a la falta de desarrollo de anticuerpos contra la RBD plegada.

Por eso, los autores del estudio reclaman que se desarrolle una vacuna basada en RBD, para inducir anticuerpos específicos de esa parte de la espícula.

Una forma, aseguran, de seguir explorando el "talón de Aquiles del virus", como lo define Rudolf Valenta, uno de los directores del estudio, quien recuerda que ese punto de acoplamiento SARS-CoV-2 no cambia sustancialmente en la sucesivas mutaciones.

 

OMS cree "muy preocupante" aumento de transmisión en las últimas semanas

Copenhague.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) consideró este lunes "muy preocupante" la subida del contagio de coronavirus experimentada en las últimas semanas en Europa, una situación agravada por el bajo índice de vacunación en grupos prioritarios en algunos países del continente.


Fuente: EFE

El aumento de la incidencia de nuevos casos obedece a la mayor presencia de la variante Delta, más contagiosa; la relajación de las restricciones y el aumento de los viajes, argumentó la OMS.

"Debemos ser firmes en mantener las múltiples líneas de protección, incluyendo vacunación y mascarillas. Las vacunas son el camino para reabrir las sociedades y estabilizar las economías", señaló en rueda de prensa el director de OMS-Europa, Hans Kluge. EFE