La búsqueda de una droga para tratar casos leves de covid

La COVID-19 es una enfermedad que puede manifestarse de diversas formas en las personas; es decir, la gravedad de esta dolencia puede ser leve, moderada o grave, sin olvidar que además existen los casos asintomáticos. 

Por Fabiola Román, bióloga 

Mientras las vacunas estaban siendo testadas en estudios clínicos, la carrera por obtener alguna droga capaz de utilizarse en el tratamiento contra la covid también estaba en marcha. El hallazgo de algunos medicamentos efectivos fue un gran avance, ya que ellos pueden administrarse a personas con la enfermedad grave o personas que se encuentran en grupos de riesgo y cuya chance de hospitalización es alta. Una vez disponibles, estas drogas salvaron también muchas vidas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda más de media docena de medicamentos para la COVID-19 en casos de enfermedad grave o de personas que corren serios riesgos de ser hospitalizadas. La OMS advierte además contra varios medicamentos como tratamientos para enfermedades leves. Lastimosamente, no tiene aún recomendaciones sobre concretas para estos casos.

Actualmente, la búsqueda de tratamientos contra la COVID-19 toma un rumbo distinto, y es el hallazgo de medicamentos que podrían usarse para tratar enfermedades leves, incluso en personas que no tienen un alto riesgo de enfermedad grave.

Dichos medicamentos podrían llenar un vacío enorme, dice el experto en enfermedades infecciosas Oriol Mitjà del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol en Barcelona, ​​España. Según el especialista, las personas de alto riesgo tienen opciones de tratamiento, pero las personas de riesgo moderado que no califican para los tratamientos existentes temen por su seguridad.

¿Por qué sería importante encontrar un medicamento para casos leves y moderados? Dichos tratamientos podrían reducir la interrupción que incluso los casos leves pueden causar en el trabajo y la vida familiar de las personas. Tal tratamiento no solo haría que las personas volvieran a sus vidas enseguida, sino que también podría limitar la propagación de enfermedades. Menos infecciones significan menos oportunidades para que el virus mute, por lo que es probable que los medicamentos para enfermedades leves tengan un rol relevante en la prevención del surgimiento de nuevas variantes.

En la misma línea, los países de bajos ingresos también podrían beneficiarse. Los medicamentos podrían ayudar a compensar las bajas tasas de vacunación en países donde el acceso a las vacunas es aún muy lento, comentaba Frédéric Monnot, a la revista científica Nature, investigador de desarrollo de medicamentos en la Iniciativa de Medicamentos para Enfermedades Negligenciadas en Ginebra, Suiza. Muchos medicamentos son más fáciles de implementar que las vacunas, que a menudo requieren almacenamiento en frío y deben ser administradas por personal capacitado, lo que representa un gran desafío, por ejemplo, en ciertas partes de África.

El hallazgo de medicamentos aplicables a la covid leve sería de gran beneficio para la población en general; sin embargo, existen barreras importantes que deben ser superadas para llegar a ellos.

Algunos investigadores esperaban que el antiviral Paxlovid, ahora el fármaco de referencia para evitar los síntomas graves en personas de alto riesgo, sirviera como tratamiento para la enfermedad leve. Sin embargo, en junio, el fabricante de Paxlovid, Pfizer, finalizó un ensayo en personas con riesgo moderado de enfermedad grave, en el que dicho medicamento no logró aliviar los síntomas en un grado estadísticamente significativo, de las personas que participaron del estudio. Es importante recordar que en casos en los que un efecto positivo falla en demostrarse de manera significativa, los medicamentos no se recomiendan, no por una exigencia exagerada, sino porque no se justifica exponer a los pacientes a los potenciales efectos secundarios nocivos que todo medicamento acarrea.

A pesar de las dificultades y los contratiempos, investigadores creen que es importante seguir trabajando para encontrar medicamentos para tratar la COVID-19 leve, tanto por los amplios beneficios para la salud pública como porque los períodos de cuarentena trastornan la vida de muchas personas.

 

El vapeo aumenta en casi un 20 % el riesgo de insuficiencia cardíaca

Investigadores en EE.UU. llevaron a cabo un seguimiento durante cuatro años de 175.667 participantes adultos con una edad promedio de 52 años.

Un estudio llevado a cabo a lo largo de cuatro años sugiere que quienes usan cigarrillos electrónicos tienen un 19 % más de probabilidades de desarrollar insuficiencia cardíaca, según un estudio presentado en la sesión científica anual del Colegio Estadounidense de Cardiología (ACC).

Esta afección se produce cuando el corazón se vuelve demasiado rígido o demasiado débil para bombear sangre con la eficacia que debería.

Los dispositivos electrónicos de administración de nicotina, que incluyen cigarrillos electrónicos, vaporizadores, cigarros electrónicos, pipas y narguiles electrónicos, suministran nicotina en forma de aerosol, sin combustión.

Los investigadores examinaron datos de encuestas del programa ‘All of Us’, un estudio de adultos realizado a escala nacional por los Institutos Nacionales de Salud a 175.667 participantes con una edad promedio de 52 años y de los que el 60,5 % eran mujeres, reza el comunicado del ACC.

En el marco de la investigación, los expertos tomaron en cuenta una serie de factores demográficos y socioeconómicos, así como factores de riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular relacionados con el consumo de alcohol y de tabaco de los participantes.

Desde que se introdujeron por primera vez a finales de la década de 2000, los productos electrónicos de nicotina se han posicionado como una alternativa más segura que el tabaco. Sin embargo, un creciente número de investigaciones vienen alimentando la preocupación sobre los posibles efectos negativos para la salud.

Eclipse total de Sol, un viaje de cuatro minutos de la oscuridad a la luz

El día murió y volvió a nacer poco más de cuatro minutos después este lunes en el sur de Estados Unidos. Hubo tiempo para abrazarse, llorar, gritar. Pese a las nubes, el eclipse total de Sol pudo ser visto en esta parte del mundo que quedó brevemente en la penumbra.

por Moisés ÁVILA

Hasta el parque Stonehenge II, en la ciudad de Ingram (Texas), donde se erige una réplica de aquel monumento de piedra prehistórico en lo que ahora es Reino Unido, llegaron unas 2.000 personas para observar este raro fenómeno que atravesó toda Norteamérica, de México a Canadá. Algunas acamparon desde el día anterior.

Ingram es uno de los lugares en donde el eclipse pudo ser visto en su totalidad por más tiempo.

Recostados en el piso con lentes protectores, usando grandes telescopios e incluso bebiendo vino en cómodas sillas para la ocasión, los visitantes celebraban cada vez que las nubes grises se abrían y concedían escasos segundos de permiso para observar el espectáculo.

“Tres, dos, uno”, gritaba un asistente que llevaba una cuenta regresiva para el inicio del momento de la “totalidad”.

Y allí estaba el Sol, con la Luna cubriéndolo completamente -como un enorme círculo negro- mientras sus brillantes barbas se escapaban por los bordes de la circunferencia. Eran las 13H32 locales.

“Queríamos vivir el eclipse en Stonehenge II. Pensamos que sería realmente divertido. Y fue tan conmovedor y espectacular. Intenté tomar fotografías con mi cámara. Lloré un poco porque es tan hermoso (...). Fue realmente maravilloso”, dice Mary Elizabeth Fernández, una bibliotecaria de 43 años, que llegó con su novio.

Unos metros más allá, un grupo de hermanos comparte bebidas y aperitivos.

“Llegamos al eclipse desde tres estados diferentes. Mi marido y yo venimos de Illinois. Mi hermana vino de California y mi hermano y mi cuñada vinieron del sur de Florida”, cuenta Mary McClintock, una profesora jubilada de 77 años.

“Estuvimos muy felices de ver las diferentes etapas, a pesar de que estaba nublado. Y queríamos estar juntos. Y entonces pensamos que incluso si está nublado, estaríamos felices de estar aquí como familia”, agregó.

-Luz vence a la oscuridad-

Unos metros más allá, los esposos Jeni Lyn Hunter, de 60 años, y Charles Guillory, de 57, llevan sombreros que evocan a los de un mago o hechicera. Su motivo trasciende lo astronómico.

“Significa mucho para mí porque tengo cáncer en etapa 4 pero no me rendiré, este es un renacimiento del Sol de la vida, es el ciclo entre la vida y la muerte y la vida nuevamente, y voy a vivir por él y por mí, y porque no quiero ir a ningún lado”, declaró Lyn.

“Mis esperanzas son que ella se quede conmigo”, aseguró Guillory.

Más lejos, debajo de las réplicas de un moái -aquellas enormes cabezas de Isla de Pascua- los esposos Gary y Elizabeth Christensen se toman fotos. Están allí para celebrar el cumpleaños número 62 de Gary.

“Desde hace año y medio, este es el único regalo que nos damos cada Navidad, cada Día de la Madre, Día del Padre, cumpleaños: nos vamos al eclipse”, comentó Elizabeth, de 60 años.

En otra parte, Robb Guzmán, disfrazado con una enorme cabeza verde de alargados ojos negros, tenía otros motivos para la visita. “Pensé que los aliens iban a venir esta vez, pero igual fue fantástico”, aseguró.

Eclipse total en América del Norte atrae interés científico, alegría y caos

Un eclipse total que será visible este lunes empezando en México, pasando por Estados Unidos y terminando en Canadá, atrae la atención de millones de personas, que ven en este fenómeno celeste una oportunidad científica, económica y hasta sentimental.

por Moisés ÁVILA con Issam AHMED y Lucie AUBOURG en Washington AFP


“Los eclipses tienen un poder especial”, dijo recientemente el administrador de la NASA, Bill Nelson. “Hacen que la gente sienta una especie de reverencia por la belleza de nuestro universo”, agregó.

Se planean festivales, fiestas de observación e incluso una boda masiva a lo largo de los territorios donde la totalidad del eclipse podrá ser observada, transformando el día en noche por unos instantes.

La trayectoria de totalidad de este año tiene 185 kilómetros de ancho y alberga a casi 32 millones de estadounidenses, con 150 millones adicionales que viven a menos de 320 km de la franja. Los que están más lejos aún pueden disfrutar de un eclipse parcial.

Los eclipses totales ocurren cuando la Luna se sitúa exactamente entre la Tierra y el Sol, bloqueando temporalmente la luz del gran astro en pleno día.

El Sol es unas 400 veces más grande que la Luna, pero también está 400 veces más lejos, por lo que ambos parecen tener un tamaño similar.

El evento debería ser visible primero en la costa oeste de México, a partir de las 18H07 GMT. La trayectoria cruzará luego 15 estados estadounidenses, desde Texas hasta Maine, antes de finalizar su recorrido en el este de Canadá.

Las autoridades estadounidenses llevan semanas elaborando instrucciones de seguridad, en particular la necesidad de utilizar gafas especiales para mirar al Sol y evitar daños oculares.

La NASA retransmitirá un video en directo de tres horas de duración desde varios lugares, con imágenes de telescopios y comentarios de expertos.

Entre los lugares emblemáticos donde será visible el eclipse se encuentran las Cataratas del Niágara, donde el espectáculo promete ser grandioso.

Del lado canadiense, la región incluso ha declarado un “estado de emergencia” para afrontar mejor la afluencia de visitantes.

En Texas, sur de Estados Unidos, con varias localidades organizadas para recibir turistas y campistas, las autoridades locales también han declarado emergencia por la enorme afluencia esperada.

- Atascos de tráfico -

El entusiasmo es tal que canales como CNN llevan una cuenta regresiva del evento.

Muchas regiones deben beneficiarse de la llegada de turistas.

“Tenemos gente de los 50 estados, incluso de Alaska y Hawái. Hay turistas de Países Bajos, Finlandia, Alemania, Israel, Nueva Zelanda”, dice Jennyth Peterson, encargada de eventos en el parque Stonehenge II en Ingram, Texas, donde existe una réplica de la estructura prehistórica de Inglaterra.

“Este es nuestro tercer eclipse solar”, dijo a la AFP Jim Saltigerald, de 62 años, que asistía con su esposa y sus dos hijos. “Todos estamos orando y esperando tener un buen descanso en las nubes y poder verlo”.

En Burlington, en el estado estadounidense de Vermont, la población podría duplicarse en un día, según funcionarios locales.

En Russellville, Arkansas, 300 parejas están preparadas para intercambiar votos en una ceremonia de boda masiva. “A Total Eclipse of the Heart”, dicen los organizadores, evocando a la famosa canción de Bonnie Tyler (Eclipse Total de Amor, como se popularizó en español con Lissette Álvarez).

Muchos hoteles llevan meses llenos, con precios exorbitantes, y se esperan atascos de tránsito, como durante el último eclipse total en Estados Unidos, en 2017.

Para la ocasión, muchas escuelas cerrarán o permitirán a los estudiantes salir temprano. El eclipse también se podrá admirar desde el aire: algunas compañías aéreas han planeado vuelos a lo largo del camino de la oscuridad, cuyos billetes ya se han agotado.

Los astronautas de la Estación Espacial Internacional también observarán el fenómeno, pero verán la sombra de la Luna recorriendo la superficie de la Tierra.

Sin embargo, el mal tiempo podría arruinar la fiesta en determinadas regiones. En Texas, por ejemplo, se esperan tiempos nublados y tormentas durante la tarde del lunes.

- Lanzamientos -

El evento también es científico. La NASA lanzará tres pequeños cohetes sonda antes, durante y justo después del eclipse desde Virginia, en el este de Estados Unidos.

El objetivo: medir los cambios causados por la oscuridad en la parte superior de la atmósfera terrestre, la ionosfera, por donde pasan gran parte de las señales de comunicación.

La corona solar, la capa exterior de la atmósfera del Sol, se hace especialmente visible durante un eclipse. Se observará con atención: aquí es donde se producen las erupciones solares.

Los investigadores están particularmente entusiasmados con el hecho de que el Sol se encuentre cerca del pico de su ciclo de 11 años.

El próximo eclipse total visible en Estados Unidos (excluyendo Alaska) tendrá lugar en 2044. Antes, tendrá lugar un eclipse total en España, en 2026.