El efectivo todavía prevalece como medio de pago a nivel país, según estudio
A pesar de las numerosas alternativas como el crédito, el débito, el QR y las transferencias bancarias, el efectivo es el principal medio de pago en Asunción, Central y departamentos del interior, según revela un estudio que incluyó un centenar de centros comerciales.
Los dos años más duros de la pandemia, el 2020 y el 2021, hicieron que mucha gente busque evitar el contacto físico con el dinero e incluso el tener que salir de casa para hacer compras. Las transferencias, el débito, los pagos con QR o a través de la web, por citar algunos, ganaron frecuencia en relación a la prepandemia.
Sin embargo, pese a la sensación del inicio de una migración a los métodos alternativos, el sistema tradicional continúa prevaleciendo en Asunción, Gran Asunción y los principales departamentos del interior
De acuerdo con un estudio elaborado por la empresa Captura Consulting en más de un centenar de centros comerciales, más del 91 % de los usuarios sigue utilizando el efectivo para sus pagos.
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En los supermercados, más de la mitad de la clientela utiliza billetes, El director general de Prosegur Cash, Claudio Pellejero, considera que una economía sin efectivo, dejaría afuera a un sector importante de la población.
Desde la perspectiva de los comerciantes, el dinero es el método de menor costo para cualquier negocio, según el 78 % de los encuestados. Además el 56 % afirma que es lo más seguro.
Algunos optan por el efectivo por preferencia, otros porque no tienen acceso a una forma distintas y otros porque desconocimiento acerca de cómo utilizar herramientas digitales como el QR. A este último punto se le agrega el problema de conexión de internet, principalmente el interior.
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Un aspecto a favor del efectivo es que, según los compradores, ayuda a regular los gastos, ya que no se puede utilizar más de lo que se tiene en ese momento. Además evita caer en obligaciones arancelarias y comisiones.
Sojeros ven oportunidad histórica para la agroindustria con el acuerdo Mercosur–UE
El presidente de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO), Rubén Valdez, calificó como una oportunidad histórica el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Destacó que Paraguay no parte de cero y ya tiene una posición consolidada en ese mercado, especialmente en el complejo sojero.
En entrevista con canal GEN, Rubén Valdez recordó que más del 30 % de la harina de soja paraguaya se exporta actualmente a la Unión Europea, principal destino del principal derivado industrial de la soja nacional.
“La Unión Europea ya es nuestro principal mercado para la harina de soja. Eso significa que ya estamos cumpliendo estándares europeos y compitiendo en los mercados más exigentes”, sostuvo.
El titular de CAPPRO explicó que históricamente Europa fue un comprador relevante tanto de soja en grano como de aceite de soja paraguayo, aunque en los últimos años ese vínculo se vio afectado por reglamentaciones internas europeas, que impusieron aranceles al aceite de soja y limitaron el ingreso del grano por exigencias relacionadas a insumos utilizados en la producción.
En ese contexto, señaló que el acuerdo Mercosur–UE no solo representa un beneficio comercial, sino una herramienta para recuperar competitividad en un mercado de alto poder adquisitivo.
“Muchas de las exigencias ambientales o de sostenibilidad no dependen del acuerdo, ya son condiciones que Europa aplica a todos los mercados. El acuerdo lo que hace es mejorar nuestras condiciones de competencia”, remarcó.
Valdez afirmó que el sector agropecuario y agroindustrial paraguayo está en condiciones de cumplir con las exigencias europeas, e incluso cuenta con ventajas frente a otros países del Mercosur.
Mencionó como factores clave la deforestación cero en la región Oriental, los sistemas de trazabilidad, las certificaciones ambientales y el avance en trazabilidad georreferenciada. “Tenemos condiciones reales para competir en el mercado europeo. El desafío no es técnico ni productivo, sino estratégico”, indicó.
Más allá del impacto inmediato del acuerdo, el presidente de CAPPRO planteó un debate estructural, respecto a definir el modelo económico que Paraguay quiere adoptar. “Tenemos que decidir si queremos ser una potencia agroindustrial o seguir siendo simplemente exportadores de materias primas”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que los productos con mayor valor agregado son los que tienen mejores perspectivas en la Unión Europea, por lo que desde CAPPRO impulsan una agenda de agroindustrialización, orientada a alimentos procesados, proteínas animales y biocombustibles.
Valdez señaló que Paraguay castiga la exportación de productos industrializados, especialmente los derivados de la soja. Apuntó directamente a la no devolución del 5 % del IVA, lo que, a su parecer, resta competitividad en un mercado internacional con márgenes ajustados y fuerte competencia.
“A eso se suman los costos logísticos y nuestra escala productiva, que es mucho menor que la de países como Brasil o Argentina. Si además agregamos desventajas impositivas, estamos yendo en contra de la industrialización”, advirtió.
Carne premium por estándar: Paraguay exportó más de lo que importó desde Brasil
En 2025, Paraguay exportó 18.000 toneladas de carne premium a Brasil por USD 122 millones, mientras que importó 16.000 toneladas del producto más accesible por USD 56 millones, de modo a garantizar los precios internos, según datos de Senacsa.
El intercambio comercial de carne entre Paraguay y Brasil muestra un saldo favorable en valor para el país, aunque con efectos directos en la disponibilidad y el precio del producto en el mercado interno. Así lo explicó José Carlos Martin, titular del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), al detallar la dinámica actual del sector cárnico.
De acuerdo con las cifras oficiales, durante el 2025 Paraguay exportó a Brasil 18.000 toneladas de carne bovina, generando USD 122 millones, mientras que importó 16.000 toneladas por un valor de USD 56 millones, principalmente de cortes destinados al consumo interno.
Martin señaló que el esquema responde a una lógica de mercado. Paraguay exporta a Brasil cortes premium, aprovechando la alta demanda del país vecino, que cuenta con más de 220 millones de habitantes y mayor capacidad de consumo.
En contrapartida, Paraguay importa desde Brasil cortes que ese mercado no logra absorber completamente, como costilla y delantero, destinados a abastecer carnicerías y supermercados locales.
Pese al aumento reciente, las importaciones siguen siendo reducidas en términos relativos. Actualmente, el volumen importado equivale a apenas el 4% del total entre exportaciones e importaciones, muy por debajo de otros países de la región.
“Uruguay, con un nivel de exportación similar, importa alrededor del 30%. Paraguay todavía tiene margen para aumentar la importación y equilibrar la oferta”, sostuvo el titular de Senacsa.
El funcionario también indicó que en el último trimestre se registró una caída cercana al 30% en la faena, lo que redujo la oferta local y presionó al alza los precios. Esta situación obligó a reforzar las importaciones desde Brasil para evitar un mayor desabastecimiento.
A esto se sumó un factor externo clave, que fue el arancel aplicado al Brasil por parte de los Estados Unidos, que generó un reacomodamiento del mercado regional.
Proyección para 2026
Desde Senacsa estiman que en 2026 las importaciones desde Brasil podrían aumentar hasta un 30%, superando las 16.000 toneladas actuales, como parte de la estrategia del Gobierno para estabilizar los precios en el mercado local.
“En los últimos dos meses el precio dejó de subir. Ahora el desafío es consolidar esa estabilidad sin afectar la producción ni las exportaciones”, concluyó Martin.
Exportar carne paraguaya a Europa sin aranceles: USD 300 millones en proyecciones
Tras el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, la reducción de aranceles permitirá mayor competitividad, menores costos y un salto en las exportaciones de carne bovina paraguaya al mercado europeo, con proyecciones de hasta USD 300 millones en los próximos años.
El titular del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), José Carlos Martin, afirmó que el acuerdo Mercosur–Unión Europea abre una oportunidad histórica para la carne paraguaya, especialmente en el sector bovino, al reducir de manera significativa las barreras arancelarias que hasta ahora limitaban su competitividad.
En entrevista con el canal GEN, explicó que Paraguay ya cuenta con acceso sanitario pleno al mercado europeo y que el acuerdo no introduce nuevas exigencias relevantes en materia de controles. “Las exigencias siempre estuvieron y Paraguay siempre cumplió de manera satisfactoria. Tenemos auditorías de la Unión Europea cada dos o tres años y la última fue el año pasado”, señaló.
Actualmente, la carne paraguaya que ingresa a Europa fuera de cuotas especiales paga aranceles cercanos al 38%, lo que reducía notablemente su competitividad. Con el nuevo acuerdo, la desgravación será gradual hasta llegar al 7,5%, además de la eliminación total del arancel de la Cuota Hilton, que pasará del 20% al 0%.
“De los USD 70 a 75 millones que exportábamos a Europa, casi USD 30 millones se iban solo en aranceles. Eso era muy restrictivo para penetrar mejor en ese mercado”, explicó Martin.
Hasta ahora, Paraguay exportaba alrededor de 6.000 a 6.500 toneladas anuales a la Unión Europea, principalmente a Alemania, Italia y España. Con el nuevo esquema, el país podrá competir por precio sin sacrificar márgenes de ganancia.
El acuerdo establece un cupo total de 99.000 toneladas anuales para el Mercosur, de las cuales 55.000 toneladas corresponden a carne enfriada premium y 45.000 a carne congelada. Este volumen deberá distribuirse entre los cuatro países del bloque.
“Si la distribución es equitativa, Paraguay podría exportar sin inconvenientes unas 25.000 toneladas, lo que a precios promedio europeos representaría entre USD 150 y 300 millones”, estimó el presidente de Senacsa.
Aclaró, no obstante, que los beneficios no serán inmediatos. Las reducciones arancelarias serán progresivas y el mayor impacto se sentirá entre 2028 y 2029, una vez consolidada la implementación del acuerdo y ratificado por los congresos de los países involucrados.
Martin destacó que, si bien Europa representa hoy menos del 2% de las exportaciones totales de carne del Mercosur, se trata de un mercado de alto valor estratégico y reputacional. “La Unión Europea busca asegurarse el abastecimiento futuro de alimentos con altos estándares de calidad, trazabilidad y control de residuos. Para Paraguay, exportar a Europa es una carta de presentación ante el mundo”, afirmó.
Además, recordó que Paraguay también exporta carne a Reino Unido y Suiza, mercados de alto poder adquisitivo que reconocen las habilitaciones sanitarias europeas.
Consultado sobre los riesgos reputacionales y la trazabilidad, Martin fue enfático al asegurar que “el sector bovino paraguayo ya tiene una gimnasia funcional muy desarrollada en sanidad y trazabilidad. Exportamos a mercados muy exigentes, no solo a la Unión Europea”.
Indicó que el principal desafío del país ahora pasa por lograr la habilitación sanitaria para los sectores avícola y porcino, productos con alto potencial exportador. “Ahí está el verdadero reto, y ya estamos trabajando hace más de seis meses en ese proceso”, señaló.