Empeora situación de la soja y sector registra 20 % de pérdida

Hace un mes y medio se anunciaba la caída de la producción de la soja. Hoy en día la situación está peor. Se estima que el sector recaudará 1.160 millones de dólares menos en concepto de divisas, comparando con el año pasado.

Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), manifestó que actualmente es el peor escenario para el productor de soja porque el clima y los precios no están acompañando favorablemente.

“Este año no vamos a llegar a las 8 millones de toneladas. La merma es importante, está pasando el 20 % de pérdida, serán 1.160 millones de dólares menos a comparación del año pasado en divisas”, dijo a la radio 970 AM.

El referente del sector indicó que la situación impactará en la economía, en diversos rubros y refirió que en el 2012 fue la peor caída con una importante sequía. “Todos los años hubo un aumento o mantenimiento en los volúmenes de producción. Este año vamos a necesitar la refinanciación”, añadió.

A la sequía y caída de precios, se suman los impuestos que aplicaron los argentinos a las importaciones, según señaló. También se teme que aumente el precio del gasoil.

 

Mesas vacías, cierre de locales y mozos que viven solo de propinas: crisis en el sector gastronómico


Atrás quedó el boom gastronómico asunceno cuando en toda la ciudad se abrían restaurantes y bares en cada esquina y donde encontrar mesas libres para cenar era casi imposible. El escenario hoy es diferente, hoy hay mesas vacías y negocios cerrados.


Fuente: La Caja Negra

Empresarios del sector gastronómico alertan de la situación y aseguran que los números hablan por sí solos. La cifra más impactante revela la cantidad de emprendimientos gastronómicos que se vieron obligados a cerrar sus puertas.

Entre noviembre del año 2016 y noviembre del 2018, el 78% de los restaurantes que abrieron sus locales en Asuncion se vieron obligados a cerrar. La caída en el número de clientes, en los últimos meses, ronda el 15%, hay zonas donde el derrumbe es incluso mayor, según datos proveídos por referentes del sector.

Varios locales tradicionales o franquicias llegadas al país con una gran inversión fracasaron en menos de un año por la mala situación económica. El promedio de tiempo que “aguantan” los locales nuevos es de 6 meses a 2 años como máximo.

Una de las zonas más afectadas es el coqueto barrio Villa Morra de Asunción. Varios restaurantes inaugurados hace menos de dos años, como “La Pérgola”, “Sugar” entre otros han cerrado sus puertas o se vieron obligados a hacer una reingeniería en sus locales.

La crisis en el sector ocasiona además un grave problema social ya que golpea miles de empleos en el rubro. De acuerdo a los datos recabados por el equipo de La Caja Negra, existen restaurantes que no pagan salarios a sus mozos hace tres meses y estos se ven obligados a sobrevivir con las propinas que dejan los escasos clientes. También hay un retraso importante el pago a proveedores del rubro.

El último censo realizado por la Asociación de Restaurantes del Paraguay (ARPY) indicaba un crecimiento del 28% en la oferta gastronómica (restaurantes, bares, hoteles y patios de comida) entre el 2013 y el 2015, lo que representó unos 880 nuevos negocios, sin embargo, a su vez otros 590 se cerraron, fenómeno que se mantiene.

La situación en general responde a varios factores tanto internos como externos. Como prueba del escenario de desaceleración de la economía el Banco Central del Paraguay (BCP) aportó cifras inobjetables. Redujo las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto de 4 a 3,2%, lo que en términos monetarios significa 350 millones de dólares menos.

Otro factor que contribuye a la crisis de los negocios de comidas fue la recesión económica que sufrieron los países limítrofes, sobre todo en la Argentina, que hicieron que las franquicias de ese país se fijaran en paraguay como una salida a esta situación generando así un exceso de oferta en el mercado local.

 

Cadam rechaza más impuestos a camiones nuevos porque afectarán al consumidor

La Cámara de Distribuidores de Automotores y Maquinarias (Cadam) expresó su disgusto por la posibilidad de incluir en el Impuesto Selectivo al Consumo (a través de la reforma fiscal) a la importación de autos y camionetas nuevas, siendo que ya se pagan otros tributos.

El vicepresidente de Cadam, Víctor Servín, manifestó que atendiendo a la situación económica actual, le parece un despropósito aplicar otro impuesto a los automóviles y camionetas nuevas, nafteras o diésel, cuando el tamaño del motor sea igual o superior a 3000 cm3, tal como se pretende incluir en la reforma tributaria mediante el Impuesto Selectivo al Consumo.

“Estamos en total desacuerdo con la imposición de nuevos impuestos por una sencilla razón: la evasión sigue siendo muy alta en nuestro país. Prefiero escuchar un plan para cazar a los evasores, porque los mismos que pagamos impuestos lo seguiremos haciendo y no queremos aumentar el precio a los consumidores finales”, esgrimió.

Servín remarcó que si prospera la iniciativa del Gobierno, se perjudicará al comprador, porque “se encarece el precio sin ninguna razón”. “Acá crean impuestos para recaudar más nomás, no nos dan explicaciones”, lamentó en entrevista con radio UNO.

El representante de Cadam señaló por último que, según los estudios, la economía subterránea está alrededor de US$ 11 mil millones anuales y sigue siendo muy fuerte la evasión en nuestro país. Dejó en claro que no están en desacuerdo en uniformar el Impuesto a la Renta, para que “el que gana más, pague más”.

 

Peña señala cómo y a quién impactará suba de impuestos al consumo

El exministro de Hacienda, Santiago Peña, indicó que la reforma tributaria es necesaria, pero resaltó que mira con preocupación la postura del Ejecutivo de aplicar una tasa del 10% de impuesto selectivo al consumo (ISC).

En entrevista con la 970 AM, el exministro Santiago Peña señaló que está a favor de una reforma que facilite el cumplimiento tributario y disminuye la evasión fiscal. No obstante, indicó que siempre manifestó su preocupación por tocar los impuestos al consumo, como el tabaco, las bebidas, entre otros.

El experto en economía hizo la salvedad de que el propio ministro de Hacienda, Benigno López, no tiene pensando aún aplicar una mayor tasa, sino que ampliar el monto tope para ponerlo en vigencia más adelante, cuando la economía mejore.

Peña señaló que sí comparte esta intención de proyectar a futuro, pero dejó en claro que si se aplican ahora estas modificaciones conllevarán a una situación catastrófica para el Estado.

“Los números actuales muestran que estas tasas están recaudando menos y si aumentamos el porcentaje, la situación empeorará aún más. La reforma es necesaria, será buena, porque ayudará a segmentos más bajos a facilitar el cumplimiento tributario. A los ingresos más altos se impondrá una mayor presión tributaria de acuerdo a su capacidad de pago”, explicó.

A su parecer, el mayor impacto del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) no pasará por el poder adquisitivo de los consumidores, sino que por la capacidad recaudatoria del Estado y de la consecuente inversión en salud y educación.

En ese sentido contó que el ISC es el impuesto más fácil de evadir por la situación geográfica del país. “Esto es algo que ya ocurre el día de hoy. Sin modificar ninguna tasa, los productos argentinos se vuelven más accesibles y el consumidor paraguayo consume productos de Argentina o Brasil, antes que los legales”, refirió.

El exsecretario de Estado apostó por la concientización primeramente para que se opte por consumir lo legal, antes que tocar los impuestos.