Emprendedores y mipymes urgen salvataje para proteger los empleos

El sector de los emprendedores y de las pequeñas y medianas empresas ruegan al Gobierno y al sector financiero una ayuda para poder acceder a los créditos y así sostener los puestos de trabajo.

Bruno Defelippe, directivo de la Asociación de Emprendedores de Paraguay (ASEPY), manifestó en charla con GEN TV que es preocupante la situación de las mipymes en esta cuarentena sanitaria, porque no fluyen los créditos para el sector.

Al respecto detalló que el Banco Nacional de Fomento (BNF) entregó 635 créditos y el Fondo de Garantía de mipymes (Fogapi) solo sacó 143 créditos. “Hay algún problema y necesitamos encontrar alguna solución”, dijo al momento de recordar que el Gobierno estimó que 80.000 créditos iban a destinarse al sector, pero finalmente la realidad es otra.

A su parecer, los bancos deben simplificar y unificar los requerimientos para otorgar los créditos a los microempresarios. Además hace falta mayor transparencia en cuanto a las líneas disponibles y los lugares donde uno puede ir a solicitarlas.

Por su parte, la empresaria del rubro gastronómico Arami Ohara mencionó que urge la reactivación de la economía y sostener los puestos de trabajo, ya que el 67 % del empleo proviene de las Pymes.

“Hoy ya no es rentable lo que estamos haciendo y entendemos por qué. Queremos reactivarnos, sin embargo no obtenemos ayuda. Es algo muy preocupante lo que pasamos. Nosotros tenemos un riesgo latente, de seguir con esto, medio millón de personas a nivel nacional quedará sin ingreso fijo y estará en la franja de pobreza y pobreza extrema”, advirtió.

Aclaró que en ningún momento se planteó un enfrentamiento del sector privado con el Gobierno, sino más bien es expresar las quejas con relación a las medidas adoptadas por las autoridades y la inequidad tremenda en esta lucha contra la pandemia.

Mientras tanto desde el sector bancario reconocen que prefieren trabajar con clientes que garanticen rápido retorno, antes que aventurarse a acumular riesgos en cuanto a la recuperación de los créditos otorgados a los microempresarios.

 

Créditos diseñados para el sector ganadero, disponibles en el banco Basa

Dos líneas crediticias con dos años de gracia y 8 a 12 años de financiamiento ofrece el banco Basa al sector ganadero. Los planes están pensados en las necesidades propias de este negocio y las estimaciones del tiempo en el que volverían a generar ingresos. También se incluye a los agricultores.

El gerente comercial de banca empresas de Basa, Joel López, explicó que son dos los productos lanzados principalmente para el sector ganadero, en atención a la alianza comercial con la ARP, aunque también puede aplicarse a los trabajadores agrícolas.

El primero es el reperfilamiento de deudas, con un plazo de financiamiento de hasta 12 años, con dos años de gracia, para cubrir gastos adquiridos en inversiones, ampliación del hato, capital operativo, etc.

Al segundo lo denominan retención de vientres, con un periodo de financiamiento de ocho años y con ocho años de gracia y está pensado en la reorganización de inversiones. Las tasas varían de acuerdo con el plazo solicitado.

Los interesados pueden llamar al servicio de atención al cliente al 021 618 7070 de lunes a viernes de 8:00 a 20:00 y los sábados de 9:00 a 14:00. También a través de la web, las redes sociales y ls sucursales de Basa.

El objetivo de estos dos planes es darle el apoyo y la flexibilidad para la estabilidad en sus emprendimientos, tomando en cuenta la crisis global desatada por la pandemia del coronavirus que repercute en todos los sectores: desde los más vulnerables hasta los más poderosos.

 

Sector cárnico desmiente alza de precios de la carne vacuna

La Cámara Paraguaya de la Carne (CPC) señala que, de acuerdo a los índices del Banco Central del Paraguay (BCP), el descenso de los precios de la carne vacuna fue uno de los principales motivos que repercutió en la deflación de -0,2% en la económica local.

Esta variable desmiente la especulación que existe con relación al alza de precios de la carne vacuna en Paraguay, según resalta el sector ante los cuestionamientos surgidos recientemente.

A través de un comunicado, la Cámara indica que el informe del BCP resalta la reducción de precios debido a una mayor oferta interna y una menor oferta del exterior, lo que golpea considerablemente a las industrias frigoríficas que están trabajando actualmente al 50% de su capacidad.

Este estudio coincide con el monitoreo de la Secretaría de Defensa del Consumidor y el Usuario (SEDECO), que también realiza el control permanente de los principales cortes de carne vacuna.

El negocio de la carne no permite a los frigoríficos especular con los precios, debido a que estos no cuentan con capacidad de almacenamiento, y los mercados exigen la fecha de producción en las etiquetas de todos los productos. Los frigoríficos faenan solamente en base a negocios concretados, 70% del cual vienen del exterior.

El mercado de la carne está regido por las leyes de la oferta y demanda. Por lo tanto, en este momento, las industrias están golpeadas por la baja demanda de los mercados internacionales, lo que hace que caiga sus ventas y por lo tanto exista menos faena.

La industria explica que necesita exportar un volumen importante para que toda la cadena sea sostenible. Además de la caída de la demanda internacional, los protocolos sanitarios por COVID– 19 hacen que las plantas estén produciendo muy por debajo de su capacidad.

“Nuestros principales mercados, Rusia, Chile, Israel y Brasil, están todos en cuarentena con hoteles, restaurantes y aerolíneas sin trabajar. Y en el caso de Rusia, su situación es más agravante por el desplome del petróleo y del gas.Los productores locales esperan que, cuando se vayan levantando estas medidas, el mercado de la carne sea uno de los primeros en recuperarse, dada su importancia en la cadena alimentaria.Hay más de 90 países en cuarentena, una situación que está afectando el precio de los productos”, reza el comunicado.

 

Bancos dan la espalda a microempresarios: alegan alto riesgo de recuperación de créditos

Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) sufren a causa de las trabas del sistema financiero para otorgar créditos y préstamos en el marco de la pandemia actual. El sector bancario reconoce que prefiere trabajar con clientes que garanticen rápido retorno, antes que aventurarse a acumular riesgos en cuanto a la recuperación de los créditos otorgados a los microempresarios.

Raúl Vera Bogado, presidente de la Asociación de Bancos del Paraguay, dijo que desde el inicio de la cuarentena hasta el 30 de abril, el sector bancario ya asistió a 512.402 clientes, mediante la canalización de 1.437 millones de dólares. Con dicho monto, 30.445 clientes se vieron beneficiados con fondos nuevos por valor de 802 millones de dólares, y 481.957 clientes obtuvieron la renovación, restructuración y refinanciación de créditos, préstamos o compromisos ya asumidos, por valor total de 635 millones de dólares.

“Está fluyendo el crédito. Hay desconocimiento del esfuerzo que hacen los bancos. Siempre hay oportunidades de mejora, siempre hay por hacer más. Tampoco estamos requiriendo el pago mínimo de las tarjetas de créditos, esto da un alivio importante a los clientes”, resaltó.

En entrevista con radio Universo 970 AM, Vera se refirió al sector de las micro, pequeñas y medianas empresas, las cuales se quejan a diario de no recibir la ayuda del sistema financiero. Al respecto reconoció que existe un alto riesgo de recuperación de los créditos otorgados, en atención a que no todas las mipymes están bancarizadas y, en cambio, poseen otras fuentes de financiamiento, como las cajas de créditos, cooperativas y el Crédito Agrícola de Habilitación.

“Es innegable que la perspectiva es complicada para los siguientes meses. En ese contexto, seguir dando créditos implicará seguir acumulando riesgos de recuperación de esos créditos. De ahí que surge la sensación de pesimismo en la expansión del ritmo del crédito”, dijo y esgrimió que hace falta mayor claridad y normativas desde el Gobierno respecto a esta situación, de modo a que el riesgo no sea muy elevado.