Plantean aplicar más impuestos al sojero, al que toma cerveza y gaseosa

Varios sectores consideran que no es el momento de aplicar los impuestos a la soja y otros productos como alcohol, tabaco y bebidas azucaradas, porque los pequeños productores y los consumidores finales terminarán pagando más para destinar el dinero al Estado, que cada vez más malgasta lo que recauda.

El senador Stephan Rasmussen (Patria Querida) indicó que el impuesto del 10 % a la exportación de los granos de la soja en estado natural ya fue aprobado en forma general el año pasado y que el 15 de noviembre será tratado en particular en la Cámara Alta.

“Antes de aumentar impuestos, debemos ver la posibilidad de mejorar la calidad del gasto público. Con este impuesto el costo irá directamente a los productores, que son propietarios de menos de 20 hectáreas“, advirtió.

El legislador indicó que el negocio de la soja mueve la producción agrícola y además el traslado con los fletes. Sin embargo, expresó sus dudas respecto a que la exportación alcance los 3.000 millones de dólares al año, para que se dé la recaudación de 300 millones de dólares, tal como presuponen los proyectistas de este nuevo impuesto.

El próximo 15 se tratará también al posible aumento del tributo al tabaco, alcohol y productos azucarados. Esto afectará al consumidor final, según adelantó Rasmussen.

“Tenemos que tener en cuenta que acá el objetivo no es recaudar más, porque muchas veces no es que falte dinero, sino que se mal administra. Si vamos a seguir quitándole dinero al sojero, al que toma cerveza, gaseosa o jugo con azúcar, la pregunta es a dónde irá ese dinero. ¿Va a seguir tirando el dinero a una bolsa rota? ¿Vale la pena? ¿Vamos a gravar más al productor para seguir malgastando el dinero de la ciudadanía?”, cuestionó.

El presupuesto público se multiplicó por cinco en los últimos 15 años, pasando de 3 mil millones a 15 mil millones de dólares, pero sin mejorar el servicio a la ciudadanía, de acuerdo a su parecer.

Por otra parte el congresista alegó que se incentivará el contrabando al aplicar mayores impuestos.

PRODUCTORES DE SOJA PEGAN GRITO AL CIELO

El titular de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), José Berea, advirtió que este planteamiento, de ser aplicado, será nefasto para el sector, porque permitirá que las multinacionales monopolicen el negocio y que las pequeñas empresas comiencen a desaparecer.

En charla con la 800 AM, recordó que existe una retención del IVA agropecuario del 2,5 % y descartó que su sector no pague impuesto alguno. “Es una gran mentira cuando se dice que no se paga. Creemos que este proyecto está ideado por gente que no quiere la producción en el país”, dijo sobre la intención del Frente Guasu.

ARP RECHAZA IMPUESTO A LA SOJA

Luis Villasanti, presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), indicó que por más que sea justo, todo aumento de impuesto debe ser consensuado. “No se pueden aumentar por aumentar”, dijo.

Sostuvo que el gravamen a la exportación de la soja perjudicará al que cultiva la soja y desalentará la agricultura. “Es uno de los pilares fundamentales de ingreso de divisas del país, por más que en Paraguay hay un grupo de gente que busca satanizar la soja, pero no es así”, añadió.

Villasanti indicó a la 970 AM que se dará un golpe a la economía, siendo los afectados el consumidor y el productor primario, no así los grandes empresarios, ya que estos trasladarán el monto de los impuestos

En la región, la exportación de soja solo está gravada en Argentina, donde no tuvo buenos resultados. “Argentina mató la producción, la ganadera y la agrícola. Cayó al abismo y recién ahora está recuperando su mercado. No se le puede culpar a su presidente Mauricio Macri, porque recibió un Estado en quiebra. Hay que aprender de los errores y nosotros no podemos jugar con nuestra producción”, mencionó.

 

BCP reporta inflación de 0,6 % en octubre

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un alza del 0,6 % en octubre, dos décimas por encima del 0,4 % que marcó un mes antes, debido al aumento de precios en los alimentos, el petróleo y el pasaje del transporte urbano, según Banco Central de Paraguay (BCP).


Fuente: EFE

En el acumulado de 2018, la inflación se elevó en octubre hasta el 2,8 %, en tanto que en términos interanuales se situó en el 4,1 %, una décima más que en septiembre y por debajo del 4,9 % de hace un año.

La inflación subyacente, que excluye los precios de frutas, verduras, servicios tarifados y combustibles, se mantuvo, por tercer mes consecutivo en el 0,3 %.

El mayor precio de los alimentos se explica, según el informe del BCP, por el alza en las cotizaciones de la carne vacuna, cuyo precio subió un 5,2 %, debido a las condiciones climáticas adversas, lo que a su vez fomentó aumentos en los precios de los productos sustitutivos de esa carne, como el pollo o el cerdo.

Por su parte, los combustibles aumentaron su precio un 2,9 % en octubre, lo que motivó un “ajuste” en el precio del pasaje urbano a mediados de mes, lo que, señala el documento, afectará también al IPC de noviembre.

Paraguay cerró 2017 con una inflación del 4,5 %, por encima del 3,9 % registrado en 2016 y superior también al objetivo del 4 % marcado por el BCP para ese año.

El organismo estatal prevé que la economía paraguaya crezca a un ritmo del 4,5 % en este ejercicio, acompañada de una inflación cercana al 4 %, aunque el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó en octubre que el PIB paraguayo aumentará un 4,4 % y el IPC se colocará en el 4,2 %.

 

Con Bolsonaro, Brasil podría mejorar su economía: “Es clave para el Paraguay”

El analista económico Pablo Herken indicó que hay incertidumbre en Brasil respecto a qué pasará con su economía con la asunción de Jair Bolsonaro, pero afirmó que a su parecer el vecino país logrará recuperarse de la crisis.

El analista económico y comunicador Pablo Herken señaló en la radio 970 AM que el terreno no está claro en el vecino país con la asunción del presidente Jair Bolsonaro.

“Así como en lo político, hay incertidumbre, preocupación, alarma. El terreno no está claro, las aguas están dividas, hay preocupación y a la vez tranquilidad”, dijo.

Para Argentina y Paraguay, Brasil es un socio vital por diferentes motivos. “Es clave cómo le vaya. Le va a ir mejor como lo venía actualmente”, remató el economista.

A su parecer, la decisión política que se adoptó en el país sudamericano ayuda a la estabilidad de la economía brasileña. “Que no haya conflictos me garantiza que vamos a tener un fin de año más estable”, refirió.

Herken mencionó que para el 2019 las proyecciones en el mundo muestran un crecimiento del 2 % para arriba. “No se estima una agudización de la crisis brasileña”, dijo.

Sostuvo que Bolsonaro manifestó que desea equilibrar el presupuesto de Brasil, reduciendo la cantidad de sus ministerios. Además expresó que desea un país más federal. “Menos Brasilia y más Brasil”, según recordó el experto económico.

Señaló que “el mercado está satisfecho pero tampoco está celebrando. Es festejo con signos de interrogación”, respecto a cómo se balancea lo político con lo económico en la próxima administración en Brasil, que comenzará el 1 de enero del 2019.

 

Suba del dólar se suavizó: pudo pasar los G. 8.000

El Banco Central del Paraguay (BCP) ven­dió bastante en perio­dos anteriores para cortar los picos de la divisa verde, así como lo hizo este año, por arriba de los US$ 1.000 millo­nes, con lo que se logró suavi­zar las subas para que no lle­guen a niveles tan altos.


Fuente: La Nación

Sin embargo, se perdieron reservas, pero gracias a eso no sobrepasó estos niveles, pues algunos cálculos indi­can que, en el supuesto esce­nario que el gobierno ante­rior haya presentado un BCP sin buenas reservas, el dólar tendría que llegar a más de G. 8.000 en este momento, aseguró el economista Pablo Herken a La Nación.

“Esto se debe a la crisis regio­nal cambiaria, por lo que se debe tener en cuenta también el antecedente del 2016, ya que no es un fenómeno local, sino al efecto del entorno des­favorable de la región, de la mano del fortalecimiento del dólar a nivel mundial”, espe­cificó.

Desde abril del 2015 a enero del 2016, el dólar pegó un salto importante en su coti­zación de casi 25%, en niveles de G. 5.930 a G. 5.950 mino­rista en casas de cambio. En ese tiempo, el Banco Central vendió más de US$ 1.200 millones y aun así recién a finales del 2016 se logró con­tener la cotización, periodo en el cual se redujo hasta abril de este 2018.

En ese sentido, se da un fenó­meno parecido actualmente, ya que la última vez que el dólar llegó a los G. 6.000 fue en enero del 2006, por lo que la cotización actual es la más alta en más de 12 años, dijo el economista. La cotización actual es de G. 6.000, anclada hace varios días.