América vence al Cruz Azul y gana el título del Apertura mexicano

Las Águilas del América derrotaron anoche a domicilio por 2-0 a Cruz Azul con dos goles de Édson Álvarez para ganar el título del Apertura del fútbol mexicano y conquistar su decimotercera corona que lo coloca como el equipo con más títulos de la liga.


Fuente: EFE

Álvarez (minutos 51 y 90) marcó la diferencia en un duelo que alcanzó un buen ritmo en la segunda mitad después de que el partido de ida de la final y el primer tiempo del de ayer carecieran de emociones.

En los 45 minutos iniciales el encuentro fue poco atractivo con los dos cuadros cautelosos y enredo en la mitad del campo.

América pisó más veces el área rival, sin embargo no hubo llegada alguna de peligro. El volante Diego Lainez por momentos se movió de la banda izquierda a la derecha para trabajar con el ecuatoriano Renato Ibarra, sin embargo los Azules mantuvieron el orden en la defensa y limitaron la efectividad de los azulcremas por las bandas.

Para la segunda parte el portugués Pedro Caixinha, entrenador de Cruz Azul, dio entrada al mexicano Roberto Alvarado por el uruguayo Martín Cauteruccio. Pronto los dos cuadros variaron la actitud, lo cual se reflejó en el marcador.

En el minuto 51 Lainez entró por la izquierda y disparó por fuera. Los azules fallaron en la salida con una mala combinación entre el portero Jesús Corona y el argentino Iván Marcone, aprovechada por Álvarez, quien remató de zurda al ángulo para el 0-1.

Corona salvó a los Azules en el 54 al detener Ibarra en un mano a mano, después de lo cual los celestes trataron de acomodarse en la cancha, lo que no consiguieron jamás. Incluso, su defensa, la mejor de la temporada, quedó en desventaja en varias ocasiones.

Alvarado llegó al área dos minutos después y puso un servicio al español Édgar Méndez, quien en el partido de ida había desperdiciado una ocasión de gol con todo a favor, y ahora dejó ir otra buena oportunidad para su equipo.

Cruz Azul incorporó al colombiano Andrés Rentería en busca de hacer más sólido el ataque. En su afán de atacar, el equipo dejó espacios y en uno de ellos América volvió a estar cerca del segundo gol con una llegada de Henry Martin, detenido en el área por el defensa paraguayo Pablo Aguilar.

América mantuvo el dominio. En el 64 Corona volvió a salvar a Cruz Azul en otra llegada de Ibarra con todo a favor.

Tres minutos después, Elías Hernández disparó desde atrás en lo que fue la ocasión más peligrosa de los Azules en el partido, que concluyó con el balón por fuera.

En el 81, en un movimiento desesperado, Cruz Azul incorporó al ecuatoriano Ángel Mena. Se fue con todo al ataque pero quedó con déficit atrás y América sacó los mejores réditos.

En el 90 Álvarez consolidó su condición de héroe al rescatar un rebote del portero Corona y firmar el 0-2 del título, que extendió la racha de los Azules de 21 años sin un campeonato de liga.

Segundos antes de terminar el duelo Caixinha firmó la rendición, le dio un abrazo al entrenador de América Miguel Herrera, y se sentó en el banquillo a esperar el final del partido.

Fue la sexta final perdida por los Azules que habían terminado en el primer lugar de la fase regular y perdieron un solo encuentro como local, el de la definición del campeonato.

 

Cerro: viene Muñoz y Pablo se quiere ir

Pablo Gavilán expresó su deseo de abandonar Cerro Porteño. Alega que la llegada de un nuevo arquero es síntoma inequívoco de desconfianza y por ello busca liberar su pase.

El inminente fichaje del laureado Rodrigo ‘Popi’ Muñoz detonó los ánimos de uno de los hijos de la casa.

En este sentido, Pablo Gavilán contó hoy que está cerca de ir al River Plate, campeón de la Intermedia 2018 y que el próximo año marca su retorno al círculo de honor, para seguir su carrera; pero eso sí, no quiere más vínculos (extensiones de contrato) que lo amarren a Cerro Porteño.

“Posiblemente me vaya a River. Tengo todo el 2019 contrato con Cerro, pero mi idea es rescindir y liberar el pase”, señaló en charla con La Sobremesa de radio Monumental.

El jugador, de 29 años, ha tenido vínculo con el Ciclón desde que debutó en Primera (2011). Salió a préstamo en dos ocasiones (Independiente CG y Deportivo Santaní) y siempre que se dio la posibilidad de volver, lo hizo con gusto.

Tuvo tal predisposición que respondió con ganas cuando nadie se animó a fichar para ser suplente de Antony Silva. El ánimo suyo cambió con la noticia de que el uruguayo Muñoz está a tiro de firma, lo que no le merece opiniones suaves.

“No sé por qué no confían en mí, no sé. Me molesta la forma en que se portaron conmigo en Cerro, ¿por qué no me liberan el pase?”, disparó.

Sea cual fuese el escenario, el portero tiene pie y medio fuera de barrio Obrero.

 

Libertadores del 89, las amenazas y el ¿dilema?: “Era ganar la Copa y no salir del estadio”

A casi tres décadas de una de las finales de Copa Libertadores más polémicas de la historia aún hay quien apunta a una presunta injerencia del capo mafioso Pablo Escobar. Un exempleado de Olimpia, quien formó parte de la comitiva que viajó a Colombia, habló sobre las amenazas y el ‘dilema’ que tuvo que enfrentar el equipo de Luis Cubilla.

El kinesiólogo Ramón García se las sabe todas. Estuvo durante 33 años (1983-2015) al servicio del departamento médico del Olimpia y, consecuentemente, es testigo presencial de las glorias del club, de aquellas noches épicas y, también, de las tristezas.

En este sentido, se refirió a lo que pasó la noche del 31 de Mayo de 1989, que dejó al Atlético Nacional como campeón de América y a Olimpia con el subcampeonato, un episodio que aún es motivo de airadas disputas entre los hinchas olimpistas y verdolagas.

El partido de ida se jugó en el Defensores del Chaco, Olimpia se hizo con un 2-0 que prácticamente amarraba la segunda Libertadores. Sin embargo, en el choque de vuelta, disputado en Colombia, el cuadro cafetero empató la serie (2-2) y fueron a los penales: la suerte decidió (5-4) que ese día Atlético Nacional de Medellín gritara campeón.

García contó hoy en el Programa Emblema del Deporte, que va por la 970 AM, que sí hubo amenazas de muerte e intentos de amedrentar la voluntad de la expedición paraguaya, aunque no se atrevió a señalar directamente al ‘autor’. “El problema con los colombianos era: ganar la Copa y no salir del estadio, así”, soltó.

"Olimpia le pidió garantías a la Confederación (CONMEBOL) y ellos al Gobierno Colombiano porque recibimos amenazas de muerte. Fuimos (al estadio) en un vehículo blindado", aseveró.

Muchas versiones se han difundido a raíz del hecho, una de las cuales indica que el entonces mayor narcotraficante del mundo, el colombiano Pablo Escobar Gaviria, hizo una oferta a la comitiva paraguaya para que se deje ganar. ‘Plata o plomo’, a su ley.

John Jairo Velázquez, alias “Popeye”, quien fue jefe de sicarios del temido “zar” de la cocaína, desmintió que su “patrón” haya financiado o tenido injerencia alguna en la final.

“Realmente Pablo Emilio Escobar Gaviria no compró la Copa Libertadores del 89”, dijo Velázquez es un vídeo difundido el 12 de enero de 2017 en Youtube.

“Popeye” refutó las teorías conspirativas y sí reconoció que (en el único crimen vinculado al deporte) mandaron asesinar al árbitro Álvaro Ortega, tras supuestamente haber favorecido al América de Cali en un partido en que su equipo, el Deportivo Independiente Medellín (DIM), perdiera en condición de local, ocasionando que ese año el torneo colombiano se cancelara inmediatamente.

Sea como fuese, el folklore del fútbol seguirá alimentando las leyendas urbanas, que se posan alrededor de la polémica figura de quien en vida fuera el mafioso más poderoso y su hasta ahora comentada injerencia en los torneos organizados de la época.

 

Shaqiri tira abajo el muro de Mourinho y De Gea

Mourinho planteó una muralla para frenar al Liverpool, De Gea la sostuvo y Xherdan Shaqiri la tiró abajo, cuando decantó el Clásico de Inglaterra (3-1) con un doblete que mantiene al Liverpool líder y deja al Manchester United a 19 puntos del liderato de la Premier League.


Fuente: EFE

Los ‘Reds’ dispararon 35 veces a un United que se aferró al empate de Jesse Lingard, tras abrir el marcador Sadio Mané, pero que no pudo aguantar la entrada de Shaqiri a 20 minutos del final, artífice de la gran victoria del Liverpool.

Otro partido contra un rival de entidad y el planteamiento de Mourinho no iba a cambiar. Tres centrales, dos laterales y tres en el medio para frenar a un Liverpool que, tal y como se esperaba, salió a comerse al rival.

Los de Jürgen Klopp ahogaron al United durante los diez primeros minutos. Los ‘Diablos’ no salían de su área y el Liverpool iba con las ideas muy claras contra la meta de David de Gea. Robaban en tres cuartos y atacaban el muro de ‘Mou’.

Sin grandes ocasiones que pudieran abrir el marcador, el United sí lo hizo, pero en fuera de juego. Una falta colgada desde el flanco izquierdo se paseó delante de Romelu Lukaku, que hizo el gesto de golpear, sin tocar el esférico, y se coló en la puerta de Alisson. El árbitro interpretó que Lukaku intervino en la jugada y anuló el tanto.

Como anuló instantes después De Gea el gol del Liverpool con una gran mano abajo a disparo de Roberto Firmino desde la frontal.

El asedio no cejó hasta que, por su propio peso, llegó el gol ‘Red’. Fabinho filtró un esférico por alto, entre toda la muralla del United, y Mané controló con el pecho y fusiló solo a De Gea.

Los de Klopp lo tenían controlado, pero dieron un paso atrás con el gol y permitieron al United estirarse, lo que se tradujo en el gol del empate en una de las pocas, por no decir la única, ocasión visitante.

Lukaku centró desde banda izquierda, Alisson no blocó, dejó el balón muerto en el área pequeña y Lingard llegó desde atrás para rebañar el esférico y medio cayéndose poner el empate.

El partido llegó al descanso con el marcador deseado por Mourinho. El guion se adaptaba a sus exigencias y con el 1-1 el mayor beneficiado era él y no un Liverpool que merecía, por los quince remates realizados, ir por delante en el marcador.

El portugués se sintió estratégicamente por delante y en el descanso dejó en el banco a Diogo Dalot y metió a Marouane Fellaini, para cerrar aún más el medio y gozar de otra arma por arriba.

Mientras en la cabeza de Mourinho el empate era un buen resultado, De Gea se encargaba de sostenerlo en el campo, sacando una gran mano abajo a Mané dentro del área.

Las tornas no habían cambiado, el acoso del Liverpool, ansioso por seguir líder, permutaba por las bandas y el United se agazapaba atrás, esperanzado de que cazarían alguna jugada aislada.

En el minuto 70, Klopp, consciente de que el partido estaba en su mano y dependía de la puntería de sus muchachos, retiró a un medio defensivo como Keita y dio entrada a Shaqiri.

La entrada del suizo fue mágica. Como tocado por una varita, el menudo mediapunta logró con uno de sus primeros toques lo que ansiaba todo Anfield.

Mané se internó por banda izquierda, puso un pase de la muerte que repelió De Gea. El rechace le llegó dentro del área a Shaqiri quien de primeras golpeó, el cuero tocó en Ashley Young y, después de tocar en el larguero, se transformó en el segundo tanto ‘Red’.

Un jarro de agua helada para Mourinho y un asterisco que no entraba en su plan. Obligado a atacar, el United no estuvo cómodo y dejó espacios atrás, la especialidad del Liverpool.

En una transición rápida, Firmino, desde dentro del área, tocó un balón hacia atrás, esperando que alguien lo recogiese. Shaqiri apareció en la frontal, se inventó un latigazo y el balón tocó en Eric Bailly colándose junto al palo de De Gea.

Ni siquiera pudo tirar de orgullo el conjunto de Mánchester, que ha sumado seis de los últimos 18 puntos en la Premier y que seguramente decepcionó a Alex Ferguson, presente en las gradas de Anfield.

El Liverpool prosigue su marcha como gran aspirante al título en Inglaterra y recupera el liderato que le arrebató el sábado el Manchester City. Los ‘Reds’ son primeros, con 45 puntos, por 44 de los ‘Citizens’.

- Ficha técnica:

3 - Liverpool: Alisson, Clyne, Lovren, Van Dijk, Robertson; Wijaldum, Fabinho, Keita (Shaqiri, m.70); Firmino, Mané (Henderson, m.84) y Salah.

1 - Manchester United: De Gea; Young, Lindelof, Bailly, Darmian, Dalot (Fellaini, m.46); Herrera, Matic, Lingard (Mata, m.85); Rashford y Lukaku.

Goles: 1-0. Mané, m.24, 1-1. Lingard, m.33, 2-1. Shaqiri, m.73 y 3-1. Shaqiri, m.80.

Árbitro: Martin Atkinson amonesto a Dalot (m.26), Lukaku (m.39) por parte de los visitantes.

Incidencias: Partido correspondiente a la décimo séptimo jornada de la Premier League disputado en el estadio de Anfield (Liverpool).