De inmediato encuentra club

Gustavo Guerreño quedó desvinculado del Alianza en El Salvador. Sin pérdida de tiempo, el atacante paraguayo firmó contrato con Santa Tecla, cuyo último paraguayo fue Lorenzo Frutos.

Si bien hasta este lunes todo era un rumor, este martes se confirma la información del paso del guaraní al citado club.

Guerreño fue oficializado como refuerzo tecleño en las redes sociales del club, que lo amarra por espacio de un año y medio.

El delantero nacido en Paraguarí fue uno de los mejores exponentes individuales del Alianza, consagrado este fin de semana campeón.

 

¿Roque en 2019 con Olimpia?: “sondeos siempre hay”

Aproniano Santa Cruz habló largo y tendido sobre el presente y futuro de su hijo, Roque. Reveló que el delantero estuvo cerca del retiro y que sobre su continuidad en Olimpia no hay nada escrito.

El padre del goleador histórico de la Albirroja se explayó ante el gran desempeño que viene teniendo el artillero.

“El año pasado analizó muy seriamente dejar el fútbol, pero tras la conversación con el profesor (Daniel) Garnero cambió y se enfocó ciento por ciento en su preparación”, reveló hoy en radio Cardinal.

Asiste, marca y colabora, Roque vive una segunda juventud en un momento en que Olimpia prácticamente acaricia la estrella 41 de su palmarés.

Aproniano se mostró sorprendido por la fuerza que manifiesta su hijo, de 36 años, en el último tramo de su larga carrera deportiva.

Explicó que pese a lo entrado en años que Roque está, siempre habrá quien muestre interés en sus servicios, por mucho dinero. “Sondeos siempre hay”, reveló.

El empresario no sabe a ciencia cierta si su hijo se retira o no este fin de año, o si se dará otra chance con el club de sus amores en el máximo certamen continental de clubes.

“Si Olimpia logra ingresar a la Copa Libertadores, Roque optaría por quedarse. No quiero jugarme, pero está el sentimiento. La tendencia es que siga”, afirmó.

 

Descartan al Tiburón Torres para Luqueño

Luqueño anda en horas bajas y un cambio de timón es hasta previsible. Se barajan nombres y, antes de comenzar con la danza, el Tiburón Torres se bajó de la lista.

El Kuré no levanta cabeza y el argentino Fernando Ortíz se juega su última chance.

La directiva mueve sus fichas en caso de que el equipo vuelva a decepcionar a su iracundo público. Es en este escenario en que se comienzan a dar nombres para un eventual cambio de timón.

Y uno de ellos, quizá el ‘preferiti’, se bajó antes de ser sondeado. "Hoy por hoy no hay posibilidad de que Tiburón Torres trabaje en Luqueño”, dijo Miguel González Zelada, agente del entrenador bicampeón del fútbol paraguayo hoy en charla con radio Cardinal.

El empresario manifestó que Torres es “un técnico muy querido, con varios pergaminos encima” y que por ello “siempre hay conversaciones sobre él”.

“Hace 11 meses que estamos esperando una buena propuesta, pero lo de Luque (no corre)”, añadió.

El equipo azul y oro está a pasos de la zona caliente del promedio y virtualmente inmiscuido en la conversación por la permanencia.

 

A 23 días: Higuita, el protagonista del sábado negro de Colombia en Italia'90

Los mundiales de fútbol suelen dejar héroes para la historia o ídolos de un día. En octavos de final de Italia'90 el arquero colombiano René Higuita quería la gloria, pero el camerunés Roger Milla se la sacó de los pies y lo convirtió en villano tras un error que sacó del torneo a la selección cafetera.


Fuente: EFE

Era la segunda participación para ambos países en la Copa del Mundo tras muchos años de ausencia.

Camerún llegaba a octavos de final luego de ganar el Grupo B en el que venció por 1-0 a Argentina y por 2-1 a Rumanía y perdió ante la Unión Soviética por 0-4, clasificándose en el primer lugar.

Por su parte, los colombianos habían sufrido para llegar a octavos.

Tras vencer a Emiratos Árabes Unidos por 2-0 en el debut del Grupo D, en el estadio Renato Dall'Ara de Bolonia, Colombia cayó con Yugoslavia en el mismo escenario por 1-0 y definió su paso en el encuentro contra Alemania que concluyó con el recordado gol de Freddy Rincón en el 1-1 del Giuseppe Meazza de Milán.

Así llegaron ambos conjuntos a la cita del 23 de junio de 1990. El escenario: el estadio San Paolo de Nápoles. El público: 50.026 espectadores. El juez central: el italiano Tullio Lanese.

Todo estaba dado para que René Higuita confirmara la imagen que había dejado durante el torneo, en el que impactó como "portero líbero" y en el que junto a Carlos 'el Pibe' Valderrama y Bernardo Redín llevaban a Colombia por el camino del buen fútbol y el excelso toque de la pelota.

Roger Milla anotó en dos ocasiones en el triunfo de Camerún por 2-1 en tiempo de alargue y envió a los colombianos a la casa con los sueños rotos. El primer gol lo consiguió en una jugada de velocidad en la que superó la marca y el segundo, tras un error de Higuita, que quiso driblar al africano y perdió el balón, que se fue lentamente al fondo de la red.

Este fue el triste final de Higuita en los mundiales, a los que no volvería jamás.