El club de Almirón se queda sin entrenador

El Newcastle United anunció que el español Rafa Benítez no continua como técnico al no haber renovado su contrato.

Según comunicó hoy el conjunto 'urraca', han trabajado "duro" para extender el contrato del español, que termina el 30 de junio, pero no lo han conseguido y Benítez, después de tres temporadas y media, deja el cargo.

El técnico español se marcha tras haber ascendido al Newcastle hace dos temporadas, y mantenerle en la Premier League.

Su andadura, tras dejar el Real Madrid y llegar a Newcastle, no comenzó de la mejor manera posible, ya que en su primera temporada descendió. No obstante, el club apostó por él y le renovó, dando continuidad a un proyecto que ha demostrado ser de éxito.

Fue el estratega ibérico quien aprobó los 30 millones de dólares que el club desembolsó por el paraguayo Miguel Almirón.

El proceso para encontrar a su sucesor ha comenzado, según desveló el Newcastle.

 

El mal estado del césped en la Copa América exaspera a los jugadores

Seco y casi pelado por algunas partes, así es el césped que terminó por desquiciar a Lionel Messi en la Copa América, donde las críticas de los jugadores y técnicos al mal estado de las canchas se siguen sucediendo casi a diario.


Fuente: EFE

“Todas las canchas donde jugamos son muy malas. Es muy difícil jugar así”, espetó Messi el domingo al terminar el partido donde Argentina se clasificó para los cuartos de final al vencer por 0-2 a Catar en el estadio Arena do Gremio, de Porto Alegre, cuyo verde se volvía marrón amarillento, especialmente por las bandas.

Messi, poco prodigado a alzar la voz públicamente, lanzó ese duro dardo hacia la organización del torneo después de sufrir en carne propia las dificultades añadidas que conlleva competir en las condiciones irregulares de la cancha cuando Argentina se jugaba el pase a los cuartos de final ante Catar.

La prueba de ello quedó plasmada en la mejor oportunidad que tuvo Messi para anotar, un balón servido en bandeja en el corazón del área para que el astro argentino fusilase a placer, pero al momento de golpear el balón se le fue al segundo anfiteatro, un resultado atípico en sus pies que él mismo explicó al terminar el partido.

“Me pica el balón antes en la cancha. Siempre necesitas pararla (la pelota)”, comentó Messi para justificar lo difícil que es jugar y patear al primer toque el balón en esas condiciones.

Las críticas de Argentina al estado de las canchas brasileñas vienen desde su primer partido en el torneo, perdido contra Colombia en el Arena Fonte Nova, de Salvador, lo que fue tildado como un excusa para justificar la derrota.

Por eso su seleccionador, Lionel Scaloni, salió el domingo nuevamente a cargar contra el pasto al aprovechar el triunfo frente a Catar (0-2).

“Recalco el tema de la cancha. No me quiero olvidar. Me criticaron por decirlo como excusa, pero no se puede jugar en esta cancha”, reiteró Scaloni.

Minutos antes en la misma sala el técnico español Félix Sánchez, seleccionador de Catar que pasó diez años en La Masia, la sede de la cantera del Barcelona, calificó la cacha de “especialmente mala”.

El encuentro entre Catar y Argentina era el tercero de Copa América que acogía el Arena do Gremio en apenas ocho días, un estrés de partidos cuyo desgaste es visible a los ojos desde la última fila de este estadio para 55.000 espectadores, al que todavía le faltan por albergar un partido de cuartos de final y otro de semifinales.

Tres días antes del partido de la Albiceleste, por allí había pasado la selección de Uruguay, que empató a dos goles con Japón pero cuyos jugadores, entre ellos su goleador Luis Suárez y su capitán Diego Godín incidieron en el mismo aspecto.

“Nosotros no somos un equipo de tiki-taka y de jugar por abajo, por lo que obviamente no es una excusa, pero los estadios y las canchas no están en un buen estado”, señaló Suárez.

Godín tuvo palabras similares para indicar que “la cancha estaba difícil de jugar por abajo”, lo que también explica que para ese partido Uruguay basara su juego en pases largos con destino a Suárez y Edinson Cavani.

Precisamente el delantero del París Saint-Germain restó importancia dos días más tarde a ese punto y recordó que “cuando la cancha está fea, lo está para los dos”.

“No estamos jugando en potreros sino en los estadios de grandes equipos, en los que se disputa uno de los principales campeonatos del mundo”, concluyó Cavani.

La voz del delantero uruguayo es la más condescendiente con este nuevo frente de críticas para la Copa América 2019, pues el seleccionador de Colombia, el portugués Carlos Queiroz, también se quejó aunque de manera más sutil y resignada.

“Hay tanto tiempo para preparar una buena Copa América… ¿Qué vamos a hacer ahora? ¿Llorar? Los directivos tienen que pensar que el fútbol está dentro del campo y no afuera”, señaló Queiroz.

El Arena do Gremio no es la única cancha afectada por el calor, la humedad y la concentración de partidos en un torneo tan corto como la Copa América.

En el resto de sedes tampoco se están realizando los rutinarios entrenamientos en la víspera, como suele ser habitual en los grandes torneos, todo ello para evitar maltratar al máximo el terreno de juego de unos estadios que en su mayoría acogieron el Mundial de 2014.

 

Gómez espera el empate en Ecuador-Japón: "Puede pasar cualquier cosa"

El zaguero paraguayo Gustavo Gómez lamentó que la derrota de este domingo ante Colombia (1-0) deje a la Albirroja con la única opción de pasar a los cuartos de final si Ecuador y Japón empatan hoy.

"Vamos a esperar a mañana a ver si se da el empate para entrar (...) en el fútbol puede pasar cualquier cosa", dijo el capitán paraguayo en el estadio Fonte Nova de Salvador después de la derrota contra Colombia, que los dejó en el tercer lugar del grupo B con dos puntos.

Para clasificar a la siguiente ronda como uno de los dos mejores terceros, Paraguay necesita que Ecuador y Japón empaten esta noche en la última jornada del grupo C.

Gómez, que juega en el Palmeiras brasileño, consideró que el duelo fue parejo y lamentó que el gol colombiano llegara tras un error defensivo, aunque rescató que estos percances sirven como aprendizaje para un plantel "joven y en construcción".

 

Niños de la cueva tailandesa dan las gracias casi un año después del rescate

Los niños y el entrenador que se quedaron atrapados durante días en una cueva de Tailandia dieron hoy las gracias en un ritual budista en la entrada de la gruta casi un año después del espectacular rescate que mantuvo en vilo a medio mundo.


Fuente: EFE

Vestidos con camisetas amarillas, los doce menores y su antiguo entrenador de fútbol dieron ofrendas a unos monjes junto a la cueva Tham Luang cerca de la aldea de Mae Sai, en la norteña provincia de Chiang Rai, donde se quedaron atrapados el 23 de junio de 2018.

“Quiero dar las gracias a los medios, al público, a nuestros vecinos en Mae Sai, a las autoridades (...) a nuestros vecinos en Mae Sai”, dijo a la prensa el entrenador Eakapol Chanthawong, que también agradeció la ayuda internacional durante el rescate.

Aunque se encuentra cerrada al público, Tham Luang se ha convertido en un lugar de peregrinaje para turistas y curiosos que sí pueden visitar un museo sobre el rescate, que cuenta con una estatua de bronce del buzo tailandés que falleció en la operación de salvamento, Saman Kunan.

Se han escrito al menos dos libros sobre el rescate de los niños y el entrenador y su historia será emitida en Netflix en una producción bajo la dirección del estadounidense Jon M. Chu (“Crazy Rich Asians”) y el tailandés Nattawut Poonpiriya (“Bad Genius”).

Los menores -entonces de entre 11 y 16 años- y su tutor, de 25, del equipo de fútbol juvenil Los Jabalíes Salvajes se quedaron atrapados después de que la lluvia anegara parcialmente la cueva y consiguieron alcanzar un promontorio sobre el agua.

Conforme pasaban los días, algunos esperaban lo peor en medio de las operaciones de rescate en las que participaron 1.300 personas, incluidos centenares de buceadores de diferentes nacionalidades.

Fueron encontrados por dos buzos británicos el 2 de julio en una gruta oscura, donde habían sobrevivido sin alimento y bebiendo el agua que se filtraba por las paredes.

Guiados por su entrenador, también hacían meditación para calmar los nervios y ahorrar energía, lo que les ayudó a sobrevivir en un ambiente frío y húmedo.

Entre el 8 y 10 de julio, los niños y el entrenador, que no sabían nadar, fueron sedados y sacados de la cueva por buzos a lo largo de las grutas parcialmente inundadas a lo largo de 4 kilómetros.

Los buzos necesitaron unas tres horas de media para sacar a cada chico.

Dos meses después, el entrenador y tres de los niños, que eran apátridas pertenecientes a minorías étnicas, recibieron la nacionalidad tailandesa.

Tras su odisea, el grupo viajó invitado a Reino Unido para ver un partido del Manchester United en octubre de ese año, asistieron a los Juegos Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires y fueron entrevistados por la popular periodista Ellen DeGeneres en su programa en Estados Unidos, entre otros eventos internacionales.

Una empresa, Tham Luang 13, se encarga de velar por los intereses comerciales de los niños y el entrenador, quienes a pesar de su fama llevan una vida normal en Tailandia.