Guaraní hunde todavía más a General Díaz

El equipo alternativo de Guaraní venció 1-0 a un demacrado General Díaz. El Cacique se consolida en la tercera posición y el Militar comienza a esbozar con angustia la posibilidad matemática que tiene para lograr zafar del temido descenso.

General Díaz recibió hoy a Guaraní en el estadio Adrián Jara por la 21ª fecha del torneo Apertura 2020.

El conjunto local arrimó peligro con un par de potentes zancadas de Rodney Pedrozo y un disparo de Sergio Bareiro que, de manera increíble, se estrelló en el poste.

Robert Pereira intentó darle más versatilidad al ataque militar e hizo ingresar poco después de la media hora de juego a Diego Doldán, en sustitución del juvenil Bruno Medina.

Guaraní canalizó toda la fuerza de su ataque por las botas de Raúl Babadilla. El delantero hizo gala de poderío físico para aglutinar defensores y arrastrar la marca, lo que le facilitó el trabajo a sus compañeros.

Edgar ‘Pájaro’ Benítez inclinó el marcador a favor de los visitantes cuando apenas arrancaba la segunda parte.

De allí en más, Guaraní se dedicó a imponer su oficio y administrar así su ventaja ante un rival que se perdió entre pelotazos y un mar de situaciones sin consistencia.

Guaraní terminó con 10 por la expulsión con roja directa del zaguero Roberto Fernández.

Con este resultado, Guaraní (40) se consolida en el tercer lugar de este certamen que ya tiene como campeón a Cerro Porteño y ahora concentra sus energías en la visita que hará el próximo jueves a Tigre en Argentina por la quinta fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores 2020.

Por su lado, General Díaz permanece último tanto en la clasificación como en la tabla de promedios. Es el principal candidato a perder la categoría y su situación se torna exasperante ya que Sportivo Luqueño, que derrotó a Nacional, toma cierta distancia.

La salvación de General depende de una remontada histórica y de que Sportivo San Lorenzo y 12 de Octubre vayan a menos.

 

Luqueño logra un triunfo balsámico

Sportivo Luqueño, que venía de perder 7-0 con Olimpia, superó 1-0 hoy a Nacional con gol del brasileño Valdeci Moreira y fortalece sus esperanzas de alcanzar un boleto a la próxima Copa Sudamericana. El VAR le anuló dos goles a Nacional y Rodrigo López sigue sin poder ganar al mando de los tricolores.

Por la 21ª fecha del Apertura 2020, Sportivo Luqueño y Nacional protagonizaron un lance con muchos juveniles en cancha y sin tanto que destacar en el juego.

Nacional sintió más el rigor del partido por la tempranera lesión de Rodi Ferreira, que fue sustituido (19’) por Juan Franco.

El equipo de Carlos Humberto Paredes se mostró más sólido que en la fecha anterior, cuando sufrió siete goles en el Manuel Ferreira. En esta oportunidad, no contó con el zaguero Paulo Lima, cuyo contrato vence el próximo cuatro de octubre y al parecer no continuará en el club.

La emoción del gol llegó nada más al arrancar la complementaria. El brasileño Valdeci Moreira sacó un latigazo de pierna zurda para decretar la apertura del marcador a favor del dueño de casa.

La Academia arañó el empate con una notable definición de Leonardo Villagra (75’), que aprovechó un error de los defensores locales y burló al arquero con su potente zancada, pero el VAR anuló la jugada por posición adelantada, ahogando así el grito del empate.

Ya sobre tiempo de descuento, el mismo Villagra definió dentro del área tras una carambola que involucró una mano, pero otra vez el VAR apareció para sancionar la posición adelantada.

Luqueño terminó con 10 por la expulsión (roja directa) de Marcos Riveros.

No le alcanzó el tiempo a los tricolores y Paredes sumó su primer triunfo como estratega luqueño. El Sportivo suma así 24 puntos en la tabla del acumulativo y se atrinchera dentro de la zona de clasificación a la próxima Copa Sudamericana.

Por su lado, Nacional extiende su racha negativa a seis juegos sin saborear los tres puntos, incluidas cinco derrotas, las últimas cuatro de forma consecutiva.

 

Ansu Fati lidera la goleada del Barcelona

En pleno debate sobre qué será del Barcelona pos Messi, sobre quién ocupará el enorme vacío que dejará el astro argentino el día que decida poner punto y final a su etapa como azulgrana, un futbolista de 17 años dio este domingo, en LaLiga española, un puñetazo encima de la mesa.

Se llama Ansu Fati y hoy ganó para el Barcelona su primer partido oficial de la temporada, liderando la goleada del equipo catalán (4-0) contra el Villarreal, que firmó en el Camp Nou su primera derrota en la competición.

Después de mostrar fogonazos de estrella el curso pasado, el punta hispano-guineano, ahora ya como miembro de pleno derecho de la primera plantilla del Barça, dejó claro que ha llegado al fútbol profesional no solo para quedarse sino dispuesto a marcar una época.

Ansu Fati lo tiene todo para lograrlo: descaro, desborde, carisma, un físico privilegiado y esa relación especial con el gol que solo está al alcance de los elegidos.

El Villarreal fue el convidado de piedra de su fulgurante declaración de intenciones. El cuadro castellonense entró tibio al choque, decidió esperar al rival arriba pero sin aplicarse en la presión, y ese quedarse a medio camino entre verlas venir o ir a buscar el partido le condenó.

Dominaban los azulgranas desde el inicio, pero les faltaba precisión en los metros finales, y los de Unai Emery, tapando los pasillos interiores en defensa y con el bullicioso Chukwueze animando el ataque desde la izquierda, intentaban encontrar, sin fortuna, su oportunidad a la contra.

Hasta que apareció Ansu Fati. Al cuarto de hora, para fusilar a Asenjo tras recibir una asistencia de Jordi Alba después de ganar la línea de fondo. Y cuatro minutos después, para hacer el segundo al culminar una contra liderada por Coutinho.

Messi, un falso 9 con libertad para actuar en todas las posiciones de ataque en el 4-2-3-1 de Koeman, y el propio Alba, que hoy se reivindicó como un futbolista todavía fundamental en el esquema del conjunto azulgrana, pudieron hacer el tercero antes de la media hora.

Pero de nuevo Fati irrumpía por el flanco izquierdo para superar a Mario Gaspar y forzar un penalti que Messi convertiría en el 3-0. Coutinho, en un remate mordido que puso a prueba a Asenjo, pudo hacer el cuarto poco después, pero era Torres, en propia puerta, quien lo hacía subir al marcador en la última jugada antes del descanso.

Con el duelo totalmente sentenciado alumbró el segundo acto. Emery sentó a Alcácer y Coquelín y puso a Iborra y Trigueros en el entre acto, y el Villarreal, en un ataque de dignidad, puso por momentos la determinación que le faltó en la primera mitad para no dejar al Barça pensar con el balón. Aunque seguía sin inquietar la portería de Neto.

Un tímido disparo de Gerard Moreno que el meta brasileño blocó sin problemas, pero que el árbitro anuló por fuera de juego, fue el inútil aviso 'groguet' a la hora de juego.

Y Messi sacaba un rosca con la zurda que despejaba Asenjo, antes de que Koeman moviese el banquillo para dar entrada a Dembélé y Pedri por Ansu Fati y Coutinho, a veinte minutos para el final.

El '10' azulgrana acaparó todo el protagonismo ofensivo en cuanto Fati abandonó el terreno de juego, pero Asenjo impidió que hiciera el quinto en un par de ocasiones más.

No era el partido para que el rey eclipsara a su posible heredero. Porque esta noche no echó andar el nuevo Barça de Ronald Koeman, sino el Barça de Ansu Fati. No se olviden de este nombre.

 

Cristiano rescata a la Juventus en Roma

Un doblete del portugués Cristiano Ronaldo evitó este domingo la derrota de una Juventus gris, que empató 2-2 ante la Roma en el estadio Olímpico, en un partido de la segunda jornada de la Serie A italiana en el que el cuadro turinés jugó con diez hombres la última media hora.

Un doblete del francés Jordan Veretout dio ventaja de 1-0 y de 2-1 a la Roma, que fue superior en la mayoría del encuentro, pero una pena máxima y un tremendo cabezazo de Cristiano a veinte minutos del final matizaron una prestación insuficiente de la Juventus.

El técnico Andrea Pirlo sorprendió y apostó desde el primer minuto por el español Álvaro Morata, que fichó esta misma semana procedente del Atlético Madrid, en un 4-4-2 en el que los dos centrocampistas, el estadounidense Weston McKennie y el francés Adrien Rabiot, sufrieron mucho ante la presión de la Roma.

El cuadro romano, que salió con el español Pedro Rodríguez de titular, fue superior en la zona central del campo y, tras una enorme ocasión perdonada por el armenio Henrikh Mhkitaryan, se adelantó a la media hora de juego gracias a un penal causado por Rabiot y transformado por Veretout.

Otra pena máxima, conseguida y marcada por Cristiano restableció la igualdad en el 41, pero el poco equilibrio de la Juventus fue aprovechado apenas dos minutos después por la Roma, que recuperó la ventaja con un contragolpe culminado perfectamente por Veretout.

El partido pudo complicarse definitivamente para Juventus en el 62, cuando Rabiot fue expulsado por doble amarilla y dejó a su equipo con diez hombres.

El bosnio Edin Dzeko tuvo una inmejorable oportunidad para sentenciar el choque, pero la perdonó al disparar fuera y, en el 69, el castigo llegó con Cristiano como protagonista. El luso apareció con un tremendo cabezazo a centro del brasileño Danilo Da Silva y salvó un valioso punto para la Juventus de Pirlo.