Junior gana en Bogotá y acaricia la final continental

Con goles de Teófilo Gutiérrez y del lateral Marlon Piedrahita, el Junior de Barranquilla se llevó anoche un valioso triunfo por 0-2 de su visita al Independiente Santa Fe en la final de ida de la Copa Sudamericana y acaricia su primera final continental.


Fuente: EFE

En el duelo disputado en el estadio El Campín de Bogotá, los barranquilleros se impusieron a los cardenales con una destacada actuación de Gutiérrez, el creativo Jarlan Barrera y del extremo Luis Díaz, que les permite soñar con la final que se les escurrió de las manos el año pasado ante el Flamengo de Brasil.

El VAR también fue protagonista ya que el árbitro lo utilizó dos veces. La primera fue para validar el gol de Teo, que el juez de línea anuló inicialmente por un inexistente fuera de lugar, y el segundo para expulsar al central santafereño Javier López por una fortísima falta sobre Barrera.

Los bogotanos, dirigidos por el uruguayo Guillermo Sanguinetti, tendrán que remar contracorriente para revertir la situación el próximo 29 de noviembre cuando jueguen en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla.

El ganador de la llave jugará la final contra el vencedor de la serie entre los brasileños Atlético Paranaense y Fluminense, cuyo partido de ida ganó el equipo de Curitiba por 2-0.

 

El segundo gol de Redes fue el golpe que los tumbó

Fernando Jubero admitió la superioridad de Guaraní, que se mostró contundente ante Cerro Porteño para vencerlo y eliminarlo de la Copa Paraguay. El español ahora quiere olvidar este episodio y enfocarse en sumar puntos para clasificar a la Libertadores.

“El rival tuvo mucha contundencia, los goles que nos hicieron en el segundo tiempo nos han golpeado y nos ha costado levantarnos”, explicó el europeo post partido.

Jubero lamentó que cuando quisieron tomar la batuta en el complemento se haya producido el segundo tanto de Guaraní, que prácticamente fue determinante desde lo anímico.

“Hemos intentado tener mayor peso, ejercer velocidad”, refirió, pero reconoció que “quedó el golpe anímico”, aunque confía plenamente en la experiencia de sus dirigidos.

“Tenemos que corregir muchos errores y apuntar a lo que se viene. Necesitamos continuar trabajando”, apuntó.

Agregó que “nos queda un objetivo que es clasificar a la Copa Libertadores de América, así que debemos seguir pensando en el presente”.

“Esta copa ya se terminó para nosotros. En el Clausura quedan cinco partidos y confío en que vamos a levantarnos de esto”, cerró.

 

Salió como quería el trabajo que viene realizando

Gustavo Florentín destacó el enorme trabajo de sus futbolistas, quienes jugaron en una sintonía casi perfecta para quitar el resultado que los clasificó a semifinales de la Copa Paraguay.

“Se vio un trabajo imponente en lo táctico y lo físico. Este es el nivel que siempre queremos mostrar”, refirió el orientador aurinegro al terminar el encuentro en Itauguá.

Florentín dijo que “el equipo venía jugando bien, excepto frente a Sol. Pero Guaraní necesitaba reponerse como institución, por su gente y por lo que representa el club”.

Sobre el caso puntual de Gabriel Esparza, Florentín explicó que este estaba en duda al principio, pero que luego de esperar hasta lo último decidió que arranque.

En un principio no iba a jugar. Tenía un golpe fuerte pero lo probamos a ver que tal estaba. Teníamos dudas”, contó.

Añadió que “luego de una charla intensa tocamos algunos puntos y le pedí finalmente que juegue. Hizo el esfuerzo y nos mostró su grandeza como futbolista”.

También valoró al goleador Rodney Redes. “Tiene mucho futuro. Necesitaba tiempo, de hecho aún lo requiere pero está creciendo”.

“Cumplió y hoy su rendimiento fue bastante bueno. Le faltaban goles y se le dio por suerte esa oportunidad”, destacó.

Gustavo Florentín admitió también que a pesar de la victoria “nos falta consolidarnos aún más”, ya que “a veces salen las cosas y a veces no”.

“Pero por fortuna hoy fuimos contundentes y terminamos realizando un trabajo excelente”, finalizó.

 

Hace trizas de un Cerro hundido en un mar de enredos

Guaraní consiguió una fácil clasificación a semifinales de la Copa Paraguay. Venció de forma categórica al Ciclón 3-0, exponiendo un fútbol más efectivo que le valió asestar los más duros golpes al rival, que con esto prácticamente ve pasar el año sin pena ni gloria.

Los tantos para el aurinegro fueron de Epifanio García a los 31’ de la primera etapa. Luego sería turno de Rodney Redes.

El juvenil marcaría doblete a los 47’ y 76’, aprovechando dos salidas veloces desde el fondo de la defensa aurinegra y los espacios que concedió la zaga azulgrana.

Guaraní jugó con soltura. Tranquilo y sereno. Tuvo la pelota y la administró con inteligencia, además de aplicar rapidez en la elaboración de las jugadas y sobre todo ideas.

En cambio Cerro Porteño, que procuró hacer frente a la mejor pizarra sin embargo nunca tuvo claridad. Pereció en todos sus intentos y paulatinamente fue quedando con brazos caídos, sin fuerzas para repeler a la mejor disposición del adversario.

En la jornada hubo corte parcial de luz, que consecuentemente hizo que el juego se postergara por espacio de diez minutos desde los 74’.

Ahora Guaraní se las verá con Resistencia en tanda de Semifinales. Para el Ciclón, más allá de las chances que tiene matemáticamente en el Clausura, el año termina de la peor manera. Sin rédito deportivo más que una simple clasificación a Libertadores por puntos.