Kroos renuncia a la selección alemana

El centrocampista alemán Toni Kroos anunció el fin de su servicio a su selección nacional para concentrarse de lleno en sus metas con el Real Madrid.

El jugador dijo en su cuenta de Instagram que se trata de una decisión meditada con anterioridad, con lo que la derrota contra Inglaterra por 2-0 en octavos de final de la Eurocopa fue su último partido como internacional.

"He jugado 106 veces para Alemania. No habrá una vez más. Hubiera deseado, y lo hubiera dado todo, porque fueran 109 partidos y haber cerrado mi carrera con el título de la Eurocopa", dijo Kroos.

Kroos debutó en la selección alemana en marzo de 2010 y fue titular en el equipo que se coronó campeón del mundo en 2014.

"La decisión de dejar la selección después del torneo la había tomado ya hacía un tiempo. Para mí era claro que no iba a estar disponible para Catar 2022 ante todo porque quiero concentrarme en las metas con el Real Madrid", aseguró.

"Para ello necesito las pausas que como internacional no he tenido desde hace 11 años", añadió.

Kroos terminó su mensaje diciendo que había sido un honor vestir la camiseta de la selección y agradeciendo a los aficionados, a los compañeros y al ahora ex seleccionador Joachim Löw.

"Ante todo quiero agradecer a Joggi Löw. Él me hizo internacional y campeón del mundo, el confió en mí. Hemos escrito una larga historia de éxito", dijo.

 

Libertad da la bienvenida al chileno Marcelo Díaz

El volante chileno Marcelo Díaz es oficialmente nuevo jugador de Libertad.

La institución gumarela confirmó el fichaje del bicampeón de América con La Roja.

Díaz, de 34 años, llega a Tuyucua luego de militar tres temporadas en el Racing Club de Avellaneda. Antes pasó por la Universidad de Chile, Deportes La Serena, Basilea (Suiza), Hamburgo (Alemania), Celta de Vigo (España) y Pumas UNAM (México).

En su palmarés se destaca su participación en la Copa del Mundo de Brasil 2014 y la conquista de las Copas América de 2015 y 2016 Centenario. Así también, formó parte de aquel equipo de la Universidad de Chile que conquistó la Copa Sudamericana 2011.

Anteriormente, Libertad presentó al uruguayo Camilo Mayada (30), muticampeón de América con Marcelo Gallardo en el River Plate argentino y con pasado reciente en el Atlético San Luis mexicano.

El equipo de Daniel Garnero se refuerza a lo grande con las miras puestas en los octavos de final de la Copa Sudamericana, la Copa Paraguay y la defensa del título local en el torneo Clausura venidero.

 

Bélgica vs. Italia: el premio es Wembley

Bélgica, con las dudas ilustres de Kevin De Bruyne y Eden Hazard, tocados, e Italia, pendiente del capitán Giorgio Chiellini, se verán las caras este viernes en Múnich en los cuartos de final de la Eurocopa, en el encuentro más destacado de esta ronda cuyo premio es la "final a cuatro" de Wembley.

Tanto Bélgica como Italia acabaron su camino en la Eurocopa de 2016 en los cuartos de final, respectivamente ante Gales y Alemania, e intentarán derrumbar el muro de esta ronda este año en Múnich, en una cita en la que la presencia o ausencia de De Bruyne y Eden Hazard puede revolucionar los equilibrios.

La selección de Bélgica, tercera en el Mundial de Rusia 2018, no sabe si podrá contar con sus dos grandes referencias en la creación del juego ofensivo, Eden Hazard y Kevin de Bruyne. Ambos llegaron tocados al torneo y se retiraron lesionados en la batalla contra Portugal en octavos del lunes.

El seleccionador de los Diablos Rojos, el español Roberto Martínez, dijo tras un primer análisis médico que no tienen nada grave, pero que eran duda contra Italia y les dio "un cincuenta por ciento" de posibilidades de recuperarse a tiempo para el viernes, aunque parece difícil que estén en el once titular.

Ninguno de los dos pudo entrenar este jueves en la última sesión dirigida por Martínez en Bélgica antes de viajar a Múnich.

Cabe esperar que Yannick Carrasco, extremo del Atlético de Madrid, entre en la izquierda por Hazard y que Dries Mertens, el mayor goleador de la historia del Nápoles, salga por la derecha en vez de De Bruyne.

Más allá de esos cambios forzados si los artistas belgas no se recuperan a tiempo, no se esperan modificaciones en el once de un equipo que compitió en bloque contra los lusos, en un partido de sufrimiento colectivo.

Martínez repetiría con una línea de tres veteranos zagueros, Vertonghen, Vermaelen, Alderweireld, y con un centro del campo trabajador, con Thorghan Hazard, Witsel, Tielemans y Meunier.

Y como nueve, Bélgica alineará sin duda a Romelu Lukaku, al que conocen bien en Italia porque se ha proclamado campeón con el Ínter de Milán y ha sido elegido mejor jugador de la temporada.

El delantero centro de los Diablos Rojos, que está haciendo un gran torneo, con tres tantos y un despliegue físico encomiable, es el único sin problemas físicos en el trío de estrellas de Bélgica Hazard-Luaku-DeBruyne, con permiso de Thibaut Corutois, portero del Real Madrid que fue una pieza clave en el triunfo belga contra la selección de Portugal de Cristiano Ronaldo.

En frente, Bélgica tendrá una Italia que vive un gran momento de forma y en la que Roberto Mancini puede contar con sus 26 jugadores a disposición.

Giorgio Chiellini, el capitán "azzurro", trabajó junto al resto de sus compañeros en los últimos días tras perderse dos partidos por una lesión muscular en un muslo.

Recuperarle y alinearle al lado de Leonardo Bonucci supondría una inyección de confianza para Italia en el intento de contener el ímpetu de Romelu Lukaku, que solo marcó un gol, desde el punto de penalti, en los dos enfrentamientos con Chiellini de este año en la Serie A, entre Juventus e Inter de Milán.

De no recuperarse a tiempo, Francesco Acerbi repitiría en el once al lado de Bonucci, con Giovanni Di Lorenzo y Leonardo Spinazzola en los carriles.

La otra duda de Mancini tiene que ver con el extremo izquierdo, en el que Domenico Berardi y Federico Chiesa, autor del gol del 1-0 en la prórroga contra Austria, se juegan la plaza, al lado de Ciro Immobile y Lorenzo Insigne.

En el centro del campo deberían jugar Nicoló Barella y Marco Verratti al lado del intocable Jorge Frello "Jorginho".

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- Alineaciones probables:

Bélgica: Courtois; Vertonghen, Vermaelen, Alderweireld; Thorghan Hazard, Witsel, Tielemans, Meunier; Carrasco, Mertens, Lukaku.

Italia: Donnarumma; Di Lorenzo, Bonucci, Chiellini, Spinazzola; Barella, Jorginho, Verratti; Insigne, Immobile, Berardi.

Árbitro: Slavko Vincic (ESL).

Estadio: Allianz Arena, de Múnich (Alemania).

 

La prueba de fuego de España

Aún no percibe sus límites la selección española, expresiva en su presión, su posesión y su ofensiva, desatada por un atracón de diez goles en los dos últimos duelos y lanzada a toda velocidad hoy hacia los cuartos de final contra Suiza (12:00 hora paraguaya), la prueba de fuego para el grupo de Luis Enrique Martínez, reivindicado con una eclosión que expone ahora en San Petersburgo.

Apabullada Eslovaquia (0-5), devorada Croacia (3-5), por más que la prórroga promoviera una inquietud inesperada para la selección española, ahora aguarda Suiza, el equipo que fue capaz de derribar el pasado lunes a Francia, a la campeona del mundo, en los penales, después de nivelar un 3-1 en contra que parecía su fin en el torneo.

En una Eurocopa imprevisible, es una alerta ruidosa para España, que excluye la euforia entre sus sentimientos, enfatiza la humildad, respira su optimismo inalterable y se posiciona como favorita con el transcurso de la competición, por la versión que despertó el pasado lunes ante Croacia, cuando presionó, jugó, desbordó y goleó con la rotundidad que supone marcar uno de cada dos tiros a portería, pero también demostró un carácter que lo agranda como colectivo.

A estas alturas de la competición, descubiertas las identidades de cada conjunto, lo necesitará también este viernes España, que tiene muy definida su esencia, el sello de su técnico; esa presión ingobernable para cualquiera cuando la ejerce con la certeza que lo hizo el lunes, cuando cada mecanismo ocupa su sitio en el momento apropiado, porque su intensidad es irrenunciable en tal destreza.

Esa convicción en campo contrario para recuperar la pelota, cuanto antes y más arriba mejor, es crucial para su fútbol, más aún que la posesión sobre la que sustenta sus ataques y sobre la que exige Luis Enrique sostener su defensa, el punto más vulnerable que revela España en la actualidad y que remarcó Croacia el mismo lunes.

Colectiva e individualmente, la selección es otra diferente a la que empató con Suecia (0-0) y, sobre todo, con Polonia (1-1). Ha resurgido Álvaro Morata, incansable siempre, goleador definitivo ante Croacia, delantero de récord en la Eurocopa, a la altura de Fernando Torres como el máximo anotador del equipo en este torneo.

También Ferran Torres, autor de dos tantos y una asistencia en los dos últimos encuentros; igualmente Aymeric Laporte, señalado por el fallo ante Robert Lewandowski, relanzado por su gol a Eslovaquia. Se ha afianzado Pablo Sarabia, fundamental en la reacción española. Y ha crecido Pedri González, tímido antes, atrevido ahora.

Pero, sobre todo, ha vuelto Sergio Busquets, el futbolista sobre el que todo gira mejor, todo se mueve con más soltura, “todo es más fácil”, como dicen sus compañeros. El medio centro es indiscutible en el once, aunque terminó el último duelo con alguna molestia muscular. Igual, Unai Simón, al que el técnico puso como ejemplo de superación después del error tremendo del 1-0 frente a Croacia.

También aparentan titularidad Koke y Pedri, en el once en cada uno de los cuatro duelos precedentes. Y Azpilicueta, Laporte, Sarabia, Ferran Torres, Morata, quizá Eric García… Y puede volver Jordi Alba al lateral izquierdo, tras la suplencia frente a Croacia, dentro de la condición siempre impredecible de las alineaciones de Luis Enrique.

Desde todas esas perspectivas, desde la ambición de siempre, desde el crecimiento que proponen sus últimas actuaciones, desde los diez encuentros invicto que inciden en la proclama reiterada de Luis Enrique de que España es un bloque “muy difícil de batir”, pero también desde la complejidad de un adversario sin nada que perder, que ha rebasado las expectativas, y desde los propios vaivenes que ha demostrado la selección española, que se enfrenta a un reto desconocido para casi todos sus jugadores, menos para Jordi Alba y Sergio Busquets.

Para el resto, es un mundo nuevo por descubrir, tan cerca -o tan lejos, según se mire-, de la meta en una gran competición, de la que España no sale ganador desde 2012, precisamente desde las últimas veces que cruzó la línea de octavos, en las Eurocopas de 2008 y 2012 y en el Mundial de 2010, al que corresponde la única derrota de su historia contra Suiza (1-0). Ya no perdió más hasta ser el campeón.

Ahora no existe tal margen. No hay ninguno. No hay semifinales el día 6 de julio (contra el ganador del Italia-Bélgica) ni consuelo posible sin ganar este viernes. No es un éxito alcanzar los cuartos de final para España, es nada más una parada obligatoria, la antepenúltima, para llegar al único lugar que pretende: al título.

Antes debe superar a Suiza, que regresa a unos cuartos de final de una gran competición internacional 67 años después. Desde el Mundial que organizó en 1954, el combinado helvético jamás pudo disputar una ronda que parecía inalcanzable durante casi siete décadas. Y menos en una Eurocopa, un torneo en el que ni siquiera participó entre 1960 y 1992 y en el que unos octavos de final en Francia 2016 ha sido su mejor registro hasta la fecha.

Con la sorprendente eliminación de Francia en la tanda de penaltis, la generación que ha dirigido el seleccionador Vladimir Petkovic desde 2014 se encuentra a un paso de hacer historia. Jamás, desde que la Asociación Suiza de Fútbol fue fundada en 1895, ha disputado unas semifinales.

España será el último obstáculo de Suiza, que cuenta con una generación de jugadores que se encuentra en su momento justo de maduración y que sueña con lograr un registro único en su país. Después de varios torneos al borde del aplauso, esperan completar algo más de un lustro de trabajo con un premio gordo.

La hornada de Granit Xhaka, Haris Seferovic, Xherdan Shaqiri, Yann Sommer o Ricardo Rodríguez, entre los 27 y los 30 años, puede encontrarse ante su última oportunidad de codearse con los más grandes. En el horizonte aún está el Mundial de Catar 2022, pero el camino hasta rozar unas semifinales en una Copa del Mundo es largo y sinuoso.

Ahora está a solo noventa minutos de conseguirlo. La euforia es máxima tras dejar fuera a Francia en un partido extremo que parecía imposible ganar cuando lucía un 3-1 en el marcador en contra a falta de diez minutos para el final. Sin embargo, los tantos de Seferovic y de Gavranovic y una parada de Sommer a Kylyan Mbappé en la tanda de penaltis obraron el milagro.

Sin embargo, uno de los grandes agitadores de Suiza y su mejor jugador no podrá enfrentarse a España. No es otro que Xhaka, que para desgracia de Petkovic vio su segunda amarilla ante Francia y se perderá los cuartos de final por sanción. Un par de nombres se disputan su plaza en el centro del campo: Denis Zakaria y Djibril Sow.

Ninguno alcanza el nivel de Xhaka, pero pueden ser un buen parche para acompañar a Remo Freuler en las labores de creación y destrucción. Pero, sin Xhaka, está claro que Suiza no será la misma. Pierde a su hombre clave y jugadores como Shaqiri, Sommer o Seferovic tendrán que tirar del carro.

Salvo Jonas Omlin, baja para lo que resta de Eurocopa, el resto de la plantilla del combinado helvético está a disposición de su entrenador, que seguramente mantendrá un dibujo con tres centrales, dos laterales largos, tres centrocampistas y dos delanteros. Si no hay sorpresas, salvo Zakaria o Sow, la alineación suiza será la misma que eliminó a Francia y que sueña con alcanzar unas semifinales históricas.

- Alineaciones probables:

Suiza: Sommer; Widmer, Elveldi, Akanji, Ricardo Rodríguez, Zuber; Freuler, Zakaria o Sow, Shaqiri; Seferovic y Embolo.

España: Unai Simón; Azpilicueta, Eric García, Laporte, Alba; Busquets; Koke, Pedri; Sarabia, Morata y Ferran.

Árbitro: Michael Oliver (Inglaterra).

Estadio: Krestovski de San Petersburgo.