La ausencia de Karim Benzema marca el inicio del juicio sobre el chantaje a Valbuena

La ausencia de Karim Benzema marcó este miércoles sobre la apertura del juicio por el chantaje en 2015 a Mathieu Valbuena con un vídeo sexual, en el que el jugador del Real Madrid está acusado de complicidad, delito penado con un máximo de cinco años de cárcel y 75.000 euros de multa.

El delantero madridista fue el único de los cinco acusados que no viajó hasta Versalles, en las afueras de París, para defenderse de las acusaciones en el juicio, al que sí acudió Valbuena, que se obstinó en implicar en el caso al que fuera su compañero en la selección francesa.

El exjugador del Olympique de Marsella, actualmente en el Olympiakos (Grecia), consideró "una pena" que Benzema no estuviera presente y su abogado llegó a asegurar que el madridista "teme" un careo con su cliente.

Ese diálogo, en el que el madridista recomendó a su compañero contactar a su amigo de infancia Karim Zenati para resolver el chantaje al que estaba siendo sometido, está en la base de la acusación contra Benzema.

Uno delos abogado del madridista, Sylvain Cormier, afirmó en declaraciones tras la sesión de hoy que "Valbuena habla desde el rencor", ya que no volvió a la selección nacional mientras que Benzema "sobrevuela el fútbol actual", ya que es uno de los candidatos al Balón de Oro y ha vuelto al equipo francés.

MALAS INTENCIONES

Valbuena insistió en que sintió que tras su conversación el delantero del Madrid estaba implicado en el chantaje y negó la tesis mostrada por Benzema durante la instrucción de que su única intención era ayudarle.

"Si quería ayudarme y tenía un amigo del alma que podía hacerlo solo tenía que pedirle que destruyera el vídeo", dijo Valbuena, acosado por las preguntas de los abogados de Benzema.

Para ellos, el madridista no tenía ningún motivo de dañar a Valbuena y pusieron en duda que aquella conversación fuera, como interpretó el exjugador del Marsella, para intimidarle. "Tenemos la suerte de contar con su testimonio, no con el de Benzema", insistió el presidente del tribunal, Christophe Morgan. Antoine Vey, otro de los abogados de Benzema, recordó que durante la fase de instrucción demandaron en muchas ocasiones un careo con Valbuena, que el juez rechazó al considerar que se trataba de afrontar dos impresiones diferentes sobre una misma conversación.

Las dudas persistirán, porque Benzema no tiene previsto acudir tampoco a los dos días que restan de vista oral, en los que el tribunal seguirá interrogando a los otros acusados y analizando las centenares de conversaciones interceptadas por la policía.

Basándose en ellas, tanto el presidente del tribunal como la fiscalía y la acusación particular pusieron contra las cuerdas a los otros cuatro acusados.

Cuando un año más tarde se vio apremiado por una deuda, recordó la posesión del vídeo. Su versión es que no chantajeó a Valbuena, sino que trató de hacerle ver que el vídeo existía para que el futbolista le pidiera eliminarlo y, a cambio, le recompensara.

Una versión que quedó maltrecha por el interrogatorio y por las conversaciones intervenidas, hasta el punto de que el acusado acabó por confesar que "indirectamente" se trataba de chantaje.

Angot acudió a Mustapha Zouaoui, conocido por vender productos de lujo a futbolistas, quien entró en contacto con Younes Houass, una persona que había tenido contacto en el pasado con Valbuena. Fue este último quien contactó directamente al futbolista para advertirle de la existencia del vídeo.

Como el jugador no reaccionó, los chantajistas acudieron a un amigo de Benzema, Karim Zenati, para que el madridista interviniera. Los acusados aseguraron que en ningún momento pretendían chantajear a Valbuena, su objetivo era obtener sus favores a cambio de evitar que el vídeo fuera publicado.

Pero los registros telefónicos y algunas declaraciones durante la instrucción ponían en cuestión esa buena voluntad.

 

El Bayern, imparable y directo a octavos

El Bayern Múnich goleó al Benfica (0-4) con cuatro goles en 14 minutos, del 70 al 84, y sigue líder inmaculado del Grupo E con 12 goles marcados y ninguno encajado, por lo que tiene en el bolsillo el pase a octavos, tras las tres primeras jornadas en las que suma 9 puntos.

También, la derrota del Benfica, segundo con 4 puntos, da oxígeno a un Barcelona que hoy derrotó al Dínamo de Kiev (1-0), por lo que sumó sus tres primeros puntos.

El primer gol llegó en el 69 y lo hizo Leroy Sané de falta. Lanzamiento desde 23 metros con una parábola en la que el portero pudo hacer algo más, a pesar del buen disparo.

Y el mazazo para los encarnados llegó en el minuto 79, tras una jugada por la derecha que centró Gnabry y que el brasileño Everton, que acaba de ingresar, despejó de cabeza al fondo de la red y acabó marcando en propia puerta.

El Bayern se desató y dos minutos después hizo su tanto de la noche Lewandowski, tras empujar dentro del área pequeña un balón que le sirvió Sané.

El festival goleador seguía y con una contra fulminante en el 84 el Bayern anotó el 0-4 definitivo tras una jugada por la derecha de Stanisic, que centró atrás para que Sané anotara su segundo de la noche.

Con esta victoria, el Bayern, que ha ganado sus tres encuentros, tiene pie y medio en octavos, mientras que el Benfica es segundo con 4 puntos, uno más que el Barcelona.

 

Victoria a la italiana de la Juventus

Un gol en el último suspiro del sueco Dejan Kulusevski permitió a la Juventus ganar por la mínima en casa del Zenit San Petersburgo (0-1), en un partido en el que los italianos aplicaron a rajatabla la ley del mínimo esfuerzo.

Esta victoria permite a los transalpinos mantener en solitario el liderazgo del grupo H con pleno de puntos, tres en tres partidos, por delante del Chelsea, con seis.

Fue un partido a la italiana en la que ambos equipos jugaron sin porterías. Ni Chiesa ni Morata tuvieron su día, pero la entrada del joven Kulusevski (21 años) mediada la segunda parte fue providencial.

Consciente de su inferioridad, los rusos apostaron por ceder el balón a la escuadra italiana y salir al contraataque aprovechando la lentitud de los centrales visitantes, Bonucci y De Ligt. La telaraña rusa se rompió a los 86 minutos. El técnico local pagó cara su racanería.

Massimiliano Allegri devolvió esta noche la titularidad a Álvaro Morata, que estuvo acompañado en las bandas por Chiesa y Bernardeschi. Prometía la delantera bianconera, pero no dio una a derechas.

Mientras, Serguéi Semak salió con su tridente habitual integrado por el gigantón Dzyuba y los brasileños Malcom y Claudinho.

Precisamente, Claudinho, campeón olímpico con Brasil, fue el primero en inquietar la portería rival con un disparo con su pierna mala, la derecha, tras un pase de tacón de inseparable Malcom

Ante el cambio de trayectoria del balón, Szczesny tuvo que emplearse a fondo para evitar el gol a los 18 minutos.

Con el paso de los minutos los italianos se hicieron con el control del balón, pero a Morata apenas le llegaban balones. Quizás porque el Zenit jugó, en realidad, con tres centrales, con el ucraniano Rakitsky de falso lateral izquierdo.

Chiesa, habitualmente un correcaminos, apenas tenía espacio para correr y sólo lo intentó con disparos desde fuera del área, ambos muy desviados.

Muy pobre la primera parte de la Vecchia Signora, que parecía conformarse con un empate tras saldar con victorias los dos primeros partidos de la ?Champions?.

Allegri debió de arengar a los suyos, ya que sus jugadores salieron mucho más enchufados. A los cinco minutos un magnífico pase raso a la espalda de la defensa rusa de Morata dejó completamente solo a McKennie, pero no pudo superar a Kritsyuk en su desesperada salida.

Pero los locales respondieron con una magnífica jugada de Claudinho, cuyo disparo dentro del área superó al guardameta polaco de la Juventus y salió lamiendo el poste izquierdo de la portería visitante.

El técnico transalpino perdió la paciencia e introdujo un triple cambio. Todas las esperanzas radicaban en el sueco Kulusevski, quien ya dejó impronta de su clase en la pasada Eurocopa.

Morata lo intentó tras un pase de Arthur, pero su disparo no cogió puerta, lo mismo que el remate en plancha de McKennie. La entrada de Kean por el ariete español no añadió mordiente a la delantera visitante.

Tuvo que ser Kulusevski el que rompiera las tablas en el marcador a poco del pitido final al peinar un magnífico centro desde la izquierda de De Sciglio, cabezazo que golpeó el poste y entró como una exhalación en la portería local. (min.86)

Los rusos tocaron la corneta en los últimos minutos, pero Bonucci no dejó ningún resquicio y la Juventus se acerca a los octavos de final de la máxima competición continental con un expediente inmaculado.

 

Chelsea supera con bajas el trámite del Malmoe

El Chelsea pasó por encima del débil Malmoe con una goleada (4-0) manchada por el peaje de las lesiones de Romelu Lukaku y Timo Werner, que dejan tocado el ataque de los de Thomas Tuchel.

No era una sorpresa y es que los 'Blues' estaban abrumando a los suecos, pero sí lo fue por la ejecución y los protagonistas.

Centro de Thiago Silva, que se vistió de César Azpilicueta, y remate acrobático y picado de volea de Andreas Christensen. Golazo que prácticamente cercenaba ya las opciones de los de Jon Dahl Tomasson, que ponía cara de circunstancias en el banquillo.

El Chelsea era infinitamente superior y el Malmoe solo podía recurrir a la violencia para frenar a Lukaku y compañía. Así rozaron el penal en una internada de Jorginho que el árbitro no vio, y lo consiguieron en la peor jugada del partido.

Un derribo a Lukaku con una tijera por detrás que dejó fuera al belga y sentenció el partido. Penal para los de Thomas Tuchel que transformó Jorginho y 2-0. La mala noticia fue que Lukaku no podía seguir. Tras ser atendido en el césped, la cojera no desapareció y se marchó por Kai Havertz.

La tranquilidad de la noche ya estaba rota, con la incertidumbre de qué tendría Lukaku, y empeoró con la lesión de Timo Werner, que también quedó tocado del tobillo y se fue antes del descanso.

Se le abría una buena oportunidad a Havertz, arropado por su técnico en la previa y con solo dos goles desde que marcara en la final de la Champions. Erró las dos primeras ocasiones que tuvo, especialmente dolorosa la segunda, con un paradón de Dahlin, pero enchufó la tercera.

Los suecos estaban rotos y el Chelsea por fin se sentía a gusto de cara a puerta. Llegó el cuarto de Jorginho, otra vez de penal, y el Chelsea hacía cuatro goles en un partido por primera vez desde abril.

El resultado más la pesadez de la lluvia en Londres se llevó consigo cualquier ritmo que pudiera haber y sirvió para que Tuchel diera descanso a jugadores clave como Azpilicueta y Kanté, y minutos a un Saúl Ñíguez que debutó en Champions con la camiseta del Chelsea. El triunfo subsana la derrota del Chelsea en Turín y coloca a los londinenses segundos del Grupo H, a tres puntos de distancia del Juventus y tres por encima del Zenit.