92 años del Sargento de Hierro, aquel imposible de domar

Heriberto Herrera es de esos héroes que ya no se ven más (y tanta falta hacen). Formó parte de la selección campeona en Lima, hizo historia en varios clubes españoles e italianos. Hasta hoy día es el único entrenador paraguayo en dar la vuelta olímpica en la Primera de Italia.

Hijo de Jovellano Herrera y Hortencia Udrizar, Heriberto vio la luz del mundo un 24 de abril de 1926 en Guarambaré.

Fue en su ciudad natal donde comenzó a jugar al fútbol, específicamente en el club Teniente Fariña. Su porte y habilidades le trajeron rápidamente a la capital.

En 1947 fichó por Nacional, y dos años más tarde compartió vestuario con el más grande de todos los tiempos: el legendario Arsenio Erico.

Heriberto destacó con creces en aquella selección que logró el Campeonato Sudamericano en Lima 1953, fue distinguido como el mejor jugador del torneo y se ganó el boleto al fútbol europeo.

El Atlético Madrid, que por entonces era el club más importante de España, le fichó junto con Adolfo Riquelme y Atilio López, sus compañeros de selección.

Su servicio al equipo ‘colchonero’ fue de lo más destacado, e hizo que se lo convocara para ser parte del combinado español que enfrentaba a Suiza por las eliminatorias del mundial Suecia 1958, siendo así uno de los pocos paraguayos que jugó por la selección española en toda la historia.

En 1956 se recibió de director técnico y en 1959 colgó las botas. Un año después, en 1960, inició su carrera en los banquillos.

La primera experiencia sería en el Rayo Vallecano que por aquel entonces militaba en categoría C del fútbol español. No le fue bien por lo que dejó ese equipo. Pasó al Tenerife (Islas Canarias,) y firmó para la temporada 1960-61.

La rigidez con la que gobernó los equipos que dirigió le valió el mote de ‘Sargento de Hierro’. Recorrió clubes como Real Valladolid, Espanyol y Elche (realizó la mejor campaña en toda la historia del club) y en 1964 apareció en Italia.

El guarambareño asumía la dirección técnica de la Juventus de Turín. Se topó con tres temporadas para el olvido y un descontento reinante. El argentino Enrique Omar Sívori, crack de la época, era la principal arma (e influencia) del equipo.

El talento de Sívori no se discutía, pero indisciplinado como él solo. Heriberto lo entendió desde el primer momento y, fiel a su estilo, instaló una rutina espartana para alinear a su referente y a todo el plantel. Sívori no soportó tal ‘atropello’ y dejó el club (otras fuentes aseguran que Herrera lo despidió).

Pero la exigencia dio sus resultados. Heriberto se tragó el desprecio de la prensa y los insultos de su propia hinchada. Hasta su esperada ‘vendetta’: en 1964 les tapó la boca a todos con la conquista de la Coppa de Italia y en 1966-1967 ganó nada y nada menos que el codiciado Scudetto.

Herrera se ganó el cariño y el respeto de los italianos. Plasmó su legado y con 162 partidos se convirtió, por entonces, en el segundo DT con más partidos en toda la historia de la Juventus.

Tiempo después aterrizó en Milan para dirigir al Internazionale. Logró grandes victorias y protagonizó vibrante torneos, pero no ganó un solo título.

Entre 1971 y 1982 entrenó a la Sampdoria, Atalanta, Las Palmas y Espanyol de Barcelona. Volvió al Paraguay, se instaló en Asunción y en su momento se pidió por él para dirigir a la selección paraguaya, lo que no pudo ser.

Falleció el 26 de julio de 1996 a la edad de 70 años.

 

Tiene las mejores cifras de la Libertadores

Libertad se destaca en la Copa Libertadores más que los otros 31 clubes participantes gracias a una campaña ideal de tres triunfos al hilo, el más reciente por 2-1 frente a Peñarol en uno de los once partidos disputados la semana pasada.

El equipo paraguayo acredita nueve puntos, siete goles a favor y tan solo uno en contra y es el líder absoluto del Grupo C.

Sin embargo, aún no se ha clasificado a los octavos de final, lo que indica que la Copa todavía no está ni llena ni rota para ninguno de los 32 conjuntos en la carrera.

Libertad, no obstante, tiene en vista el boleto para la siguiente ronda. Racing Club y Corinthians en el nombre de Argentina y de Brasil, y cada uno con siete enteros al frente de los grupos E y G, también están cerca de subirse al tren de los octavos.

Los de Tuyucuá viajan esta noche a Montevideo, Uruguay, donde este jueves medirán a Peñarol en el colosal estadio Campeón del Siglo por la cuarta fecha de su serie.

 

La ‘batalla de Anfield’ está servida

Liverpool y Roma, dos históricos aunque con escaso protagonismo en Europa en los últimos años, se enfrentan desde las 14:45 (hora paraguaya) en Anfield en el partido de ida de semifinales de la Liga de Campeones.


Fuente: EFE

Un choque, a priori, con menos nombre que el Real Madrid-Bayern de Múnich pero con el mismo premio: la final de Kiev.

El conjunto inglés, rey de Europa en cinco ocasiones -la última, eso sí, hace más de una década, en 2005, con Rafael Benítez en el banquillo-, buscará dar el primer paso hacia la que sería su séptima final de la máxima competición continental.

Los hombres de Jürgen Klopp, con su fútbol de "heavy metal", como él mismo lo describió, han ido deshaciéndose de rivales a base de goles hasta plantarse en la penúltima fase: Sevilla, Spartak de Moscú y Maribor en la fase de grupos, Oporto en octavos y Manchester City, el que era el favorito para muchos, en cuartos.

El equipo de Anfield, el único invicto del torneo, ha visto portería en la competición en 39 ocasiones (incluidos los partidos del 'play-off' de acceso) en 12 encuentros, por los 15 goles en 10 partidos de su rival de mañana.

Por su parte, Roma se plantará con la voluntad de dar una nueva sorpresa tras su histórica remontada protagonizada contra el Barcelona en los cuartos.

Tras ganar al Chelsea, eliminar al Atlético Madrid de la fase de grupos y superar a Shakhtar Donetsk y Barcelona en octavos y cuartos, respectivamente, el conjunto de la capital italiana se clasificó para unas semifinales de la Liga de Campeones que le faltaban desde 1984 y está decidido a prolongar su sueño europeo.

El equipo de Eusebio Di Francesco llega a esta gran cita en buen momento de forma, tras la contundente goleada 3-0 endosada el sábado al Spal de Ferrara en la Serie A, en la que logró, además, reservar a algunas de sus piezas clave.

Liverpool y Roma se han visto las caras en tres ocasiones en competiciones europeas, la última en la cuarta ronda de la ya extinta Copa de la UEFA en la temporada 2000/2001. La más importante fue, sin duda, la primera, cuando ingleses e italianos disputaron en 1984 en Roma la final de la Copa de Europa, que cayó del lado de los 'Reds' por penales.

- Alineaciones probables:

Liverpool: Karius; Alexander-Arnold, Lovren, Van Dijk, Robertson; Henderson, Oxlade-Chamberlain, Milner o Wijnaldum; Mané, Salah y Firmino.

Roma: Alisson Becker; Manolas, Fazio, Jesús; Florenzi, De Rossi, Strootman, Kolarov; Nainggolan, Schick y Dzeko.

 

Arteta podría suceder a Wenger en Arsenal

Ivan Gazidis, presidente del Arsenal, cree que Mikel Arteta, actual ayudante de Pep Guardiola en el Manchester City, sería un buen sustituto para Arsene Wenger, según informó este martes la cadena británica SkySports.


Fuente: EFE

Arteta abandonó la disciplina del Arsenal en 2016 tras cinco campañas participando en el centro del campo de los ‘Gunners’.

Tras su paso por el Emirates Stadium, Arteta tomó el rol de ayudante de Guardiola en el City, club con el que se ha coronado como campeón de la Premier League esta temporada.

Según SkySports, Gazidis confía en que, a pesar de la falta de experiencia de Arteta, el español tiene las credenciales necesarias para dirigir al Arsenal.

No obstante, otros nombres como el del español Luis Enrique suenan también con fuerza para sustituir a Wenger en el banquillo.

El técnico galo anunció la semana pasada que dejará de entrenar al Arsenal al término de esta temporada, con lo que terminará con un período de 22 años al frente de los ‘Gunners’, en los que conquistó tres ligas inglesas y siete FA Cups (Copa de Inglaterra).