“Todo estuvo en contra nuestra y los penales no premian lo hecho en la cancha”

Eduardo Berizzo consideró que el partido celebrado con Perú mereció una mejor suerte y que la definición en penales no es el reflejo del gran esfuerzo que hicieron los futbolistas en cancha.

“En dos acciones nos dan vuelta el marcador pero supimos entender el partido y jugarlo. Me siento orgulloso, lecciones como estas nos deben enseñar a fortalecernos”.

Eso manifestó el seleccionador de Paraguay una vez acabado el partido, en el que tras la definición en penales quedó sentenciada la eliminación de la Albirroja.

Berizzo consideró que “lo que ha pasado dentro del partido ha sido muy bueno” en cuanto a la entrega y la manera de encarar que tuvo Paraguay a su rival.

“Nos lo llevamos por delante. No hubo desgaste y obvio que los árbitros incidieron en el desenlace, pero no voy a comentar al respecto”, dijo.

Insistió en que “si de algo me puedo enorgullecer es del coraje, la conducta y la convicción. Con diez jugadores todo estaba en contra nuestra”.

“Pero nos recuperamos, empatamos dos veces y los penales no premian el gran esfuerzo que hizo el equipo”, indicó.

Lamentó que “nos expulsan un jugador por protestar, cosa que en el fútbol actual no se ve más. Pero me quedo con el gran trabajo colectivo”.

Paraguay empató 3-3 en tiempo normal y luego desde los doce pasos terminó perdiendo 4-3. Berizzo admitió el buen trabajo del adversario, pero entendió que lo hecho por los suyos opacó al oponente.

“Perú juega bien, no lo dejamos moverse cómodamente. No les permitimos que nos dominen y empatarlo dos veces habla de méritos propios que de cosas mal hechas por ellos”, refirió.

Dijo que “jugamos como lo planeamos. Aprovechamos bien el tiempo compartido en estos sesenta días" y que “la expresión colectiva se vio reforzada con la agresividad”.

“Ahora empezaremos a pensar en las Eliminatorias. La Copa América nos deja conclusiones buenas y un reforzamiento de la convicción en la manera de jugar”, manifestó.

 

Sacado, Gómez se le planta a Ostojich: “Vení si sos hombre”

Gustavo Gómez fue expulsado en el compromiso que Paraguay jugó con Perú en Brasil por la Copa América. El juez uruguayo lo echó por una falta que en las cámaras de televisión no se ve.

Sobre cierre del encuentro en su primera etapa, el zaguero de Palmeiras divide una pelota con Gianluca Lapadula y se le impone.

El peruano finge un manotazo al rostro que en las repeticiones no se ve que haya habido. Pero el incaico hace lo tradicional que es disimular para engañar al juez.

Ostojich “compra” la falta, amonesta a Gómez quien ya estaba con una amarilla encima y lo echa. Esto produce una reacción del paraguayo que lo encara con vehemencia.

Al salir de la cancha lo espera en el acceso a los vestidores, donde lo desafía a viva voz. Tuvo que ser sacado por sus compañeros y el entrenador Eduardo Berizzo, a quien se oye que dice “llevalo a Gustavo.

 

Otra vez, los penales condenan a la Albirroja

Como en la edición 2019 de la Copa América, el seleccionado paraguayo quedó fuera de carrera desde los doce pasos. Hace dos años ocurría lo mismo ante Brasil.

Hoy le tocó en suerte enfrentar a Perú, al que con bárbara gallardía lo empató en tiempo normal 3-3, con varias desventajas encima.

Tenía un hombre menos por la expulsión de Gustavo Gómez y la adversidad en el marcador, que lo supo nivelar pero sin refrendar eso en el mata mata.

En la Copa América del 2019, Paraguay se cruzaba con Brasil también en la fase de Cuartos de Final. Tras igualar los dos sin goles, los penales decidieron al clasificado.

En esa oportunidad, Brasil supo imponerse 4-3 con los goles de Willian, Marquinhos, Coutinho, Roberto Firmino y Gabriel Jesús.

Paraguay había marcado por intermedio de Miguel Almirón, Bruno Valdez y Rodrigo Rojas. Fallaron Gustavo Gómez y Derlis González.

Sólo en las ediciones del 2011 y 2015, Paraguay tuvo fortuna al derrotar a Brasil en Cuartos de Final y Venezuela en semifinales y luego otra vez a Brasil respectivamente.

 

Todo el esfuerzo se va por la borda en la tanda de penales

Paraguay hizo un buen trabajo ante Perú, al que se le rebeló en los reglamentarios noventa minutos empatando 3-3. Con un hombre menos y abajo en el marcador supo remontar y forzar los penales, donde perdió 4-3 y quedó eliminado.

Al cierre de la primera mitad, Gustavo Gómez se iba expulsado por una supuesta falta que el uruguayo Esteban Ostojich vio y que lo impulsó a amonestarlo por segunda vez.

La reiterada amarilla derivó en la roja, a causa de un supuesto manotazo a Gianluca Lapadula, quien fue responsable de la remontada en el primer tiempo.

Este hizo doblete cuando Paraguay, entero y con un volumen superior de juego ganaba 1-0 con la anotación del capitán Gómez a poco de arrancar el encuentro.

A esas desventajas, la Albirroja debió enfrentarse. Berizzo se vio forzado a saber capear el barco que tenía viento en contra y con algunas modificaciones, proyectando sus fuerzas en el ataque, los réditos empezaron a verse.

Perú tampoco sacó demasiado provecho a la ventaja numérica y Paraguay lo empujó contra sus cuerdas hasta empatarlo por medio de Junior Alonso y Gabriel Ávalos, goles que llegaron por imperio de la ambiciosa arremetida guaraní.

Ese factor fue determinante. Perú lo sintió y el rango de valores decía que la Albirroja, con esa conducta merecía una mejor suerte. Un poco de esa fortuna se vio en el empate, porque habría sido injusta una derrota con todo lo que hizo a pesar de las adversidades.

Esa determinación suplió al menos por hoy las falencias que suele tener el Toto. Determinación acompañada de la buena faena de los atletas pero que en los penales no coincidió con lo visto en los 90 minutos.

Solo Antony Silva fue de lo mejor. Detuvo los disparos de Santiago Ormeño y Cristian Cueva cuando las ocasiones para la incaica de pasar al frente y decidir el pleito eran claras.

Pero los esfuerzos del experimentado arquero no lo acompañaron Braian Samudio, David Martínez y Alberto Espínola, condenando a Paraguay a un desenlace que por lo mostrado en tiempo normal, debió ser opuesto al que ahora deriva en el regreso a casa.