Wijnaldum ficha por tres temporadas por el PSG

El holandés Georginio Wijnaldum, futbolista del Liverpool a quien se vinculaba al Barcelona, acabó por optar por el París Saint-Germain (PSG), que acaba de confirmar su fichaje hasta 2024 sin haber pagado al club británico por estar en final de contrato.

Wijnaldum, de 30 años, llegó al Liverpool en 2016 procedente del Newcastle United, por algo más de 25 millones de euros.

Criado en la cantera del Sparta de Rotterdam, Wijnaldum pasó por el Feyenoord y el PSV Eindhoven antes de aterrizar en Inglaterra.

En su último curso con los "Reds", con los que se consagró campeón de Europa en 2019, jugó 51 encuentros y anotó 3 goles.

Con la selección de Holanda, su mejor marca fue un tercer puesto logrado en el Mundial de 2014 en Brasil.

 

Presidente de Rusia sienta posición por la "polémica" camiseta de Ucrania

El presidente ruso, Vladímir Putin, acusó a Ucrania de "menospreciar" la democracia por incluir a la península de Crimea, territorio anexionado por Rusia en 2014, en el mapa impreso en su camiseta nacional para la Eurocopa de fútbol.

"Aquí no hay ninguna novedad. La postura de las autoridades ucranianas sobre Crimea es bien conocida. Ellos menosprecian la voluntad popular de los crimeos", dijo en declaraciones a la televisión pública.

Putin consideró que la actitud de Ucrania "no está muy en consonancia con lo que se entiende por democracia".

"La democracia es la voluntad del pueblo. El pueblo acudió a un referéndum, voto, expresó su opinión. Pero las autoridades ucranianas no lo reconocen", subrayó, en referencia el plebiscito de independencia en el que los crimeos votaron por unirse a la Federación Rusa.

La controvertida camiseta, que fue presentada el domingo por la Asociación Ucraniana de Fútbol en un vídeo con el seleccionador, Andréi Shevchenko, y los jugadores, provocó las protestas de Rusia, que la considera una "provocación política".

El mapa de Ucrania, con el apéndice de la península de Crimea, cuya anexión no es reconocida por la comunidad internacional, rodea el escudo nacional en una camiseta diseñada por la marca española Joma.

Además, también incluye dos lemas que en Rusia se asocian con los ultranacionalistas ucranianos: "Gloria a Ucrania" y "Gloria a los Héroes".

La camiseta fue estrenada el lunes ante Chipre (4-0) en un partido de preparación para la Eurocopa, en la que Ucrania se enfrentará a Países Bajos, Austria y Macedonia del Norte en el Grupo C.

La Unión de Fútbol de Rusia (UFR) se dirigió por carta a la UEFA para protestar contra la camiseta, al considerar que está "politizada", y pedir su prohibición.

"El fútbol es un deporte que debe estar siempre al margen de la política. Bajo nuestro punto de vista, al aceptar tal equipación, la UEFA ha sentado un precedente", dijo una fuente de la UFR al portal Meduza.

Al respecto, la oficina de prensa de la UEFA ya respondió el lunes en un comunicado que el máximo organismo del fútbol continental aprobó todas las camisetas, incluida la ucraniana, de acuerdo con el reglamento sobre equipaciones oficiales.

A su vez, el presidente de la UFR, Alexandr Diúkov, aseguró hoy que Rusia nunca se llegó a plantear boicotear el torneo por ese motivo.

Algunos políticos rusos han expresado su deseo de que Rusia se enfrente a Ucrania en la Eurocopa. Los ucranianos no lograron clasificarse para el Mundial organizado por Rusia en 2018, lo que evitó un posible cruce y los consecuentes incidentes.

 

El COI contribuirá con personal médico si Tokio 2020 lo necesita

La organización de los Juegos Olímpicos de Tokio es "un ejercicio formidable de solidaridad" y una prueba de ello es que el COI está dispuesto a aportar personal médico de apoyo, propio o de sus organismos deportivos asociados (comités nacionales o federaciones) "si y solo si es necesario", anunció Christophe Dubi, director ejecutivo del COI para los Juegos.

Tras una reunión de la Comisión Ejecutiva del organismo, en la que el comité organizador de Tokio 2020 presentó un informe, Dubi dijo que "no hay un número concreto" de médicos, enfermeros o personal de apoyo que estén ya preparados, sino que su necesidad "hay que decidirla con los organizadores".

"Nosotros estamos listos para ayudar y para proporcionar el personal que haga falta", añadió el directivo suizo. "Muchas instituciones y comités olímpicos nacionales ya han ofrecido su ayuda".

Del mismo modo, sobre los colectivos locales que podrían beneficiarse las vacunas de Pfizer que facilita el COI (voluntarios, trabajadores, prensa), Dubi señaló: "No nos corresponde recomendar (qué colectivos), pero sí ayudar si se nos necesita".

La junta ejecutiva del comité organizador señaló que sigue trabajando en asegurarse el personal médico necesario durante los Juegos. Hasta ahora se han cubierto en torno al 80 % de las necesidades diarias, que se estiman en unos 230 médicos y 310 enfermeras.

La semana próxima se editará la tercera y última versión de las guías sanitarias que regularán la participación en los Juegos, confirmó el director ejecutivo del COI, quien se mostró seguro de que despejarán muchas dudas expresadas por representantes médicos internacionales o por la propia población japonesa.

"Desde el principio hemos trabajado con todos los expertos posibles. Entiendo por qué llegan esos comentarios, pero se basaban en la versión preliminar de las guías. La tercera versión será mucho más concreta en cuanto a los test, a las reglas de cada deporte… Pero si hay más comentarios de los expertos, los tendremos en cuenta. No hay recomendación que no examinemos. Todo lo que se plantee tendrá su respuesta", aseguró Dubi.

La presencia de público local en los estadios es un asunto pendiente sobre el que no se tomará una decisión hasta "finales de junio", precisó.

Dubi informó de que 8.500 deportistas ya han sellado su clasificación para los Juegos de Tokio, entre los alrededor de 10.900 que participarán.

Diecisiete deportes ya han completado su proceso. Solo un 4 % de los deportistas aún están pendientes de competir para clasificarse.

Entre los clasificados, en torno al 80% están vacunados.

"Vamos a entrar en contacto con todos y cada uno de los comités nacionales y de los deportistas. El esfuerzo continúa para aumentar ese porcentaje antes de que llegue el plazo límite", dijo Dubi.

 

Joachim Low, el adiós del hombre del cambio

Aún tiene mucho que decir en la Eurocopa Joachim Low, al que se le acumulan las ofertas después de advertir que una vez culminara el periplo de Alemania por la competición europea dejará el banquillo de la selección germana.

Fue el 9 de marzo pasado cuando este técnico nacido en Schönau hace 61 años anunció que pondría fin a su recorrido como seleccionador después de tres exitosos lustros en el cargo. Una decisión personal barruntada tiempo atrás y que será efectiva en cuanto la maquinaria teutona concluya el torneo. Como muy tarde, el 11 de julio, tras la final de Wembley. Es esta competición su asignatura pendiente.

Tiene fecha de caducidad el trayecto de Low, uno de los seleccionadores más exitosos de Alemania. Un hombre metódico que fue capaz de cambiar la idiosincrasia del fútbol de su país, de dar un giro al sistema, de modernizar la forma de jugar.

Joachim Low desatendió parte de los principios del juego germano. Esos amparados en la fuerza, en el coraje, en el fútbol directo y en la autoridad. Eran otros tiempos.

Los tiempos de España. La llegada al banquillo de Low, tras el Mundial de Alemania 2006, como sustituto de Jurgen Klismann, del que fue ayudante durante dos años, coincidió con la irrupción y el dominio de la roja de Luis Aragonés y Vicente del Bosque. Un fabuloso ciclo de dos Eurocopas y un Mundial, el de Sudáfrica. El conjunto germano fue varias veces víctima del autoritarismo español.

Low insistió en la idea de Klismann. Los tiempos habían cambiado y el equipo alemán, uno de los más reputados de la historia, no podía quedarse atrás.

Joachim Low asumió el reto. Siempre sintió predilección por la pizarra a la que se aferró primero como técnico del Stuttgart al final de los noventa con el que ganó la Copa de Alemania y llegó a la final de la extinta Recopa. Unos éxitos y una repercusión que alimentó con experiencias en cualquier fútbol. Estuvo en Turquía, en el Fenerbahce y en el Adanaspor. También en Austria, en el Wacker Innsbruck y en Viena. Hasta que Klinsmann le reclutó para la Federación Alemana.

Fue su sucesor. No influyó el hecho de que no despuntara como jugador, con una carrera limitada a temporadas cortas en el Friburgo, Stuttgart, Eintracht Fráncfort o Karlsruher. No se asentó y no destacó en exceso sobre el césped. Solo conoció a la selección en las categorías inferiores y, después, como técnico.

Low aprendió de aquella final contra España en la Eurocopa de Austria Suiza 2008. Llevaba dos años como seleccionador y no regateó elogios a su adversario. Aquella era la manera de jugar y la fórmula para proceder.

Asumió una reconversión en el equipo. Aprovechó el talento de la hornada que apretaba, distinta, al margen del clasicismo alemán. Encontró a jóvenes como Manuel Neuer, Mesut Ozil, Toni Kroos, Sami Khedira o Thomas Muller. No ganó el Mundial en Sudáfrica. Volvió a ser arrinconada por España en la semifinal. Pero lejos del cese, la Federación de Alemania amplió la confianza en la idea de Low.

El seleccionador instaló su idea. La del gusto por el balón y por el toque. Por la elaboración. Por el juego. La del esplendor del pase, la de la posesión.

Fue cuatro años después cuando llegó su explosión en el banquillo alemán. El dominio español decayó después de lograr la Eurocopa de Polonia y Ucrania y el plantel de Low tomó el relevo. Fue en Brasil 2014, en el Mundial, cuando el éxito le llegó.

Hizo de Alemania un equipo intratable. Sonrojó a Brasil en Belo Horizonte en las semifinales (1-7) y se impuso a la Argentina de Leo Messi en la puja por el título. Joachim Low acabó campeón. Campeón del Mundo.

El trayecto y la idea habían funcionado. La apuesta por este preparador con aires de actor de cine y puesta en escena sosegada, situó a su fútbol en la cima. Abanderado por una talentosa generación en plena madurez.

Low procuró alargar el rendimiento de aquella camada. Se quedó en puertas de la final en la Eurocopa de Francia 2016, que advirtió la decadencia del equipo que el seleccionador no supo ver. Tocó fondo después, en el Mundial de Rusia 2018 donde por primera vez en la historia Alemania no pasó la fase inicial.

Ni el juego era igual ni tampoco los resultados. Ahora, quince años después de aquel inicio en agosto del 2006 ante Suecia, Low ha decidido echar el cierre a su etapa en la selección con un gran reto por delante. Llevar a Alemania a su cuarto título en la Eurocopa, la competición donde no logró triunfar.