Gobierno debe dar explicaciones sobre la muerte de Lidia

La destitución del comandante interino y el subcomandante de la Policía Nacional solo debe ser el inicio de un proceso intenso de investigación que determine a todos los responsables, políticos y operativos del crimen de Lidia Meza. No solo los familiares de la joven sino todos los ciudadanos necesitamos una explicación real de lo que verdaderamente sucedió el sábado pasado en la Agrupación especializada, a decir de los familiares de Lidia y su abogado "¿Quién le contrató?, ¿quiénes son los responsables? Acá está el autor, ¿pero ¿quiénes son sus cómplices? ¿O estamos ante una red de trata o ante policías corruptos que le brindaron esa posibilidad (a Piloto de asesinar a un joven)?", la justicia debe responder estas y otras preguntas.

El viceministro de Seguridad Interna del Ministerio del Interior, Hugo Sosa Pasmor, primer responsable político de la seguridad ciudadana se mantiene en las sombras y con un suspicaz silencio, tras el crimen ocurrido en una instalación que políticamente está bajo su responsabilidad. En tanto el ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, ofendiendo la inteligencia de la gente, solo atina a responsabilizar del crimen a la propia fallecida: “La señorita pidió estar con ‘Piloto’ (el narco asesino) en el calabozo”.

El feminicidio de Lidia Meza no solo dejó, una vez más, al descubierto la incompetencia de los responsables políticos y operativos de la seguridad ciudadana, también develó la ausencia de empatía y el doble discurso del Gobierno sobre el bienestar de la gente. Ni el mandatario o su entrono siquiera expresaron a la familia una básica condolencia a la familia por lo sucedido, Lidia, al no ser Marly, tampoco tuvo 15 minutos de defensa por su crimen. Ante la falta de recursos de la familia colaboraron con la familia, los restos de la joven Lidia Meza fueron llevados directamente al cementerio en una ambulancia, ninguna autoridad ofreció apoyo a la humilde familia, como diría una allegada de la fallecida: “no hay ninguna prensa, ningún canal, ninguna autoridad, ninguna primera dama ni el presidente. Nadie. No tiene para pagar el cajón y el coche fúnebre. Es una común como nosotros. Este es el pueblo paraguayo que sufre. Nos matan como perros”,

Parafraseando la cita del ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, “la paciencia tiene su límite”, eso precisamente siente la ciudadanía, tras 100 días de gobierno se percibe un alto componente de improvisación, malicia política, negligencia y escasos resultados propios, tanto en los mandos políticos como operativos de los responsables de la seguridad ciudadana.

A más de las posibles sanciones políticas a través de un juicio político a los responsables corresponde a la justicia descubrir, imputar, enjuiciar y castigar a todos los responsables de la muerte de Lidia Cabral, a todos, políticos y operativos, sea quien sea. Es momento que el gobierno aterrice, planifique y actúen en beneficio de la gente, pasaron 100 días de gestión con escasos resultados, altos niveles de conflictividad y pago de favores políticos, es el momento de gobernar. La paciencia tiene su límite.

 

Debe bajar el precio del combustible

La alta cotización del petróleo y del dólar fue el principal elemento que forzó en septiembre a los empresarios del combustible a subir el precio de los derivados del petróleo. Aunque en los últimos meses el precio del crudo cayó de 67 dólares por barril a 57,37 dólares y el cambio de la divisa estadounidense disminuyó en alrededor de 70 puntos, no existe todavía ninguna señal de que el precio del combustible seguirá el mismo camino del descenso. Las acciones y anuncios de Patricia Samudio como titular de Petropar ratifican el regreso del reino del “Cartel del combustible”, que sabe de incrementos, pero nunca de disminuciones que alivien el bolsillo ciudadano.

En los países vecinos hace rato empezó a regir los nuevos precios, con la rebaja correspondiente. En Paraguay el gobierno aún no se inmuta por el beneficio que puede llegarle a la gente, es más, la titular de Petropar advirtió que habrá una nueva suba para mediados del próximo mes, extraño regalo navideño del “Gobierno de la gente”.

Según expertos, el precio del combustible en nuestro país ya debía bajar, tal como ocurrió hace dos años, cuando el anterior mandatario emitió un mensaje anunciando la reducción en el precio de todos los combustibles proveídos en las estaciones de servicio de Petropar.

Entonces, si se derrumbó el precio del barril del petróleo a nivel mundial, ¿por qué no baja el precio de los combustibles? La respuesta puede ser que el actual gobierno está respondiendo a favor de la gente dueña de los emblemas.

El mecanismo es sencillo, cuenta un experto, los dueños de los emblemas se ponen de acuerdo en el monto de la suba del precio del combustible, y en el discurso de justificación del incremento de manera unificar los argumentos. Asimismo, definen el porcentaje a reducir en caso de tener que bajar el precio del carburante, obvio estos siempre son mínimos en comparación con los incrementos. Por muchos años ese fue el modus operandi del “Cartel del Combustible”.

En el Gobierno anterior, se cambió el eterno esquema de los dueños de los emblemas, Petropar entró a operar con mayor fuerza en la venta del combustible al consumidor final, teniendo un margen de ganancia aceptable para seguir operando y para cumplir con el fin social de toda empresa estatal. El liderazgo de la empresa estatal en la regulación del precio combustible rompió el negocio del “Cartel de Combustible”. Pero la llegada de Patricia Samudio a Petropar, resucitó al “Cartel del combustible”

Mantener equilibrado el precio del combustible es vital para el desarrollo de la gente, porque este atraviesa una serie de ítems como el precio del flete de cargas o del pasaje urbano, el incremento del precio de los artículos de la canasta familiar, entre otros.

En medio del desconcierto gubernamental, es de esperar que algún referente probo en el gobierno le recuerde al presidente de la gente que la población tiene una vida encarecida desde que él asumió el poder, que en la actual coyuntura ya no existe ninguna justificación para mantener elevado el precio del combustible, y que la caída del precio del petróleo y el dólar posibilita volver a los precios anteriores, lo que aliviará en mucho al bolsillo de la gente. Ese es el debe ser, ojalá que no sea que desde el mas alto nivel del gobierno se este permitiendo que el “Cartel del combustible” vuelva a regir la vida de la patria.

 

La estrategia del acomplejado

Se siente que todos están en contra del ministro de Educación, Eduardo Petta, ni un solo sindicato del Ministerio de Educación habla a su favor, tampoco lo hacen las organizaciones de educadores o estudiantes, el pulso en las redes sociales también marca una línea negativa contra el secretario de Estado, hasta sus amigos políticos guardan “prudente” silencio. Era una crisis anunciada, antes de asumir el cargo sectores sociales, políticos, y técnicos cuestionaron la presencia Eduardo Petta en esa cartera de Estado, la experticia como exfiscal -destituido en el 2003 por mal desempeño- no lo calificaban para liderar la reforma educativa del Paraguay, era el argumento.

La influyente senadora Blanca Ovelar subió la vara en la crisis del gabinete del presidente Mario Abdo, a causa del impase entre su hermana Nancy Ovelar, viceministra de Educación y Eduardo Petta. La legisladora afirmó que el ministro de Educación “es un acomplejado… no trabaja con la gente… es mentiroso… e incompetente para el cargo”, la voz de la senadora de Añetete empuja aún más contra la pared a Mario Abdo, quien después de cuatro días del ríspido incidente público aún no puede resolver la crisis interna de su gabinete.

El impase entre el ministro de Educación, Eduardo Petta, y su viceministra de Educación, Nancy Ovelar, es otro pago de favores políticos que le estalla en las manos al presidente Mario Abdo Benítez. Antes fue el caso de Petropar, donde se habrían beneficiado gente cercana al mandatario, que también fueron nombrados como un pago de favores, entre otros casos.

La senadora Blanca Ovelar calificó de mentiroso al ministro Eduardo Petta, dijo que él inventó todas las acusaciones en contra de su cuñado, José Carlos Gorostiaga, “Separó deliberadamente las horas cátedra un pedazo de otro pedazo. En total, mi cuñado tiene 105 horas cátedra. En educación existen horas cátedra y rubros categorizados. Un rubro categorizado equivale a 130 horas cátedra, o sea que ni siquiera tiene el número de horas equivalentes a un rubro y salió a difamarlo y a decir que tiene siete rubros”.

Eduardo Petta y su partner Casañas Levi, director de Anticorrupción del Ministerio de Educación insisten en que el impase con la viceministra de Educación, Nancy Ovelar, hermana de la senadora de Añetete, es fruto de las investigaciones que realizan para desmontar la corrupción en el MEC. Este discurso es un factor que no alterará la imagen de Petta, sin importar la decisión de Mario Abdo, si lo echa será la víctima de la lucha contra la corrupción y si continúa en la cartera de Estado será el triunfo de la transparencia sobre la oscuridad. Astuta estrategia.

Nancy Ovelar tiene a su favor la experticia en materia educativa, el respaldo de su hermana senadora, a la cual se la considera con influencia sobre el presidente de la República. El “factor cohesión” del bloque de Añetete en el Congreso es otro favor a favor de la viceministra de Educación, si ella pierde la pulseada -en realidad si su hermana Blanca pierde- puede afectar la cohesión del movimiento que sustenta al mandatario en el Parlamento y fuera de él.

La crisis en el Ministerio de Educación es uno de los síntomas de la enfermedad, el desgobierno, esta infección es fruto de enfocarse en la vendetta como prioridad personal, puesto que para alcanzar el triste triunfo electoral debió aliarse con Dios y el diablo. El pago de esas “lealtades” ahora marcan la agenda del mandatario, en tanto las necesidades urgentes de la gente siguen en compás de espera, el panorama para el país cada vez se torna más frustrante, luego de tres meses de Gobierno el timón de este barco aún no está en manos del capitán.

 

De cuerpo entero

Las declaraciones del presidente de la República a su retorno de Italia lo mostraron de cuerpo entero, desinformado, banal y sin rumbo. Ahora sabemos cuáles son las prioridades del gobierno, y lamentablemente los intereses nacionales no están en sus prioridades, sí están, la vendetta partidaria, la intromisión en otros poderes del Estado, el pago de favores político electorales, la defensa de cosas banales, entre otros yuyos.

Mario Abdo aprovechó las cámaras y micrófonos que lo esperaban en la pista aérea, para acusar al Ministerio Público de filtrar a la prensa el video en el que amenazan de muerte a la fiscal General y a su familia, como estrategia para presionar por una ampliación presupuestaria. Es claro que no leyó la prensa o el resumen que le pasan diariamente o nadie le comentó al presidente que fue su propio ministro del Interior el autor de la delación.

En clara intromisión sobre otros poderes del Estado invitó a la gente a sumarse junto a él a la manifestación en la plaza, para presionar a los miembros de la Cámara de Diputados para que voten a favor de la intervención municipal de Ciudad del Este, ahora la ciudadanía sabe a ciencia cierta que ese es un tema de interés personal para el mandatario, y con una declarada persecución política.

La cereza de la torta fue escuchar al mandatario, muy preocupado y descontrolado, defendiendo a la esposa de Rodolfo Friedmann (senador que no fue electo, ni proclamado), la ex modelo Marly Figueredo, y a la maquilladora personal de la primera dama, Mónica Alonso, por formar parte de la comitiva oficial en su gira a Italia, donde los ciudadanos pagamos con nuestros impuestos una abultada cifra en dólares.

El presidente de la República no aprovechó los micrófonos y las cámaras de los medios de comunicación para referirse a los temas de interés ciudadano, como: las medidas que adoptará el gobierno nacional para subsanar el encarecimiento de la vida, por causa de los últimos aumentos en los precios de la canasta familiar; la paralización de actividades en el Hospital de Clínicas por falta de presupuesto o el paro en el Ministerio Público por las mismas razones; el reclamo de miles de damnificados afectados por la suba del nivel del agua en los ríos; las denuncias de negociados en altas esferas; entre otros temas reales de interés ciudadano.

En tres meses de mandato el patrón de acción gubernamental son la improvisación, la intolerancia, los negociados entre allegados al poder Ejecutivo, la enemistad con aliados clave en el concierto internacional, el pago de favores político-electorales, entre otros escandalosos males que van tranzado un preocupante futuro para país.

Aún hay tiempo para poner un alto a la espontaneidad y el odio, el triunfo electoral de Mario Abdo Benítez no fue el de mayor caudal electoral en la historia del país, sino todo lo contrario, pero aún con esta debilidad de representatividad el mandatario puede reencauzarse, dejar de mirar el retrovisor y colocar las necesidades de los habitantes