La estrategia del acomplejado

Se siente que todos están en contra del ministro de Educación, Eduardo Petta, ni un solo sindicato del Ministerio de Educación habla a su favor, tampoco lo hacen las organizaciones de educadores o estudiantes, el pulso en las redes sociales también marca una línea negativa contra el secretario de Estado, hasta sus amigos políticos guardan “prudente” silencio. Era una crisis anunciada, antes de asumir el cargo sectores sociales, políticos, y técnicos cuestionaron la presencia Eduardo Petta en esa cartera de Estado, la experticia como exfiscal -destituido en el 2003 por mal desempeño- no lo calificaban para liderar la reforma educativa del Paraguay, era el argumento.

La influyente senadora Blanca Ovelar subió la vara en la crisis del gabinete del presidente Mario Abdo, a causa del impase entre su hermana Nancy Ovelar, viceministra de Educación y Eduardo Petta. La legisladora afirmó que el ministro de Educación “es un acomplejado… no trabaja con la gente… es mentiroso… e incompetente para el cargo”, la voz de la senadora de Añetete empuja aún más contra la pared a Mario Abdo, quien después de cuatro días del ríspido incidente público aún no puede resolver la crisis interna de su gabinete.

El impase entre el ministro de Educación, Eduardo Petta, y su viceministra de Educación, Nancy Ovelar, es otro pago de favores políticos que le estalla en las manos al presidente Mario Abdo Benítez. Antes fue el caso de Petropar, donde se habrían beneficiado gente cercana al mandatario, que también fueron nombrados como un pago de favores, entre otros casos.

La senadora Blanca Ovelar calificó de mentiroso al ministro Eduardo Petta, dijo que él inventó todas las acusaciones en contra de su cuñado, José Carlos Gorostiaga, “Separó deliberadamente las horas cátedra un pedazo de otro pedazo. En total, mi cuñado tiene 105 horas cátedra. En educación existen horas cátedra y rubros categorizados. Un rubro categorizado equivale a 130 horas cátedra, o sea que ni siquiera tiene el número de horas equivalentes a un rubro y salió a difamarlo y a decir que tiene siete rubros”.

Eduardo Petta y su partner Casañas Levi, director de Anticorrupción del Ministerio de Educación insisten en que el impase con la viceministra de Educación, Nancy Ovelar, hermana de la senadora de Añetete, es fruto de las investigaciones que realizan para desmontar la corrupción en el MEC. Este discurso es un factor que no alterará la imagen de Petta, sin importar la decisión de Mario Abdo, si lo echa será la víctima de la lucha contra la corrupción y si continúa en la cartera de Estado será el triunfo de la transparencia sobre la oscuridad. Astuta estrategia.

Nancy Ovelar tiene a su favor la experticia en materia educativa, el respaldo de su hermana senadora, a la cual se la considera con influencia sobre el presidente de la República. El “factor cohesión” del bloque de Añetete en el Congreso es otro favor a favor de la viceministra de Educación, si ella pierde la pulseada -en realidad si su hermana Blanca pierde- puede afectar la cohesión del movimiento que sustenta al mandatario en el Parlamento y fuera de él.

La crisis en el Ministerio de Educación es uno de los síntomas de la enfermedad, el desgobierno, esta infección es fruto de enfocarse en la vendetta como prioridad personal, puesto que para alcanzar el triste triunfo electoral debió aliarse con Dios y el diablo. El pago de esas “lealtades” ahora marcan la agenda del mandatario, en tanto las necesidades urgentes de la gente siguen en compás de espera, el panorama para el país cada vez se torna más frustrante, luego de tres meses de Gobierno el timón de este barco aún no está en manos del capitán.

 

De cuerpo entero

Las declaraciones del presidente de la República a su retorno de Italia lo mostraron de cuerpo entero, desinformado, banal y sin rumbo. Ahora sabemos cuáles son las prioridades del gobierno, y lamentablemente los intereses nacionales no están en sus prioridades, sí están, la vendetta partidaria, la intromisión en otros poderes del Estado, el pago de favores político electorales, la defensa de cosas banales, entre otros yuyos.

Mario Abdo aprovechó las cámaras y micrófonos que lo esperaban en la pista aérea, para acusar al Ministerio Público de filtrar a la prensa el video en el que amenazan de muerte a la fiscal General y a su familia, como estrategia para presionar por una ampliación presupuestaria. Es claro que no leyó la prensa o el resumen que le pasan diariamente o nadie le comentó al presidente que fue su propio ministro del Interior el autor de la delación.

En clara intromisión sobre otros poderes del Estado invitó a la gente a sumarse junto a él a la manifestación en la plaza, para presionar a los miembros de la Cámara de Diputados para que voten a favor de la intervención municipal de Ciudad del Este, ahora la ciudadanía sabe a ciencia cierta que ese es un tema de interés personal para el mandatario, y con una declarada persecución política.

La cereza de la torta fue escuchar al mandatario, muy preocupado y descontrolado, defendiendo a la esposa de Rodolfo Friedmann (senador que no fue electo, ni proclamado), la ex modelo Marly Figueredo, y a la maquilladora personal de la primera dama, Mónica Alonso, por formar parte de la comitiva oficial en su gira a Italia, donde los ciudadanos pagamos con nuestros impuestos una abultada cifra en dólares.

El presidente de la República no aprovechó los micrófonos y las cámaras de los medios de comunicación para referirse a los temas de interés ciudadano, como: las medidas que adoptará el gobierno nacional para subsanar el encarecimiento de la vida, por causa de los últimos aumentos en los precios de la canasta familiar; la paralización de actividades en el Hospital de Clínicas por falta de presupuesto o el paro en el Ministerio Público por las mismas razones; el reclamo de miles de damnificados afectados por la suba del nivel del agua en los ríos; las denuncias de negociados en altas esferas; entre otros temas reales de interés ciudadano.

En tres meses de mandato el patrón de acción gubernamental son la improvisación, la intolerancia, los negociados entre allegados al poder Ejecutivo, la enemistad con aliados clave en el concierto internacional, el pago de favores político-electorales, entre otros escandalosos males que van tranzado un preocupante futuro para país.

Aún hay tiempo para poner un alto a la espontaneidad y el odio, el triunfo electoral de Mario Abdo Benítez no fue el de mayor caudal electoral en la historia del país, sino todo lo contrario, pero aún con esta debilidad de representatividad el mandatario puede reencauzarse, dejar de mirar el retrovisor y colocar las necesidades de los habitantes

 

Inocultable proselitismo político del nuevo comandante de la Armada

Un nefasto precedente es el reintegro a las filas militares del hermano del vicepresidente de la República, quien pese a sus actividades político partidarias fue restituido y escogido y como el nuevo comandante de la Armada. Es evidente que su retorno, luego de haberse acogido a la jubilación voluntaria, es el fruto del pago de favores que continúa realizando el presidente de la República. Como si fuera una novela del realismo mágico, la “mala hora” parece acercarse a República del Paraguay, a través el retorno de las prácticas del stronismo en tiempos democráticos.

El nuevo comandante se acogió en su momento al retiro voluntario, sin embargo, parece que ese fue el montaje para volver después a un cargo superior de la mano de la política.

En varias fotografías y videos de la época de la campaña electoral interna del Partido Colorado, se ve al flamante nuevo comandante de la Armada, Carlos Velázquez, participando de actividades político partidarias junto con su hermano Hugo Velázquez, a favor del Movimiento Colorado Añetete, que lidera el propio presidente Mario Abdo Benítez. En un audiovisual, inclusive, el militar hace una arenga de tinte político a la gente en una concentración partidaria ante un grupo de gente, donde se encontraban excamaradas y exoficiales de las tres armas de las Fuerzas Armadas: “Había sido tenemos que meternos en la política para poder ayudarles a nuestros camaradas”.

En tiempos de Stroessner era una práctica común que los militares lanzaran arengas políticas a favor del régimen.

El retorno a las Fuerzas Armadas como elemento activo, de un vicealmirante en situación de retiro es mensaje nefasto, que dice a los miembros de las Fuerzas Armadas que para promoverse a los principales cargos solo deben apartarse por un rato, armar un show, hacer hurras a favor de un candidato político y luego serán recompensados retornando a la vida activa con los cargos más importantes.

Además, el retorno a la vida militar activa del hermano del vicepresidente de la República pisoteó el cuello de altos oficiales, que decidieron mantenerse al margen de la actividad proselitista y otros que fueron marginados en su carrera militar por el retorno del vicealmirante político. Esta es una lección difícil de superar tanto para militares como la gente civil.

Lo sucedido con el hermano del vicepresidente de la República, nos retrotrae a la época de Stroessner, es famosa la historia de los generales con el pañuelo colorado, lo sucedido es similar, el retorno del vicealmirante con el pañuelo de Colorado Añetete.

Corresponde al el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas evitar que regrese al país “La mala hora”, debe reflexionar sobre el paso dado y honrar el uniforme militar reviendo su decisión.

Asimismo, la Justicia Militar debe examinar los videos revelados por los medios de comunicación para determinar si la participación político partidaria del comandante de la Armada fue en tiempos en los que estaba acogido a su retiro o aún estaba activo, de ser esto último la gravedad de la situación sería aún más grave.

La gente en Paraguay no quiere regresar a la época triste de la alianza entre el poder político y militar, las autoridades del Gobierno deben recordar que la historia ya juzgo el triste desempeño del stronismo y a sus secretarios.

 

La paz en el campo no se engendra con violencia

No existen ganadores cuando la solución tiene como eje la violencia. Las reivindicaciones no tienen sentido, cuando la vida humana se afecta como fruto de la defensa de los intereses personales o gremiales. Tanto la amenaza de productores sojeros a los parlamentarios, así como la amenaza armada contra los productores a través de una Facebook, no construyen Patria, todo lo contrario, la violencia atrae más violencia, es una espiral ascendente donde todos pierden, donde todos perdemos. Corresponde al Gobierno abandonar su impavidez sobre la violencia en el campo y encontrar soluciones justas para todos los sectores.

La situación de violencia en el campo es un asunto de vieja data, no necesita la “ayuda mesiánica” de senadores como Paraguayo Cubas, que en cumplimiento de su agenda pretende sumarse como un actor más en el conflicto, su presencia el fin de semana en la zona del conflicto sólo sirvió para elevar el grave ambiente existente.

Es innegable la existencia de “civiles armados” en el campo, una fuerza “parapolicial” entre productores y campesinos. Lamentablemente esta es la solución encontrada por los dos sectores enfrentados, sus acciones no responden a protocolos o denuncias de violación a los Derechos Humanos.

El actual gobierno nacional debe continuar con la línea de la anterior administración, usando el diálogo como la principal herramienta para la solución del conflicto. Además,

mover los resortes institucionales correspondientes que ayuden a reducir o frenar las acciones de violencia.

Los colonos y productores paraguayos y brasileños deben comprender que no fue una solución amenazar con un “tractorazo” a los senadores de la República, durante la reunión de estos sectores en la sede parlamentaria. La respuesta no se hizo esperar, “Soy soldado paraguayo”, la fan Page en Facebook, en donde entre otros mensajes se lee; “guerra a los colonos brasileños que reprimen a indígenas y campesinos en el campo…guerra a los corruptos…el Ejército les otorgará (a los reclutados) una jerarquía y un regimiento para la guerra civil”.

La intransigencia y la intolerancia solo teñirán aún más de sangre el campo. El pueblo paraguayo está cansado de muertes en el agro, de campesinos presos, de productores inmovilizados o inversores en huida. El país vive un cambio de época, donde la violencia no es la salida a los conflictos, la ciudadanía demanda cambiar las banderas del choque por las del diálogo y la paz.