Persecución y cortina de humo

Por qué ciertos políticos, formadores de opinión y medios de comunicación no están hablando de hechos reales como la pérdida de control del Gobierno ante el crimen organizado en el país; del silencio del Gobierno ante el reclamo que por varias semanas realizan indígenas en las cercanías del Palacio de López; de las demandas que realizan los médicos y pacientes por la falta de medicamentos e insumos en los hospitales públicos; de la rebaja, pero en serio, del precio del combustible ante el estrepitoso desplome del precio del petróleo; del conflicto sobre las tierras en el interior del país; entre otros hechos que son de interés de la gente. Por qué ellos hablan más de un tal Messer; de la Comisión Bicameral del Congreso; de la supuesta cancelación de la visa de Horacio Cartes para viajar a EEUU. Es que estamos ante una cortina de humo para tapar los serios errores del Gobierno y su falta de gestión, así de simple.

La inseguridad en la que vive la población volvió a ratificarse hace unas horas con el brutal ataque armado que enfrentó una familia de frontera, ubicada en el barrio Virgen del Rosario del distrito de Ypehû, Canindeyú, por parte de unas 30 personas. Los desconocidos llegaron pertrechados con armas largas y bombas, durante 30 minutos se dedicaron a volar tres viviendas, vehículos, y una estación de servicio. Así como llegaron se retiraron, sin ningún tipo de problema que ofusque su misión.

El fin de semana se fugó un líder y sicario del Primer Comando Capital (PCC) del lugar más custodiado del país, la agrupación Especializada de la Policía Nacional, horas más tarde otro soldado del PCC inició un incendio en su celda en busca de una oportunidad para fugarse, poniendo en riego cientos de presos del penal de Tacumbú.

Antes de los actos del PCC en Tacumbú y la Especializada, la joven Lidia Meza fue asesinada en una celda de la Agrupación, a manos del narcotraficante Marcelo Pinheiro, alías “Piloto”, ningún policía miró o escuchó la brutal pelea que la joven libró para intentar salvar su vida. Nunca más el Gobierno volvió hablar de las acciones para que se haga justicia en el crimen contra esta paraguaya.

Los hechos citados, en materia de seguridad ciudadana, son la muestra clara de que el Gobierno perdió el control ante el crimen organizado. No existe ninguna responsabilidad política por el hecho, los medios “amigos” solo atinan a reproducir el discurso obvio e inocuo del presidente. Ninguno cuestiona la inseguridad en que vive la gente, la cual se disparó en los últimos cuatro meses.

Hace más de un mes miembros de 10 comunidades indígenas se movilizan por las calles de la capital paraguaya pidiendo una audiencia al presidente Abdo, para exponer sus razones del por qué debe destituir a la titular del INDI, la recuperación de sus tierras ancestrales y el esclarecimiento de asesinatos a jóvenes en sus comunidades. Luego de más de 30 días de manifestaciones y privaciones sobreviviendo en las calles de Asunción el mandatario recibirá a una de esas comunidades, el resultado y cumplimiento son de pronóstico reservado. Pensar que el 15 de agosto Abdo juró que los indígenas serían una prioridad en su Gobierno.

Otro hecho es el retorno del control del cártel del combustible. A pesar que durante dos meses el precio del barril de petróleo se estabilizó alrededor de los 50 dólares, y lleva 78 días de desploma con una reducción del 40 por ciento del precio que tenía a hace dos meses atrás – 75 dólares por barril- ubicándose ahora el precio en los 46 dólares, el Gobierno solo bajó 100 guaraníes en el precio del litro del diésel tiene el menor consumo entre la población. Tras la presión de pocos medios de comunicación, ahora el Gobierno anuncia que “quizás” habría una nueva reducción en enero.

Los temas citados, entre otros de verdadero interés de la gente están invisibilizados en el análisis de ciertos formadores de opinión, periodistas, políticos y medios de comunicación. No llenan las tapas de los diarios o están en los micrófonos y pantallas de medios de comunicación “aliados”. Por el contrario, estos magnifican en las últimas tres semanas, con títulos catástrofe, lo relacionado con Darío Messer y el senador electo y proclamando Horacio Cartes, los cuales a su vez son cuestiones propias de la Bicameral del Congreso (CBI), la cual está dirigida por manifiestos enemigos del senador electo.

A la luz de los hechos, es fácil concluir que el Gobierno, a través de la CBI y el apoyo coyuntural de medios “aliados”, no solo cumplen el trabajo de inquisidores, sino que también actúan como una cortina distractora de la falta de gestión gubernamental y de los errores reiterados en los que se incurre. Claro, la gente ya no come ese vidrio.

 

La seguridad ciudadana en caída libre

La fuga del jefe más importante del Primer Comando Capital (PCC) capturado en Paraguay y recientemente evadido del lugar más seguro del país, la Agrupación Especializada de la Policía Nacional, subraya lo que en cuatro meses viene sintiendo la ciudadanía, que en materia de seguridad e institucionalidad estamos en caída libre. La revelación de haberse entregado dinero para la campaña presidencial de un acusado de narcotráfico; el intento reiterado por menoscabar al Grupo Lince; la exhibición morbosa de un vídeo sobre la ejecución de un empresario brasileño en manos del EPP, que en este periodo ejecutó tres ataques mortales; el asesinato en la misma Agrupación de una joven en manos de otro narco; el crecimiento de la seguridad en las calles, son algunos de los hechos que generan zozobra entre la gente.

El público escuchó con asombro la “ingenua” excusa del presidente sobre la extraordinaria fuga de los líderes del PCC: “Quién sabe cuánta plata corrió allí”, es decir, la inteligencia policial que pudo descubrir coches bombas, aguantaderos de armamento sofisticado, entre otros operativos mediáticos anunciados por el ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, en esta ocasión no pudieron detectar que se iban a escapar por la puerta principal de la Agrupación especializada. Aunque, si reconocen que existen audios donde hablan del plan de fuga.

Además, Abdo aseguró que “mientras haya cómplices de la mafia, no hay protocolo de seguridad que funcione”, en referencia a las actuales fallas seguridad en la Agrupación Especializada, en donde el pasado 17 de noviembre el narco Marcelo “Piloto” Pinheiro asesinó en su celda a una mujer de 18 años.

¿Porque este tipo de hechos y fugas no se produjo en administraciones pasadas?, la cuales según el actual gobierno fueron nefastas en su gestión. ¿Por qué ahora y no antes se resquebrajó la institución policial en grado tan agudo? Quizás aún no podemos responder en su totalidad las inquietudes planteadas, pero podemos citar hechos llamativos, tan llamativos que dejan de ser coincidencias.

Un hecho es el bombazo a la institucionalidad revelado el abogado Marcial Valdez, defensor de Reinaldo Javier “Cucho” Cabaña”: "son unos malagradecidos…les dio (“Cucho” Cabaña”) de comer y muchas cosas más". En clara alusión a los más de 500 mil dólares supuestamente entregados por Cabaña al ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor en su calidad de jefe de campaña del actual mandatario.

Otro hecho es la investigación del Ministerio Público al diputado abdista Ulises Quintana, por supuestos vínculos narcos, en relación a su cercanía con Reinaldo Javier “Cucho” Cabaña. Este último estuvo entre los invitados VIP a la toma de mando del actual mandatario, y además tiene una foto amigable con Mario Abdo en el quincho del propio mandatario.

Otro gazapo, que rechazó la ciudadanía, fue la transmisión en rueda de prensa de un fusilamiento a manos de miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo, a un empresario brasileño. Fue tan morboso el acto organizado por el Ministerio del Interior que las organizaciones de Derechos Humanos pidieron la destitución del ministro Juan Ernesto Villamayor.

Recordamos también los intentos por menoscabar la imagen del Grupo Lince, que se enfoca con fuerza en el combate al microtráfico de estupefacientes. Dicha acción fue frenada por la ciudadanía por los excelentes resultados desde su creación en el Gobierno anterior.

No podemos contestar las preguntas plateadas, pero los hechos señalados revelan que la evaluación ciudadana, en materia de seguridad, es el aplazamiento del Gobierno y del ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, por la sumas de desaciertos, asaltos y crímenes callejeros; la vinculación de políticos abdistas salpicados con el narcotráfico y hechos de corrupción.

Mientras el Gobierno y su ministro de Interior insistan en la “estrategia del retrovisor” antes que apuntalar proyectos para mejorar los sistemas e integridad de los miembros vinculados a la seguridad, la caída libre será mayor, y cuando se produzca el impacto por la caída puede tener consecuencias impensables.

 

Circo morboso

Hoy las caretas cayeron nuevamente, el interés por arribar a la verdad no es lo que motiva a la política Comisión Bicameral del Caso Messer, sino el interés malsano de exhibir un trofeo. Para nada sirvió la predisposición del senador electo y proclamado Horacio Cartes, quien se mostró dispuesto a responder por escrito a las preguntas de la Comisión, conforme le permite el artículo 341 del Código Procesal Civil. La política del odio avanza a tambor batiente, en medio de la acefalía de gestión, porque al parecer la prioridad del Gobierno es borrar al Movimiento Honor Colorado (HC) del espectro político partidario, para que no le haga sombra.

El Art. 341 del Código Procesal Civil, en el marco del Capítulo V, sobre la prueba testimonial explica claramente que se exceptúa la obligación de comparecer a prestar declaración entre otros a los miembros del Congreso y que “dichos testigos declararán por escrito, con la manifestación de que lo hacen bajo juramento o promesa de decir verdad…La parte contraria a la que ofreció el testigo podrá presentar un pliego de preguntas a incluir en el interrogatorio, conforme lo dispuesto en el artículo 339, 1a parte”.

Se debe recordar que Horacio Cartes fue el candidato más votado para ser senador entre los 45 electos para el cargo, obtuvo el voto del 29,64% del total de ciudadanos que acudieron a sufragar el pasado 22 de abril de 2018. Además, el 25 de mayo en una ceremonia transmitida por todos los medios de comunicación desde el Banco Central del Paraguay (BCP), organizada por el Tribual Superior de Justicia Electoral, fue proclamado por esta instancia judicial como senador, en el acto también fue proclamado el actual presidente Mario Abdo, y demás ganadores del proceso electoral. Con base en estos hechos el exmandatario se amparó legalmente en el Art. 341

Entonces, ¿Qué esta atrás de todo este circo morboso? Fuentes confiables aseguran que Rodolfo Friedmann -quien no fue electo en las urnas por la gente, ni proclamado en ningún sentido como senador por el TSJE- prometió al presidente entregar la cabeza del líder de Honor Colorado, como parte del plan para eliminar a ese movimiento interno de la ANR.

La Comisión Bicameral del caso Messer, luego del manifiesto circo montado con la ayuda de medios de comunicación “aliados”, es momento de que asuma que cumple un papel político, no penal. Además, si su objetivo es acercase a la verdad debe cesar con el circo mediático y empezar hacer su trabajo con seriedad.

 

Política de odio, con sentencia anticipada

Hasta ahora nadie alcanza a comprender el enorme resentimiento del presidente contra Horacio Cartes, un sentimiento profundo e intenso de repulsa y con deseo de producirle daño, es un rencor irracional que pone en riesgo la imagen del país, y hasta la propia gestión gubernamental. Se vuelve incomprensible, porque el propio Cartes fue la columna vertebral del triunfo electoral del presidente. En este escenario el senador Rodolfo Friedmann es la encarnación de la visceralidad presidencial, al parecer su misión es entregar la cabeza de Cartes a su protector.

Está en duda la fiabilidad del resultado final de sus conclusiones, por la parcialidad manifiesta de los miembros de la Comisión Bicameral, que recorren medios de comunicación, filtran información confidencial entre “periodistas amigos”, y encienden las redes con sus prejuicios contra del ex mandatario, en la investigación paralela a la del Poder Judicial sobre el caso Messer. En criterio de juristas, está claramente constituida la figura del prejuicio, en el actuar de los comisionados y su trabajo.

La participación del Grupo Zucolillo en todo este circo -como lo definen reiteradamente parlamentarios y analistas políticos- esta explicado desde la comprensión que son propietarios del Banco Atlas, el cual es competidor directo del Banco Basa. Para quedarse con la plaza recurren al terrorismo económico y mediático.

Friedmann, senador que no fue electo ni proclamado por el TSJE, lidera la comisión Messer, y estaría violando las leyes del secreto bancario y otras que hacen a la confidencialidad de los informes, al filtrar información sensible entre los “periodistas amigos” de ABC -Grupo Zucolillo-, para que creen relatos contra el Grupo Cartes. Así se cierra el círculo, en el que todos ellos se benefician.

Los electores paraguayos y la población en general necesitan una pronta solución a sus necesidades de empleo, salud, educación, entre otros prioritarios. La política de odio no responde a estas expectativas y necesidades urgentes de la población. Todos esperamos más gestión a favor para la gente.