Editorial

Radiografía de la juventud paraguaya

Cada vez son menos los comentarios de técnicos extranjeros, que suelen venir al país en las delegaciones de organismos internacionales, respecto de la falta de estadísticas o estandarización de datos en las dependencias del Estado paraguayo.

Cada vez más en la función pública se adopta el uso de las estadísticas como herramienta clave para obtener datos y luego analizarlos e interpretarlos, y formular conclusiones con base en información dura, para posteriormente planificar, desarrollar y ejecutar políticas públicas.

Por eso es plausible reconocer el trabajo que en materia de investigación y estudios incurrió la Secretaría Nacional de la Juventud (SNJ), para ejecutar su gestión y dejar una base interesante de datos científicos sobre la realidad de la juventud paraguaya.

Este martes hicieron público un estudio mediante el cual obtuvieron datos de fuentes primarias, sobre “el perfil socioeconómico y expectativas de la juventud paraguaya”. La investigación de la SNJ contó con el apoyo de del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Evidentemente ésta radiografía de nuestros jóvenes constituye el punto de partida para el diseño de políticas públicas orientadas absolver las necesidades y expectativas de los jóvenes paraguayos. Además, es un material que aportará a la realización de nuevas investigaciones científicas que profundicen la temática.

Es importante leer el resumen ejecutivo del estudio publicado por la SNJ en su sitio web http://www.snj.gov.py , así como profundizar en los datos que arroja la investigación para entender la vida, necesidades y hasta la visión que tienen nuestros jóvenes respecto de la situación nacional en áreas como salud, género, uso de las nuevas tecnologías, las relaciones interculturales, educación sexual y financiera, el empleo, entre otras dimensiones socioculturales de ellos.

La investigación recopiló información clave de 2.900 jóvenes, entre los 15 y 29 años de edad, en las 17 cabeceras departamentales del país y Asunción. Este esfuerzo humano y financiero de las autoridades de la SNJ y el Conacyt debe motivar a las nuevas autoridades a encontrar respuestas a los datos revelados en este estudio.

La ciudadanía estará expectante por las nuevas acciones y emprendimientos del futuro ministro Secretario de la Juventud, para no desperdiciar nuestro bono demográfico, el cual representa la menor carga para la sociedad paraguaya y es al mismo tiempo uno de los que ayuda a impulsar el crecimiento económico, puesto que está en esa franja de la población económicamente activa, trabajando generando productos, ingresos y acumulación de capital.

 

Editorial

El futuro de las cajas previsionales queda en manos del próximo gobierno

Una materia pendiente y emergente del futuro gobierno será la sanidad de las cajas de pensiones del país. Se estima que unos US$ 3.400 millones depositados en el sistema bancario pertenecen a los fondos de jubilación de las diferentes cajas previsionales públicas y privadas, el monto representa el 11 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país, muchas de las cajas de jubilaciones y pensiones experimentaron en las últimas décadas pérdidas significativas de sus ahorros.

El Gobierno actual deja en el Congreso Nacional los proyectos de ley de la Superintendencia de Jubilaciones y Pensiones, y el del Consejo Asesor del Sistema Nacional de Jubilaciones y Pensiones. El Ejecutivo considera que estas son dos herramientas que fortalecerán la administración de los recursos de las previsionales y garantizarán su sostenibilidad con criterios técnicos.

Actualmente las cajas previsionales captan los recursos de sus aportantes y los invierten sin criterio técnico, sin ningún tipo de control que garantice el manejo adecuado de los ahorros de los trabajadores. La propuesta no es muy diferente a lo que existe, como son la Superintendencia Bancos o la Superintendencia de Seguros, dependientes del Banco Central del Paraguay (BCP).

Salvar a las cajas jubilatorias de ir a una quiebra técnica, con claro perjuicio a los miles de aportantes queda en manos del futuro gobierno y los parlamentarios de su movimiento. En criterio de técnicos nacionales e internacionales la existencia de estas instancias de control y supervisión del sistema de jubilaciones y pensiones de los trabajadores del Paraguay es una materia pendiente desde hace muchas décadas.

A mediados de mayo la Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de ley que crea la Superintendencia de Jubilaciones y Pensiones, que establece las normas de inversión del sistema jubilatorio. Ahora corresponde a la cámara de Senadores analizar el proyecto de ley, que fue remitido por el Ejecutivo el pasado 4 de abril del 2017.

La Superintendencia de Pensiones será el órgano técnico especializado responsable de la fiscalización y supervisión de las entidades administradoras de jubilaciones y pensiones, esto incluye la supervisión técnica, actuarial, operativa, jurídica y financiera de las administradoras. Además, deberá investigar y sancionar si fuere necesario, dictar los reglamentos para la adecuada regulación del sistema, entre otras funciones.

Asimismo, este 4 de abril del 2018 el Ejecutivo remitió al Congreso Nacional el proyecto de Ley que crea el Consejo Asesor del Sistema Nacional de Jubilaciones y Pensiones. El órgano colegiado estará integrado por los ministros de Trabajo y Hacienda, por el presidente del Banco Central del Paraguay, la aprobación de cualquier decisión requerirá del consentimiento unánime de los miembros.

El Consejo Asesor deberá promover el estudio y preparación de iniciativas legales y/o administrativas tendientes a mejor el funcionamiento, estabilidad y solvencia del Sistema Nacional de Jubilaciones y Pensiones. Además, inspeccionar la actuación de la Superintendencia de Jubilaciones y Pensiones, entre otras funciones.

El futuro de los ahorros de los trabajadores que captan las diferentes cajas previsionales, y que en las ultimas décadas no tuvieron el mejor desempeño, queda en manos del próximo gobierno. Es de esperar que finalmente prime la sensatez y se avance a un sistema que supervise y siguiera las mejores opciones para proteger e invertir el dinero de los trabajadores del país.

 

Editorial

Paraguay bate récords sanitarios

Como un momento de mucha alegría, no solo para el Paraguay, sino para toda la Región y a nivel mundial, calificó días atrás el representante de Organización Panamericana de la Salud y de la Organización Mundial de la Salud en Paraguay, Dr. Luis Roberto Escoto, a la certificación de la interrupción de la enfermedad de Chagas vectorial, domiciliaria en todo Paraguay.

El mal de Chagas o enfermedad de la vinchuca está muy vinculada a la pobreza. El logró de la certificación es otra forma de medir la lucha contra la pobreza, que desarrolló el actual gobierno, cuyo resultado es plausible, si consideramos que más de 1.700.000 habitantes de Paraguay hoy pueden dormir con tranquilidad en sus casas sin el temor de que la vinchuca les transmita una enfermedad con altísimo impacto en sus vidas.

Hace apenas un mes y medio atrás, Paraguay también recibió la certificación de la eliminación de la malaria, este reconocimiento igualmente fue un logro extraordinario del país.

No es coincidencia que estás certificaciones se otorguen en el actual periodo gubernamental, sino que son el resultado del énfasis en la ejecución de políticas públicas para culminar el fruto del proceso y trabajo de varios años del Ministerio de Salud, así como de la inversión social desembolsada por el Ejecutivo, que a fin del primer semestre rondó los 10 billones de guaraníes.

Los triunfos sanitarios logrados ahora, exigen al futuro gobierno a mantener el ritmo de gestión e inversión para mantener el estatus conseguido, ahora toca eliminar la transmisión madre – hijo (vertical), es importante asegurar que el total de las embarazadas del Paraguay tengan una prueba que permita identificar oportunamente si tienen o no en su cuerpo este bicho, que puede transmitir a sus hijos. Con esta transmisión vertical eliminada, se podrá obtener la erradicación definitiva de este problema de Salud Pública.

Bien por Paraguay que volvió a lograr estos reconocimientos internacionales y por derrotar la pobreza desde la salud de la población.

 

Editorial

Nunca más otro Ycuá Bolaños

El domingo 1 de agosto de 2004, alrededor de las 11:20, una fuerte columna de humo, el ulular de las sirenas, desconcierto, llanto y dolor profundo inundó la zona del antiguo supermercado Ycuá Bolaños, ubicado en el barrio Trinidad. Ese día, 327 personas perdieron la vida, 249 resultaron heridas y seis aún siguen desaparecidas, por causa de un incendio provocado por la acumulación de grasa, carbonilla, en la chimenea del Patio de Comidas.

El edificio del exsupermercado se inauguró tres años antes del día del suceso fatal. Los informes periciales calificaron al incendio como una “trampa mortal” o una “bomba de tiempo”. Uno de los abogados de las víctimas declaró en su momento que, “tres de los ductos de la parrilla, de la panadería, de la confitería y la rotisería, no salían al exterior. Lo que significa que había una gran cantidad de humo y gases que desde la misma inauguración del supermercado se iban acumulando en la cámara que se formó entre el cielo raso y el techo del edificio, que permitió una acumulación de gases de 9.000 metros cúbicos”.

A 14 años del fatídico suceso, el dolor, la tristeza y el enojo por lo sucedido se mantiene inalterable. Así como las preguntas: ¿Se volverá a repetir en otro lugar una desgracia similar? ¿Las autoridades municipales del país endurecieron los sistemas de control de los patios de comida, restaurantes, edificios?

Luego del trágico suceso del Ycua Bolaños se suscitaron amagos similares en diferentes edificaciones, lo que hace pensar que las administraciones municipales de los últimos 14 años, no prestaron la atención debida a las lecciones que nos dejaron la tragedia suscitada en el barrio Trinidad. A casi década y media de ese desastre, la ciudadanía no tiene prueba fehaciente de que las autoridades municipales y las empresas constructoras hayan tomado los recaudos necesarios, que brinden a la ciudadanía la tranquilidad que corresponde para que desarrollen su vida diaria sin temor a vivir un nuevo episodio similar.

Al cumplirse 14 años de la tragedia aún está pendiente la deuda de las autoridades municipales en garantizar un control efectivo de las construcciones y sus sistemas de seguridad. Que nunca más la población este a las puertas, ni siquiera de un susto, por la falta de probidad en la reglamentación y en la gestión de autoridades y funcionarios municipales responsables de habilitar el funcionamiento de las edificaciones. Que Paraguay no tenga nunca más otro Ycuá Bolaños.