Senadores “mau” llevan al fango a la democracia paraguaya

En democracia, el poder reside en el pueblo, a través de nuestro voto le otorgamos a los parlamentarios el poder de representarnos en el parlamento, esto como una forma legítima de participación popular para la toma de decisiones, la actuación de quienes nos representan debe sustentarse en lo que dictan las leyes vigentes. La presencia en el Senado de Rodolfo Friedmann, Mirtha Gusinky y Abel González, es un insulto para el soberano, que es el pueblo, y deja en entredicho la calidad de nuestra democracia, ellos ocupan de manera absolutamente irregular un curul en la Cámara Alta, fueron colocados a dedo y con la complicidad de la Justicia que una vez más muestra su desprecio a la ley.

Rodolfo Friedmann y Mirtha Gusinky, del Partido Colorado, son senadores “mau” (falso) porque no fueron electos por el voto popular, y por tanto tampoco fueron proclamados por el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE). Sin embargo, por una decisión del presidente del Congreso en 2018, Fernando Lugo, fueron llamados a jurar como senadores en reemplazo de los electos y proclamados senadores Horacio Cartes y Nicanor Duarte Frutos. Este último fue “indemnizado” por el presidente Mario Abdo con la dirección paraguaya en la Entidad Binacional Yacyretá.

La actuación de Fernando Lugo fue parte de un pacto político de la oposición a Horacio Cartes, para frenar su presencia política en ese poder del Estado. La jugarreta fue denunciada al Ministerio Público en junio de 2018, la acusación contra Lugo fue por usurpación de funciones públicas y desacato, hasta la fecha la fiscalía mantiene adormecida la causa, la cual no solo reivindicaría a Cartes sino a la democracia paraguaya. Duarte Frutos también denunció a Lugo, pero terminó congelando la búsqueda de justicia a cambio de la “indemnización” recibida.

Horacio Cartes se candidató como senador número uno de la Asociación Nacional Republicana (ANR), tras un veredicto de la Corte Suprema de Justicia que también favoreció al ex presidente Nicanor Duarte Frutos y al ex vicepresidente Juan Afara, quien sí asumió su curul en el Senado.

El otro senador “mau” es Abel González, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), tampoco le correspondía la banca que asumió, esa pertenece al suplente Arnaldo Franco, del Partido Colorado, quien debía reemplazar al exsenador Jorge Oviedo Matto (Unace), quien renunció al cargo. El actual presidente del Congreso Nacional, Silvio Ovelar, llamó a una sesión extraordinaria urgente y sin mediar palabra convocaron a González para jurar, nuevamente se hizo “tabla rasa” de la ley y el mandato popular, en nombre de la componenda para minimizar la presencia del movimiento Honor Colorado en el parlamento.

Parafraseando a Luis María Argaña, hechos como los relatados, son el fango de la política, y a este estado trasladaron la democracia paraguaya aquellos con apetito voraz de poder. Además, habla de la baja calidad de nuestros políticos y de nuestra democracia, donde los votantes, que somos el supremo poder, votamos por alguien que gana pero que finalmente nunca asume el cargo en el debe representarnos.

La cacareada primavera judicial, de existir, debería restablecer la decisión popular, sacar del fango a la democracia paraguaya, y normalizar la institucionalidad en el país.

 

Se desmorona persecución a Cartes

Hace unas cuantas horas atrás el fiscal brasileño José Augusto Vagos, que investiga el caso Lava Jato en su país, aseguró que el ex presidente de la República Horacio Cartes no es parte de esa investigación, el magistrado se encuentra en Paraguay para intercambiar información con sus pares de nuestro país sobre Darío Messer. El representante de la justicia brasileña reiteró su declaración una y otra vez, en respuesta a las insistentes preguntas de interesados miembros de la prensa, que buscaban una respuesta diferente, una que favorezca su línea editorial y a ciertos sectores políticos. Los pocos minutos de entrevista con Augusto Vagos dejaron en claro que tanto la Comisión Bicameral del Congreso, como los litros de tinta gastados por medios de comunicación maledicentes fueron una farsa, que desmorona el acoso al ex mandatario.

En los últimos meses se quiso someter al país a una posverdad - la distorsión deliberada de una realidad, con el fin de crear y modelar la opinión pública e influir en las actitudes sociales-, que incluyan a Horacio Cartes en las pesquisas que en Brasil y Paraguay se realizan sobre las actividades de Darío Messer.

La Comisión Bicameral sobre el caso Messer, fue una farsa montada con el solo interés de eliminar políticamente a Horacio Cartes. En los seis meses de actividad de este colegiado, no pudieron encontrar hechos que involucren a Cartes en las investigaciones, y queda expuesta la obsesión de algunos políticos y medios de comunicación con destruir, a como dé lugar, la figura de Horacio Cartes.

Las declaraciones del representante de la justicia brasileña también revelaron que existe mucho miedo en la justicia paraguaya, dejan de cumplir con el debido proceso en estricto apego a la ley porque temen a lo que pueda titularse o ponerse en un zócalo de televisión. Y así nos va.

La Comisión Bicameral del caso Messer, nació mal hecha y terminó de la misma manera. La conducción de este colegiado por parte de Rodolfo Friedmann, le quitó credibilidad desde su inicio, no solamente porque tiene un conflicto personal con el ex mandatario, también por que su presencia en el Senado es apócrifa.

Rodolfo Friedmann no ganó en las elecciones de abril del 2018, no fue electo por el voto popular, tampoco fue proclamado por el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), fue puesto en el Senado a dedo por Fernando Lugo, en reemplazo de Horacio Cartes, en una acción inconstitucional, que sigue impune a pesar de haber sido denunciada en tiempo y forma ante la justicia.

Es saludable para el país que el fiscal brasileño José Augusto Vagos haya desnudado la farsa montada por ciertos políticos y medios de comunicación contra Horacio Cartes, que sirva para fortalecer la institucionalidad en Paraguay, para saber a ciencia cierta dónde están los verdaderos lastres del país.

 

Sin dudas, la educación va de retro

Mentiras verdaderas, algo así pretende vender a la opinión publica el ministro de Educación, Eduardo Petta. Pero ante las excusas y explicaciones se levantan hechos, no opiniones, sino hechos como la notoria ausencia de conocimiento técnico y de gestión de los procesos en esa cartera de Estado, como el hecho que sí conocía que se venían las jubilaciones masivas, pero supuestamente desconocían que una ley que permite recurrir a profesores interinos; implementa la doble escolaridad, pero no coordina con alcaldes y gobernadores el almuerzo escolar; aún no llegan los kits escolares a todas las escuelas, pero se gastaron US$ 2 millones extras en la compra de estos insumos.

Las falsas verdades de Eduardo Petta lograron unificar en su contra a moros y cristianos, hasta sus propios coidearios hablan de un juicio político en su contra, y todos piden al presidente Mario Abdo que lo destituya del cargo.

El ministro conocía perfectamente que se avecinaban las jubilaciones de maestros, como pasa cada año; un estudio de su viceministro, Robert Cano, daba cuenta de la proyección de estos trámites -que no se realizan de la noche a la mañana- desde el 2017.

Registros oficiales del ministerio indican que solo en los primeros meses el año pasado, durante el Gobierno de Horacio Cartes, solicitaron acceder a este beneficio 2.113 educadores, una cantidad similar a la que se anunció en los últimos seis meses. Pero no se tuvo el actual problema de la falta de educadores en las escuelas y colegios del país. Por que el ministro de la época aplicó Ley 1725/01, que establece el estatuto del educador, por la cual las vacantes pueden cubrirse con profesores interinos -que están en la base de datos de la institución y a la espera de ser convocados- hasta que se cumpla el llamado a concurso.

El ministro y su viceministro, después de seis meses de gestión, recién acaban de descubrir la existencia de la Ley 1725/01. Pero como ya hicieron el llamado a concurso, los estudiantes continuarán sin clases y deambulado por los pasillos de sus instituciones hasta que concluya el proceso y vuelvan a tener un profesor, que se espera sea a fin de mes.

Otro conflicto en puertas es que desde hoy se aplica la doble escolaridad, pero sin almuerzo y merienda para los estudiantes, y es que el ministro Eduardo Petta decidió en solitario aplicar la jornada doble escolar, a primera vista una decisión fantástica, pero no hubo una coordinación y planificación previa con los alcaldes y gobernadores, quienes son los responsables de entregar el almuerzo y la merienda escolar, con recursos del Fonacide, que les pone un tope en el gasto, solamente el 30% de los recursos pueden ser destinados a este rubro.

El “despiste” genera reclamos desde las autoridades departamentales, y hasta empezó el cierre de calles y rutas por parte de padres y alumnos, que no saben como enfrentar que sus hijos estén todo el día en la escuela sin comer, porque la situación económica a duras penas permite unas monedas para una humilde colación. Mientras los alcaldes y Gobernadores solo podrán cubrir esta necesidad por un par de meses.

Al reclamo de los parlamentarios que acusaron de emperador a Petta, por no escuchar a la gente que pide hablar con él, ahora se suma el reclamo de los directores escolares. Quienes amenazan con un pedido de interpelación parlamentaria, si insiste por cuarta vez en guardar silencio al pedido de audiencia.

Los directores quieren saber ¿por qué el Ministro de Educación no nombró en 500 instituciones, más de 500 rubros categorizados y 10.000 horas cátedra”, ¿por qué solicitó US$ 2 millones extras para la compra de kits escolares y no llegan aun a todas las instituciones del país o en mala calidad e incompletos, ¿por qué usó ₲ 15.000 millones para comprar 200 aulas móviles para zonas frías, sin la participación de la Dirección de Infraestructura Escolar, entre otras inquietudes.

Para la ex viceministra de Educación, Nancy Ovelar, existe una verdadera crisis en la educación paraguaya por la desidia e improvisación que impera en el Ministerio de Educación, liderado por el exfiscal, Eduardo Petta, quien pretender administrar la cartera de Estado en solitario, con Twitter en mano y lanzando declaraciones para conseguir titulares de prensa enlatados y a su favor.

“El ministro Petta ingresó al área de educación con una lógica policiaca. Allí se debe trabajar con inteligencia; el ministerio no es una bomba que hay que desactivar, tiene información y equipos que están trabajando. Es cuestión de respetar a la gente. Hay muchas personas con mucha experiencia y que hoy están en los pasillos, están profanando la dignidad”, esta frase Nancy Ovelar revela de cuerpo entero el caos y atropello sistemático en esa cartera de Estado.

La culpa de todo este retroceso en la educación nacional no es de Eduardo Petta, sino de los políticos, dice el resistido exfiscal, es decir la falta de docentes, de infraestructura, los kits ausentes o incompletos, de mala calidad o ausentes, así como y la toma de colegios por padres y estudiantes inconformes con la gestión educativa, es culpa de los políticos.

Antes de ser designado ministro de Educación, el ex fiscal, salió a los medios de comunicación a afirmar que él sería el asesor político del presidente Mario Abdo, nunca fue confirmado en ese cargo, y es que los rumores dicen que el mandatario no sabía cómo sacárselo de encima, por eso le envió al Ministerio de Educación. La continuidad de Petta en la cartera de Estado, causando una crisis tras otra, lo convierten en una bomba a punto de estallarle al mandatario. Las mentiras que pretende hacerlas pasar por verdaderas ya no surten efecto, están desgastadas, y pueden terminar arrastrando al jefe de Estado si persiste en sostenerlo en un cargo para el que no esta capacitado.

 

Petta, una piedra en el zapato del Gobierno

Definitivamente algo sucede, algo no está bien, porque la reiteración de los conflictos o de las imprevisiones dejan de ser situaciones casuales, para convertirse en ineficiencia. La resistencia de varios sectores gremiales, políticos y sociales a la figura de Eduardo Petta no cesan desde que se conoció que él sería el nuevo ministro de Educación y Cultura (MEC), a partir de ahí se suscitaron una serie de incidentes desde el fugo cruzado con su ex viceministra Ovelar, pasando por los reclamos de kits escolares incompletos, las escuelas en pésimas condiciones, la falta de maestros para enseñar, hasta el nuevo enfrentamiento con adherentes de su propio movimiento partidario. A esta altura Petta es una incómoda piedra en el zapato del Gobierno de Mario Abdo.

La incapacidad para realizar o cumplir adecuadamente la función de ministro de Educación, por parte de Eduardo Petta San Martín, fue el reiterado argumento lanzado en la última sesión de la Cámara de Senadores por parte de legisladores de varios colores partidarios, incluidos sus propios compañeros del movimiento oficialista Añetete, que incluso pidieron la destitución de su cargo.

El abdista Enrique Bacchetta, calificó a Petta de ser un “improvisado” en “nuestro gobierno”. Agregó, que fue un error que Abdo Benítez haya ubicado a su ex colega en el más alto cargo del MEC. “Siempre dije y voy a sostener que el ministro Petta es un improvisado en educación. Podría haber sido un gran fiscal o parlamentario. Pero estamos improvisando en educación”, remató el legislador oficialista.

En las ultimas semanas muchos conflictos y reclamos sociales se concentraron en el titular del MEC, por diferentes causas, como que alrededor de 3.000 docentes se jubilaron, y el ministro Petta no previno los reemplazos respectivos por lo que cientos de alumnos dejaron de recibir su enseñanza diaria.

Asimismo, en las últimas horas el Gobierno debió desactivar una huelga de ceramistas, que prácticamente se tomaron la ciudad de Asunción exigiendo que el MEC deje de utilizar productos prefabricados importados en la construcción de aulas (licitadas y fiscalizadas en forma poco clara) y a cambio utilice productos nacionales.

Se suma el desembolso de ₲ 5.720 millones, para la capacitación de docentes, sin especificar contenidos concretos, carga horaria, etc. Un gasto dudoso por la forma en que fue licitada esa consultoría, entre otros casos.

Además, está el hecho que el MEC impone la doble escolaridad, pero no coordina con las gobernaciones e intendencias para prever la capacidad presupuestaria de estas instituciones para cubrir el almuerzo de todos los alumnos.

En fin, hay muchos más conflictos suscitados en seis meses de gestión caótica. La serie de traspiés dados, en los últimos seis meses, por la titularidad del MEC suman descontento entre padres de familia, estudiantes, autoridades departamentales, entre otros, que consideran que llegó el momento para que el presidente Mario Abdo realice con prontitud cambios en la cúpula del Ministerio de Educación, antes que ese huésped contamine la administración del mismo Mario Abdo Benítez.