Sin dudas, la educación va de retro

Mentiras verdaderas, algo así pretende vender a la opinión publica el ministro de Educación, Eduardo Petta. Pero ante las excusas y explicaciones se levantan hechos, no opiniones, sino hechos como la notoria ausencia de conocimiento técnico y de gestión de los procesos en esa cartera de Estado, como el hecho que sí conocía que se venían las jubilaciones masivas, pero supuestamente desconocían que una ley que permite recurrir a profesores interinos; implementa la doble escolaridad, pero no coordina con alcaldes y gobernadores el almuerzo escolar; aún no llegan los kits escolares a todas las escuelas, pero se gastaron US$ 2 millones extras en la compra de estos insumos.

Las falsas verdades de Eduardo Petta lograron unificar en su contra a moros y cristianos, hasta sus propios coidearios hablan de un juicio político en su contra, y todos piden al presidente Mario Abdo que lo destituya del cargo.

El ministro conocía perfectamente que se avecinaban las jubilaciones de maestros, como pasa cada año; un estudio de su viceministro, Robert Cano, daba cuenta de la proyección de estos trámites -que no se realizan de la noche a la mañana- desde el 2017.

Registros oficiales del ministerio indican que solo en los primeros meses el año pasado, durante el Gobierno de Horacio Cartes, solicitaron acceder a este beneficio 2.113 educadores, una cantidad similar a la que se anunció en los últimos seis meses. Pero no se tuvo el actual problema de la falta de educadores en las escuelas y colegios del país. Por que el ministro de la época aplicó Ley 1725/01, que establece el estatuto del educador, por la cual las vacantes pueden cubrirse con profesores interinos -que están en la base de datos de la institución y a la espera de ser convocados- hasta que se cumpla el llamado a concurso.

El ministro y su viceministro, después de seis meses de gestión, recién acaban de descubrir la existencia de la Ley 1725/01. Pero como ya hicieron el llamado a concurso, los estudiantes continuarán sin clases y deambulado por los pasillos de sus instituciones hasta que concluya el proceso y vuelvan a tener un profesor, que se espera sea a fin de mes.

Otro conflicto en puertas es que desde hoy se aplica la doble escolaridad, pero sin almuerzo y merienda para los estudiantes, y es que el ministro Eduardo Petta decidió en solitario aplicar la jornada doble escolar, a primera vista una decisión fantástica, pero no hubo una coordinación y planificación previa con los alcaldes y gobernadores, quienes son los responsables de entregar el almuerzo y la merienda escolar, con recursos del Fonacide, que les pone un tope en el gasto, solamente el 30% de los recursos pueden ser destinados a este rubro.

El “despiste” genera reclamos desde las autoridades departamentales, y hasta empezó el cierre de calles y rutas por parte de padres y alumnos, que no saben como enfrentar que sus hijos estén todo el día en la escuela sin comer, porque la situación económica a duras penas permite unas monedas para una humilde colación. Mientras los alcaldes y Gobernadores solo podrán cubrir esta necesidad por un par de meses.

Al reclamo de los parlamentarios que acusaron de emperador a Petta, por no escuchar a la gente que pide hablar con él, ahora se suma el reclamo de los directores escolares. Quienes amenazan con un pedido de interpelación parlamentaria, si insiste por cuarta vez en guardar silencio al pedido de audiencia.

Los directores quieren saber ¿por qué el Ministro de Educación no nombró en 500 instituciones, más de 500 rubros categorizados y 10.000 horas cátedra”, ¿por qué solicitó US$ 2 millones extras para la compra de kits escolares y no llegan aun a todas las instituciones del país o en mala calidad e incompletos, ¿por qué usó ₲ 15.000 millones para comprar 200 aulas móviles para zonas frías, sin la participación de la Dirección de Infraestructura Escolar, entre otras inquietudes.

Para la ex viceministra de Educación, Nancy Ovelar, existe una verdadera crisis en la educación paraguaya por la desidia e improvisación que impera en el Ministerio de Educación, liderado por el exfiscal, Eduardo Petta, quien pretender administrar la cartera de Estado en solitario, con Twitter en mano y lanzando declaraciones para conseguir titulares de prensa enlatados y a su favor.

“El ministro Petta ingresó al área de educación con una lógica policiaca. Allí se debe trabajar con inteligencia; el ministerio no es una bomba que hay que desactivar, tiene información y equipos que están trabajando. Es cuestión de respetar a la gente. Hay muchas personas con mucha experiencia y que hoy están en los pasillos, están profanando la dignidad”, esta frase Nancy Ovelar revela de cuerpo entero el caos y atropello sistemático en esa cartera de Estado.

La culpa de todo este retroceso en la educación nacional no es de Eduardo Petta, sino de los políticos, dice el resistido exfiscal, es decir la falta de docentes, de infraestructura, los kits ausentes o incompletos, de mala calidad o ausentes, así como y la toma de colegios por padres y estudiantes inconformes con la gestión educativa, es culpa de los políticos.

Antes de ser designado ministro de Educación, el ex fiscal, salió a los medios de comunicación a afirmar que él sería el asesor político del presidente Mario Abdo, nunca fue confirmado en ese cargo, y es que los rumores dicen que el mandatario no sabía cómo sacárselo de encima, por eso le envió al Ministerio de Educación. La continuidad de Petta en la cartera de Estado, causando una crisis tras otra, lo convierten en una bomba a punto de estallarle al mandatario. Las mentiras que pretende hacerlas pasar por verdaderas ya no surten efecto, están desgastadas, y pueden terminar arrastrando al jefe de Estado si persiste en sostenerlo en un cargo para el que no esta capacitado.

 

Petta, una piedra en el zapato del Gobierno

Definitivamente algo sucede, algo no está bien, porque la reiteración de los conflictos o de las imprevisiones dejan de ser situaciones casuales, para convertirse en ineficiencia. La resistencia de varios sectores gremiales, políticos y sociales a la figura de Eduardo Petta no cesan desde que se conoció que él sería el nuevo ministro de Educación y Cultura (MEC), a partir de ahí se suscitaron una serie de incidentes desde el fugo cruzado con su ex viceministra Ovelar, pasando por los reclamos de kits escolares incompletos, las escuelas en pésimas condiciones, la falta de maestros para enseñar, hasta el nuevo enfrentamiento con adherentes de su propio movimiento partidario. A esta altura Petta es una incómoda piedra en el zapato del Gobierno de Mario Abdo.

La incapacidad para realizar o cumplir adecuadamente la función de ministro de Educación, por parte de Eduardo Petta San Martín, fue el reiterado argumento lanzado en la última sesión de la Cámara de Senadores por parte de legisladores de varios colores partidarios, incluidos sus propios compañeros del movimiento oficialista Añetete, que incluso pidieron la destitución de su cargo.

El abdista Enrique Bacchetta, calificó a Petta de ser un “improvisado” en “nuestro gobierno”. Agregó, que fue un error que Abdo Benítez haya ubicado a su ex colega en el más alto cargo del MEC. “Siempre dije y voy a sostener que el ministro Petta es un improvisado en educación. Podría haber sido un gran fiscal o parlamentario. Pero estamos improvisando en educación”, remató el legislador oficialista.

En las ultimas semanas muchos conflictos y reclamos sociales se concentraron en el titular del MEC, por diferentes causas, como que alrededor de 3.000 docentes se jubilaron, y el ministro Petta no previno los reemplazos respectivos por lo que cientos de alumnos dejaron de recibir su enseñanza diaria.

Asimismo, en las últimas horas el Gobierno debió desactivar una huelga de ceramistas, que prácticamente se tomaron la ciudad de Asunción exigiendo que el MEC deje de utilizar productos prefabricados importados en la construcción de aulas (licitadas y fiscalizadas en forma poco clara) y a cambio utilice productos nacionales.

Se suma el desembolso de ₲ 5.720 millones, para la capacitación de docentes, sin especificar contenidos concretos, carga horaria, etc. Un gasto dudoso por la forma en que fue licitada esa consultoría, entre otros casos.

Además, está el hecho que el MEC impone la doble escolaridad, pero no coordina con las gobernaciones e intendencias para prever la capacidad presupuestaria de estas instituciones para cubrir el almuerzo de todos los alumnos.

En fin, hay muchos más conflictos suscitados en seis meses de gestión caótica. La serie de traspiés dados, en los últimos seis meses, por la titularidad del MEC suman descontento entre padres de familia, estudiantes, autoridades departamentales, entre otros, que consideran que llegó el momento para que el presidente Mario Abdo realice con prontitud cambios en la cúpula del Ministerio de Educación, antes que ese huésped contamine la administración del mismo Mario Abdo Benítez.

 

Ferreiro, una decepción

La marca de gestión del intendente de Asunción, Mario Ferreiro, es la improvisación y los pobres resultados, a juzgar por la permanente situación de caos que vive la ciudad, por lo proyectos costosos, con pocas luces y de mínima o ninguna utilidad. Tras la desastrosa administración de Arnaldo Samaniego al frente de la comuna asuncena, Ferreiro fue la gran alternativa para Asunción en las elecciones del 2015, como un amateur de la política generó muchas expectativas, se esperaba que él fuera el punto de inflexión en la seguidilla de administraciones municipales nefastas. A poco de concluir su mandato, su administración se revela como una gran decepción.

La semana pasada la capital de la República del Paraguay fue declarada en emergencia sanitaria, por 90 días, a causa de la gran cantidad de residuos en calles, arroyos y lugares públicos. La medida no es más que el resultado de la incapacidad de la administración Ferreiro para gestionar, con la previsión necesaria, los residuos ciudadanos.

A la emergencia sanitaria ahora se suma la declaración de emergencia vial por 60 días, debido a la impresionante cantidad de baches, que a más de volver intransitable a la ciudad se constituyen en un verdadero peligro para los ciudadanos. En el 2015, 2016 y 2018 también se declaró estado de emergencia, por la causa citada, es decir a lo largo de toda la gestión de Mario Ferreiro no hubo soluciones de fondo al problema del asfaltado, sino salidas parche.

A toda esta improvisación, se suman proyectos inútiles, como la bicisenda, por la cual los contribuyentes capitalinos pagaron con sus impuestos más de mil millones de guaraníes. Una obra excesivamente costosa, sin análisis, ni planificación, es un monumento a la improvisación, un fiasco donde únicamente ganó la empresa que ejecutó ese atroz desperdicio de dinero.

La “reformas” de Avenida Quinta, son otro vestigio a la ineptitud, afearon la zona, volvieron más caótico el tránsito vehicular, otra obra excesivamente encarecida. Además, de confirmarse las denuncias sobre un supuesto negociado en la construcción y adjudicación de las casillas de esta avenida, estaremos ante la evidencia de que la corrupción también se hizo presente en esta administración.

En diciembre del año que viene termina la gestión del advenedizo político, Mario Ferreiro, que en estos cuatro años de gestión al frente de la Intendencia de Asunción mostró su hilacha, la de la falta de liderazgo e incapacidad para gestionar. Al menos sabemos para el futuro, que él no es la mejor decisión para confiarle un nuevo cargo de representación.

 

Ídolo con pies de barro

Los reclamos y agravios públicos entre el presidente del Senado, el ministro de Educación y el titular de la ANDE, referentes del movimiento oficialista Añetete, a poco más de seis meses de haber llegado al poder dejan entrever el inicio de un cisma fruto de la inconformidad de las bases de esa agrupación que pasan factura al Gobierno por el apoyo que le brindaron en las pasadas elecciones presidenciales. Pero también refleja los intereses que los reunió, los del provecho personal, sin ningún hilo conductor de ideas y principios que guíen a sus miembros para trabajar por el bien común de todos los paraguayos, entonces la supuesta fortaleza de ese movimiento partidario parece tener pies de barro, que de a poco empieza a de disolverse.

Los reclamos públicos entre los miembros del Movimiento Colorado Añetete, ya tiene varios capítulos, recuerden la destitución de la viceministra de Educación, Nancy Ovelar, fue una crisis de poder que empezó en el mismo minuto en que se designó a Eduardo Petta como ministro de Educación, por que la experta en Educación era Ovelar. Pero una decisión política optó por un ex fiscal devenido en político errante para dirigir la reforma educativa.

Cuatro meses después de iniciado el Gobierno, la entonces viceministra de Educación -hermana de la ex candidata presidencial Blanca Ovelar, y senadora colorada del grupo oficialista- fue destituida por el presidente de la República. La remoción fue precedida por una serie de paños sucios expuestos al sol entre los protagonistas.

Días atrás el ministro de Obras Públicas, Arnoldo Wiens, emitió públicamente una opinión en contramano con las declaraciones del presidente de la República, respecto a la importancia de una inversión de US$ 180 millones para la producción de cemento, la cual indiscutiblemente dinamizará la economía nacional.

Ahora, el senador Silvio Ovelar, revela que el Congreso Nacional se convirtió en el muro de los lamentos de las bases del Movimiento Añetete, que acuden a las instituciones del Gobierno en busca de ser “escuchados en sus necesidades”, pero no son recibidos y son maltratados, incluso son relegados, pese a haber trabajado en la campaña presidencial de Mario Abdo.

Existen “emperadores” y “emperatrices” que no brindan “mimos” a los verdaderos artífices del triunfo electoral del Gobierno reveló Ovelar. Acusó directamente a Eduardo Petta, ministro de Educación y al presidente de la Ande, Pedro Ferreira de refugiarse en su bunker y no escuchar a las bases de Añetete.

A pesar de una apariencia fuerte y sólida de Añetete, los reclamos públicos reflejan la falta de liderazgo a lo interno de la agrupación, su vulnerabilidad y fragilidad. Si solo fuesen situaciones internas de un movimiento, vaya y pase, sin embargo, esos conflictos internos tienen efecto sobre el país, porque son señales claras de la falta de estabilidad política en el país -uno de los indicadores clave que consideran los inversionistas-, demoran los procesos de avance del Paraguay por causa de esas “internitas”, y reanudan prácticas del pasado donde lo Gobiernos son para el servicio de su gente y no de todos los paraguayos. Estamos a tiempo de parar la pelota, mirar la cancha, planificar, organizar y avanzar. Paraguay lo reclama.