Broterra: de una simple idea de garaje a empleos para más de 2.500 familias

Un ejemplo del “sí se puede” es la empresa Broterra, un proyecto que empezaba entre dos jóvenes reunidos en un pequeño espacio y que hoy se transformó en una empresa que industrializa las semillas de 2.500 productores.

Paulo Duarte Modesto, gerente general de Broterra, conversó con el diario HOY acerca del crecimiento que ha tenido su emprendimiento que empezó como una empresa de garaje hace tres años, pero que con sacrificio se convirtió en una industrializadora de semillas.

“Comenzamos vendiendo a nuestros amigos y hoy en día estamos en góndolas de todos los supermercados del país con la chía, el sésamo, el amaranto, lino, quinoa, respondiendo a una tendencia mundial de la alimentación saludable”, comentó Duarte.

Broterra trabaja con 2.500 familias que se dedican a la pequeña producción y que poseen menos de 10 hectáreas cada una. Con este proyecto los labriegos logran ubicar sus productos y darle un valor agregado a sus cosechas.

Actualmente poseen alianzas con importantes marcas como: lácteos Coop con las semillas que trae la línea de yogures; con sus galletitas Mazzei, mediante sus crackers y también con Alberdin, a través de las tapas de pascualina con semillas.

Además de estas sociedades, Broterra escalará otro escalón el año próximo con el lanzamiento de las barritas nutricionales a partir de enero. Se estima que alcanzará 15.000 puntos de ventas para finales del 2018.

“Tenemos pensado lanzar en enero la primera línea de barritas natural, viene para mostrar que nosotros las industrias ya estamos a un nivel de competir de igual a igual con productos de todo el mundo”, afirmó el gerente.

Broterra cuenta con su planta propia, 25 empleados de manera de directa, cientos de forma indirecta, una distribución a todos los supermercados del país además de las 2.500 familias que así consiguen posicionarse en el mercado.

 

Premios La Aguja para confeccionistas paraguayos

Hasta este miércoles tienen tiempo las empresas nacionales para postulares a los premios La Aguja, un galardón que busca promover la producción nacional y destacar los logros de la moda paraguaya.

La Asociación Industrial de Confeccionistas del Paraguay (AICP) organiza la cuarta edición de los premios “La Aguja”, un evento en el que se destaca a los protagonistas de la industria de la moda nacional.

En tal sentido, los aspirantes a alzarse con el galardón podrán inscribirse hasta este miércoles 8 de noviembre para participar de la competencia exclusiva para socios del gremio. Para más detalles están habilitadas las líneas (021) 605 770 y 605 194.

Las siete categorías de este año son: Diseñador Destacado La Aguja 2017, Diseñador/Marca de Accesorios del Año, Empresa Mipymes del Año, Proveedor del Año, Acción de Responsabilidad Social Empresarial del Año, Exportador del año, Empresa del Año y Premio Honorífico por su Aporte a la Industria.

“Como cada año, con los premios La Aguja buscamos promover la producción nacional y destacar los logros de cada rubro”, explicó la gerente general de la AICP, Adriana Chaparro.

Desde enero hasta el cierre de septiembre de este año el rubro de las confecciones exportó US$ 95.718.193, logrando un crecimiento del 50 % en relación al mismo periodo del año anterior.

 

Paraguayos copiamos bien pero ahora innovar es la clave: cómo hacer dinero

Tener una empresa propia en Paraguay es todo un reto; muchos optan por copiar las buenas ideas y no se animan a innovar. Los emprendedores resaltan que si bien no es fácil concretar un negocio, existen formas de hacerlo.

Diego Velilla, Laura Zelada y Luis Insfrán son jóvenes emprendedores pertenecientes a la UIP Joven. Los mismos, en charla con HOY Digital, señalan los avances y los puntos a mejorar en el sector del emprendedurismo.

La economía paraguaya está compuesta entre el 80 y 90 % de pequeñas y medianas empresas, de las cuales casi el 100 % son emprendimientos individuales y unipersonales que van creciendo con el tiempo. Es por eso que Velilla mencionó que este sector es preponderante a la hora de conseguir el primer puesto laboral.

Zelada sostuvo que los jóvenes paraguayos se muestran todavía “tímidos” para emprender, pero celebró que “ya nos salimos del cajón”. Con esto visualizó que, de acá a 10 años, más se animarán a incursionar. “La gente debe sacarse el miedo y lanzarse, si bien no es nada fácil, no es pan comido, mucha gente tiene esas ganas. La idea que uno tiene puede ser un negocio”, indicó.

En cuanto a los puntos pendientes, Velilla resaltó que el problema más grande que posee un emprendedor es el financiamiento, obtener ese primer crédito. En ese aspecto, muchos optan por recurrir a familiares u organizan eventos para recaudar fondos. “Esta es la materia pendiente que tenemos, el de desarrollar un programa de financiamiento. El sistema financiero antes trató de desarrollar algo al respecto, pero no tuvo fruto, entonces habría que ver para reflotar eso y mejorar”, precisó.

Al parecer de la joven integrante de la unión empresarial, falta -además de lo mencionado por su colega- el conocimiento y las herramientas necesarias para emprender, como los pasos a seguir para concretar la idea en un negocio. Es por ello que, según contó Laura Zelada, realizan varios foros o encuentros de jóvenes emprendedores.

INNOVAR Y NO SOLO COPIAR

A su vez, Luis Insfrán subrayó que lo principal de un emprendedor es que innove al incursionar en el mercado, al presentar algo que todavía no está inventado. “Nosotros debemos pensar en lo que no hay actualmente y emprender algo; para ser el primero en hacer. Ahí está el secreto”, argumentó.

“El paraguayo sabe copiar bien y tenemos muchos ejemplos. Sale una idea que es genial, la gente ve que funcionó y comienza a replicar inclusive mejor. Después esa idea que fue espectacular al principio está colmada en el mercado”, ahondó Zelada sobre el punto.

Entonces, la recomendación dada es no simplemente emular una idea, porque se tendrá mucha competencia, sino que buscar algo que no exista, o dar una vuelta a algo ya visto, para ofrecer algo nuevo, completamente diferente, a los consumidores. “Demasiado existe en este mercado, la cuestión es investigar y animarse”, afirmó.

LAS EMPRESAS DEL FUTURO

Al consultárseles sobre cuáles son las empresas a las que se debe apostar mirando ya al futuro, Zelada respondió que sin lugar a dudas a las que guarden relación con la tecnología y al respecto esgrimió que la misma puede enfocarse a diversos rubros. “Debe ser todo tipo de aplicaciones, eso tendría mucho futuro”, ejemplificó.

Velilla agregó que a eso le sumaría el sector de la alimentación, ya que “el mundo sigue comiendo, sigue demandado productos alimenticios, y a eso nosotros tenemos que apuntar teniendo todos los recursos que poseemos en Paraguay”.

 

La nueva ruta del empleo

En un principio, El Clan WorkClub era el sitio ideal para emprendedores, freelancers y pymes que recién empezaban. Hoy, se acercan empresas más grandes, que buscan minimizar los gastos administrativos y los altos costos que implica tener una oficina fija. Y es que en este espacio, sus propietarios encuentran todo lo necesario y a un precio conveniente, que va desde G. 300.000 a 500.000.


Fuente: Revista Foco

El reloj marca las 09:00. Una joven se sienta en la silla y desparrama sobre la mesa un bolso, un cuaderno con resortes, una computadora portátil, bolígrafos de colores y posticks. De repente se escucha un “¿Puedo?; y rápidamente alguien que responde: “Sí, dale”.

Los demás siguen en lo suyo. Sólo el que leía alza la vista, le sonríe, se corre un poco para que la recién llegada pueda sumarse a la tribu de emprendedores. En la pizarra de madera, una especie de mural con un pequeño cartel, que decía “El Clan WorkClub”.

En la sala de reuniones aguardaban Thalía Mora y Giovanni Patrón, dos jóvenes talentosos que, motivados por su deseo de crear su propia empresa, dieron luz verde a un proyecto que consiguió romper el esquema estructurado de trabajo, dando paso así al concepto de coworking.

Primeros pasos. “Todo inició en el 2013, cuando Giovanni se iniciaba en el rubro del marketing online y andaba en la búsqueda de una oficina de bajo costo para alquilar. Después de varios intentos, se encontró con un anuncio en el que ofrecían un espacio de coworking. Esto le llamó la atención y fue hasta el lugar, conversó con el propietario y no dudó ni un segundo en formar parte del espacio.

Desde ese entonces Giovanni quedó maravillado con todo lo que veía, en ese lugar tenía acceso a personas que nunca antes podía imaginar, los costos de permanencia eran accesibles y se sentía a gusto. Con el tiempo se dio cuenta de que este podría ser un buen negocio y convenció a Thalía de sumarse al proyecto.

“Me costó mucho abandonar mi zona de confort. Trabajaba en una agencia publicitaria donde ganaba bien y no tenía que preocuparme por reducir mis gastos, pero así como a Giovanni, también me motivaba la idea de tener una empresa propia. Ahorramos lo suficiente hasta que decidimos crear El Clan WorkClub, un espacio de coworking, que está situado en pleno microcentro, sobre la calle Azara 197 casi Yegros, en el segundo piso del edificio Bittar, el mismo lugar donde Giovanni comenzó a soñar”, relató entre risas Thalía en una entrevista para Foco.

En reinventarse está el éxito. Como todo emprendimiento que se inicia, las dificultades no tardaron en llegar; todo parecía tan acuciante y más aún porque los números de los primeros meses no cerraban y eran poco alentadores. No obstante, Thalía y Giovanni persistieron y lograron encontrar el camino correcto para salir airosos del problema; replantearon sus ideas y buscaron el apoyo de work clubs en el exterior.

En esta búsqueda se encontraron con un uruguayo, propietario de un work club llamado Sinergia, con él concretaron una alianza, y esto les permitió entrar en contacto con un red de cinco coworkings internacionales, con los que mensualmente realizan videoconferencias para estar siempre a la vanguardia, y con ello, brindar oportunidades reales de crecimiento a otros emprendedores que se están iniciando en el trayecto hacia la empresa propia.

Hoy, además de ser un espacio de coworking, El Clan WorkClub brinda capacitación rápida y económica en temas que tienen amplia salida laboral, en el mismo lugar, pero en horarios que por lo general no son utilizados por los coworkers. Lo cierto y lo concreto es que este espacio no solo sirve para trabajar o para capacitarse, sino también para formar lazos de amistad e importantes redes de contacto que contribuyen a seguir creciendo.

El Clan dispone de un plan estándar, que permite utilizar el espacio de lunes a viernes, de 08:00 a 20:00, abonando por la membresía G. 500.000; un plan part time, de tres veces por semana, de 08:00 a 18:00, por G. 300.000, y la sala de reunión por G. 30.000.

Actualmente, forman parte de este work club unas 25 personas, entre ellas destacan coworkers de una agencia de Tigo, la agencia Kumandá, la organización Fútbol Más, además de profesionales independientes.

Una de las ventajas de estas oficinas compartidas o temporarias es que se suprimen los costos fijos de un alquiler, además de los requisitos como garantías y depósitos. A la vez, se eliminan ciertos vicios laborales que pueden padecer quienes trabajan en su casa y se apuesta por un ritmo laboral similar al de un trabajo de tiempo completo.

“Entre nos”. Así se denomina el ciclo de cursos de capacitación que ofrece El Clan WorkClub a los emprendedores que deseen superarse y conocer herramientas digitales básicas, que le serán de gran utilidad para lograr un óptimo desempeño laboral.

Dentro del calendario establecido para este mes se prevén cursos de Adobe InDesign, Negocios en la web y Redacción Publicitaria, que serán dictados por profesionales altamente capacitados en el rubro y docentes de varias facultades e instituciones en ejercicio. Tendrán una duración de un mes y un costo de G. 200.000 por cada participante.

“Ofrecemos talleres durante todo el año, los días sábados en dos turnos: A la mañana de 09:00 a 12:00 y a la tarde de 13:00 a 16:00. Y para aquellas personas que deseen un curso intensivo, tenemos disponibles los cursos de lunes a jueves de 18:30 a 21:30”, explicó la emprendedora. Con ello se busca que una mayor cantidad de personas puedan acceder a estos cursos prácticos, rápidos y económicos, a fin de que la falta de tiempo o de recursos no sea un factor limitante para el crecimiento.

En los siguientes meses habrán capacitaciones en Diseño para redes sociales, Diseño gráfico, Taller de Publicidad y Relaciones Públicas, Fotografía básica, Publicidad para convencer, Redacción creativa publicitaria y Fotografía intermedia.

En la agenda de Thalía ya se vislumbran nuevos e interesantes proyectos. Uno de ellos, expandir el negocio a través del sistema de franquicias. Actualmente, ya se encuentra analizando varias propuestas que le permitirán seguir creciendo y ampliando su red de contactos empresariales. Otro plan inmediato es seguir sumando nuevos cursos de capacitación, conforme vaya creciendo la demanda y las nuevas tendencias, pero no solo en Asunción, sino que también prevén llegar al interior del país.