La “sonrisa perfecta”, hecha con tecnología de punta en Paraguay, será ejemplo en EE.UU.

Su nombre es Tatiana Rodríguez y lidera el emprendimiento que desde hace año y medio emplea tecnologías en pos de la salud dental. La paraguaya irá Estados Unidos en el marco del programa de jóvenes emprendedores que tiene la Embajada del país norteamericano a hablar de cómo se logra sostener una empresa que se mantiene líder en el rubro de la estética odontológica.


Fuente: Óscar López D. (@oscarlode)

Esthetic Center es una clínica que busca mejora la salud dental a través de tecnología digital. En nombre de la empresa, Tatiana Rodríguez viajará a Estados Unidos gracias a la iniciativa Jóvenes Líderes de las Américas (Young Leaders of the Americas Initiative, YLAI) que proporciona 250 becas cada año que permiten a participantes de América Latina y el Caribe de origen latino desarrollar empresas conjuntas e iniciativas para emprendimientos sociales.

El trabajo se realiza en universidades, incubadoras y organizaciones no gubernamentales de todo Estados Unidos a la vez que se llevarán a cabo intercambios que enviarán a estadounidenses a los países de sus contrapartes para continuar la colaboración. Además de las redes de contacto profesionales y la asesoría que forman parte de esta experiencia, los becarios tendrán la oportunidad de desarrollar su liderazgo y ampliar su capacidad empresarial con sus contrapartes estadounidenses.

Para saber más sobre el emprendimiento, jHOY Digital conversó con Tatiana. Explicó que Esthetic Center es una empresa familiar y que en los últimos año y medio incorporaron a la firma nuevas tecnologías de diseño 3D para mejorar la sonrisa de los pacientes.

“Antes, ponerte una corona y una carilla tardaba meses y eran tratamientos que requerían gastar los dientes. Ahora se hace en un día gracias al sistema digital. La gente puede probar mediante impresoras 3D varias formas de dientes de manera a ver cómo quedará el trabajo una vez que esté concluido”, sostuvo.

Básicamente, gracias a los implementos introducidos en la empresa, se puede trabajar durante escasos 20 minutos por un diente. Incluso, un paciente que haya sufrido una rotura en 40 minutos o 1 hora puede salir de la clínica, con su diente repuesto.

Para lograr esta novedosa forma de estética dental, Tatiana mencionó que se utiliza un scanner intraoral toma el molde y recrea un clon digital de la boca del paciente. Luego, la máquina talla en 20 minutos un bloque de porcelana que luego se cementa a la dentadura.

“Lo que permite el sistema es rediseñar la sonrisa del paciente de acuerdo a su propia genética”, expresó.

Ser una de las impulsoras de este novedoso sistema de tratamientos odontológicos le valió representar a Paraguay en la cita donde compartirá con otros emprendedores latinoamericanos su experiencia de éxito. Dijo que trabajará con personas que están en su mismo rubro y que la experiencia de YLAI se basa en intercambiar conocimientos y experiencias.

Durante casi dos meses, Tatiana Rodríguez mostrará a jóvenes latinoamericanos un ejemplo de éxito en nuestro país que puede ser replicado en otras latitudes de nuestro continente. Paraguay sigue exportando talento gracias a iniciativas como la de la Embajada de los Estados Unidos.

 

Un ángel que ayuda a emprender: un nuevo método para “democratizar” las iniciativas

Mañana se iniciará en el hotel Crowne Plaza de Asunción el Foro Inversión Ángel 2018 que plantea métodos alternativos de financiamiento para emprendimientos y pequeñas y medianas empresas. Un inversor que no tiene capital para materializar su idea puede tener a su “ángel”.

Susana García-Robles, es la oficial principal de inversiones del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Ella y otros cinco panelistas de reconocida trayectoria en políticas de emprendedurismo impartirán charlas en el foro, que se extenderá de 9:00 a 18:00.

García-Robles llegó a la redacción de HOY Digital para explicar que la inversión ángel consiste en proveer de financiamiento a empresas jóvenes o startups lideradas por emprendedores que necesitan capital para empezar y continuar creciendo.

Agregó que la inversión ángel busca romper el paradigma de que el emprendedor solo puede provenir de un sector de élite o de personas con alto poder adquisitivo. Lo que se pretende es democratizar el acceso al financiamiento para que todo aquel que tenga una buena idea pueda crecer.

A los “inversores ángeles”, García-Robles los definió como empresarios con un buen recorrido financiero que tengan posibilidad de sementar su dinero y apostar en ideas que puedan cambiar el país. Relató el caso de un emprendedor que fue solventado por un inversor ángel y que gracias a él consiguió ingresar a una cadena de supermercados a colocar su producto.

Explicó que el “capital ángel” no es una subvención y que el inversionista tiene un porcentaje minoritario en el emprendimiento de manera a que el ideólogo no se convierta en un empleado. En general, según expresó García-Robles el monto del “ángel” orilla los US$ 100.000.

También a través de los meetups, los emprendedores pueden conocer a los potenciales inversores lo cual garantiza que el dinero no vaya destinado a descendientes sino que haya un verdadero interés en financiar un proyecto.

“El inversor ángel sabe cuál es su cifra ‘cero estrés’, la cifra que puede aportar todos los años y sabe que si pierde no tiene que cambiarles a sus hijos de colegio o no ir de vacaciones o no tiene que mudarse de casa… una cifra en la que pueda ganar un poco”, expresó.

Como en Paraguay el emprendedurismo está muy ligado a los estratos sociales medio-alto y alto, mencionó que si bien al inicio se debe apostar a gente que puede darse el lujo de emprender, estos deben ir impulsando iniciativas que puedan mejorar la calidad de vida de las personas de menos poder adquisitivo como el acceso a la seguridad, al agua potable, a la salud, a la educación, ente otros.

Estas experiencias lograron cambios en Colombia, en Brasil y en Argentina donde hay casos de personas que habitaban los conocidos en Paraguay como “cinturones de pobreza” y despegaron gracias a un emprendimiento.

Finalmente, García-Robles expresó que en nuestra cultura nos educaron a tenerle miedo al fracaso, lo cual es un error porque un fracaso te da experiencia. “Un fracaso no te convierte en fracasado”, concluyó.

 

Inversores "ángeles" enseñarán a "hacer" dinero y armar negocios

Un foro de expertos regionales compartirán experiencias propias dando a conocer métodos alternativos de financiamiento para pymes y start-ups.

El jueves 30 de agosto, en el hotel Crowne Plaza Asunción (Cerro Cora 939 c/ EE. UU.), se realizará el I Foro de Inversión Ángel; una oportunidad de interacción entre emprendedores y empresarios, con el fin de construir una red de inversiones que impulse opciones de financiamiento para pymes y start-ups nacionales.

Inspirada en el funcionamiento de redes de inversión regionales, y en la experiencia y el conocimiento de actores del ecosistema que han desarrollado alternativas de financiamiento en sus países, como Inversores Ángeles y Capital de Riesgo. La iniciativa busca impulsar la creación y el desarrollo de empresas innovadoras en el país.

“Desde Koga venimos apoyando a las pymes y a los emprendedores desde hace mucho tiempo y hemos notado que cada vez hay más oportunidades de formación y capacitación, que fortalecen el entorno. Sin embargo, se encuentra pendiente desarrollar nuevas formas de financiar el crecimiento de los emprendimientos en el Paraguay”, expresó Bruno Defelippe, director de Koga.

¿Qué es un inversor ángel?

Muchos de los inversores ángeles son emprendedores exitosos que quieren ayudar a otros emprendedores a potenciar sus negocios. Además de invertir dinero y pedir reportes y resultados, generalmente ayudan en la toma de decisiones, aportan conocimiento, experiencia, contactos y garantías.

Estos seleccionan proyectos de inversión, valorando los planes de negocio presentados por los emprendedores de acuerdo con sus criterios personales. Por lo tanto, las inversiones ángeles son, normalmente, la segunda ronda de financiación para start-ups con alto potencial de crecimiento.

Las entradas anticipas tienen un costo de G. 215 000 hasta el 15 de agosto, luego costarán G. 315 000, en Red UTS y Passline.

El I Foro de Inversión Ángel es un proyecto conjunto del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), del Banco Interamericano de Desarrollo (BID); y Koga.

Expositores

Pablo Simon, managing partner de Vira Ventures (ARG), firma que acompaña a start-ups que usa la tecnología para crear productos sostenibles y escalables, enfocados en solucionar los grandes problemas sociales, asociados con las poblaciones de bajos y medianos ingresos de América Latina.

Allan Jarry, socio fundador de Dadneo (CHI) y exdirector de la red de Angels Accelerated Growth Partners (Miami). Mentor en Star-tup y Founder Institute. Desde sus inicios como inversionista, invertió de modo personal y a través de la Red de Inversores Ángeles de Dadneo en más de 15 proyectos de Chile, Argentina y EE. UU.

Susana García Robles, especialista principal del Fomin (EE. UU.) convencida del impacto en el desarrollo del espíritu empresarial, los ecosistemas de innovación y la industria del capital emprendedor; los que fomenta desde 1999, en América Latina y el Caribe.

Marcelo Diaz Bowen, director de Acid Labs (CHI). Tiene más de 17 años de experiencia en Capital Venture, gestión de la innovación; fundando y cofundando empresas en etapa inicial; administrando negocios internacionales en todo el mundo, como empresas incubadoras, aceleradores y otras de capital de riesgo.

Bruno Defelippe, co-fundador y director de Koga (PY), director de Sistema B Paraguay, co-fundador de Loffice y de la Asociación de Emprendedores del Paraguay (ASEPY). Emprendedor social reconocido como Fellow Ashoka y Fellow del Centro de Desarrollo y Democracia de Stanford University.

Fue voluntario y gerente general de Techo Paraguay, y curador del Hub de Asunción de Global Shapers. También es miembro de los consejos asesores de Enseña por Paraguay, Unicef, Techo, Centro de Información y Recursos para el Desarrollo (CIRD), y del Consejo de Sociedad Civil (CONSOC) del Banco Interamericano de Desarrollo.

 

El mundo de madera según Helce

Helce Melgarejo es el nombre del ingeniero industrial que diseñó lentes hechos a base de madera reciclable. Su conocimiento lo convirtió en arte y ahora pretende que el mundo tenga una mirada sostenible, valorando como se debe el arte de nuestro país.


Fuente: Óscar López (@oscarlode)

El usuario de Twitter @hellce había alzado a la red fotos de unos lentes atípicos, hechos de madera. Sin conocer el origen de la materia prima del joven, otros internautas lo acusaron básicamente de utilizar restos de bosques en extinción para realizar su obra.

@hellce respondió a los cuestionamientos diciendo que su madera es de un proveedor que tiene certificación de que utiliza materia prima producto de la reforestación para abastecerse.

Nuestro intento por ir más allá de la discusión y no quedarnos solo en el vaivén efímero de las redes sociales nos llevó a su taller, ubicado a cuadras de la Ruta Transchaco, en el barrio Loma Pyta de Asunción.

Allí descubrimos al artista que dejó de ser un simple usuario de redes: Helce Melgarejo. El origen de su nombre es confuso por lo que llegó a la conclusión de que fue su abuela la que lo inventó. El joven es nacido en Asunción y vive en la casa donde tiene su taller que anteriormente era un depósito.

Helce es diseñador industrial recibido en la Universidad Católica de Asunción (UCA) y tiene una especialización en diseño de muebles por la Universidad de Buenos Aires (UBA).

En su cabeza ya tenía la idea de hacer algo propio y diseñar algo que tenga su firma. Para expandir sus conocimientos, viajó en el 2013 a Europa donde durante un mes tuvo contacto con diseñadores, creadores y personas que le permitieron la apertura mental característica de la población joven del viejo continente.

Al volver de su gira en el 2016, Helce ya tenía en mente lo de trabajar con madera. Por ello empezó a hacer carcasas para celulares, productos para los cuales no necesitaba de demasiadas herramientas y que también resultaba del agrado de sus amigos.

“Tuve un pedido grande de 20 carcasas. Era mucho. Me empecé a motivar para hacer mas cosas. Empecé a ordenar para tener mi pequeño taller, a comprar mis herramientas”, recordó Helce quien empezó en ese mismo 2016 a hacer las primeras pruebas con lentes luego de que la idea haya sido un boceto en el 2015.

Todo lo que al comienzo fue idea hoy es una miniempresa llamada Forma que tiene a Helce al frente, a un socio comercial y a otros tres trabajadores. También son realidad los lentes que con su diseño cool cautivan al público objetivo que quiere vestir bien y destacarse con accesorios originales.

El taller de Helce tiene máquinas que están conectadas a computadoras. Los diseños son virtuales y una especie de cincel mecánico se encarga de plasmar esa forma en la madera.

“En el 2017 hice unos lentes bien hechos, resistentes, con el espesor que yo quería. El primer impacto fue increíble porque poder convertir una lámina de madera en un objeto útil fue motivador e increíble. A a partir de eso fui mejorando los diseños, mejorando la ergonomía, el producto en sí”, explicó.

El diseño originalmente es a base de códigos y los mismos convierten a láminas de madera en lentes, a través de una máquina. Pudimos observar cómo empieza el proceso, desde la puesta de la madera en la base hasta que el brazo hace lo suyo y empieza a cortar los moldes. El resultado es fino, muy atractivo y también cuida detalles como los vidrios, que tienen protección UV para que no solo sean solo un accesorio de moda.

A los que lo cuestionan por utilizar madera, Helce respondió que usan producto de reforestación como cedro, petereby, lapacho y palo santo y que incluso en ocasiones usan pedazos que sobran de los aserraderos -que normalmente se utilizan como taquitos- como materia prima. “Me parece más sano que usar objetos de plástico porque se utiliza menos energía. Cuando generás un lente de plástico usas muchísima energía pero para el lente de madera la única máquina que necesitamos es la del corte”, sostuvo.

Recordó que el plástico tarda 150 años en biodegradarse y que la madera hace lo mismo en cinco años y máximo en 15 si es que está laqueada o con algún barniz.

Al final de la charla, Helce dijo que el producto paraguayo se devalúa solo por su origen porque no se aprecia. Recordó que tuvo varios problemas para ponerle precio a sus productos y que al comienzo quería que valgan un poco más de lo que actualmente valen.

La combinación de tecnología y artesanía supone un costo que siempre se trata de devaluar por el solo hecho de que el producto es de origen nacional. “Creo que el consumidor nacional necesita educarse un poco. No digo que cualquier producto nacional sea excelente pero creo que si es un buen producto vale la pena pagar por eso”, reflexionó.

Helce vio el mundo, trajo una idea y la está poniendo en práctica enfrentándose a detractores. De la mente de un paraguayo como cualquiera de los que vive en esta República salió hacer lentes de madera. Ahora espera que sus compatriotas valoren su arte para que la verdadera “Marca Paraguay” no sea solo un slogan de campaña.