Fútbol filosófico: ¿Podrá el existencialismo de Alfaro salvar a la Albirroja?
Se dice que cuando la cabeza no funciona, el cuerpo tampoco responde. Bien puede tratarse del caso de la Albirroja, que recurre a Gustavo Alfaro para intentar darle un vuelco a su calamitosa situación.
Por Gonzalo Cáceres - periodista
Reconocido por su porte de motivador nato, el argentino llega al timón del barco guaraní no solo con una propuesta futbolística, sino también filosófica. Es así que hizo suyos los puestos de uno de los más notorios pensadores de la historia contemporánea.
Con elocuencia y mesura, el entrenador santafesino soltó una batería de conceptos filosóficos antes y después de llegar al país, dejando en claro que la Albirroja necesita ajustes de todo tipo. En este sentido, al despedirse de los costarricenses mencionó que “Camus decía que la vida es la suma de todas las decisiones”, para luego, en su conferencia de presentación, hablar de una serie de valores (compromiso, gusto y predisposición, esfuerzo y sentimiento de pertenencia) que hacen a la experiencia existencial.
¿Qué podemos esperar de esta propuesta? La forma y el fondo del trabajo serán de especial atención. Pero vamos por parte.
¿QUIÉN ES CAMUS?
Premio Nobel de Literatura en 1957, el filósofo y periodista franco-argelino Albert Camus (1913-1960) escribió aclamadas novelas como “El extranjero (1942)”, que trata sobre la alienación y el absurdo en la vida moderna, y “La peste (1947)”, una alegoría sobre la resistencia humana frente a la desesperanza.
Camus también tuvo una faceta de activista político, implicado en debates sobre la justicia y los derechos humanos, en el contexto de la guerra de independencia de Argelia, por aquel entonces una colonia de Francia.
Este autor es siempre recordado por su notable contribución al pensamiento sobre el absurdo y como una figura necesaria del existencialismo, aunque él mismo renegó de esta etiqueta. A diferencia de sus pares más radicales, Camus creía que la vida no poseía un significado -per se-, pero entendió que es posible llenar ese vacío con un propósito (vivir a pesar del sin sentido).
¿QUÉ ES EL EXISTENCIALISMO?
Retrocedamos un poco. El existencialismo es una corriente filosófica que, palabras más y palabras menos, enfatiza la libertad, la responsabilidad y la creación de significado en un mundo ajeno a nuestras necesidades. Es decir, nos confronta con la idea de que somos los únicos responsables de darle una dirección a nuestras vidas, y nos llama a encontrar un propósito, conscientes de nuestra libertad y finitud (podemos elegir, pero somos mortales).
Este pensamiento encuentra sus puntos más fuertes en filósofos como Søren Kierkegaard, Friedrich Nietzsche, Jean-Paul Sartre y/o Simone de Beauvoir, entre tantos otros. Cada quien desarrolló su noción y conceptos. Sartre, por ejemplo, trabajó la idea de la libertad radical y el concepto de “mala fe”, que es la tendencia a engañarse a uno mismo para evitar la responsabilidad que acompaña a la libertad. Beauvoir, por su parte, aplicó los principios existencialistas a las cuestiones de género y libertad.
EL ABSURDO
Camus trabajó su noción del absurdo en “El mito de Sísifo (1942)”, donde utiliza la metáfora de Sísifo, un rey de la mitología griega condenado por los dioses a repetir, por toda la eternidad, la tarea de empujar una roca cuesta arriba solo para verla caer de nuevo.
El absurdo se refiere al conflicto entre el deseo humano de encontrar el sentido de las cosas y la naturaleza indiferente del universo. Camus describe la vida como esencialmente absurda, así de simple, pero no considera que tal dinámica desemboque necesariamente en el nihilismo (postura que se enfrenta a la ausencia de valores o significados absolutos), o en la desesperación.
Camus reflexionó sobre cómo los seres humanos pueden encontrar una forma de vivir dentro de un universo que no ofrece respuestas a sus preguntas. Es decir, defiende una suerte de “optimismo trágico” en el que la vida puede ser valorada y disfrutada, incluso cuando sin ofrecer ninguna justificación trascendental (destino).
La verdadera libertad -para Camus- reside en “aceptar el absurdo y vivir en rebelión continua”, creando valor personal, que es también la mejor manera de afrontar la existencia.
EXISTENCIALISMO APLICADO
Decíamos que el existencialismo se enfoca en la libertad individual y la responsabilidad que conlleva. Al igual que en la vida, el deporte puede parecer absurdo desde una perspectiva filosófica: dedicarse durante años a una actividad que, en última instancia, puede no tener un propósito trascendental.
Los atletas constantemente toman decisiones cruciales: desde elegir una disciplina específica, entrenar bajo ciertas condiciones, hasta cómo manejar la presión y los resultados. Estas decisiones reflejan el concepto existencialista de que “somos responsables de nuestras elecciones” y de las consecuencias que estas generan (y correr con la angustia, como afirmó Kierkegaard).
Albert Camus desarrolló una relación estrecha con el fútbol. Fue arquero del Racing de Argel, a quien no dejó de seguir hasta sus últimos días. “Todo lo que con más seguridad sé a la larga sobre la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol”, escribió.
Sugirió que la competencia deportiva no tiene un significado inherente, pero ello no quiere decir que no podamos darnos alegría y satisfacción en ser parte, ya sea como atleta, dirigente y/o aficionado. El deporte puede ser una metáfora del mito de Sísifo, donde el esfuerzo continuo, a pesar de su posible futilidad, se convierte en una auténtica fuente de valor y significado.
En el fútbol mismo, los jugadores pueden encontrarse en situaciones donde la victoria parece inalcanzable o el esfuerzo continuo se torna inútil. Un seguidor de Camus vería valor en seguir adelante, sabiendo que el esfuerzo y la dedicación por sí mismos pueden ser significativos, incluso si no llevan al éxito externo. La clave es encontrar satisfacción en el proceso, en lugar de en el resultado final (de ahí la motivación de intentarlo una y otra vez). Aunque sabemos que, en el fútbol, así como en el deporte profesional en general, son los resultados los que miden el éxito del proceso.
Aunque el pensamiento de Camus puede parecer individualista, él también reconocía el poder de la solidaridad entre las personas. En un equipo se puede valorar la camaradería y la conexión con los compañeros, dando con un sentido de pertenencia y propósito, aunque el significado último de la causa no sea captado de forma uniforme por todos los integrantes.
“Veníamos haciendo un muy lindo trabajo en Costa Rica, donde también nos había tocado llegar en una situación de una dinámica negativa, en un momento se había revertido y se había hecho un recambio muy grande”, afirmó Alfaro. ¿Cómo le hará para recomponer a una selección paraguaya desgastada por años y años de fracasos? Comenzar por la cabeza es una buena opción.
Las familias hablan menos: un atractivo juego busca recuperar las conversaciones
En un tiempo en el que las pantallas ocupan buena parte de la atención y las conversaciones familiares muchas veces se reducen a un intercambio de respuestas cortas, una psicóloga decidió transformar su experiencia de más de dos décadas acompañando a niños, adolescentes y padres en una herramienta para volver a conectar. Así nació Conóceme, un juego de cartas creado por la licenciada María Liz Barba junto con sus hijas mellizas Martina y Pía.
La propuesta surgió hace poco más de un año con un objetivo sencillo, aunque cada vez más necesario, que es generar conversaciones auténticas dentro de las familias. “Siempre jugamos en casa y me di cuenta de que muchas veces el problema no es que los hijos no quieran hablar, sino que no sabemos hacer las preguntas correctas”, explicó Barba durante su visita al programa Residentas (GEN).
La psicóloga cuenta que las clásicas preguntas de todos los días suelen terminar siempre igual. “¿Cómo te fue en el colegio? Bien. ¿Tenés tarea? No. Y creemos que ya sabemos todo de nuestros hijos”. Esa realidad fue el punto de partida para crear un juego donde no solo los padres preguntan, sino que también los hijos tienen la oportunidad de conocer a mamá, papá o los abuelos desde otro lugar.
Conóceme forma parte de Aymara, una línea de juegos enfocada en fortalecer los vínculos familiares. Cada partida propone una experiencia diferente, ya que las respuestas cambian con el paso del tiempo y con cada etapa de la vida. “No buscamos investigar al otro. Buscamos escucharlo”, resume su creadora.
Preguntas que llegan al corazón
El juego reúne 50 cartas con 100 preguntas organizadas en distintos ejes como vínculo, autoestima, emociones, historia familiar y proyectos de vida. Algunas son tan simples, pero a la vez muy profundas: “¿Hay algo que te da miedo o te preocupa de mí?” o “¿Hay alguna regla de la casa que te resulta difícil de cumplir?”.
Según Barba, la intención no es obtener respuestas perfectas, sino abrir un espacio donde cada integrante pueda hablar sin sentirse juzgado. Una de las reglas principales consiste justamente en escuchar sin interrumpir ni exigir explicaciones adicionales.
“La palabra hablada y la palabra escuchada tienen un enorme poder sanador. Muchas veces solo necesitamos que alguien nos escuche de verdad”, afirma.
Desde su lanzamiento, Conóceme comenzó a generar experiencias que sorprendieron incluso a su creadora.
Una de ellas ocurrió durante una actividad con una abuela y su nieta. Después de vivir la experiencia, la joven terminó llorando al descubrir que, pese a haber pasado toda la vida junto a su abuela, nunca habían tenido una conversación tan profunda.
Otra historia involucró a Rafa, padre de un adolescente con autismo. Durante una de las preguntas, el joven confesó que soñaba con trabajar algún día en el emprendimiento creado por su familia. Aquella respuesta permitió descubrir una vocación que nunca antes había expresado.
También hubo familias que revivieron recuerdos de infancia aparentemente insignificantes. Una madre contó que, gracias al juego, terminó enseñándole a su hija cómo se jugaba con la goma, algo que la niña nunca había visto. Al día siguiente fueron juntas a una mercería para comprar una goma y recrear aquellos juegos.
“Muchas veces damos por sentado que nuestros hijos conocen nuestra historia o nuestras experiencias. En realidad, nunca se las contamos”, reflexiona Barba.
Aunque nació para las familias, Conóceme también comenzó a utilizarse como recurso terapéutico. La psicóloga lo emplea en sesiones con niños, adolescentes y padres, donde las cartas ayudan a romper los silencios y facilitar las conversaciones que son un poco más difíciles.
Después de 26 años trabajando con familias, asegura que muchas veces los propios padres le preguntaban cómo lograba que sus hijos le contaran cosas que nunca compartían en casa, y su respuesta es que hay buenas preguntas que ayudan a abrir puertas.
El diseño del juego también fue pensado para todas las edades. La caja evita parecer exclusivamente infantil para que pueda compartirse entre hijos, padres, abuelos, parejas, hermanos o amigos, desde los 8 hasta los 99 años.
Actualmente el juego se comercializa a través de las redes sociales de @aymara.py, donde también es posible solicitar la denominada “Experiencia Conóceme”, una actividad guiada que puede realizarse en hogares o espacios preparados por el equipo creador.
Barba reconoce que el éxito del proyecto superó todas las expectativas. “Nos dimos cuenta de que hay muchísimas personas con ganas de volver a conversar. Hoy vivimos muy rápido y creemos que conocemos a quienes más queremos, cuando en realidad todavía quedan muchas historias por descubrir.”
Para la especialista, fortalecer los vínculos familiares requiere tiempo, escucha y presencia. Y, a veces, todo puede comenzar con una simple carta y una pregunta capaz de cambiar una conversación para siempre.
La paradoja del río Paraguay: ¿Por qué desciende en plena era de El Niño?
Mientras los pronósticos climáticos regionales alertan sobre el fenómeno de El Niño, históricamente asociado a inundaciones y lluvias torrenciales en el país, el río Paraguay muestra una realidad completamente contraria al registrar niveles con tendencia a la baja en diferentes puertos del país. Esta situación expone una contradicción hídrica donde la sequía acumulada desde 2019, la falta de aportes desde el Pantanal y la irregular distribución de las lluvias pesan mucho más en el cauce que las predicciones meteorológicas del momento.
Hoy el río Paraguay en el puerto de Asunción, uno de los más importantes del país, amaneció con 2.53 metros, un nivel que, según explica Jorge Sánchez, subdirector de Hidrología, no es precisamente efecto de algún fenómeno climático como El Niño, que apenas se está instalando en la región.
Para comprender por qué existe una tendencia al estiaje, el especialista aclaró, durante una entrevista con HOY/Nación Media, que el territorio arrastra un déficit hídrico tras haber atravesado prolongados periodos de La Niña desde 2019, interrumpidos únicamente por un Niño entre 2023 y 2024 que se comportó de manera irregular, es decir, no distribuyó los acumulados de agua de la forma en que los expertos esperaban para que, en términos sencillos, el cauce del río pueda llenarse lo suficiente.
Sánchez señaló que el comportamiento actual del cauce coincide con el periodo estacional de bajante, que normalmente se extiende desde mayo hasta casi finales de octubre.
Por su propia pendiente e inclinación natural, las aguas del río Paraguay tienden a buscar su desembocadura hacia el mar, un proceso de vaciado que, en años normales, es compensado por las precipitaciones acumuladas durante la temporada de lluvias que va de octubre a abril. Sin embargo, al haber tenido muy pocas lluvias en el ciclo anterior, el río ingresó a su etapa de declive natural con niveles que ya estaban muy bajos.
“Veníamos de periodos muy secos. Primero, el río Paraguay por debajo de lo normal. Segundo, pocas lluvias en el periodo de lluvias; entonces llegaba a esta etapa con niveles por debajo de lo normal. Eso es lo que realmente ahora justamente está ocurriendo. Conste que a veces alguna lluvia en particular puede generar una subida importante”, expresó Sánchez.
La situación se complica al mirar hacia el norte, específicamente al Pantanal brasileño, la principal fuente de alimentación del río Paraguay. El subdirector de Hidrología advirtió que en esa zona tampoco se están registrando precipitaciones importantes, lo que anula el aporte de agua que habitualmente ayuda a mitigar el descenso estacional en la cuenca baja y acelera la pérdida de caudal que hoy se evidencia en Asunción.
Aunque recientemente algunas tormentas puntuales lograron generar repuntes temporales, como ocurrió a mediados del año pasado, cuando el río subió hasta los 4,06 metros. Estas subidas resultan insuficientes a largo plazo porque el agua se escurre dentro del propio canal y los niveles vuelven a deprimirse rápidamente.
La comparación que realizó Sánchez fue clara: en esta misma fecha del año pasado el río alcanzaba los 3 metros de altura, lo que significa que hoy Asunción enfrenta una diferencia de 67 centímetros respecto al año anterior, posicionándose a más de un metro por debajo de lo que, hidrológicamente, se considera un nivel normal, 3,5 a 4,5 metros.
¿POR QUÉ EL PARANÁ SÍ Y EL PARAGUAY NO?
Al ser consultado sobre por qué El Niño del 2024 provocó inundaciones en el río Paraná y en la región de Porto Alegre, Brasil, mientras el Paraguay seguía normal o con descensos, Sánchez sostuvo que la ciencia demuestra que no existen dos fenómenos de El Niño que sean gemelos.
“Las lluvias se distribuyeron más por debajo del río Paraguay, que, de hecho, fue más hacia el sur, y evidentemente el Paraná fue el que absorbió la mayor cantidad de agua. Eso fue en Puerto Alegre, hubo grandes inundaciones muertas; inclusive hubo imágenes del aeropuerto de Puerto Alegre inundado. Inclusive acá en Paraguay las Cataratas del Iguazú se cerraron porque el agua ya estaba encima de la plataforma de la pasarela”, expresó el subdirector.
Che róga Porã: razones por las que rechazan solicitudes de crédito
De cada 10 postulantes a los créditos bancarios para la casa propia con Che Róga Porã, cuatro son aceptados y el resto es rechazado. En el sector que rebota hay dos razones predominantes, una de ellas, con solución a la vista.
El programa de soluciones habitacionales va incorporando nuevas modalidades y grupos económicos. De estas últimas innovaciones nos ocuparemos en los próximos párrafos, pero antes abordaremos una incógnita muy importante. ¿Por qué se rechazan las solicitudes de crédito?
Juan Carlos Baruja, ministro de Urbanismo, confirmó que las razones mayoritarias son solo dos: la informalidad y las deudas.
Muchos postulantes cuentan con los ingresos mínimos requeridos, pero no tienen forma de demostrarlo. Se calcula que un 60 % de la población permanece en la informalidad, una condición que se convierte en una enorme dificultad para cualquier préstamo.
“Aquellos que están hoy como trabajadores independientes tendrían que buscar la formalización porque, al ser formales, tienen la posibilidad de acceder a un préstamo como en el caso de Che Róga Porã”
La segunda razón es el nivel de endeudamiento. Son personas que sí tienen ingresos formales, pero no así la disponibilidad para cubrir una cuota por la casa propia.
Si bien el programa va dirigido a personas o parejas con uno a seis salarios mínimos, cada postulante, sea individual o en conjunto, debe tener un 40 % libre, es decir, del sueldo indicado, le debe sobrar mensualmente el 40 %.
“Es un crédito, entonces, desde el momento en que es un crédito, eso tiene que ser evaluado por la entidad bancaria que uno elige. Y el banco te dice: si vos ganás 6 millones, pero tenés comprometidos 5 millones y medio, lógicamente vas a ser rechazado”, indicó.
En el proceso de solicitudes existe un prefiltro, en el que, de cada 10 que presentan una solicitud, un promedio de tres a cuatro lo obtienen, según Baruja.
CHE RÓGA 3.0
Esta nueva modalidad, sin perjuicio de las anteriores que siguen vigentes, va dirigida a familias con ingresos de 6 a 9 salarios mínimos, con una tasa preferencial del 9,9%, con plazos de financiación de hasta 30 años.
Área metropolitana (Asunción, Central y Presidente Hayes) hasta Gs. 797 millones
Consultado sobre el motivo para financiar montos más altos exclusivamente en esas zonas, Baruja contestó: “Ha habido un aumento del precio del valor de la tierra, aumentó un poco el valor de la mano de obra y los materiales, entonces, hemos visto la necesidad de adaptarnos a estos ajustes”, afirmó.
El Ministerio está trabajando en la obtención de una nueva línea de financiamiento de 200 millones de dólares para fortalecer el programa, ya que, de enero a mayo de este año, ya se tienen comprometidos 89 millones de dólares, un monto que estaba previsto para todo el 2026.
En mayo del año pasado se había obtenido un préstamo de 200 millones de Taiwán, sumado a los 50 millones de dólares del fondo inicial.