Tecnología y robos de autos de lujo en Paraguay: el desafío de la Policía

Un nuevo modus operandi en el robo de vehículos, que utiliza tecnología avanzada como inhibidores de señal y copias de llaves, está afectando a diversas zonas del país. Las autoridades refuerzan operativos y llaman a la ciudadanía a estar alerta y colaborar en la denuncia de estos delitos.

Los robos de vehículos de alta gama en Paraguay evolucionaron significativamente en los últimos años, con los delincuentes empleando técnicas cada vez más sofisticadas. El uso de inhibidores de señales y copias de llaves electrónicas permiten a los criminales sustraer autos sin necesidad de forzar cerraduras. Esta tendencia demuestra cómo los ladrones se adaptaron a la tecnología avanzada, dificultando la labor de las autoridades en la lucha contra este tipo de delitos.

En ese sentido, el comisario Juan Pereira, jefe del Departamento de Automotores de la Policía Nacional, alertó sobre el nuevo modus operandi en los robos de vehículos que está afectando tanto a Asunción como al departamento Central, y que ya dejó su huella en el Alto Paraná. Este fenómeno comenzó a preocupar a las autoridades, que se encuentran trabajando en conjunto para desbaratar bandas criminales dedicadas a estos delitos.

Al respecto, explicó los avances en la lucha contra el robo de vehículos, en particular aquellos de alta gama, que han sido objeto de un robo cómodo gracias al uso de tecnología avanzada. “Hemos visto cómo este tipo de delitos han evolucionado con el uso de inhibidores de señal y copias de llaves electrónicas que permiten a los delincuentes robar vehículos sin necesidad de forzar cerraduras”, señaló el comisario en entrevista con GEN.

Así también, detalló el caso de un robo reciente en un parque, donde la víctima reportó la desaparición de su automóvil apenas 10 minutos después de haberlo dejado estacionado. La particularidad de este caso fue que el vehículo arrancaba con un botón, lo que significa que la llave electrónica debe estar dentro del automóvil para que el sistema permita su encendido. Sin embargo, los delincuentes parecen haber logrado duplicar la llave electrónica, lo que les permitió llevarse el vehículo sin mayores inconvenientes.

“Este tipo de vehículos de alta gama son cada vez más codiciados por las bandas criminales. Los delincuentes se ingenian para obtener copias de las llaves o utilizan equipos para burlar los sistemas de seguridad. No solo hablamos de inhibidores de señales, sino también de dispositivos electrónicos que pueden clonar las llaves y acceder al vehículo sin que la víctima se percate de lo sucedido”, explicó el comisario.

Según Pereira, los robos comenzaron en la zona del Alto Paraná, donde se registraron varios casos de vehículos de alta gama sustraídos utilizando estos métodos. Sin embargo, el modus operandi ha llegado hasta Asunción y el departamento Central, afectando cada vez a más personas. “Afortunadamente, gracias a los operativos conjuntos con la Policía Civil y el sistema Código Azul, hemos logrado recuperar algunos vehículos y detener a los responsables, pero el trabajo de prevención y control sigue siendo fundamental”, comentó.

En cuanto a las medidas preventivas, el comisario recomendó a los conductores estar atentos a cualquier comportamiento sospechoso y no confiarse en los sistemas de seguridad convencionales. “Es importante estar atentos, no solo al sistema de alarma, sino a los detalles. A veces los ladrones no necesitan forzar las puertas, sino que utilizan tecnología avanzada para acceder al vehículo”, indicó.

Pereira también hizo hincapié en que la Policía Nacional está trabajando en colaboración con autoridades internacionales para rastrear los vehículos robados y desmantelar las redes de delincuentes que operan tanto a nivel nacional como transnacional. Además, destacó la importancia de la cooperación ciudadana, instalando a los propietarios de vehículos a denunciar cualquier incidente o situación sospechosa.

“Nuestro trabajo no termina en la recuperación de los vehículos, sino también en evitar que estos delitos se sigan propagando. Los grupos criminales son numerosos, pero tenemos un equipo comprometido en desbaratarlos y continuar con las investigaciones”, concluyó.

La Policía Nacional invita a la ciudadanía a mantenerse alerta y a utilizar las líneas de contacto disponibles para denunciar cualquier actividad sospechosa. También recordó que la colaboración de la comunidad es vital para mejorar la seguridad y la prevención de delitos.

Humanidad vs. IA: la reflexión del papa León ante la nueva “revolución”

Magnifica Humanitas, la primera encíclica publicada por el papa León XIV desde que asumió el pontificado, plantea una serie de reflexiones para los cristianos que viven en un mundo donde la inteligencia artificial y los avances tecnológicos a menudo marcan la agenda.

Por Robert Bourgoing (@robertb_py)

La Iglesia Católica, desde sus inicios, ha buscado mantener en todo momento una cercanía con los acontecimientos que marcaron la historia de la humanidad, sentando posturas en cada uno de ellos para expresar su conexión con cada persona.

Esto es lo que pretende, a través de su recientemente lanzada encíclica, el papa León XIV, quien el pasado 25 de mayo dio a conocer al mundo “Magnifica Humanitas” (Magnífica Humanidad).

Esta carta, que consta de cinco capítulos y 245 párrafos, ofrece un panorama actual, desde la visión de la Iglesia, sobre el reto que representa para el mundo el avance de la inteligencia artificial (IA).

No por nada León decidió hacer coincidir la fecha de publicación de esta nueva encíclica -la primera desde que asumió el pontificado en mayo del año pasado- con el 135º aniversario de “Rerum novarum”, de su “antecesor” en cuanto a nombre papal, León XIII.

En “Magnifica Humanitas”, León XIV intenta mostrar un paralelismo entre la Revolución Industrial del tiempo en que León XIII publicó su obra y la revolución algorítmica actual, dominada por la IA, en la que un prompt es capaz de resolver un problema que podría llevar horas o días.

¿Por qué la máxima autoridad de la Iglesia Católica debería hablar sobre un asunto del ámbito tecnológico? Es la pregunta que quizás muchos se hagan. La respuesta viene dentro del mismo texto de la encíclica. En el mismo, se establece que “la dignidad intrínseca de los seres humanos debe actuar como el criterio ético definitivo para guiar, evaluar y regular el progreso tecnológico”.

Uno de sus paralelismos más interesantes recurre a la “Torre de Babel”, utilizando esta figura bíblica para ilustrar la elección decisiva que enfrenta la humanidad en la era de la inteligencia artificial. En ese sentido, el Sumo Pontífice advierte sobre el riesgo de erigir una “Babel tecnológica” que sacrifique las relaciones humanas reales en favor de la pura eficiencia o el lucro, además de lograr una deshumanización por construir el futuro excluyendo a Dios y reduciendo al prójimo a un simple medio o herramienta.

En su encíclica, el papa también defiende que el desarrollo humano integral debe priorizar el bien común, la justicia social y el cuidado de los más vulnerables en la era digital, haciendo un llamado a “construir una civilización del amor” que utilice la tecnología para unir a los pueblos en lugar de dominarlos.

El documento también analiza el nuevo paradigma tecnocrático, mencionando que, aunque la IA emula habilidades complejas de procesamiento, carece de conciencia moral, corazón y capacidad afectiva, por lo que nunca debe reemplazar el juicio humano en decisiones críticas o irreversibles.

A criterio de León XIV, la inteligencia artificial debe servir para mejorar las condiciones de vida de todos, no solo de una élite técnica o económica, motivo por el que plantea una actualización de los principios de la Doctrina Social de la Iglesia para el entorno digital.

En líneas generales, esta encíclica ofrece una visión general sobre la relación entre la humanidad y la tecnología, especialmente sobre el impacto que pudiera tener (o que ya tiene, de hecho) la inteligencia artificial en nuestra cotidianeidad, obligando a hacer un profundo análisis sobre los retos a los que debemos enfrentarnos ante el escenario actual.

“Magnifica Humanitas” concluye exhortando a los fieles a “no ser espectadores resignados”, sino “arquitectos sabios” que utilicen la tecnología para sanar y unir, manteniendo siempre el rostro humano en el centro de toda innovación.

Entre la apertura y el control: el nuevo desafío migratorio en Paraguay

Un caso revelado recientemente en Argentina expuso la existencia de una presunta red de influencia que habría buscado incidir en la opinión pública mediante medios de comunicación y operadores digitales. A partir de este antecedente, surge una pregunta que también alcanza a Paraguay: ¿qué tan preparados están los controles migratorios para identificar el ingreso de personas con posibles “agendas ocultas”?

La investigación señalaba que durante el 2024 se habría desplegado una campaña destinada a atacar al gobierno del presidente Javier Milei. Detrás de la operación aparecía una red denominada “La Compañía”, identificada como una estructura de propaganda vinculada al Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia, que habría financiado la publicación de contenidos en medios argentinos mediante periodistas o colaboradores que operaban bajo identidades poco claras o directamente falsas.

El caso generó repercusión no solamente por el contenido de las publicaciones, sino por una pregunta que comenzó a surgir en distintos países de la región: ¿Qué tan preparados están los Estados para detectar a personas que ingresan con actividades o intereses diferentes a los que declaran oficialmente?

Para el periodista y corresponsal de GEN en Europa, Christian Martin, quien analizó públicamente el caso, Paraguay no debería sentirse ajeno a este tipo de riesgos.

“De entrada, se nombra a Argentina, hablando de cifras como USD 2.000 o USD 2.500 por reportaje o nota en los principales medios. Se trataba de una organización que operaba desde La Paz, Bolivia, y que se encargaba de manipular información rusa, pro-Putin, pro Irán y pro Venezuela. Desde dicho centro de operaciones se contactaba a periodistas, influencers y medios para distribuir información falsa”, sostuvo.

A criterio de Martin, no puede descartarse que Paraguay también pueda convertirse en un objetivo para este tipo de operaciones.

“Somos un mercado pequeño, pero también un país permeable por su ubicación geográfica y porque el ingreso resulta relativamente sencillo en comparación con otras naciones”, señaló.

LOS FILTROS PARA EL INGRESO AL PAÍS

Ante esa inquietud, el director nacional de Migraciones, Jorge Kronawetter, fue consultado acerca de los mecanismos de control aplicados a los extranjeros que buscan radicarse en Paraguay.

Al respecto, indicó que el principal requisito es la presentación de los antecedentes penales del país de origen o del último país donde la persona haya residido durante los tres años anteriores.

“Ese es el documento insoslayable y el inevitable que debe poseer una persona”, afirmó.

A ello se suma la verificación de datos a través de la Interpol, con el objetivo de detectar pedidos de captura internacional o cualquier otra alerta vigente.

Kronawetter agregó que existen perfiles específicos que requieren controles adicionales, aunque aclaró que esos procedimientos forman parte de trabajos de inteligencia y, por razones de seguridad, no pueden ser divulgados públicamente.

AUMENTO DE CIUDADANOS RUSOS Y UCRANIANOS

Uno de los fenómenos observados por las autoridades migratorias en los últimos años fue el incremento de ciudadanos provenientes de Rusia y Ucrania.

Según Kronawetter, este movimiento se dio principalmente como consecuencia de la guerra entre ambos países.

“Desde el 2024 se produjo un incremento en cuanto a ingresos de ciudadanos de origen ruso y ucraniano, como consecuencia del conflicto bélico entre ambas naciones. Nuestro país ha efectuado acciones concretas en el área de inteligencia, con agencias nacionales e internacionales, a fin de definir perfiles de riesgo y cruzar información sobre aquellos migrantes que puedan encajar en dichos perfiles”, explicó.

Indicó, además, que este trabajo se viene desarrollando de manera sostenida desde el inicio del conflicto y que ha permitido obtener resultados positivos en materia preventiva.

PARAGUAY, CADA VEZ MÁS ATRACTIVO PARA EXTRANJEROS

Más allá de los controles, los números muestran que Paraguay atraviesa un momento de fuerte crecimiento en cuanto al interés de extranjeros por radicarse en el país.

Datos de la Dirección Nacional de Migraciones señalan que durante el 2025 se registraron 47.687 solicitudes de residencia, cifra que representa un aumento superior al 63 % respecto al año anterior.

En ese mismo período fueron otorgadas 40.600 residencias, lo que implica un crecimiento superior al 42 %.

Las razones son variadas. Algunos llegan atraídos por las oportunidades de inversión, otros por cuestiones laborales o académicas, mientras que muchos valoran aspectos como la estabilidad económica, el costo de vida o las menores restricciones en comparación con otros países.

Brasil encabeza actualmente la lista de extranjeros que más solicitan residencia en Paraguay. Le siguen Argentina y Alemania. Más atrás aparecen Bolivia, España, Venezuela, Países Bajos, Estados Unidos, Rusia y Francia.

Kronawetter explicó que la mayoría opta inicialmente por la residencia temporal, un documento que permite permanecer legalmente en el país durante dos años.

“Durante ese tiempo, evalúan si lo que los trajo al Paraguay cumple con sus expectativas. Luego pueden avanzar hacia la residencia permanente, que exige otro tipo de documentación”, comentó.

Los antecedentes penales, los controles migratorios y los cruces de información internacional constituyen hoy las principales herramientas para filtrar el ingreso de extranjeros.

Sin embargo, casos como el revelado en Argentina muestran que algunas amenazas modernas no necesariamente llegan con antecedentes judiciales ni pedidos de captura. En ocasiones, las actividades que generan preocupación aparecen mucho después del ingreso al país.

¿Hasta dónde se puede tolerar la intolerancia?

El mundo se topa con viejos fantasmas. Los incendiarios discursos autoritarios resurgen con fuerza en distintos puntos del globo, amplificados por las redes sociales, al apelar a la frustración generalizada y prometiendo soluciones mágicas a problemas complejos. Como en los capítulos más oscuros del siglo XX, actualmente pululan los nacionalismos que dividen, los populismos que polarizan y las campañas que proyectan enemigos internos y externos.

Por Gonzalo Cáceres - periodista

La democracia enfrenta un dilema: ¿Hasta dónde se puede tolerar la intolerancia?

En este contexto, el filósofo, politólogo y docente austriaco -nacionalizado británico- Karl Popper, abordó la cuestión en su obra “La sociedad abierta y sus enemigos (1945)”.

“La tolerancia ilimitada debe conducir a la desaparición de la tolerancia. Si extendemos la tolerancia ilimitada incluso a aquellos que son intolerantes… entonces los tolerantes serán destruidos, y la tolerancia con ellos”, escribió.

La frase plantea lo siguiente: ¿Cómo defender la democracia sin caer en la ingenuidad de tolerar a quienes intentan destruirla?

Popper, quien vivió en carne propia el ascenso y descenso del nazismo y del comunismo, afirmó que la “sociedad abierta” debía entenderse como un espacio donde las ideas “pudieran discutirse libremente”, sin que “ninguna doctrina fuera intocable”.

La clave de semejante nivel de comprensión está en la crítica racional: las personas merecen respeto por su dignidad, pero “las ideas deben estar siempre bajo examen”, lo que desvirtúa la confusión de crítica con agresión. Sí, se puede rechazar una ideología intolerante sin deshumanizar a quienes la sostienen.

Y aquí aparece la paradoja: si damos espacio “sin límites” a quienes promueven odio, polarización y exclusión, corremos el riesgo de que la tolerancia misma desaparezca. La historia lo demuestra.

Hoy, en pleno siglo XXI, toman fuerza los partidos políticos que ondean la bandera de la xenofobia, el negacionismo climático y científico o atacan a las minorías. Si se les da “espacio”, pueden erosionar las instituciones democráticas desde dentro.

Por su parte, las redes sociales se convirtieron en plataformas donde estos discursos circulan sin ningún tipo de moderación, produciendo la radicalización de sus receptores. Entonces, ¿Debe permitirse que alguien difunda mensajes de odio en nombre de la libertad?

Popper explicaba que “la discusión racional es bienvenida”, pero “cuando la intolerancia recurre a la agresión (en cualquiera de sus formas)” o “busca suprimir el debate”, la sociedad está en su derecho de poner límites.

No se trata de censura indiscriminada, sino de responsabilidad para con el bienestar general. La libertad de expresión es vital, pero “no puede ser utilizada como arma para destruir la propia libertad”.

En América Latina, y particularmente en Paraguay, esta cuestión aparece en debates sobre educación, diversidad y política. Cuando se intenta censurar contenidos sobre diversidad sexual en las escuelas en nombre de “proteger valores”, se está negando derechos básicos a una parte de la población.

Cuando sectores políticos buscan restringir derechos de mujeres o minorías apelando a la tradición, en realidad promueven intolerancia. Y cuando programas de televisión difunden mensajes discriminatorios, ponen a prueba el equilibrio entre libertad de prensa y protección contra el odio.

La paradoja, sin embargo, también puede ser manipulada. Líderes autoritarios tienden a justificar la censura diciendo que “los intolerantes” son sus opositores. Por eso, aplicar el argumento de Popper requiere criterios sólidos: solo se limita aquello que amenaza directamente la convivencia democrática, la crítica racional debe seguir siendo posible y las personas no deben ser perseguidas por sus creencias, aunque sus ideas sean rechazadas.

La postura de Popper es comparable con la de otros filósofos. John Rawls defendía tolerar a los intolerantes “mientras no representen una amenaza concreta”. Michael Walzer reconocía que incluso grupos intolerantes pueden “beneficiarse de la tolerancia en sociedades pluralistas”, pero Popper, en cambio, era más tajante: advertía que “la tolerancia ilimitada es suicida”. Su enfoque es preventivo: no esperar a que la intolerancia destruya la democracia, sino contenerla, regularla y/o combatirla “antes de que sea demasiado tarde”.

Con el auge de movimientos radicales, se evidencia la polarización política que divide a las sociedades en “ellos contra nosotros”.

La desinformación propaga y legitima la intolerancia, y la globalización exige un compromiso firme con la diversidad cultural. En este contexto, el supuesto de Popper da certeza de que “la tolerancia no puede ser ingenua”.

Ser tolerante no significa aceptar todo sin cuestionar; sino defender la convivencia incluso poniendo límites. La paradoja de la tolerancia no es sinónimo de censura indiscriminada, sino de responsabilidad.

Popper sostenía que “la democracia necesita defenderse: respetar a las personas, debatir las ideas y frenar a los intolerantes cuando amenazan con acabar con la libertad”. Y tiene mucha razón.