Entre la controversia y los planes de inversión: ¿qué traería consigo la legalización del cannabis?

Siempre controvertido y con posiciones divididas, hablar sobre una eventual legalización de la marihuana en Paraguay trae consigo un amplio debate en el que se mezclan las críticas al uso recreativo de la droga y las visiones del sector empresarial para potenciales inversiones en este campo, tal y como en otros países del mundo.

Por Robert Bourgoing (@robertb_py)

Días atrás reflotó el debate sobre una eventual legalización de la marihuana en nuestro país tras las declaraciones vertidas por el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, quien fue consultado al respecto en una entrevista radial.

“Cada vez cobra más fuerza esa idea”, mencionó en entrevista con Ñandutí, haciendo la aclaración de que, desde el punto de vista económico, “tiene sentido” hablar de una eventual legalización de esta planta satanizada como lo es el cannabis.

Durante su explicación, hizo una comparativa entre “tanta gente escondida en un monte que produce un producto de bajísima calidad, siendo siempre perseguidos por las fuerzas del orden” y aquellos que podrían dedicarse de forma lícita a la plantación de marihuana, generando ingresos de manera legal y sin tener que huir de las autoridades.

Sobre el punto, Giménez se refirió a las múltiples posibilidades que existen en caso de darse una legalización, pudiendo incluso llegar a convertir a la marihuana en uno de los 5 principales productos de exportación, si se considera el actual volumen de producción en Paraguay.

DEBATE Y CONTROVERSIA

Para llegar a esta instancia, previamente hay que analizar diversos factores y aristas que, quiérase o no, siempre acarrearán un amplio debate, con posiciones dividades entre diferentes sectores de la sociedad. Por un lado, están quienes se oponen a esta idea, afirmando que la marihuana es una droga de entrada a otras más potentes y que rechazan su uso recreativo; y por el otro, existen quienes apoyan esta posibilidad, hablando del gran potencial para futuras inversiones y los ingresos que podría traer detrás.

Uno de los que se mostró a favor de este planteamiento es la Cámara de Cannabis Industrial del Paraguay (CCIP), que desde hace bastante tiempo trabaja en todo lo concerniente al cáñamo industrial, una variedad del cannabis que posee diversos usos y que se caracteriza por su menor concentración de THC, componente psicoactivo de la planta.

ARGUMENTOS ECONÓMICOS Y MODELOS EXITOSOS

Uruguay y Canadá sirven como precedentes en el ámbito de la legalización de la marihuana, siendo dos de los principales países dedicados a la producción de esta planta para consumo masivo.

Uruguay fue el primer país en legalizar la producción y venta de cannabis recreativo en 2013, regulando estrictamente su comercialización.

Seguidamente vino Canadá, que ha desarrollado una industria próspera desde su legalización en 2018, con importantes ingresos fiscales y un control estatal efectivo sobre la calidad y distribución.

INFRAESTRUCTURA Y PREPARACIÓN

Paraguay ya cuenta con una infraestructura sólida en el sector del cannabis industrial, lo que le otorga una ventaja competitiva para la transición hacia un mercado recreativo regulado.

Actualmente, el país exporta productos derivados de cannabis industrial a mercados internacionales como Estados Unidos, Brasil y Europa, posicionándose como un jugador confiable en la industria.

El gobierno trabaja en conjunto con la Cámara de Cannabis Industrial del Paraguay (CCIP) para ampliar el marco legal, garantizando que la legalización se implemente con altos estándares de calidad y fiscalización.

BENEFICIOS Y RETOS

La legalización del cannabis podría generar ingresos significativos a través de impuestos, además de fomentar la creación de empleos en un sector emergente. Al regularizar el mercado, se estima que podría generarse un debilitamiento de las fuentes de financiamiento del crimen organizado.

Sin embargo, el éxito de esta iniciativa depende de la capacidad del Estado para garantizar una regulación efectiva, siendo este quizás el aspecto clave en todo el debate que gira en torno a la legalización.

Por citar un ejemplo concreto, la comercialización debería estar limitada exclusivamente a mayores de edad y supervisada de forma estricta, emulando las prácticas de otros países con mayor experiencia. Esto, a su vez, requerirá campañas de educación y un marco normativo robusto.

El problema de los raudales en Asunción y alrededores: el progreso mal acompañado

Con cada lluvia, ya sea moderada o intensa, vemos las calles de Asunción y ciudades aledañas totalmente inundadas. Los raudales se volvieron un arma letal en cada temporal. ¿Por qué se acrecentaron en los últimos tiempos y cuál es la solución?

Por Juan Riveros (@JuancitoRiveros)

Para el planificador urbano, Marcelo Kublik, la explicación es que el agua siempre va a buscar su camino trazado con anterioridad y el que le conduce a los arroyos.

“La formación de grandes raudales es porque el suelo ya está todo impermeabilizado y ya no absorbe, entonces el agua es conducida a calles asfaltadas. Lo que no cambió en la ciudad es su tipografía, el agua sigue yendo por su mismo camino, pero en mayor caudal”, señaló en conversación con la 780 AM.

Agregó que el problema es que se construyen edificios donde no se deben construir. En ese sentido, apuntó al plan regulador de las ciudades, señalando que en Asunción quizás no se está cumpliendo con normalidad.

Asimismo, dijo que existe una falta de inversión en desagües, tanto en las obras privadas como en las públicas y que las municipalidades aceptan construcciones de edificios, sin tener en cuenta todos los requerimientos. “No se respeta el plan regulador y se construye en zonas donde no se debe”, agregó.

Con respecto a dichas obras de desagüe, el intendente de Asunción, Luis Bello, indicó que se encuentran trabajando para normalizar las obras en tres puntos estratégicos: barrio San Pablo, barrio Santo Domingo y la zona de la Avenida General Santos.

“Siento profundamente esta situación. No solamente en Asunción se dan los raudales en gran nivel, vi situaciones similares en otras ciudades como Fernando de la Mora, San Lorenzo, Limpio y otras”, resaltó el jefe comunal.

El problema de los raudales en Asunción y ciudades del área metropolitana ya viene siendo advertido por la sociedad de arquitectos de nuestro país, apuntando a la falta de planificación y de infraestructura adecuada para hacer frente a estos desafíos.

Cabe mencionar que, la cobertura del sistema de drenaje pluvial es extremadamente limitada, lo que lo expone a los efectos devastadores de las lluvias intensas.

Resaltan además que, a pesar de algunos esfuerzos, la falta de recursos financieros plantea un obstáculo. Los municipios señalan una escasez de fondos, y es evidente la necesidad de aprovechar el boom inmobiliario actual para mejorar la infraestructura urbana.

Para los especialistas, una estrategia eficiente sería renovar los anchos variables de las veredas, unificando con baldosas filtrantes conjuntamente con la instalación de cañerías pluviales debajo, y de esta forma renovar sectores urbanos completos. Embellecer los barrios unificando las veredas, mejorando la accesibilidad, y por debajo dejar los caños para reducir las inundaciones y raudales.

En cuanto a los proyectos en puntos críticos, se recomienda la implementación de soluciones específicas en lugares donde las inundaciones son recurrentes, como la construcción de diques o la elevación de infraestructuras vulnerables.

La iniciativa para un calendario único mundial  

Científicos, empresarios y líderes de opinión entendían que los defectos estructurales del calendario gregoriano entorpecían la organización económica y administrativa del siglo XX. Consecuentemente, se gestó un proyecto de ajuste mundial para un calendario fijo de 13 meses que fracasó ante la fuerza de la tradición.

Por Gonzalo Cáceres - periodista

Los seres humanos no percibimos el tiempo de forma puramente natural, sino también cultural. Y el calendario es una invención humana, una suerte de convenio social, con múltiples reformas a través de los siglos.

ORÍGENES

La herencia romana perduró en el hemisferio occidental a través de los principios legales, la lengua, estructura jurídica, arquitectura e ingeniería, pero también en la percepción misma del tiempo.

“Calendario” viene del latín “calendarium” (entendido como libro de contabilidad, derivado de “kalendae”), que marcaba el primer día del mes en la antigua Roma, cuando las deudas y los intereses de los préstamos se registraban y pagaban.

Los romanos arrancaron el cómputo de los años con la fundación de Roma (1. u. C, urbe Condita, “año 1 desde la fundación de la ciudad”), que se corresponde con el 753 a. C (antes de Cristo, que utilizamos hoy día), según los cálculos del monje Dionisio el Exiguo, a quien históricamente se reconoce como el gran compaginador de los tiempos (se pasó media vida ubicando las fechas de la Pascua y del nacimiento de Jesús de Nazareth).

Hoy sabemos que Dionisio se equivocó, pero su sistema (Anno Domini) perduró y se generalizó en la Europa Occidental después del Renacimiento (Gran Bretaña lo adoptó recién en 1752, Rusia en 1918 y Turquía en 1927).

Es así que, en las Américas, gran parte de Europa y regiones de África nos ubicamos en el año 2026, pero para los chinos ya es el 4724, los judíos andan por el 5786, los musulmanes entre el 1447 y el 1448 y los budistas en el 2569. Toda esta disparidad llevó, en su momento, a una iniciativa por el establecimiento de un calendario único internacional.

EL PROBLEMA

El calendario de referencia a nivel global es el gregoriano. Instaurado en 1582 por el Papa Gregorio XIII, fue concebido en un intento de corregir el desfase del antiguo calendario juliano (reforma de Julio César). De un plumazo, se perdieron 10 días en ese ajuste (se pasó del 4 al 15 de julio porque sí).

Aunque es preciso, desde el punto de vista astronómico, el gregoriano se vale de varios puntos cuestionables: los meses tienen duraciones irregulares (28, 30 o 31 días), las fechas no coinciden con los mismos días de la semana cada año; lo que complica la planificación contable, económica o estadística por los trimestres (no tienen la misma duración).A todo ello hay que sumarle que hay años en los que las fechas se desplazan de manera que los calendarios laborales o escolares deben reorganizarse constantemente.

UNIFICAR EL TIEMPO

En 1923 la entonces Liga de las Naciones convocó a la presentación de propuestas. En total, se recibieron unas 500, pero en 1931 solo se aceptaron tres para su análisis en plenaria.

La idea más sólida fue la del Calendario Internacional Fijo, proyectado por el empresario Moses B. Cotsworth en 1902, cuando trabajaba en el sistema ferroviario británico. Cotsworth observó que la contabilidad mensual era difícil de comparar porque cada mes tenía distinta duración. Pretendía crear un calendario perfectamente regular tomando como base un calendario de 13 meses compuesto por 28 días (364 días totales). Como 28 es divisible por 7, cada mes tendría exactamente 4 semanas. Esto produce una regularidad notable: cada mes comienza el mismo día de la semana, cada fecha cae siempre el mismo día, todos los meses son idénticos en duración. El mes adicional se llamaría “Sol” y se ubicaría entre junio y julio.

DÍA “FUERA DEL TIEMPO”

Un problema del calendario de Cotsworth se hizo notar por el año solar (que tiene 365 días), por lo que se propuso agregar un día especial al final del año, que no pertenecería a ninguna semana. Este día se llamaría “Year Day” (Día del Año) que no sería lunes, martes, etc; sino una jornada festiva mundial, así el año siguiente comenzaría nuevamente un domingo (en los años bisiestos se agregaría otro día similar después de junio).

El calendario quedaría en 364 días estructurados (13x28), 1 día festivo mundial y 1 día adicional en año bisiesto.

VENTAJAS

Los defensores del calendario de 13 meses señalaban que, por la simetría perfecta (cada mes sería idéntico), se podrían comparar meses sin distorsiones estadísticas. También la simplificación contable haría que las empresas puedan planificar salarios, inventarios, impuestos y estadísticas sin sufrir las irregularidades actuales, entre otros.

LOS MAYAS

A ciencia cierta, el calendario de Cotsworth presentó grandes coincidencias con el calendario de las “13 lunas” proveniente de la ancestral cultura maya, al que suele considerarse uno de los sistemas más precisos de la antigüedad.

Esta reputación se debe, principalmente, por su exactitud astronómica, su estructura matemática compleja y la capacidad para integrar distintos ciclos de tiempo en un mismo sistema coherente (la combinación del Tzolk’in y el Haab generaba un ciclo mayor llamado “Rueda Calendárica”, que se repetía cada 52 años solares). No se trataba de un único calendario, sino de un conjunto de cuentas del tiempo que funcionaban simultáneamente.

El calendario maya es, ante todo, una propuesta “natural” (espiritual, astronómica y biológica), antes que económica.

APOYO EMPRESARIAL

En su momento, el Calendario Internacional Fijo fue puesto a prueba por el industrial estadounidense George Eastman (fundador de Eastman Kodak), quien adoptó el calendario de 13 meses para uso interno de la empresa. Desde 1928 hasta 1989, Kodak utilizó este calendario en su contabilidad, lo que lo convirtió en el experimento práctico más duradero.

RESISTENCIA

Sin embargo, el principal obstáculo vino de las instituciones religiosas; particularmente de la Iglesia Católica, Ortodoxa y comunidades judías. Las religiones con tradición sabática (judía y cristiana) sostienen que el ciclo semanal de siete días debe ser continuo e ininterrumpido desde la creación. Si se introducen días “sin semana”, el ciclo se rompe. Para los judíos esto afectaría la observancia del Shabat y, para muchos cristianos, afectaría la continuidad del domingo.

FRACASO

Debido a estas tensiones dogmáticas, la reforma nunca fue adoptada a escala mundial. Además, había otros problemas, porque cambiar todos los calendarios del mundo era extremadamente costoso y afectaría aniversarios históricos, lo que pudo haber requerido reformar leyes y tratados.La discusión fue zanjada en 1955 y el calendario gregoriano permaneció como estándar global.

OTROS

El calendario de 13 meses no fue el único intento. Otra propuesta famosa fue el Calendario Mundial de 12 meses, pero que reorganizaba los trimestres; o el calendario Symmetry 454 y el Calendario Permanente Hanke-Henry. También se propusieron almanaques científicos, industriales y estadísticos, pero ninguno logró consenso.

El calendario gregoriano sigue predominando porque es una herramienta técnica y también un sistema cultural profundamente arraigado en la civilización global; sí, con puntos flojos, pero de aceptación mayoritaria.

“Tus hijos no son contenido”: la advertencia del experto que pide sacar celulares de aulas

El debate sobre el uso de los celulares en las escuelas dejó de ser una discusión pedagógica para convertirse en una de salud pública, soberanía digital y responsabilidad penal de los padres. Para el experto en ciberseguridad Miguel Ángel Gaspar, los celulares tienen que estar fuera de la niñez.

El experto Miguel Ángel Gaspar es padre de un niño de dos años y medio criado sin pantallas. “En casa no hay televisión ni celulares. Prefiero que me pinte las paredes antes que verlo secuestrado mentalmente por una pantalla”, contó durante su visita al programa Residentas (GEN). Según su experiencia, la diferencia en el desarrollo del lenguaje de su pequeño hijo frente a otros niños expuestos a dispositivos es notoria.

“El celular no es una herramienta pedagógica. Es un modelo de negocios diseñado para adultos”, advierte. Y agrega que las propias condiciones de uso de los dispositivos y plataformas digitales están dirigidas a personas mayores de edad, pese a que en la práctica millones de niños los utilicen a diario.

El especialista señala que el debate actual ya no discute más si las plataformas son perjudiciales para los niños, sino que se centra en cuestionar el diseño deliberado de los algoritmos para recolectar datos comportamentales, además de sobreestimular a los usuarios. En ese contexto menciona el proceso judicial que enfrenta la empresa Meta en Estados Unidos, donde se analizan posibles responsabilidades por el diseño adictivo de sus sistemas.

“Nos convirtieron en materia prima. Nuestros datos son el producto”, resume.

Gaspar reconoce que durante la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid-19 los celulares “salvaron las papas” al permitir la enseñanza a distancia, pero advierte que eso no puede convertirse en modelo educativo permanente. “Prohibir también es una herramienta académica”, sostiene.

Varios países ya avanzaron en esa línea. Entre ellos, Dinamarca, Francia, España, Australia, Finlandia, Chile y Brasil, donde el bullying y el ciberbullying se redujeron hasta en un 80% en pocos meses tras retirar los dispositivos de las aulas, según remarcó.

A su criterio, Paraguay debe avanzar en una legislación integral que no se limite a prohibir, sino que incluya contención para víctimas y responsabilidades claras.

El experto plantea que, como los menores no pueden contratar servicios digitales, sean los padres quienes asuman la responsabilidad penal por el uso irrestricto de dispositivos por parte de sus hijos.

En ese sentido, recordó un caso que ocurrió el año pasado en un colegio, donde una niña de 10 años fue humillada al crearse con su rostro un video sexualizado mediante inteligencia artificial. Su recomendación para los padres de la menor afectada fue que denuncien por falta al deber de cuidado a los otros padres de los niños agresores. “Con eso terminó el problema”, asegura.

Para Gaspar, las ciberadicciones deben ser declaradas un problema de salud pública. Esto, teniendo en cuenta el aumento de casos de ansiedad, depresión y medicación en los menores de edad.

El scroll infinito está diseñado para no parar. Eso genera ansiedad permanente”, explica. A diario, al llevar a su hijo a clases, ve a otros niños consumiendo contenido antes de entrar al aula, por lo que se preguntó qué tan necesario y urgente es que un niño esté mirando el celular a las 6 de la mañana.

Advierte además que el uso desmedido de los celulares ocasiona la ludopatía digital en los menores y la normalización de apuestas online en los entornos escolares.

Por todo ello, el especialista recomienda que no se den celulares durante la niñez, nada de smartphones antes de los 13 años, y sin redes sociales antes de los 16. Además, insta a implementar el control parental obligatorio, y que se disponga de una responsabilidad legal de los padres. Si la comunicación es necesaria con los niños, propone alternativas básicas, como teléfonos sencillos que no requieran acceso a Internet.

Gaspar señaló que, por muchos años, la Fundación Paraguay Ciberseguro llevó adelante su campaña “¿Qué tenés para darle a tus hijos que sea más fuerte que Internet?”. Hoy su consigna cambió a “Tus hijos no son contenido”, con lo cual deja a cargo de los padres decidir sobre qué hacer con los chicos y el uso de los celulares.