Cuando Dios parece ser tres: acusaciones de triteísmo a través de los siglos
En casi dos mil años de debates, el cristianismo carga con una sospecha recurrente: que su idea de un Dios en tres personas roza, o cruza, la línea hacia la existencia de “tres dioses”. Esta acusación, conocida como triteísmo, marcó fuertes polémicas en la antigüedad, moldeó discusiones filosóficas durante siglos y todavía aparece en conversaciones modernas. ¿Por qué vuelve una y otra vez? ¿Qué hay detrás de esta vieja etiqueta que nadie quiere recibir?
Por Gonzalo Cáceres - periodista
El término ‘triteísmo’ es una bomba teológica: nadie quiere cargar con el estigma de romper la idea central del monoteísmo.
VIEJO PROBLEMA
Cuando uno hurga en el cristianismo primitivo se topa con un paisaje de disputas que, vistas desde hoy, parecen interminables: que si Cristo era igual al Padre, que si el Espíritu Santo tenía la misma naturaleza, que si cada persona de la Trinidad actuaba por su lado. En medio del caos, surgieron grupos que fueron acusados de triteístas.
Uno de los casos más notorios surgió en el siglo VI con Juan Filopón (filósofo alejandrino con formación aristotélica) y ciertos círculos que seguían sus ideas. Filopón hablaba de “tres naturalezas” en Dios, lo que para algunos sonaba demasiado parecido a hablar de tres seres distintos. Él insistía en que se trataba de una forma técnica de explicar las operaciones divinas, pero la etiqueta quedó. En aquellos debates, una frase mal armada podía costarle a un pensador su reputación (y hasta la vida).
RAÍCES FILOSÓFICAS
Para entender la aparición del fantasma del triteísmo hay que mirar la base conceptual de la cual disponían estos intelectuales. Varios intentaban explicar a Dios con categorías griegas, especialmente las de Aristóteles: “sustancia”, “naturaleza”, “hipóstasis”. Hoy suenan ajenas, pero entonces eran herramientas para intentar describir una “unidad divina” que, al mismo tiempo, se manifestaba como Padre, Hijo y Espíritu Santo.
El tema empezaba cuando algún osado intentaba separar demasiado los roles o las “personas”. Si el Padre generaba, el Hijo era engendrado y el Espíritu procedía, ¿eran actos independientes? ¿Podrían pensarse como centros distintos de conciencia? En cuanto la descripción sonaba un poco más individualista, los opositores salían con la acusación de triteísmo.
Es importante recordar que no se trataban de simples discusiones de merienda. La manera en que se entendía la relación dentro de la Trinidad definía la forma en que se concebía el universo, la creación, la salvación y el vínculo mismo entre la humanidad y Dios. No era un detalle técnico, sino la columna vertebral del sistema religioso.
GRUPOS SEÑALADOS
En la Antigüedad, varios monjes y obispos fueron acusados de propagar ideas “triteístas” sin quererlo. A veces se debía a un lenguaje torpe; otras, a diferencias culturales. Por ejemplo, algunos siríacos tenían una forma más concreta y narrativa de hablar sobre Dios, lo que les hacía describir las “acciones” del Padre, del Hijo y del Espíritu como si fueran casi entidades distintas. Quienes venían de la tradición filosófica helenizada entendían ese estilo con recelo.
Más adelante, durante la Edad Media, volvieron las sospechas. Hubo quien acusó a ciertos teólogos latinos de describir la individualidad del Hijo o del Espíritu. Otros señalaban a pensadores “místicos” por hablar de “la voz del Padre” o “la luz del Hijo” como si fueran entidades con agendas distintas. En cada caso, el problema era similar: la dificultad para mantener el equilibrio entre unidad y diversidad.
¿SIGUE VIVO EL TEMA?
Aunque a simple vista pueda parecer un asunto del pasado, la acusación de triteísmo sigue apareciendo en cuestiones cristianas modernas. Algunas iglesias evangélicas pentecostales, por ejemplo, fueron señaladas de hablar de las “personas” divinas como si fueran tres seres coordinados en vez de un único Dios. En Estados Unidos, ciertos predicadores famosos han tenido que aclarar públicamente que no enseñan “tres dioses”, a raíz de debates internos en sus denominaciones.
Lo curioso es que el fenómeno también se invierte: hay iglesias que acusan a otras de “ir en la otra dirección”, es decir, de borrar tanto las diferencias internas de la Trinidad que, al final, parecen reducirlo todo a una sola entidad. Este tira y afloja muestra algo simple pero profundo: la idea de Dios en el cristianismo siempre ronda un punto delicado, y cualquier énfasis demasiado fuerte puede detonar los ánimos de unos y otros.
INFLUENCIA CULTURAL
Esta discusión incluso logró permear espacios no religiosos. Filósofos contemporáneos que estudian la noción de persona y de identidad revisaron los textos de teólogos triteístas para entender cómo concebían la relación entre individuos y comunidad. Algunos ven en estas discusiones tempranas un antecedente -muy indirecto, claro- de debates actuales sobre la conciencia y la mente.
También aparecen paralelos culturales: en Latinoamérica, donde las prácticas devocionales suelen estar llenas de imágenes, rituales y figuras, ciertos observadores externos creen ver señales de “tres dioses” incluso sin conocer la teoría. En cambio, muchos creyentes ni siquiera sienten esa tensión (para ellos, la Trinidad es una manera de expresar cercanía).
ETERNA TENSIÓN
Entonces, ¿el cristianismo estuvo alguna vez a punto de caer en el triteísmo? La respuesta, como tiende a suceder en los debates complejos, no es tan sencilla. Hubo quienes se acercaron peligrosamente en su lenguaje; también quienes fueron malentendidos. Hubo quienes, simplemente, tenían otra manera de hablar de Dios (según su contexto cultural). Pero lo cierto es que la sospecha nunca desapareció.
Cada época reabre la discusión a su tono y manera. Un sermón, una definición teológica, una comparación mal calibrada, un debate en redes sociales. Basta con un empujoncito para que vuelva la vieja pregunta de si el cristianismo cree, en la práctica, en un solo Dios o en tres. Y quizá esa persistencia dice algo importante: la idea de la Trinidad no es una fórmula inquebrantable, sino un esfuerzo siempre vivo por describir un misterio que, hasta hoy, sigue desafiando incluso a quienes lo defienden con más pasión.
La IA ya está en clase y experta insta a crear un diseño de política de incorporación
La Dra. Sofia Sheid destacó que la Inteligencia Artificial (IA) ya está instalada en las aulas de los niños y adolescentes en Paraguay, especialmente en la educación privada, pero aún es materia pendiente la incorporación de esta tecnología en el sistema educativo público, por lo que enfatizó en la necesidad de diseñar una política pública para su implementación y que sea perdurable con el tiempo.
La experta en educación, Sofía Sheid, sostuvo, durante una entrevista en el programa “Así son las cosas”, que, en medio del auge de la IA, la falta de una política pública adecuada en la educación llevó a que la incorporación de la tecnología sea fragmentada y dependa de decisiones gubernamentales.
“La IA ya está en sala de clase, es necesario el diseño de una política de incorporación de tecnología e IA. La incorporación en el sistema público responde a una decisión del gobierno y no a una sistémica en donde, de una forma escalable se llega a todas las instituciones públicas”, expresó la profesional.
Para ella es urgente ordenar todo lo que se está haciendo bajo un marco de políticas públicas, y cortar brechas con el sector privado, donde la IA ya no es solo una tecnología imposible o difícil de entender e implementar, sino una realidad.
En ese sentido, la Dra. Sheid mencionó la importancia de la formación de los maestros en alfabetización digital e IA, y destacó que el debate no es tecnológico, sino pedagógico y de política.
EL CONTENDIO EN LA IA
La doctora Sheid sostuvo que actualmente el contenido educativo no es el principal problema a la hora de implementar la tecnología, sino la forma en que los estudiantes y docentes puedan aprovechar la IA para mejorar el aprendizaje.
“La IA cambió mi consigna como maestra, la instrucción que yo te doy para que aprenda a partir de este contenido, pero hoy día no es un contenido único. La máquina ya aprendió, y el teléfono a partir de una pregunta te responde en milésimas de segundos, ahí no aprendió el alumno”, refirió.
Según Sheid, el maestro debe ser consciente de que existe esa posibilidad de que el alumno elabore un ensayo de 10 líneas en microsegundos con la IA, entonces se busca otra consigna en donde la tecnología no sea descartada, sino aprovechada por todos para aprender.
¿Quién fue Pedro Canoero?: el paseo y la charla que inspiraron la canción
Pedro Canoero, te mecía el agua. Lejos de la costa cuando te dormías, dice un extracto de la canción compuesta por Teresa Parodi. Que se inspiró en un paraguayo lo saben todos, pero esta vez conoceremos los pormenores de esa conversación que mantuvieron ambos, en el relato de la propia artista, quien se emocionó hasta las lágrimas al inaugurar la escultura de Pedro en San Bernardino.
Por Gabriela Marmori Battilana
La correntina Teresa Parodi se declara enamorada del Paraguay, al que visitó en numerosas ocasiones desde muy niña, lo que hizo que ame nuestro país y que incluso tenga el deseo de vivir aquí si un día le tocara dejar su tierra natal.
Siendo maestra rural muy joven, en una de las ocasiones que pisó suelo guaraní, Teresa participó del Festival del Lago Ypacaraí. “La última imagen que me llevé de ese festival fue la mano de Pedro desde la canoa saludándome cuando terminó el paseo y ya nos íbamos hacia el aeropuerto para volver a Buenos Aires. Ese recuerdo me quedó para siempre”, relató.
Antes de esa despedida y en lo que duró el paseo, ambos conversaron sin preguntarse todavía sus nombres. El canoero comenzó a hablar de su vida, de su labor diaria en la canoa, del paisaje y de su rutina diaria.
En la canoa llevaba un matecito, una pavita, un calentador, una manta y una pequeña radio transistores, según relató la propia Teresa Parodi la semana pasada, durante el acto en la Cámara de Diputados donde le entregaron el reconocimiento Orden Nacional al Mérito Comuneros, la mayor distinción que otorga la Cámara.
“Por un momento sentí que ese hombre estaba tan identificado con el lugar, era tan parte de él, que humanizaba enormemente ese paisaje y me emocionó hasta las lágrimas, entonces le pregunté, (él se dio cuenta de que yo era correntina por la forma de hablar) entonces le pregunté: ¿usted cómo se llama? y él me dijo, Pedro¿y usted?, entonces yo le dije Teresa. Nos dimos la mano, me ofreció un mate”, contó la artista.
Aquel día, Teresa Parodi, como toda artista capaz de percibir cada detalle, sintió un vínculo con el canoero a quien describió como un hombre de pueblo tan consustanciado con su maravilloso oficio. Esa anécdota del Festival de Ypacaraí se convirtió en la musa de una canción. El entusiasmo fue tan grande que la correntina no pudo esperar hasta llegar a casa y empezó a componer durante el vuelo de regreso.
“En el avión escribí la canción, la escribí con el corazón y la cabeza y recuerdo que con melodía y todo porque cuando llegué a mi casa fui a buscar la guitarra para ver lo que había compuesto, para verla en acordes a la música”, comentó.
PERSONALIDADES PARAGUAYAS CON LAS QUE COMPARTIÓ
Teresa Parodi compartió con Herminio Giménez y con Óscar Cardozo Ocampos, a quien recuerda como un amigo entrañable del alma con el que realizó muchos trabajos musicales, y quien, además, hizo el arreglo musical de Petro Canoero en el primer disco.
También fue amiga del poeta paraguayo Elvio Romero e incluso musicalizó uno de sus poemas. Se llama “Agua Fuerte” y aunque Elvio ya no pudo escucharlo, su familia sí.
LA ESCULTURA DE PEDRO CANOERO
Este último viernes de marzo, el día 27, se inauguró en San Bernardino la escultura de Pedro Canoero, con presencia de Teresa Parodi, quien se mostró profundamente conmovida por este homenaje y por el tremendo parecido de este monumento con la última imagen que quedó grabada en su memoria: Pedro despidiéndose desde la canoa.
“Quizás Pedro, que no sé dónde está, que no sé si vive, que nunca supo a lo mejor que yo escribí esa canción para él, fue el motor que hizo que hoy estuviéramos aquí reunidos celebrando nuestra cultura”, opinó Parodi.
La escultura está ubicada en Playa Rotonda de San Bernardino y rinde homenaje al emblemático canoero, símbolo de hospitalidad, sencillez y conexión con la naturaleza, según explicaron desde la Senatur. La obra estuvo a cargo de los escultores Hugo Escobar y José Quevedo.
Morir o adaptarse: el boom del ‘streaming’ y el nuevo paradigma ante la TV tradicional
La televisión tradicional quedó relegada por el nuevo “formato de moda”: el streaming. Las nuevas audiencias, con una visión y necesidades distintas a las del público adulto, optan por plataformas digitales a la hora de consumir contenido, creando un nuevo paradigma en el ámbito de los medios.
Por Robert Bourgoing (@robertb_py)
Don Alfonso tiene casi 70 años. Toda su vida se acostumbró a informarse a través de la TV o, en el mejor de los casos, de su antigua radio a pila, a la que sigue apegado luego de superar tantas batallas cotidianas, más aún cuando se trata de escuchar partidos de fútbol.
Su nieto, Esteban, acaba de cumplir 20 años. Por el contrario, a su abuelo, él prefiere utilizar las redes sociales a la hora de enterarse sobre cualquier acontecimiento relevante, aunque la finalidad que da a estas plataformas es mayormente para distracción y entretenimiento.
Estos dos personajes ficticios representan la dualidad del nuevo paradigma que se escribe en el mundo de los medios: el auge del streaming y su relevancia por sobre la televisión tradicional.
Originalmente, el nicho se centraba casi de manera exclusiva en el mundo “gamer”, con creadores de contenido o “streamers” que recurrían a plataformas como Twitch para compartir lo que se conoce como “gameplay” (experiencia directa de juego). Ibai Llanos, AuronPlay y Rubius fueron algunos de los primeros en lograr audiencias masivas con sus ‘lives’ para el segmento de habla hispana.
La pandemia de COVID-19 fue uno de los detonantes de este boom en las transmisiones online. Ante la cuarentena impuesta a nivel global con el propósito de evitar la dispersión del virus, muchos usuarios optaron por “mostrar en vivo” lo que estaban haciendo a una audiencia que deseaba consumir algo fresco y atractivo.
Bajo esta premisa, empezaron a surgir cada vez mayor cantidad de streamers deseosos de captar nuevos espacios y ganarse a un público que no estaba a gusto en el molde de la TV como la conocemos de toda la vida. Se trata, sobre todo, de jóvenes que pueden ir desde los 15 años hasta adultos que llegan a la franja de 30 años, inclusive.
Este segmento de la población disfruta de la libertad de elegir qué ver, cómo y cuándo, hecho que contrasta con los horarios rígidos de la televisión tradicional. A esto se suma el lenguaje ameno y “más cercano” que utilizan muchos creadores de contenido, más acorde al estilo de las nuevas generaciones.
Este cambio radical se sustenta a través de datos concretos. El Digital News Report 2026 elaborado por el Instituto Reuters revela que el uso de redes sociales y plataformas de video para informarse ha superado a los medios tradicionales (TV, radio y prensa) en el segmento de personas entre 18 y 24 años. En ese sentido, Instagram (30%) y YouTube (23%) lideran la lista de preferencia, seguidos de TikTok (22%).
Este mismo informe señala que los jóvenes prestan más atención a los creadores de noticias individuales (51%) que a las marcas de noticias tradicionales (39%) en redes sociales y de video, en contraste con las personas de 55 años o más que dicen prestar más atención a los medios de comunicación en general.
En regiones como Latinoamérica, los creadores de contenido y el video online están ganando terreno rápidamente frente a los periodistas y medios convencionales. Tal es así que el 51% afirma confiar más en lo que digan sus influencers de referencia frente a un 39% que opina lo mismo de los medios tradicionales.
Si retrotraemos el análisis a nuestro ejemplo anterior, alguien como Esteban preferiría acostarse durante más de una hora en la comodidad de su cama para seguir a su youtuber favorito en vez de encender la TV para mirar el noticiero de las 19:00 hs. Su prioridad no son las noticias o el “minuto a minuto”, sino el entretenimiento que se ajusta a sus necesidades, preferencias y estilo de vida.
Este punto también fue analizado por el Instituto Reuters. Los jóvenes, según el análisis de los investigadores, también muestran menos interés en las noticias, dado que tan solo un tercio (35%) de las personas de entre 18 y 24 años, en comparación con el 52% de las mayores de 55, afirma estar muy o extremadamente interesado en consumir contenido informativo.
Los medios tradicionales han comprendido a la perfección la necesidad de “cambiar el chip” y no estancarse en el molde de toda la vida. A razón de ello, los canales de TV empezaron una paulatina migración al streaming, generando contenido tanto en la modalidad de “visual radio” (para aquellos que poseen TV + Radio) o, en todo caso, creando programas y contenidos en la grilla adaptados a este formato.
Quiérase o no, el streaming vino para quedarse. Las evidencias dan cuenta de que seguirá en constante crecimiento en el resto del mundo, incluyendo a Paraguay en la lista. La adaptación es el único camino posible ante la nueva tendencia que se vislumbra de aquí en adelante, caso contrario, los medios tradicionales podría correr el riesgo de perder a un segmento del público actual que a futuro costará retener.